sin título
Carta encontrada entre las pertenencias de Don Canalla de Dios, en fecha 24 de octubre de 2017. Sin sobre ni remitente
"Querido Canalla:
Todavía no me he recuperado. Estoy desorientado. La luz y el color deslumbrante que gobierna el reino de los sueños, ha hecho que, al volver al reino de la realidad, de las desilusiones, de las tristezas haya desorientado a la única neurona que me queda medio despierta.
Y es que el haber ido a hacerte una visita, a ese reino en el que estás desde hace unos segundos, días, o meses, o años... ha sido como una patada en donde el estómago pierde su horrible nombre. Ves que además contengo mi vocabulario, pensando en estos jóvenes que son capaces de leer la correspondencia entre el mundo de los sueños y el mundo del cafeto de la calle Angustias. Guardemos pues, las pollas, los culos, el sado y el scat para momentos más íntimos.
Ya me he desviado del objeto de mi carta. ¿cuál era el objeto de mi carta? No sé, tampoco tiene que tener un objeto una carta, o una conversación. Es mejor dejar fluir las ideas, bueno y fluir otras cosas... va, va, menos mal que estás atento y contienes mi verbo irreverente y soez... no diré nada más... ¡¡nos oyen!! Pero... ¿nos escuchan? Ya estoy desvariando otra vez...
El mundo de los sueños... no creía lo que me contabas mientras dormía. Tu voz me susurraba en el alma que ese reino existe, que estabas muy bien allí. Y me levantaba alegre, con ilusión e impulsos (sin comentarios) y sin saber muy bien por qué. Sabes que últimamente no dormía muy bien, la lluvia azotaba siempre la ventana de mis ojos. Pero no lograba saber muy bien por qué y claro, es que en realidad los sueños, cuando duermes... no se recuerdan. Pero sus efectos sí se notaban. Pero ahora, al haber venido de este viaje infinitesimal y eterno, puedo juntar las piezas.
Entonces quizás, lo que pretendía con estas líneas inconexas es agradecerte que me sirvieras de cicerone en esta visita al reino ese. Un reino en donde las vestiduras no son necesarias. En donde se puede ir sin maquillar, en donde la timidez y los miedos no existen. En donde las palabras dicen lo que dicen, y no lo que quisieran decir. En donde un beso es un beso, y no es un beso. Y una sonrisa es una sonrisa, y no una mueca desfigurada que significa una mentira. Donde el amor no es un concepto en olvido. Donde esos enanos cabezones de polla, hacen que el sexo sea algo sublime y limpio. Donde todo solo tiene una cara, y el culo es un culo, no el reverso de la cara.
Gracias, gracias... ¡qué bonita palabra! En esos concursos de palabras, debería ser la ganadora. Y lo que cuesta a veces decir... ¡¡gracias!! Y más todavía... “las gracias que tú tienes”. Ya estoy desvariando...
Si no te importa, y ya que esta visita ha durado un suspiro o una vida, iré a visitarte otra vez. Me he quedado con las ganas de seguir disfrutando de esos chicos bajitos y tan majetes... y tan... ¿complacientes?...¡¡¡ las cosas que hacían!!! Podría ser más explícito, pero para eso está el reino de la imaginación, también interesante de visitar y habitar, incluso de cohabitar.
Y también me gustaría que siguiéramos con esas conversaciones eternas, sin palabras. Y también quisiera la próxima vez que me prestaras esas palomas mensajeras, para poder comunicar con esos seres venidos del reino del mundo catódico. Quizás deba enviar alguna allá, al otro lado del Océano, al señor de los vientos, o al amigo de diosito. Y algunas otras un poco más cerca. Ese potro asustado de la mañana tan locuelo y delicado, ese delfín tan jovial y estimulante, o al perro peludo de los bosques, creo que me gustaría mandarles algún mensaje. Y a la risa hecha hombre, y al papel que escribe con lágrimas en los ojos, al hombre duro de mantequilla, al pícaro de adarga antigua, al guiñol emparejado, al rey del mundo imaginario, al corazón de la sábana, al gigante mimoso del sur, o a la perilla de levante. O al primo hallado en el templo moderno, o a ese que llegará mañana. O al rubiales hecho niño, o al niño hecho hombre. Debería viajar también para que se puedan verse en el estanque del espíritu. Y amarse.
