De juergas laborales y vaqueros gays
Si cuando yo digo que mi oficina es muy peculiar es que tengo mis motivos. El viernes, por ejemplo, no eran ni las once de la mañana cuando se presentó El Potentado trayendo consigo una botella de buen vino y medio lomo. Y mientras Amargada y Puto Almacenero se iban a por pan y a una charcuteria a que les cortaran el lomo, el resto sacábamos vasos de plástico y descorchábamos la botella para, al cabo de unos minutos, ponernos a comer y beber a dos carrillos. Y no contenta con eso, hacia la una y media a Jefa se le antoja un cubatita. El caso es que estas navidades a Jefe le mandaron una cesta con tres botellas de whisky (J&B, White Label y 100 Pipers) que nos dio porque él no bebe y que nosotras guardábamos en el armario en espera de una ocasión propicia. Y Jefa decidió que esa ocasión era tan propicia como cualquier otra. Así que me dice a mí que me acerque al Sprint de la esquina a por Coca-Cola, más pan y algo de picar. Cuando vuelvo veo que la tortilla que se había traído para comer, la está partiendo y, en cuanto le tiendo el pan, la pone sobre ellos. ¡Hala! A las dos de la tarde bebiedo cubatas y comiendo tortilla. Si cuando dicen que el trabajo dignifica se refieren a esto me voy a volver adicta al trabajo....
A las tres, con una modorra que ni os cuento, salgo de trabajar y me voy al bar en el que he quedado con mi editor para hablar de algunos asuntillos acerca de mi próxima novela, el contrato y demás cotilleos paraliterarios (reconozco que me encanta la parte social que a veces conlleva esto de la literatura). Pues nada, a darle a las cañitas y a los pinchos de tortilla... Obvia decir que cuando a las seis de la tarde llegué a mi casa estaba ya para pocas fiestas... Que las juergas también estresan, oye...
El sábado les había prometido a mis abuelos ir a comer con ellos. Así que a las dos de la tarde estaba en esa ciudad de extrarradio que me vio crecer años ha dispuesta a meterme entre pecho y espalda el abundante cocido madrileño que mi abuela había preparado a petición mía (cosas de la vida de soltera, de vez en cuando te apetece comer caliente). Cocido del que, por supuesto, me he traído varias raciones además de un surtido de ibéricos provenientes de la cesta de navidad que todos los años los vecinos le regalan a mi abuelo (es el presidente vitalicio de la comunidad y, a diferencia del Sr. Cuesta, mi abuelillo es muy querido entre sus convecinos).
Ya de vuelta en Madrid había quedado con el Rusfi y su chico para ir al cine. Al cine que, casualmente, está al ladito de mi curro. La película elegida fue la tan promocionada Brokeback Mountain. Y en contra de lo que yo creía a ellos no les gustó en absoluto mientras que a mí, que nunca espero demasiado de las películas y menos de las que me quieren vender como "obras maestras", no me disgustó. La crítica más adelante si saco inspiración. Y si no, daos un paseo por el blog del Rusfi, que seguro que él tiene algo que decir.
Tras la peli me fui a casa pese a los intentos de mis amigos de que me quedase. Que no, que no, que mi vena juerguista se ha largado junto con mi libido y andan las dos en paradero desconocido.
Y para rematar el finde dentro de un rato voy a una quedada internauta a la que me ha invitado Tardona. ¡Aiss! Y pensar que yo estas cosas ya las había dejado...
...de fondo Animal de Pearl Jam
A las tres, con una modorra que ni os cuento, salgo de trabajar y me voy al bar en el que he quedado con mi editor para hablar de algunos asuntillos acerca de mi próxima novela, el contrato y demás cotilleos paraliterarios (reconozco que me encanta la parte social que a veces conlleva esto de la literatura). Pues nada, a darle a las cañitas y a los pinchos de tortilla... Obvia decir que cuando a las seis de la tarde llegué a mi casa estaba ya para pocas fiestas... Que las juergas también estresan, oye...
El sábado les había prometido a mis abuelos ir a comer con ellos. Así que a las dos de la tarde estaba en esa ciudad de extrarradio que me vio crecer años ha dispuesta a meterme entre pecho y espalda el abundante cocido madrileño que mi abuela había preparado a petición mía (cosas de la vida de soltera, de vez en cuando te apetece comer caliente). Cocido del que, por supuesto, me he traído varias raciones además de un surtido de ibéricos provenientes de la cesta de navidad que todos los años los vecinos le regalan a mi abuelo (es el presidente vitalicio de la comunidad y, a diferencia del Sr. Cuesta, mi abuelillo es muy querido entre sus convecinos).
