Que le den por saco a la fiebre
Ele. Pa chula, yo. Mis mocos siguen siendo verdes, pero me niego a seguir en la cama sorbiéndome los mocos y mirando al techo. Por fin me acuerdo de ponerle un enlace en la columna de la derecha a nuestra Little Bellota, que por fin tiene bloguita propia y nos está descubriendo su mundo de a poco. Es un remanso de paz y tranquilidad esa bloguita, no como esta que es todo lo contrario y un poco más. Muy recomendable.
Segunda cosa. Hoy ponen la "season finale" de Law & Order SVU y ahí estaremos mi tórtola y yo babeando como siempre. Es que no lo podemos evitar.
Tercero: me he enganchado a los re-runs de Judging Amy. Es una serie un poco ñoña, pero debe ser que últimamente se me ha subido la ñoñería a la cabeza, y no lo he podido evitar. Me gustan algunas series americanas, lo reconozco: me gusta el sentido del humor y la ironía que se gastan (inapreciables si se ven dobladas al castellano - el doblaje es un asesinato, lo siento). Supongo que es también cosa cultural: cuando llegué aquí, me empapé de horas y horas de televisión para aprender inglés, para hacerme con esas expresiones que escuchaba y no entendía. Ejemplo: "She is taking you for a ride," me dijo una vez un ex-amigo. Y yo, ingenua de mí, le respondí: "Where to?" La traducción, claro está, no era que la muchacha me iba a llevar de paseo en su coche, sino que "me estaba tomando el pelo." O lo que es lo mismo, "pulling my leg." (ahhhhhhhhh) Ahora creo que ya disimulo bien, la gente sabe que no soy gringuita pero tampoco saben detectar con precisión de dónde soy. La mayoría cree que soy irlandesa (no será por el color del pelo). Lo cual me recuerda a una divertida anécdota que me pasó en el aeropuerto de Túnez una vez que estaba de vuelta hacia España acompañada de una amiga tunecina en la cola de facturación. Hablábamos árabe, y una niña y su padre delante de mí no dejaban de mirarme y de mirar a mi pasaporte (naturalmente, español). Me los volví a encontrar mientras esperábamos en el embarque, y y se atrvieron y me preguntaron que de dónde era yo. "Española," dije. Y me responden: "Ya, ya, ya hemos visto tu pasaporte. Pero ¿cuál es tu origen?" Y yo: "Española." Y el padre: "Pero tus padres son árabes, ¿no?" Y yo: "Amos, que yo sepa, no.... no no, mire usté, mis padres tienen de árabes lo que usté de noruego, ¿eh?" Pues me costó un huevo convercerles de que no, ni mis padres eran árabes, ni yo era hija de diplomáticos, ni había crecido en un país árabe, ni yo era la hija secreta de Arafat. Ozú, de verdad. Yo creo que se fueron medio convencidos (más sí que no pero no tanto como yo desearía), y es que eso de las conspiraciones tira mucho en el mundo árabe y yo creo que se pensaron que o yo era diplomática en una misión checleta, o era hija de alguien distinto a mis padres.
