Me ha mirado una tuerta...
Por si no tenía poco con ese gran amigo instalado en mi barbilla (aunque, bueno, no seamos drágsticas, ya reventó y su lugar lo ocupa ahora una mancha roja) todo empieza a confabularse para que yo mañana me quedé guardando la cama y no empleando mi tiempo libre en la noble tarea de irme de juerga...
Hoy, aparte de dormirme y llegar tarde al curro (esto ya empieza a ser recurrente), me he levantado con un inicio de trancazo de esos que te avisan de que lo peor está aún por llegar: congestión nasal, lagrimeo continuo, malestar generalizado y unas decimitas de fiebre que me han acompañado con gran fidelidad durante toda la jornada...
Y por si eso fuera poco, ese dolor pélvico-uterino tan conocido por casi todas las mujeres (los hombres os podéis imaginar un dolor de huevos que, pa'l caso, viene a ser casi lo mismo) ha comenzado a dar guerra, avisándome también de que mañana comenzaré esos bonitos días en los que tan poco orgullosa me siento de ser mujer y en los que tiraría el televisor por la ventana si tengo la mala suerte de que en algún anuncio una muchachuela sonriente y feliz de la vida me pregunte aquello de ¿a qué huelen las nubes...? (¿nubes? ¿qué nubes? Si últimamente no llueve ni aunque me ponga a cantar a grito pelao a todas horas...)
Con la de cosas que tengo que hacer mañana (ir de una vez a la peluquería, comprar el regalo para el cumpleaños, adecentar este, mi hogar, que diría el señor Cuesta, hacer algo de compra...) y yo con estos pelos...
Bueno, el tema de los pelos se solucionará en la peluquería (espero...). Pero me da a mí que en la fiesta de cumpleaños del Sevillano, voy a tomar por asalto el sofá del rincón y a dejarme hacer mimitos por mis amigos...
...de fondo Automatic imperfection de Marlango
Hoy, aparte de dormirme y llegar tarde al curro (esto ya empieza a ser recurrente), me he levantado con un inicio de trancazo de esos que te avisan de que lo peor está aún por llegar: congestión nasal, lagrimeo continuo, malestar generalizado y unas decimitas de fiebre que me han acompañado con gran fidelidad durante toda la jornada...
Y por si eso fuera poco, ese dolor pélvico-uterino tan conocido por casi todas las mujeres (los hombres os podéis imaginar un dolor de huevos que, pa'l caso, viene a ser casi lo mismo) ha comenzado a dar guerra, avisándome también de que mañana comenzaré esos bonitos días en los que tan poco orgullosa me siento de ser mujer y en los que tiraría el televisor por la ventana si tengo la mala suerte de que en algún anuncio una muchachuela sonriente y feliz de la vida me pregunte aquello de ¿a qué huelen las nubes...? (¿nubes? ¿qué nubes? Si últimamente no llueve ni aunque me ponga a cantar a grito pelao a todas horas...)
Con la de cosas que tengo que hacer mañana (ir de una vez a la peluquería, comprar el regalo para el cumpleaños, adecentar este, mi hogar, que diría el señor Cuesta, hacer algo de compra...) y yo con estos pelos...
Bueno, el tema de los pelos se solucionará en la peluquería (espero...). Pero me da a mí que en la fiesta de cumpleaños del Sevillano, voy a tomar por asalto el sofá del rincón y a dejarme hacer mimitos por mis amigos...
...de fondo Automatic imperfection de Marlango