Crónica bollo desde el Imperio del Mal
Revolution is not a one time event (Audre Lorde)
Acerca de
Aviso para navegantes: no soy neutral ni políticamente correcta, y tampoco pretendo serlo. Llámame radical, puñetera, pesada, repipi o lo que te de la gana. En cualquier caso, ponte a la cola porque llegas tarde. El Ave es todo eso, y más... ¿Alguna queja, pregunta, o sugerencia? El Ave responde...
Sindicación
 
Los límites de la censura
Esta vez, El Ave revolotea por tierras lejanas y se fija en una noticia que llega de Australia, tierra de canguros y homófob@s, a tenor de la riada de medidas anti-LGBT que tanto su gobierno como la oposición han instaurado. Ahora resulta que la oposición ha solicitado que el gobierno prohíba la distribución de dos libros infantiles en escuelas públicas porque retratan a dos familias homoparentales, escritos con fondos públicos. Argumentan los payasos estos que las familias tiene derecho a introducir el tema de las familias homoparentales en la educación de sus hij@s "cuando lo crean conveniente" y "a una edad que ellos consideren apropiada." Es decir: nunca.

La historia ya se ha repetido en numerosas ocasiones en EEUU, donde diversos grupos conservadores han presionado a autoridades locales, escolares, y estatales para prohibir que fondos públicos se destinen a la compra o difusión de materiales infantiles que intenten mostrar modelos de familia no tradicionales. En una de las historias más curiosas, un distrito local retiró varias copias del libro Heather has two mommies de la sección infantil de su biblioteca pública, a petición de un padre. Afortunadamente, cuando la noticia se hizo pública, algún alma caritativa comenzó a comprar copias de su propio bolsillo y empezó a enviarlas a la biblioteca, que finalmente repuso el libro en su catálogo.

El Ave cree que los poderes públicos no deberían tener capacidad alguna de prohibir o limitar la libertad de expresión de sus ciudadanos. Y libertad de expresión significa tanto la libertad de producción de ideas y opiniones como el derecho a recibirlas o leerlas. España tiene un código restrictivo en cuanto a libertad de expresión se refiere, y Francia lo tiene aún más: un historiador, por ejemplo, nunca podrá publicar un libro en Francia en el que afirme que en el genocidio nazi no murieron seis millones de judíos, sino cuatro y medio, so pena de ser condenado a varios años de prisión. ¿Desde cuándo los poderes públicos, o los políticos, tienen derecho a inmiscuirse en la labor de producción e investigación de intelectuales, escritores, artistas, etc. etc.?

El Ave cree que los poderes públicos tienen una función como es la de defender la seguridad de sus ciudadan@s y que, en consecuencia, no deberían tolerarse expresiones cuyo objeto sea el ejercicio de la violencia contra ningún grupo o persona. Pero el peligro de prohibir la expresión de ideas radica en que siempre es un grupo mayoritario o hegemónico el que prohíbe: de ahí que en las dinámicas censoras no solamente se vean afectados grupos contra los que puede existir un considerable consenso social (neonazis, etc. etc.) sino también grupos minoritarios como el colectivo LGBT, o los colectivos nacionalistas que defienden determinadas estrategias de acción política, por poner otro ejemplo. La "justicia" española actúa rápidamente cuando se trata de cerrar periódicos en euskera o anular listas electorales perfectamente democráticas de cierto signo, pero España2000 o la Falange siguen presentándose a las elecciones como si nada, pese a la promoción activa de ideas que van en contra del Código Penal. Y El Ave dice: o todos, o ninguno.

Cuando comenzamos a reprimir ideas que no nos agradan, corremos el peligro de terminar como el personaje del poema de Brecht: los siguientes podemos ser nosotr@s, pero cuando nos hayamos dado cuenta ya será demasiado tarde.



 
Comentario:
Tienes razón, Y a mí me gustaría que en los institutos pusieran "Fucking Amal".
Besos
 
Comentario:
La censura de libros, desde el principio de los tiempos, es el síntoma de que una sociedad está enferma de libertad mustia. Por cierto, que yo tengo la versión española de "Hather has two mummies". Se titula "Paula tiene dos mamás" y es una hermosa traducción del libro de Lesléa Newman a cargo de Silvia Donoso, con bonitas ilustraciones de Mabel Piérola (edicions Bellaterra). Va a formar parte, por supuesto, de las estanterías de la nueva escuela infantil que está abriendo mi cuñada con su cooperativa.
No