29/05/06
Inmersa en mi tristeza
-que no, en mi llanto-
con ganas de escabullirme
en un mar de fantasías
plagado de esperanzas
-falsas, algunas-
para conseguir un poco de aliento,
me siento afortunada al poder observar
mi soledad -que me cuida gratamente
al igual que cuido yo de ella-
mi miedo -que me deja caminar
mientras conversamos-
mi válvula de escape... éste mi rincón
que no deja de escucharme.
Ahora tengo ganas de trazar un nuevo rumbo,
una nueva vida, recogiendo cada pedazo de mi,
causado por equivocaciones mezquinas -propias-
deseando no volver a cometerlas,
destrozando esa balanza maldita
repleta de mentiras,
con la finalidad de no causar dolor,
a costa de una gran tortura
personal, fatalista y desesperanzadora,
que al fin y al cabo...
nadie valora positivamente.
Cero.. no es mi punto de partida.
-que no, en mi llanto-
con ganas de escabullirme
en un mar de fantasías
plagado de esperanzas
-falsas, algunas-
para conseguir un poco de aliento,
me siento afortunada al poder observar
mi soledad -que me cuida gratamente
al igual que cuido yo de ella-
mi miedo -que me deja caminar
mientras conversamos-
mi válvula de escape... éste mi rincón
que no deja de escucharme.
Ahora tengo ganas de trazar un nuevo rumbo,
una nueva vida, recogiendo cada pedazo de mi,
causado por equivocaciones mezquinas -propias-
deseando no volver a cometerlas,
destrozando esa balanza maldita
repleta de mentiras,
con la finalidad de no causar dolor,
a costa de una gran tortura
personal, fatalista y desesperanzadora,
que al fin y al cabo...
nadie valora positivamente.
Cero.. no es mi punto de partida.