Es que a mí me han pasado cosas muy curiosas. Con once añitos, mis padres me empacaron con una amiga inglesa de la familia a pasar un verano en Inglaterra. Yo sabía el "jelou jau ar yu" y poco más, y la abuela de mi amiga, para más coña, era escocesa de pura cepa. Yo sólo recuerdo que yo miraba a la abuelita con cara de "Usté es muy maja, pero yo no me entero de lo que me está contando." (cosas del acento y la diferencia generacional, supongo). Luego me enteré de que la nana murió y me dio mucha pena, aunque yo no la entendiera ni patata. Con catorce añitos, mis padres me pusieron en un avión y me mandaron a Canadá porque "había que aprender inglés." (Y vosotr@s diréis, "sí pero... te podían haber mandado más cerca, ¿no?" Sí: es que a mis padres eso de los mensajes subliminales se les da muy bien. De a poco no me mandan a Nueva Zelanda. Como allí también hablan inglés...) Fue un intercambio de tres meses, en una familia que sí, me querría mucho, pero que tenía una hija que era la encarnación viva de Satanás en la tierra (era como las tías de la película esa de Mean Girls). Me pasé tres meses viendo Jeopardy en la tele, tuve un accidente en la snowmobile, casi me quedo sin pierna, y saqué la nota más alta en la clase de literatura inglesa, dejando en ridículo a media clase que estaba estudiando en su propio idioma. Fueron tres meses en los que no escuché ni una palabrita de castellano, y al volver casi me costaba hablar con mis padres. A los quince, les dije que me iba a visitar a mi amiga S. a Alemania a pasar unos meses con ella, y que a ver cómo viajaba. Así que miraron los precios y como en aquel entonces el avión estaba caro y no había pesetinas en casa, me dijeron que me fuera en autobús a Suiza y que allí "podía coger un tren a Alemania." Naturalmente, eso fue lo que hice. Una vez en Suiza descubrí que estaba estudiando alemán para nada, porque allí todo quisqui hablaba inglés; iba yo todo orgullosa con mi guía de alemán y tratando de encontrar mi tren (cantando aquella canción que decía "Ich bin Auslander und spreche nicht gut Deutsch, ich bin Auslander und spreche nicht gut Deutsch... bitte langsam bitte langsam bitte sprechen Sie doch langsam, ich bin Auslander und spreche nicht gut Deutsch!" que traducido quiere decir: "Que no hablo alemán, cohones, que hable usté más despacio!!!!), y mi alemán debía chirriar tanto que el señorín al que pregunté me vio con la guía en la mano medio suplicando cómo coño se iba a mi andén en alemán de las montañas y me dijo, en un perfecto castellano con acento gallego: "Es el andén 21, bonita. Sale en media hora." Suiza: el país más hermoso y más caro del mundo. Carajo, no me dio el dinero ni para comprar un puto helado (la opción estaba clara: helado en Suiza, ajo y agua en Alemania; así que opté por suprimir mis ansias de refrigerio helado y me subí al tren con más jambre que un perro chico). Las amigas de mi madre siempre han pensado que mi madre no tiene corazón, porque nos ha dejado ir y venir donde nos ha dado la regalada gana siempre que nos buscásemos la vida (eso sí: no nos dejaron ir al viaje de fin de curso - aunque nosotros tampoco quisimos - porque eso de gastar dinero para emborracharse a 1,000 km. de casa no: si quieres, te emborrachas aquí y te sale más barato, y luego te mandamos a Pekín si hace falta para que aprendas chino). Pero no: mi madre tiene corazón, y mucho: sólo que no es tan posesiva como sus amigas, que siempre tuvieron miedo de dejar a sus niñas ir a comprar el pan a la esquina, no sea que se pierdan. Hasta la llamaban "madrastrona." No sé por qué cuento todo esto. En fin. Todo por la coño tele, que se ha convertido en mi único entretenimiento los dos últimos días.
P.S. Si alguien conoce a alguien que alquile una casa o piso en una zona silenciosa y libre de tráfico en las siguientes ciudades, que me lo haga saber porque por allí estaré el año que viene (dando saltos de mata, eso sí): Algeciras, Ceuta, Segovia, Valladolid, y Lisboa. Sólo pido una cosa: tranquilidad y nada de coches o vecinos ruidosos. Lo demás, no me importa.
P.S. 2 El lunes vamos a comprarnos, por fin, una cámara digital entre otras cosas para hacer una colección fotográfica de las cosas que vemos a diario. Prometo colgar algunas de las foticas que vayamos haciendo... El Ave goes digital. You go, girl!
Segunda cosa. Hoy ponen la "season finale" de Law & Order SVU y ahí estaremos mi tórtola y yo babeando como siempre. Es que no lo podemos evitar.
