CuaTRo, iNCLuiDo DaRTaCaN
Cuatro relaciones he tenido en mi vida, en cada una de ellas he sentido muy diferente, y me he formado de diversas emociones, sentimientos y conocimientos sobre la vida.
Con la primera sentí la necesidad del dialogo, que debía ser mas abierta (sin mal pensar, jejeje), así que parece ser que enfoque hacia una persona abierta, y esta fue mi segunda relación con la que aprendí, que no estaba equivocada, y que a parte de exteriorizar los pensamientos y sentimientos también iba muy bien la comprensión, pero de esto me di cuenta mas tarde, cuando llego la tercera, cambiándole el nombre a la "compresión" por el de "Llave del corazón", y aquí me doctore en comprender que no todo el mundo tiene ganas de desarrollar la capacidad de hablar con el corazón, que prefieren atacar y herir por miedo e ignorancia; también tuve que combatir con su farsa de control tan exagerada que concluyo con mi falta de libertad. Me enseño a sentir la desconfianza, la locura, el juego, el engaño, las sombras y... la pasión descontrolada, de la cual aprendí que una relación con tan solo pasión no funciona, que antes de amar se debe querer.
Y... llego la cuarta, con la que estoy aprendiendo a sentirme libre como jamás lo fui (con algún tropezón que otro), volviendo a disfrutar de esa Llave llamada comprensión (por las dos partes), emocionada por sentir el amor del querer, y aprendiendo a dar a luz el amor de amar, observándolo, y mimándolo poco a poco. Evolucionando e intercambiando equivocaciones, lagrimas, carcajadas, miradas, rayadas, y demás “tonterías” que forman parte de la confianza de dos personas que se quieren, y empiezan a amarse.
Se que he fallado, estoy fallando y fallare en cada una de las relaciones que he tenido y tengo hasta el momento, pero de eso se aprende, y de esas lecciones estoy formada.
Lo importante es cambiar, y si se consigue en la "realidad" y superas las pruebas que te pone la vida, puedes dar la lección por aprendida, y como en la propia suma... por gracia o por desgracia no se "desaprende" jamás (y jamás es mucho mucho tiempo, muchísimo).
Con la primera sentí la necesidad del dialogo, que debía ser mas abierta (sin mal pensar, jejeje), así que parece ser que enfoque hacia una persona abierta, y esta fue mi segunda relación con la que aprendí, que no estaba equivocada, y que a parte de exteriorizar los pensamientos y sentimientos también iba muy bien la comprensión, pero de esto me di cuenta mas tarde, cuando llego la tercera, cambiándole el nombre a la "compresión" por el de "Llave del corazón", y aquí me doctore en comprender que no todo el mundo tiene ganas de desarrollar la capacidad de hablar con el corazón, que prefieren atacar y herir por miedo e ignorancia; también tuve que combatir con su farsa de control tan exagerada que concluyo con mi falta de libertad. Me enseño a sentir la desconfianza, la locura, el juego, el engaño, las sombras y... la pasión descontrolada, de la cual aprendí que una relación con tan solo pasión no funciona, que antes de amar se debe querer.
Y... llego la cuarta, con la que estoy aprendiendo a sentirme libre como jamás lo fui (con algún tropezón que otro), volviendo a disfrutar de esa Llave llamada comprensión (por las dos partes), emocionada por sentir el amor del querer, y aprendiendo a dar a luz el amor de amar, observándolo, y mimándolo poco a poco. Evolucionando e intercambiando equivocaciones, lagrimas, carcajadas, miradas, rayadas, y demás “tonterías” que forman parte de la confianza de dos personas que se quieren, y empiezan a amarse.
Se que he fallado, estoy fallando y fallare en cada una de las relaciones que he tenido y tengo hasta el momento, pero de eso se aprende, y de esas lecciones estoy formada.
Lo importante es cambiar, y si se consigue en la "realidad" y superas las pruebas que te pone la vida, puedes dar la lección por aprendida, y como en la propia suma... por gracia o por desgracia no se "desaprende" jamás (y jamás es mucho mucho tiempo, muchísimo).
Comentario:
Mucha sutileza para analizarte a ti misma. Creo que voy a leer tu blog enterito.
Comentario:
Cada pareja siempre te aporta algo, siempre. Incluso de los fracasos se sacan cosas realmente positivas, claro q sólo podemos apreciarlo mil años después, cuando las heridas ya cicatrizan...
Fallar es tan humano, y es, sobre todo, la mejor manera de aprender.
Besazos guapa.
Fallar es tan humano, y es, sobre todo, la mejor manera de aprender.
Besazos guapa.