DIAS ROTOS 3
Ni siquiera me animo a hablarle...
La encuentro casualmente las pocas veces que me asomo por la facultad, no sé como se llama, no sé nada de ella, pero es inevitable mirarnos en la cafetería. No le tomo importancia, quedan dos semanas de clases, y de seguro me olvidaré de ese detalle en poco tiempo, de ella también.
Días de calor, extremados, insoportables, aún así salí a caminar por mi barrio, obligadamente para recoger un libro, las dos de la tarde, el sol en su punto y yo bajo él. No importa, las calles son arboladas, tampoco importa que el polvo ensucie penosamente mis zapatos y que me hubiera olvidado la botella de agua para el camino.
Curiosamente voy en un estado de tranquilidad, tal vez el sueño unido al calor hacen que parezca una sonámbula, quizás la música de los auriculares, o todo esto junto.
Hace algunos meses hice el mismo recorrido, igual de sonámbula, con el mismo calor, pero hoy, mi mente anida pensamientos y perspectivas completamente diferentes, la circunstancia es igual en esencia.
No quiero volver a casa por las mismas calles, tomo otra ruta, reconozco mi letra en la pared, aerosol azul, una noche de lluvia, los zapatos embarrados y Hnito cuidando de que nadie se acerque.
“Albania, sos una zorra!!”
Aquella muchacha, le rompió el corazón a mi hermano, hoy, inocentemente va todos los días a mi tienda y alegremente nos compra pan y leche.
Que fácil puede ser olvidarse de algunas cosas.
La encuentro casualmente las pocas veces que me asomo por la facultad, no sé como se llama, no sé nada de ella, pero es inevitable mirarnos en la cafetería. No le tomo importancia, quedan dos semanas de clases, y de seguro me olvidaré de ese detalle en poco tiempo, de ella también.
Días de calor, extremados, insoportables, aún así salí a caminar por mi barrio, obligadamente para recoger un libro, las dos de la tarde, el sol en su punto y yo bajo él. No importa, las calles son arboladas, tampoco importa que el polvo ensucie penosamente mis zapatos y que me hubiera olvidado la botella de agua para el camino.
Curiosamente voy en un estado de tranquilidad, tal vez el sueño unido al calor hacen que parezca una sonámbula, quizás la música de los auriculares, o todo esto junto.
Hace algunos meses hice el mismo recorrido, igual de sonámbula, con el mismo calor, pero hoy, mi mente anida pensamientos y perspectivas completamente diferentes, la circunstancia es igual en esencia.
No quiero volver a casa por las mismas calles, tomo otra ruta, reconozco mi letra en la pared, aerosol azul, una noche de lluvia, los zapatos embarrados y Hnito cuidando de que nadie se acerque.
“Albania, sos una zorra!!”
Aquella muchacha, le rompió el corazón a mi hermano, hoy, inocentemente va todos los días a mi tienda y alegremente nos compra pan y leche.
Que fácil puede ser olvidarse de algunas cosas.
Comentario:
hablale....hablale........k no vas a perder nada...si ella tb te mira será por algo........