Arrieritos somos...
...y en el camino nos encontraremos
Arrierita...
Acercándome peligrosamente a los treinta alucino día tras día.. Quizá por eso sigo teniendo un blog...
Por si me escribes...
  • arrierita@gmail.com
  • No te pierdas...
  • Las Polinenas
  • En el metro voy leyendo...
    Y en la mesilla de noche tengo...
    Lo último que he visto...
    Cotilleo...
    Las nenas...
    Y más nenas...
    Y algunos nenes...
    Otras cositas interesantes...
    Suscríbete
     
    Clasificaciones
    En el amor y en las relaciones, como en todo, existen clases. Hoy, entre visita y visita de los candidatos a compañero de piso me he acercado por fin a hacer algo de compra, que mi nevera andaba ya en las últimas. Al igual que en mitad de un mal polvo te pones a pensar en la lista de la compra, mientras hago la compra a mí me da por ponerme a analizar las cuestiones erótico-festivas que a todos nos preocupan tanto, aunque pocos somos los que lo reconocemos.

    A mi modo de ver, los sujetos que a su vez son potenciales objetos de nuestro deseo se pueden clasificar en cinco categorías:

    HOMBRES:

    -Clase E. El chico de al lado o El vecino del segundo: Suele ser un chaval del montón en el que no te fijarías si no fuera porque ha hecho muy buenas migas contigo, te baja de la Mula esas pelis que tú eres incapaz de conseguir y si tiene coche se pirra por llevarte a dónde tú le digas. Está secretamente enamorado de ti pero tú, claro, no te das cuenta porque sólo estás pendiente de que aparezcan especímenes de categorías superiores.

    -Clase D. El niño mono o El resultón: Cuanto menos, da el pego. Le sueles utilizar para darle celos a alguno de tus ex y puede que en un momento de renuncio llegues a liarte con él. Luego no sabrás cómo decirle que no quieres nada más y él te pillará ojeriza (y con razón).

    -Clase C. El guapo pero soso: ¿Qué decir de este espécimen? Te alegra la vista pero en cuanto le haces alguna pregunta te lamentas de haber abierto la boca y empiezas a planear cómo escabullirte. Lo peor es que el tío no se da por aludido y te sigue soltando su cháchara, incapaz de captar tus indirectas por muy a la yugular que las lances.

    -Clase B. El chulazo: Está bueno que te mueres. Tan bueno que incluso le perdonas que en algunas ocasiones sea tan soso como los de Clase C. Lamentablemente él no se fijará en ti. Lo único que quiere es que admires su deslumbrante belleza. Pero como la vida es justa en ocasiones, el tiempo hará que su belleza pierda brillo. Años después, cuando tú estés en tu mejor momento, será él quien te persiga para que “toméis un café”.

    -Clase A. Eres el padre de mis hijos: Lo tiene todo. Es un chulazo y además es inteligente. Te hace favores como el espécimen de la Clase E. Te ayudará a darle celos a tu ex como el de Clase D y será el momento que aproveche para decirte que eres el hombre/la mujer de su vida. ¿Lo malo? La cosa suele acabar en divorcio justo en el momento en que tú piensas que estáis mejor que nunca y que las cosas marchan bien.

    MUJERES:

    -Clase E. La compañera de clase o de parrandas varias: Sales con ella porque a su lado se resalta una jartá tu atractivo natural. Suele llevar gafas, leer novelas románticas y tener muy mala suerte con sus ligues. Ella también está secretamente enamorada de ti. Te escribe largas cartas de amor que nunca se atreve a darte. Tú nunca te darás cuenta de lo que le ocurre y, cuando te enteres, te harás el indignado/a diciendo: “pues me lo podía haber dicho, ¿no? Se supone que somos amig@s…”.

    -Clase D. La que no está mal del todo: Es la chica comodín, la que también utilizas para darle celos a tu ex o con la que te enrollas al final de una noche de juerga porque no tienes nada mejor que hacer y el nivel de alcohol en sangre así lo propicia. El peligro estriba en que a fuerza de rollos de vez en cuando, se puede quedar colgada de ti, lo que haría que bajara automáticamente a la Clase E.

    -Clase C. Guapilla pero gilipollas: Sí, está buena pero cada vez que abre la boca, la caga que es un gusto. Suele ser un poco pija e, independientemente de su orientación sexual, estará más preocupada de cómo le quedan los vaqueros y si estos irán a la moda que de mejorar su coeficiente intelectual.

    -Clase B. La Tía Buena: Te mueres por echar un polvo con ella, la persigues allá donde va, haces guardia en los garitos de los que es habitual y haces como que te la encuentras “por casualidad”. Pero ella además de guapa, no es tonta y sí un poco zorra. Jugará contigo como lo haría un gato con un indefenso ratoncillo y, cuando menos te lo esperes, ¡zas! se liará con alguien mientras te mira con cara de decirte: “¡Ja! ¿Acaso pensabas que tenías siquiera una pequeña posibilidad?”.

    -Clase A. Quiero que tengas tú los hijos por mí para que se parezcan a ti y no saquen mi nariz: Al igual que el hombre Clase A, ésta también lo tiene todo. Guapa de aburrir, inteligente, divertida y con una vida interesante. ¿Lo malo de ella? Si eres chica, será hetero. Si eres chico, será lesbiana. O tendrá pareja, que para el caso viene a ser casi lo mismo. No falla, de verdad...


    …de fondo Aburrida de estar tan salida de L-Kan
     
    Comentario:
    Las Z**** del comando Z son todas del tipo A... lo que, estando a su lado, me convierte en un lamentable sujeto del tipo E. Pero que conste que yo dejé de leer a Danielle Steel hace diez años. Eso cuenta, ¿no?
    :D
     
    Comentario:
    Hola! Hacia muchisimo tiempo que no entraba por tu blog... jeje ha sido como redescubrirlo, me encanta, espero que sigas con el mucho tiempo

    Besos
    No