Capítulo 13
“En tu primera relación crees que todo es perfecto y que nada puede ser mejor, pero…”
Empezamos a quedar a menudo: una tarde en el cine, paseos parques que terminaban en los bancos más escondidos, una matriculación en su facultad que terminó siendo una visita de lavabo en lavabo y de ascensor en ascensor en el que los besos se escapaban a la más mínima, su casa, mi casa, teléééééééfono…
Llegó agosto y nuestros destinos vacacionales nos obligaban a separarnos. Los 15 días que yo marcharía, Él se quedaría. Y justo cuando yo volvería, Él se iría.
Quedamos una última vez, para despedirnos, cerca del mar. Yo estaba muy confundido conmigo. Porque, por mucho que me lo negara, era obvio que le quería. Mucho más de lo que deseaba.
Cuando estábamos bajo un portal, saqué un pequeño paquete y se lo entregué. Era un bloc de notas con un dibujo de Jordi Labanda en la portada en el que aparecían dos chicos. Dentro… mi corazón.
Y también mi razón. Por aquél entonces, mis sentimientos se peleaban furiosamente con mis pensamientos siempre inflexibles. Y todo eso estaba en el bloc. Cada página par era una reflexión positiva sobre nuestra relación: era muy feliz a su lado, le quería, quizás incluso estaba enamorado, podíamos durar mucho tiempo, hacíamos buena pareja, me enorgullecería presentarlo a mis amigos, incluso a mi familia…
Cada página impar reflejaba fielmente aquello que nunca queremos escuchar, pero sabemos que está allí: ¿cuánto duraríamos?, ¿podríamos llegar a ser felices?, algún día le haría daño, en algún momento me lo haría Él a mi, seguro que lo acabaríamos dejando, quizás éramos muy diferentes, yo siempre había dicho que no quería ningún novio, Él tampoco buscaba nada…
Minutos después, cuando ya estábamos en su coche y me acompañaba a casa, soltó una frase que todavía ahora recuerdo claramente:
En tu primera relación crees que todo es perfecto y que nada puede ser mejor. Después descubres que no es así.
Y siguió hablándome de lo mucho que yo significaba para Él, todo lo que le había hecho descubrir (¿?), lo muy equivocado que estaba pensando que nunca volvería conocer a alguien que le hiciera sentir algo… Me hizo sentir orgulloso de mi. También me hizo pensar mucho.
Con Él vivía mi primera relación.

Empezamos a quedar a menudo: una tarde en el cine, paseos parques que terminaban en los bancos más escondidos, una matriculación en su facultad que terminó siendo una visita de lavabo en lavabo y de ascensor en ascensor en el que los besos se escapaban a la más mínima, su casa, mi casa, teléééééééfono…
Llegó agosto y nuestros destinos vacacionales nos obligaban a separarnos. Los 15 días que yo marcharía, Él se quedaría. Y justo cuando yo volvería, Él se iría.
Quedamos una última vez, para despedirnos, cerca del mar. Yo estaba muy confundido conmigo. Porque, por mucho que me lo negara, era obvio que le quería. Mucho más de lo que deseaba.
Cuando estábamos bajo un portal, saqué un pequeño paquete y se lo entregué. Era un bloc de notas con un dibujo de Jordi Labanda en la portada en el que aparecían dos chicos. Dentro… mi corazón.
Y también mi razón. Por aquél entonces, mis sentimientos se peleaban furiosamente con mis pensamientos siempre inflexibles. Y todo eso estaba en el bloc. Cada página par era una reflexión positiva sobre nuestra relación: era muy feliz a su lado, le quería, quizás incluso estaba enamorado, podíamos durar mucho tiempo, hacíamos buena pareja, me enorgullecería presentarlo a mis amigos, incluso a mi familia…
Cada página impar reflejaba fielmente aquello que nunca queremos escuchar, pero sabemos que está allí: ¿cuánto duraríamos?, ¿podríamos llegar a ser felices?, algún día le haría daño, en algún momento me lo haría Él a mi, seguro que lo acabaríamos dejando, quizás éramos muy diferentes, yo siempre había dicho que no quería ningún novio, Él tampoco buscaba nada…
Minutos después, cuando ya estábamos en su coche y me acompañaba a casa, soltó una frase que todavía ahora recuerdo claramente:
En tu primera relación crees que todo es perfecto y que nada puede ser mejor. Después descubres que no es así.
Y siguió hablándome de lo mucho que yo significaba para Él, todo lo que le había hecho descubrir (¿?), lo muy equivocado que estaba pensando que nunca volvería conocer a alguien que le hiciera sentir algo… Me hizo sentir orgulloso de mi. También me hizo pensar mucho.
Con Él vivía mi primera relación.

Comentario:
Aix las primeras relaciones... Que te crees que te comes el mundo y al final es el mundo el que te escupe cuando estás chafao...
Comentario:
Tío gracias por visitar mi blog, ya aprovecho a devolverte la visita. Hablando sobre tu entrada de hoy, yo en particular estoy viviendo mi primera relación con un chico, y de momento genial. Está claro que al principio crees que todo es de color de rosa, pero no, claro que para eso se tiene pareja, para lo bueno y para lo malo. Sino sólo es alguien con quien echas un polvo de vez en cuando.
Comentario:
ah, se me olvidaba, me mola lo del bloc, quizás lo copie, es una idea muy buena.
Comentario:
cada día estoy más enganchado a esta historia, esto empieza a pedir a gritos una película. la primera relacion es la que mas marca, cuando la terminas te quedas con lastres que te acompañarán por mucho tiempo.
besos
besos
Comentario:
En realidad J'a solo puedes comerte un solo huevo cocido con el estomago vacio... para los siguientes que te comas el estomago ya no estara vacio
Comentario:
qué rabia me da! que sepas que me has hecho humedecer los ojos a las 8 de la mañana! (bueno ya salía de mi casa dispuesto a la llorera)
joder, lo duro que se hace a veces encontrarte con las emociones de cara
merda!
..................
tienes kleenex?
-no, pero si tengo corazón
joder, lo duro que se hace a veces encontrarte con las emociones de cara
merda!
..................
tienes kleenex?
-no, pero si tengo corazón
Comentario:
supongo, koeps, supongo...
yo tmpoco lo creía gianis. y dp q me dijera esto, aún menos...
ay edu, creo q podría comer más huevos en mi vida de los q como...
yo tmpoco lo creía gianis. y dp q me dijera esto, aún menos...
ay edu, creo q podría comer más huevos en mi vida de los q como...
Comentario:
Mi primera relacion esta claro que no fue la mejor, pero fue la primera y punto... las cosas que ofreci y me ofrecieron por primera vez (justo por eso por ser nuevas...) nunca volveran... es como la pregunta tonta... ¿Cuantos huevos cocidos eres capaz de comerte con el estomago vacio? (lo dejo para la reflexión) hay cosas que aunque se quiera no se pueden repetir o vivir con la misma intensidad... seran iguales pero radicalmente diferentes en si mismas... (ya se, y ase, filosofia de parada de autobus, ultimamente se me escapa mucho)
Comentario:
en mi primera relación nunca creí que todo fuera perfecto. y así me fue.
Comentario:
pues ya podemos relacionarnos, paul
Comentario:
Supongo que como todo cuando es nuevo.. uno cree que es lo mejor de lo mejor. Luego con el tiempo se ven las cosas de otro color..
Comentario:
sólo digo que nunca volveré a salir con ninguna persona que no haya tenido antes algún tipo de relación. paso de ser campo de pruebas...