Crónicas de la sonrisa profidén
Tras una semana particularmente agitada que aún no ha llegado a su fin (todavía queda la fiesta de esta noche y la posterior noche de juerga desenfrenada por el Parque Temático) yo ya ando arrastrándome por los rincones...
De la presentación del jueves puedo contar que hubo llenazo total en el foro de la Fnac. El público, básicamente, se componía de los miembros habituales:
a) La perenne delegación del IMSERSO que se debe aburrir mucho en el centro de día que tienen asignado y se meten a la Fnac, que se está calentito y siempre hay cosas rar... digo, interesantes con las que matar el tiempo hasta la siguiente toma de pastillas.
b) Los colegas de los autores presentes. Colegas que han venido coaccionados tras una serie de amenazas constantes durante el último mes en el que se les ha dicho en multitud de ocasiones que si no vienen publicaremos sus fotos más comprometidas en Internet.
c) La mitad de los medios que habían prometido venir. En el último momento siempre sale una noticia tipo "Ha muerto Chanquete" que acapara toda su atención..
d) Algún despistado que pasaba por allí y, al ver la aglomeración de gente, decide ir donde va Vicente.
La cosa salió más o menos bien aunque a algunos se les hizo corto (¿corto? Sentaos a la mesa con los focos apuntándoos a la jeta y doscientas personas pendientes de cada movimiento que hacéis y ya veremos si vuestro concepto del paso del tiempo no cambia). Ahí estaban los dos ojomeneados, Alex Rei y Olga Martí, el responsable del cotarro y una servidora guiñando el ojo, no porque tuviera intenciones lujuriosas con nadie de la primera fila ni de la segunda sino porque se había pasado con el rimmel y se le pegaban las pestañas cada vez que parpadeaba.
Iba a colgar alguna fotillo pero tras comprobar que en todas salgo en medio, ya que los ilustres fotográfos del evento fueron Rys y el Rusfi y como deben tener algún grave problema emocional que les ha empujado a tenerme un inexplicable aprecio, me han sacado en casi todas siendo el centro de atención. Aunque tampoco creáis, que en la mayoría salgo rascándome, bebiendo de la botella de agua, descojonándome por algo o con la mirada perdida en el vacío y la cara desencajada. Así que, como no quiero ser la responsable de vuestras pesadillas, he decidido que esas fotos se quedarán tranquilitas en el disco duro para mi visionado personal. Porque la otra opción era ponerme un tomate sobre la cara. Y, joer, aunque seguro que alguien se quedó con las ganas, afortunadamente, nadie nos tiró tomates.
De todas formas, he de reconocer que lo que más me gusta de estos rollos que me tocan de vez en cuando es la media hora de después, el momento en que se reparten vasitos de ese intragab..., digo, exquisito vino español y una, con esa sonrisa de estar encantada de haberse conocido que aún no me sale del todo bien, se puede dedicar a hablar con unos y con otros para recabar información y cotilleos varios, así como hacerse más fotos, hacer que los autores curren firmándote los libros (que coño, que para algo les has presentado, ¿no?) e, incluso, firmarlos tú, porque sí, también hubo alguna incauta lectora mía que se desplazó hasta allí para que le firmara un ejemplar mientras yo trataba de que no se me notasen los colores que habían invadido mi rostro...
Al acabar Rys y yo interpretamos nuestro papel de mujeres fashion-fashion yéndonos a cenar a un restaurante pijo y pidiendo a la carta que, para una vez que pago yo, la pobre Rys tiene que aprovechar...
Pero como yo, pese a las apariencias, sigo siendo una currita más, a las once de la noche, tras una botella de vino entre pecho y espalda que hacía que mis ojos se cerrasen cual telones tras la función, me fui a casita...
Ahora estoy tomando un break en la preparación de la fiesta. Que, manda ovarios, te pasas todo el día limpiando para que tus amigos vengan a ensuciar. Y luego a pasarme la tarde haciendo tortillas (y no precisamente de las que me gustaría...) y que nadie pueda decir que le sienta mal beber el alcohol con el estómago vacío... Aiss, señor, qué difícil es ser una buena anfitriona...
Y esta noche a quemar Madrid... Si os cruzáis por Chueca con una comitiva de chicos gays encabezada por una tía con pinta de mariliendre y una camiseta que pone "¿Crees en el amor a primera vista o tengo que pasar otra vez?" que sepáis que... pasaré por delante vuestra las veces que hagan falta... ;-p
...de fondo Allí estaré de Alea
De la presentación del jueves puedo contar que hubo llenazo total en el foro de la Fnac. El público, básicamente, se componía de los miembros habituales:
a) La perenne delegación del IMSERSO que se debe aburrir mucho en el centro de día que tienen asignado y se meten a la Fnac, que se está calentito y siempre hay cosas rar... digo, interesantes con las que matar el tiempo hasta la siguiente toma de pastillas.
b) Los colegas de los autores presentes. Colegas que han venido coaccionados tras una serie de amenazas constantes durante el último mes en el que se les ha dicho en multitud de ocasiones que si no vienen publicaremos sus fotos más comprometidas en Internet.
c) La mitad de los medios que habían prometido venir. En el último momento siempre sale una noticia tipo "Ha muerto Chanquete" que acapara toda su atención..
d) Algún despistado que pasaba por allí y, al ver la aglomeración de gente, decide ir donde va Vicente.