Tercero: me he enganchado a los re-runs de Judging Amy. Es una serie un poco ñoña, pero debe ser que últimamente se me ha subido la ñoñería a la cabeza, y no lo he podido evitar. Me gustan algunas series americanas, lo reconozco: me gusta el sentido del humor y la ironía que se gastan (inapreciables si se ven dobladas al castellano - el doblaje es un asesinato, lo siento). Supongo que es también cosa cultural: cuando llegué aquí, me empapé de horas y horas de televisión para aprender inglés, para hacerme con esas expresiones que escuchaba y no entendía. Ejemplo: "She is taking you for a ride," me dijo una vez un ex-amigo. Y yo, ingenua de mí, le respondí: "Where to?" La traducción, claro está, no era que la muchacha me iba a llevar de paseo en su coche, sino que "me estaba tomando el pelo." O lo que es lo mismo, "pulling my leg." (ahhhhhhhhh) Ahora creo que ya disimulo bien, la gente sabe que no soy gringuita pero tampoco saben detectar con precisión de dónde soy. La mayoría cree que soy irlandesa (no será por el color del pelo). Lo cual me recuerda a una divertida anécdota que me pasó en el aeropuerto de Túnez una vez que estaba de vuelta hacia España acompañada de una amiga tunecina en la cola de facturación. Hablábamos árabe, y una niña y su padre delante de mí no dejaban de mirarme y de mirar a mi pasaporte (naturalmente, español). Me los volví a encontrar mientras esperábamos en el embarque, y y se atrvieron y me preguntaron que de dónde era yo. "Española," dije. Y me responden: "Ya, ya, ya hemos visto tu pasaporte. Pero ¿cuál es tu origen?" Y yo: "Española." Y el padre: "Pero tus padres son árabes, ¿no?" Y yo: "Amos, que yo sepa, no.... no no, mire usté, mis padres tienen de árabes lo que usté de noruego, ¿eh?" Pues me costó un huevo convercerles de que no, ni mis padres eran árabes, ni yo era hija de diplomáticos, ni había crecido en un país árabe, ni yo era la hija secreta de Arafat. Ozú, de verdad. Yo creo que se fueron medio convencidos (más sí que no pero no tanto como yo desearía), y es que eso de las conspiraciones tira mucho en el mundo árabe y yo creo que se pensaron que o yo era diplomática en una misión checleta, o era hija de alguien distinto a mis padres.
Es que a mí me han pasado cosas muy curiosas. Con once añitos, mis padres me empacaron con una amiga inglesa de la familia a pasar un verano en Inglaterra. Yo sabía el "jelou jau ar yu" y poco más, y la abuela de mi amiga, para más coña, era escocesa de pura cepa. Yo sólo recuerdo que yo miraba a la abuelita con cara de "Usté es muy maja, pero yo no me entero de lo que me está contando." (cosas del acento y la diferencia generacional, supongo). Luego me enteré de que la nana murió y me dio mucha pena, aunque yo no la entendiera ni patata. Con catorce añitos, mis padres me pusieron en un avión y me mandaron a Canadá porque "había que aprender inglés." (Y vosotr@s diréis, "sí pero... te podían haber mandado más cerca, ¿no?" Sí: es que a mis padres eso de los mensajes subliminales se les da muy bien. De a poco no me mandan a Nueva Zelanda. Como allí también hablan inglés...) Fue un intercambio de tres meses, en una familia que sí, me querría mucho, pero que tenía una hija que era la encarnación viva de Satanás en la tierra (era como las tías de la película esa de Mean Girls). Me pasé tres meses viendo Jeopardy en la tele, tuve un accidente en la snowmobile, casi me quedo sin pierna, y saqué la nota más alta en la clase de literatura inglesa, dejando en ridículo a media clase que estaba estudiando en su propio idioma. Fueron tres meses en los que no escuché ni una palabrita de castellano, y al volver casi me costaba hablar con mis padres. A los quince, les dije que me iba a visitar a mi amiga S. a Alemania a pasar unos meses con ella, y que a ver cómo viajaba. Así que miraron los precios y como en aquel entonces el avión estaba caro y no había pesetinas en casa, me dijeron que me fuera en autobús a Suiza y que allí "podía coger un tren a Alemania." Naturalmente, eso fue lo que hice. Una vez en Suiza descubrí que estaba estudiando alemán para nada, porque allí todo quisqui hablaba inglés; iba yo todo orgullosa con mi guía de alemán y tratando de encontrar mi tren (cantando aquella canción que decía "Ich bin Auslander und spreche nicht gut