BEEEEEE.....
En cada familia siempre existe una oveja negra.
En la mía yo tengo ese puesto.
Lo obtuve por mérito propio? Tal vez sí, adaptarse a las reglas de lo correcto-incorrecto en mi casa es algo que yo no puedo hacer.
El instinto siempre hizo que fuera en contra de las ideas y opiniones de mi madre. Creando mis propias teorías, defendiéndolas y recibiendo las reprensiones por las mismas.
Acepto que he sido caprichosa, sí, que soy atrevida, que aún suelo comportarme como adolescente. He cometido muuuuuuchas estupideces en mi vida, pero no me arrepiento de ninguna de ellas. Aprendo de mis errores, eso es lo importante.
El precio de ser diferente, de pensar diferente, de vivir diferente. Cansada de que trate de hacer de mí la persona que tal vez ella quiso ser.
Al fin y al cabo, cuantas personas en mi casa guardan secretos, cuantas veces ella misma negó cosas que yo sé que hizo, y cuantas otras que no sé. Pago el precio de ser un poco más sincera que el resto.
Nunca busqué ser un ejemplo en casa, eso no me quita el sueño.