A OSCURAS..
Y ese día entre la madrugada, el insomnio y el pesar, empezó a sentir cómo el cuerpo se iba cayendo a pedazos, jirones de piel, trocitos de materia que se deshacía entre los dedos. Mira los despojos y los recoge dentro de su cajetilla de cigarros…
Ahora sólo queda un espectro, que vaga en busca de una nueva piel.
Conserva dentro del bolsillo roto, el corazón vacío y los recuerdos, también una que otra sonrisa…por si acaso.
Se apropió de una voz que no es la suya, una mirada vacía, de vez en cuando saca su sonrisa y se la pone, sólo un momento para que no se gaste, pasa inadvertida.
Algunas veces hasta logra engañarse a, contándose cuentos donde es materia tangible, la piel siente escalofríos y las caricias vuelven.
Y en la oscuridad, intenta mezclar las lagrimas con los restos de su cuerpo, moldeando de nuevo un recipiente que le de acogida. No, no se puede. Cierra los puños y cae en los bajos instintos, tan vacíos que no logran llenar siquiera lo que ahora es.
Seguirá deambulando por la ciudad, entre calles, libros, música y bocetos, buscando algún ente o artista que pueda crear esa materia que tanto necesita, para dejar de ser aire, para volver a sentir…
Y al fin, dejar de hacerse daño.
Ahora sólo queda un espectro, que vaga en busca de una nueva piel.
Conserva dentro del bolsillo roto, el corazón vacío y los recuerdos, también una que otra sonrisa…por si acaso.
Se apropió de una voz que no es la suya, una mirada vacía, de vez en cuando saca su sonrisa y se la pone, sólo un momento para que no se gaste, pasa inadvertida.
Algunas veces hasta logra engañarse a, contándose cuentos donde es materia tangible, la piel siente escalofríos y las caricias vuelven.
Y en la oscuridad, intenta mezclar las lagrimas con los restos de su cuerpo, moldeando de nuevo un recipiente que le de acogida. No, no se puede. Cierra los puños y cae en los bajos instintos, tan vacíos que no logran llenar siquiera lo que ahora es.
Seguirá deambulando por la ciudad, entre calles, libros, música y bocetos, buscando algún ente o artista que pueda crear esa materia que tanto necesita, para dejar de ser aire, para volver a sentir…
Y al fin, dejar de hacerse daño.