Deutsch, ich bin Auslander und spreche nicht gut Deutsch... bitte langsam bitte langsam bitte sprechen Sie doch langsam, ich bin Auslander und spreche nicht gut Deutsch!" que traducido quiere decir: "Que no hablo alemán, cohones, que hable usté más despacio!!!!), y mi alemán debía chirriar tanto que el señorín al que pregunté me vio con la guía en la mano medio suplicando cómo coño se iba a mi andén en alemán de las montañas y me dijo, en un perfecto castellano con acento gallego: "Es el andén 21, bonita. Sale en media hora." Suiza: el país más hermoso y más caro del mundo. Carajo, no me dio el dinero ni para comprar un puto helado (la opción estaba clara: helado en Suiza, ajo y agua en Alemania; así que opté por suprimir mis ansias de refrigerio helado y me subí al tren con más jambre que un perro chico). Las amigas de mi madre siempre han pensado que mi madre no tiene corazón, porque nos ha dejado ir y venir donde nos ha dado la regalada gana siempre que nos buscásemos la vida (eso sí: no nos dejaron ir al viaje de fin de curso - aunque nosotros tampoco quisimos - porque eso de gastar dinero para emborracharse a 1,000 km. de casa no: si quieres, te emborrachas aquí y te sale más barato, y luego te mandamos a Pekín si hace falta para que aprendas chino). Pero no: mi madre tiene corazón, y mucho: sólo que no es tan posesiva como sus amigas, que siempre tuvieron miedo de dejar a sus niñas ir a comprar el pan a la esquina, no sea que se pierdan. Hasta la llamaban "madrastrona." No sé por qué cuento todo esto. En fin. Todo por la coño tele, que se ha convertido en mi único entretenimiento los dos últimos días.
P.S. Si alguien conoce a alguien que alquile una casa o piso en una zona silenciosa y libre de tráfico en las siguientes ciudades, que me lo haga saber porque por allí estaré el año que viene (dando saltos de mata, eso sí): Algeciras, Ceuta, Segovia, Valladolid, y Lisboa. Sólo pido una cosa: tranquilidad y nada de coches o vecinos ruidosos. Lo demás, no me importa.
P.S. 2 El lunes vamos a comprarnos, por fin, una cámara digital entre otras cosas para hacer una colección fotográfica de las cosas que vemos a diario. Prometo colgar algunas de las foticas que vayamos haciendo... El Ave goes digital. You go, girl!
Comentario:
Debe ser la fiebre, sí... Pero me alegro mogollón de que hayas contado algo de tu vida (anterior). Ya me dejaste clarito en "cierta" ocasión, que eras chica de mundo, pero caray, no imaginaba tanto.
Me encanta leer cosas así. Por eso sigo el blog de hacernohaciendo (blogs.ya.com/mividaentaiwan).
Creo que me va a gustar eso de que tengas fiebre, que te hace contar cosas así (que yo sepa hasta ahora no te habías puesto "melancólica", jejeje). Es broma, ponte buena. Por cierto, para los mocos, recomiendo Respir (o el equivalente allí (Afrin?), prueba preguntando por la "oxymetazoline"). Viene muy bien para por las noeches, cuando es un coñazo estar con el pañuelo y los mocos que se acumulan en la nariz (en el lado de la almohada) no te dejan respirar bien.
(Pero ya sabía yo que tú no eras de las que se quedaba en la cama tirada)
Me encanta leer cosas así. Por eso sigo el blog de hacernohaciendo (blogs.ya.com/mividaentaiwan).
Creo que me va a gustar eso de que tengas fiebre, que te hace contar cosas así (que yo sepa hasta ahora no te habías puesto "melancólica", jejeje). Es broma, ponte buena. Por cierto, para los mocos, recomiendo Respir (o el equivalente allí (Afrin?), prueba preguntando por la "oxymetazoline"). Viene muy bien para por las noeches, cuando es un coñazo estar con el pañuelo y los mocos que se acumulan en la nariz (en el lado de la almohada) no te dejan respirar bien.
(Pero ya sabía yo que tú no eras de las que se quedaba en la cama tirada)
Comentario:
ummm, lo siento mucho, pero voy a comentar sobre una nimiedad(creo que lo hago demasiado a menudo): Yo quiero una cámara digital, pero obviamente no me la voy a comprar. Pienso que ya me tocará algún día con los sobres de Nescafé, o los cereales, pero me doy cuenta luego de que mi madre el café lo toma "de verdad"(que las consumidoras de descafeinado no se ofendan) y tampoco compramos cereales. Y las cámaras no tocan con el colacao. Así que soñaré con que la tengo y ya está, es una sensación preciosa. Ummm, se me ha ido. Saludos.