Bocados De Realidad
Mordisqueando Mi Vida
Acerca de
Aquí el autor de este blog, chico de 25 años, canario para más señas. Sirvo mordiscos de mi vida, aptos para todos los estómagos, espero que paseis un buen rato...y que no os indigesteis!!!

Sindicación
 
6.- Primeras Veces
Dicen que la primera vez no se olvida, la primera vez que tienes sexo, la primera vez que besas a alguien, la primera vez que te enamoras, la primera vez que te rompen el corazón...

Hoy hace unos tres meses de una primera vez. Soy bastante indeciso, y tuve que pensármelo bastante, aunque también es verdad que si te piensas mucho las cosas... probablemente no las harás, así que llevado por la necesidad, o por el morbo, me decidí.

Tras unos primeros intentos fallidos encontré a la persona adecuada. Se llamaba J., tenía 36 años y vivía en La Laguna, me gustó su forma de hablar y su voz, voz profunda y que inspiraba confianza. Pasó una noche como otra cualquiera, me recogió en coche y fuimos a su casa...

- ¿Es la primera vez que lo haces? - preguntó mirándome a los ojos.

- Sí...- contesté nervioso y evitando su mirada.

- No te preocupes, todo ira bien -.

Hizo té, aún recuerdo el olor impregnando toda la casa y su sabor a menta en la lengua. "Y ahora qué" pensaba mientras apuraba las últimas gotas de mi vaso, en ese momento puso una mano sobre la mía y , mientras la cogía con suavidad, me miró con deseo. Me desnudó, nos desnudamos... nos besamos.

- Lo siento, ya no recuerdo ni como se besa - dije torpemente.

- No seas bobo, lo haces muy bien - contestó entre risas intentando quitarle hierro al asunto.

Nos abrazamos y permanecimos en silencio, hacía tiempo que nadie me abrazaba, necesitaba ese contacto físico. Tuvimos sexo, sexo apasionado, sexo loco, sexo en silencio y entre gemidos. El deseo nos hizo repetir una vez más esa noche, repetir y dormir... dormir abrazados.

Me dijo que me podía duchar, que me llevaría a casa o que podía quedarme, dudé durante un instante, mi cuerpo decía que me quedase, mi cabeza que marchara, que me ahorraría explicaciones en casa, como siempre suelo hacer, hice caso a mi cabeza, no sin antes permanecer un rato tumbado a su lado, mirándolo, sin decir palabra.

Me pregunto qué será de él, igual vuelvo a llamarlo...


Las primeras veces no se olvidan... la primera vez que contacté con alguien por chat para tener sexo será una de ellas.

No