Ya de vuelta en Madrid había quedado con el Rusfi y su chico para ir al cine. Al cine que, casualmente, está al ladito de mi curro. La película elegida fue la tan promocionada Brokeback Mountain. Y en contra de lo que yo creía a ellos no les gustó en absoluto mientras que a mí, que nunca espero demasiado de las películas y menos de las que me quieren vender como "obras maestras", no me disgustó. La crítica más adelante si saco inspiración. Y si no, daos un paseo por el blog del Rusfi, que seguro que él tiene algo que decir.
Tras la peli me fui a casa pese a los intentos de mis amigos de que me quedase. Que no, que no, que mi vena juerguista se ha largado junto con mi libido y andan las dos en paradero desconocido.
Y para rematar el finde dentro de un rato voy a una quedada internauta a la que me ha invitado Tardona. ¡Aiss! Y pensar que yo estas cosas ya las había dejado...
...de fondo Animal de Pearl Jam
Comentario:
Que pasa nena!!!! que veo que ya te estas despendolando incluso en los días de diario y a horas laborales!!!! Esta visto que no te podemos dejar sola y doy por hecho que no nos has guardado ni lomo, ni tortilla, no alcohol.
Jo, así da gusto trabajar.... o no hacerlo....o.....bueno, eso.
Un beso.
Jo, así da gusto trabajar.... o no hacerlo....o.....bueno, eso.
Un beso.
Comentario:
Jajaja, yo quiero un trabajo así!!
Y ya puestos, un libro dedicado;-P
La próxima peli "Brokeback Mountain", siempre soy la última en ir al cine, joer...
Besos!
Y ya puestos, un libro dedicado;-P
La próxima peli "Brokeback Mountain", siempre soy la última en ir al cine, joer...
Besos!
Comentario:
¡Plasta! "Pónme post, pónme post". Post vale. Recomiendo a tod@s que se lean la novela original de la peli Brokeback Mountain, es un relato corto aceptable y pa los frikis como nosotr@s, farda eso de "pos la novela es mejol", "pos la peli aporta esto u lo otro".
Y no te acostumbres a los pedos del trabajo, que son mú traicioneros, a ver si alguna reprimidilla se "desliza" con la excusa del ofuscamiento etílico. Ya sabes por dónde voy. Y nada de "eso quisiera yo, que hace que no mojo....", que los ligues en el curro son la ostia.
Lamento que no fueras a ver la peli con M...., esto...., con El Sevillano y conmigo, pero será la próxima. Y ya sabes que yo aprecio al Rusfi, pero con eso de que es profesional de la pluma (bueno, eso son los escritores, ¿no? ¿Cómo se llama a los periodistas?), pues el chico ejerce de crítico de cine al estilo más puro. Hace bien. No te quejes tanto, petarda.
Y pa acabar: espero la perorata que acabas de prometerme por teléfono cuanto antes, vaga (Aviso para l@s demás lector@s: es que la niña es como mi hermana menor o mi ahijada o mi hija putativa, así que me permito estas lindeces, la asquerosa confianza. Os aviso: si cuenta aquí la mitad de lo que me ha contao a mí, vais a flipar en colores).
¿No querías post? ¡Post toma post! Las cosas inteligentes, pa otro día que no me presiones. Un besazo. TQ. JM.
Y no te acostumbres a los pedos del trabajo, que son mú traicioneros, a ver si alguna reprimidilla se "desliza" con la excusa del ofuscamiento etílico. Ya sabes por dónde voy. Y nada de "eso quisiera yo, que hace que no mojo....", que los ligues en el curro son la ostia.
Lamento que no fueras a ver la peli con M...., esto...., con El Sevillano y conmigo, pero será la próxima. Y ya sabes que yo aprecio al Rusfi, pero con eso de que es profesional de la pluma (bueno, eso son los escritores, ¿no? ¿Cómo se llama a los periodistas?), pues el chico ejerce de crítico de cine al estilo más puro. Hace bien. No te quejes tanto, petarda.
Y pa acabar: espero la perorata que acabas de prometerme por teléfono cuanto antes, vaga (Aviso para l@s demás lector@s: es que la niña es como mi hermana menor o mi ahijada o mi hija putativa, así que me permito estas lindeces, la asquerosa confianza. Os aviso: si cuenta aquí la mitad de lo que me ha contao a mí, vais a flipar en colores).
¿No querías post? ¡Post toma post! Las cosas inteligentes, pa otro día que no me presiones. Un besazo. TQ. JM.