Una chica normal viviendo en una sociedad enferma
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Si tuviera sueños, no dormiria un dia entero...
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LUNARES
Después de la película postergo la cena con mis amigos para volver rápido a casa.
Era cerca de las 10:30 de la noche, tenía poco dinero y estaba algo cansada.

El colectivo se tarda más de lo normal, y llega repleto. Me pongo los auriculares para hacer más llevadero el trayecto, en el fondo están la pareja de invidentes que siempre me encuentro a esta hora, ella es joven y linda, a él no puedo verle la cara por la oscuridad, pero recuerdo que no lo es tanto. Ambos están de la mano y cuando los veo por la calle no se sueltan en ningún momento, me quedo pensando en eso.

En otra ventanilla un conocido de mi facultad al cual no saludo, y sentada cerca de mí Princess, que me acompañó a la función. Le converso algo, pero ella esta concentrada tratando de recordar una frase de la película, la recuerdo, pero no se la digo para que siga concentrada mientras escucho música.

Es raro que el colectivo no tenga luz, estoy muy apretada, meto mis manos al bolsillo asegurando mi celular, de pronto algo llama mi atención.

Era una chica con un vestido a lunares.
En que parte subió? Antes que mí? No la vi al subir.
Esta contra el vidrio igual de apretada, pero a ella pareciera no importarle.

Solo lleva una pequeña agenda en sus manos, se me hace extraño, observo sus detalles, cabello lacio, manos perfectamente cuidadas, y…uno, dos, dos lunares cerca de la boca, uno en la espalda, café claro, otro en el antebrazo.

Viendo el detalle de los lunares cerca de la boca me descubre mirándola, disimuladamente miro hacia Princess.

-eh…te voy acompañar hasta tu casa para que no te reten.
-Bueno, no hay lío.


Desvío de nuevo la mirada hacia la chica del vestido a lunares, se quedo observándome un buen rato, tal vez se le hizo raro que yo también estuviera mirándola, o quizás mira la ridícula mancha de café que llevo en la remera blanca.

Como parece no importarle si la miro o no, sigo haciéndolo.

El semáforo hace que el colectivo se detenga, y su vestido blanco a lunares es rojo, luego amarillo, luego verde, juego con ella, la invento a mi manera, el por qué de su agenda, el por qué sola a esta hora, por qué el vestido, por qué su apariencia indiferente.

Llego a mi barrio y paso por la nueva casa vacía, ojala alguna muchacha de vestido a lunares se mude allí.

 
Comentario:
gracias por pasarte por mi blog, besitos...
No