¿Un segundo? O ¿Una eternidad? Todo es relativo. Menos el calzoncillo que sigue en el pomo de la puerta... ¿pero es el suyo?
¿Hora de cambiar? Hora de ser, hora de vivir..."
molaaaaaaaaaaaaaaa
"Querido Canalla:
Todavía no me he recuperado. Estoy desorientado. La luz y el color deslumbrante que gobierna el reino de los sueños, ha hecho que, al volver al reino de la realidad, de las desilusiones, de las tristezas haya desorientado a la única neurona que me queda medio despierta.
Y es que el haber ido a hacerte una visita, a ese reino en el que estás desde hace unos segundos, días, o meses, o años... ha sido como una patada en donde el estómago pierde su horrible nombre. Ves que además contengo mi vocabulario, pensando en estos jóvenes que son capaces de leer la correspondencia entre el mundo de los sueños y el mundo del cafeto de la calle Angustias. Guardemos pues, las pollas, los culos, el sado y el scat para momentos más íntimos.
Ya me he desviado del objeto de mi carta. ¿cuál era el objeto de mi carta? No sé, tampoco tiene que tener un objeto una carta, o una conversación. Es mejor dejar fluir las ideas, bueno y fluir otras cosas... va, va, menos mal que estás atento y contienes mi verbo irreverente y soez... no diré nada más... ¡¡nos oyen!! Pero... ¿nos escuchan? Ya estoy desvariando otra vez...
El mundo de los sueños... no creía lo que me contabas mientras dormía. Tu voz me susurraba en el alma que ese reino existe, que estabas muy bien allí. Y me levantaba alegre, con ilusión e impulsos (sin comentarios) y sin saber muy bien por qué. Sabes que últimamente no dormía muy bien, la lluvia azotaba siempre la ventana de mis ojos. Pero no lograba saber muy bien por qué y claro, es que en realidad los sueños, cuando duermes... no se recuerdan. Pero sus efectos sí se notaban. Pero ahora, al haber venido de este viaje infinitesimal y eterno, puedo juntar las piezas.
Entonces quizás, lo que pretendía con estas líneas inconexas es agradecerte que me sirvieras de cicerone en esta visita al reino ese. Un reino en donde las vestiduras no son necesarias. En donde se puede ir sin maquillar, en donde la timidez y los miedos no existen. En donde las palabras dicen lo que dicen, y no lo que quisieran decir. En donde un beso es un beso, y no es un beso. Y una sonrisa es una sonrisa, y no una mueca desfigurada que significa una mentira. Donde el amor no es un concepto en olvido. Donde esos enanos cabezones de polla, hacen que el sexo sea algo sublime y limpio. Donde todo solo tiene una cara, y el culo es un culo, no el reverso de la cara.
Gracias, gracias... ¡qué bonita palabra! En esos concursos de palabras, debería ser la ganadora. Y lo que cuesta a veces decir... ¡¡gracias!! Y más todavía... “las gracias que tú tienes”. Ya estoy desvariando...
Si no te importa, y ya que esta visita ha durado un suspiro o una vida, iré a visitarte otra vez. Me he quedado con las ganas de seguir disfrutando de esos chicos bajitos y tan majetes... y tan... ¿complacientes?...¡¡¡ las cosas que hacían!!! Podría ser más explícito, pero para eso está el reino de la imaginación, también interesante de visitar y habitar, incluso de cohabitar.
Y también me gustaría que siguiéramos con esas conversaciones eternas, sin palabras. Y también quisiera la próxima vez que me prestaras esas palomas mensajeras, para poder comunicar con esos seres venidos del reino del mundo catódico. Quizás deba enviar alguna allá, al otro lado del Océano, al señor de los vientos, o al amigo de diosito. Y algunas otras un poco más cerca. Ese potro asustado de la mañana tan locuelo y delicado, ese delfín tan jovial y estimulante, o al perro peludo de los bosques, creo que me gustaría mandarles algún mensaje. Y a la risa hecha hombre, y al papel que escribe con lágrimas en los ojos, al hombre duro de mantequilla, al pícaro de adarga antigua, al guiñol emparejado, al rey del mundo imaginario, al corazón de la sábana, al gigante mimoso del sur, o a la perilla de levante. O al primo hallado en el templo moderno, o a ese que llegará mañana. O al rubiales hecho niño, o al niño hecho hombre. Debería viajar también para que se puedan verse en el estanque del espíritu. Y amarse.