La cosa salió más o menos bien aunque a algunos se les hizo corto (¿corto? Sentaos a la mesa con los focos apuntándoos a la jeta y doscientas personas pendientes de cada movimiento que hacéis y ya veremos si vuestro concepto del paso del tiempo no cambia). Ahí estaban los dos ojomeneados, Alex Rei y Olga Martí, el responsable del cotarro y una servidora guiñando el ojo, no porque tuviera intenciones lujuriosas con nadie de la primera fila ni de la segunda sino porque se había pasado con el rimmel y se le pegaban las pestañas cada vez que parpadeaba.
Iba a colgar alguna fotillo pero tras comprobar que en todas salgo en medio, ya que los ilustres fotográfos del evento fueron Rys y el Rusfi y como deben tener algún grave problema emocional que les ha empujado a tenerme un inexplicable aprecio, me han sacado en casi todas siendo el centro de atención. Aunque tampoco creáis, que en la mayoría salgo rascándome, bebiendo de la botella de agua, descojonándome por algo o con la mirada perdida en el vacío y la cara desencajada. Así que, como no quiero ser la responsable de vuestras pesadillas, he decidido que esas fotos se quedarán tranquilitas en el disco duro para mi visionado personal. Porque la otra opción era ponerme un tomate sobre la cara. Y, joer, aunque seguro que alguien se quedó con las ganas, afortunadamente, nadie nos tiró tomates.
De todas formas, he de reconocer que lo que más me gusta de estos rollos que me tocan de vez en cuando es la media hora de después, el momento en que se reparten vasitos de ese intragab..., digo, exquisito vino español y una, con esa sonrisa de estar encantada de haberse conocido que aún no me sale del todo bien, se puede dedicar a hablar con unos y con otros para recabar información y cotilleos varios, así como hacerse más fotos, hacer que los autores curren firmándote los libros (que coño, que para algo les has presentado, ¿no?) e, incluso, firmarlos tú, porque sí, también hubo alguna incauta lectora mía que se desplazó hasta allí para que le firmara un ejemplar mientras yo trataba de que no se me notasen los colores que habían invadido mi rostro...
Al acabar Rys y yo interpretamos nuestro papel de mujeres fashion-fashion yéndonos a cenar a un restaurante pijo y pidiendo a la carta que, para una vez que pago yo, la pobre Rys tiene que aprovechar...
Pero como yo, pese a las apariencias, sigo siendo una currita más, a las once de la noche, tras una botella de vino entre pecho y espalda que hacía que mis ojos se cerrasen cual telones tras la función, me fui a casita...
Ahora estoy tomando un break en la preparación de la fiesta. Que, manda ovarios, te pasas todo el día limpiando para que tus amigos vengan a ensuciar. Y luego a pasarme la tarde haciendo tortillas (y no precisamente de las que me gustaría...) y que nadie pueda decir que le sienta mal beber el alcohol con el estómago vacío... Aiss, señor, qué difícil es ser una buena anfitriona...
Y esta noche a quemar Madrid... Si os cruzáis por Chueca con una comitiva de chicos gays encabezada por una tía con pinta de mariliendre y una camiseta que pone "¿Crees en el amor a primera vista o tengo que pasar otra vez?" que sepáis que... pasaré por delante vuestra las veces que hagan falta... ;-p
...de fondo Allí estaré de Alea
Comentario:
Y qué? tuviste que pasar otra vez? ;-P jejeje Espero que lo pasaras muy bien! y q tuvieses un domingo de resaca tranquilito, y que, al menos, uno de la comitiva de chicos gays te ayudase con la limpieza post-fiesta!jajajaja Bss.
Comentario:
Esto es un finde movidito y lo demás tonterías. Espero que lo pasaras genial! La envidia me corroe...
Besos!
Besos!
Comentario:
querida Arrierita,
No sé qué figas has puesto, pero estoy aqui, tú ya sabes dónde, pero está bien, el Ballentines está bien, tú estás bien, todo está bien,LOP está bien...
P.D. Esto es la habitación de Liber, en fin, lo que queráis...
No sé qué figas has puesto, pero estoy aqui, tú ya sabes dónde, pero está bien, el Ballentines está bien, tú estás bien, todo está bien,LOP está bien...
P.D. Esto es la habitación de Liber, en fin, lo que queráis...