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    Cumpleaños alcohólico
    Por suerte no todas mis semanas son como la que acaba de pasar. Porque si lo fueran tengo la firme sospecha de que la Arrierita iba a fenecer irremediablemente...

    Y por si alguien tiene dudas de mi estado físico y mental hoy ni siquiera he podido ir a currar. Si al levantarte e ir al baño tu cuerpo decide vaciarse por todos los conductos posibles es que la cosa no anda bien. Y como dicen que el cuerpo es sabio, me he vuelto a meter en la camita previo envío de un mensaje a Jefa para avisarle de mi enfermedad...

    El resto del día lo he pasado vegetando en el sofá y cascándome una nueva remesa de capítulos de Perdidos. Sólo he bajado a la calle para que Chucho Infernal no dejara el pasillo como un campo de minas.

    En la fiesta, en contra de mis temores, al final el nivel entre testosterona y estrógenos se equilibró más de lo que yo pensaba. JM y El Sevillano, Señorita Muchacha (la ojomeneada finalista del jueves y que dejó ese comment tan etílico en mi anterior post) y su chica, Lop y su novio, Rys, El Rusfi con su chico (le tengo que buscar un mote pronto), El Cura (mote puesto por El Rusfi) y Tanita. Y mi compañero de piso y su novia que, la verdad, andaban por la fiesta más perdidos que un pulpo en un garaje.

    Las tres tortillas volaron (es lo que tiene ser una buena... pues eso), el alcohol también (consejo: en las fiestas nunca debe haber más alcohol es el mejor modo de que la gente no se acomode...) y a eso de las doce y media nos largamos al Parque Temático.

    La primera parada la hicimos en el garito en el que trabajaba esa lectora mía y de Olga Martí que se pasó por la presentación y que nos dijo que nos pasáramos (bueno, la Señorita Muchacha y su comitiva ya se pasaron el mismo jueves y tuvieron oportunidad de alcoholizarse a conciencia). Y el sábado el alcohol de nuevo corrió a raudales en forma de copichuelas y cava. Lo malo es que yo, que me había pasado todo el día de compras y limpiando la casa, apenas había comido (si se le puede considerar comida a los cereales del desayuno, un par de yogures por la tarde y cuatro trocitos de tortilla) y, claro, pretendo beber como en los viejos tiempos sin acordarme de que lo que luego pasa es que soy yo la que me estoy haciendo vieja. Así que a eso de las cuatro, cuando había desaparecido todo el mundo y yo estaba con Rys y una amiga suya que vino más tarde planeando ir al Escape para rematar la noche, dije que salía un momento a tomar el aire. Y nada más poner un pie en la calle vi que me tenía que ir a casa si no quería acabar durmiendo la mona sobre un contenedor de basura. Así que, aprovechando que me había salido con el abrigo y el bolso, no me lo pensé demasiado y enfilé hacia el cajero para sacar pelas y cogerme un taxi. Pero mi gozo se quedó en un pozo cuando, ya frente al cajero, abro mi cartera y descubro que mi tarjeta (y también mi DNI, aunque no me hiciera falta) me los había dejado en el bolsillo del pantalón que había llevado todo el día mientras iba y venía del super con las cosas de la fiesta. Yo, en mi línea, demostrando mis reflejos.

    Así que no me quedó más remedio que bajar hasta Cibeles para coger el búho. Aunque no aguanté mucho. Me tuve que bajar en el Pirulí (vivo cerca pero, creedme, a las cuatro de la mañana y con semejante melopea las distancias aumentan) y caminar hasta casa para que el frío me despejara un poco...

    Pero que nadie piense que me lo pasé mal. Bueno, me hubiera gustado aguantar más e irme a casa cuando ya fuera de día pero... es lo que tiene cumplir años, que ya no aguantas más...

    Ah! Y me hicieron muchos regalos: dos libros que ya tenía (con la de libros que hay), incienso, esencias para quemar, piedras energéticas, un jabón con forma de cohete espacial (aunque reconozco que al principio pensé que era otra cosa), un colgantito de plata que hizo que Lop se pasara toda la noche diciéndome que me lo tocara para que me diera suerte,... Pero, sin duda, el regalo que más gracia hizo fue este...



    ...que me hicieron Rusfi & Cia. Pero sólo tiene dos pegas. Una, que el cabecero de mi cama no tiene barrotes. Y dos, que no tengo a nadie a quién ponérselas (de momento).

    Para el próximo quiero unas bolas chinas. He dicho.

    ...de fondo Bad girl de Madonna (ahí estoy, redescubriendo su discografía...)
     
    Comentario:
    como molan :-) yo quiero unas, ponerle cabecero a mi cama y otras muñecas a quien ponérselas :-))

    feliz cumpleaños (yo tb los cumplo pronto)

    kss
     
    Comentario:
    mmm... vaya igualitas que las mías las esposas esas
     
    Comentario:
    "es lo que tiene cumplir años, que ya no aguantas más..."
    Pero bueno! Ya te vale! En unos meses celebro los 28 y pienso aguantar más!!
    Las esposas molan. Nadie te llevó la estantería?

    Mejórate!
    Besos!
     
    Comentario:
    Espero que te dejaran las llaves de las esposas....
    Y recupérate, que estar malita es mu malo.
    Un besazo
    No