¿Un segundo? O ¿Una eternidad? Todo es relativo. Menos el calzoncillo que sigue en el pomo de la puerta... ¿pero es el suyo?
¿Hora de cambiar? Hora de ser, hora de vivir..."
molaaaaaaaaaaaaaaa
Comentario:
Déjame acompañarte al mundo de los sueños, darte la mano y recorrer el camino juntos, para que no te pierdas en su inmensidad, en su atractivo efímero, para que no te deslumbres con sueños ajenos que no son los tuyos sino los de otros, y no vivas tu vida a través de sueños que no son propios.
El mundo de los sueños es peligroso, se convierte en un refugio demasiado cómodo y complaciente, está bien recurrir a ellos pero no perderse, porque si te acostumbras demasiado a sus gentes, a sus lugares, a su complacencia despertarse y vislumbrar tu realidad cotidiana será díficil y acabarás por huír de ella y refugiarte en tu cárcel, en los muros que te aíslan de los demás, y no buscarás emociones reales sino tamizadas a través del filtro de los sueños.
Déjame que te proteja, que te enseñe a soñar ¡pero con los ojos abiertos! encontrando ese tenue camino que separa los dos mundos en las pequeñas cosas que lo conforman, como el baile de la hoja danzando al viento que tan bien describías o la intensidad de una mirada ahogada en otra que le corresponde con la misma intensidad.
Déjame enseñarte los caminos de la magia, los secretos de la felicidad a través de las pequeñas cosas, que existen, que la nutren, que la alimentan.
Déjame cicatrizar tus heridas, evitando la nostalgia y buscando la alegría.
Acabo de leer lo que he puesto ¡y he flipado! ¿esto ha salido de mí? ¿he fluido tanto?.
¿qué has hecho de mí canalla que ahora floto entre nubes de algodón rosa y el tiempo parece que discurra más lento?.
CC!!!!!!!!!! eres como la luna para un tauro.................................
El mundo de los sueños es peligroso, se convierte en un refugio demasiado cómodo y complaciente, está bien recurrir a ellos pero no perderse, porque si te acostumbras demasiado a sus gentes, a sus lugares, a su complacencia despertarse y vislumbrar tu realidad cotidiana será díficil y acabarás por huír de ella y refugiarte en tu cárcel, en los muros que te aíslan de los demás, y no buscarás emociones reales sino tamizadas a través del filtro de los sueños.
Déjame que te proteja, que te enseñe a soñar ¡pero con los ojos abiertos! encontrando ese tenue camino que separa los dos mundos en las pequeñas cosas que lo conforman, como el baile de la hoja danzando al viento que tan bien describías o la intensidad de una mirada ahogada en otra que le corresponde con la misma intensidad.
Déjame enseñarte los caminos de la magia, los secretos de la felicidad a través de las pequeñas cosas, que existen, que la nutren, que la alimentan.
Déjame cicatrizar tus heridas, evitando la nostalgia y buscando la alegría.
Acabo de leer lo que he puesto ¡y he flipado! ¿esto ha salido de mí? ¿he fluido tanto?.
¿qué has hecho de mí canalla que ahora floto entre nubes de algodón rosa y el tiempo parece que discurra más lento?.
CC!!!!!!!!!! eres como la luna para un tauro.................................
Comentario:
Que asco, por dios, cari!! que envidia.... ! Que sepas que me estoy guardando en Word todos tus post, pq algun dia serás tan famoso como Rimbaud, Baudelaire o Sarkozy incluso, jajaja! que bien escribes, cari, que imaginación y creatividad, es que no lo puedo soportar, me corroe la mas sana envidia...
Desde que te leo lo mio:
Desde que te leo lo mio:
Comentario:
Ese calzoncillo acabará por salir andando solo.
Comentario:
despues de o escrito solo te faltaba un pequeño broche y me cierras el post con diego torres!! genial, es que este chico me gusta mucho y tu tambien jajaja..
un perilla de levante? jajaj
un besazo canalla y gracias
un perilla de levante? jajaj
un besazo canalla y gracias
Comentario:
Te veo especialmente prolífico últimamente!
Hasta dos posts por día! y cada vez mejores!!
No te estarás enamorando, no?
Besos, mamoncete
Hasta dos posts por día! y cada vez mejores!!
No te estarás enamorando, no?
Besos, mamoncete