Esto no es un cuento de amor (this ain`t a love song)
“Os contaré una historia, una historia real” dijo el viejo y sabio búho:
Antonio era el chico más envidiado, observado y pretendido de todo 4º de la ESO. Era el chico más wapo de todo el colegio, incluso las chicas de cursos mayores no podían evitar comentar lo wapo que era, y las que menos mentiras decían y menos hipócritas eran, afirmaban rotundamente que se enrollarían con él. Era alto, de unos 184 cm, 73 kilos de fina piel sobre terso músculo. El más rápido del curso, el cierre espigado y atlético del equipo de fútbol sala. No era un estudiante brillante pero sí laborioso y con su carisma y sinceridad todos los profesores le apreciaban y ayudaban. En casa era un buen hermano con sus dos hermanitas pekeñas, siempre protector y dispuesto a sumergirse en sus imaginativos mundos para hacerlas pasar un buen rato.
Antonio, Toni, ligaba muchísimo. El colegio de monjas que visitaba con sus amigos en moto era su particular reino. Allí disponía y mandaba. Elegía sus bellas presas y las hacía sentirse populares, paseando de su mano, de su enorme y preciosa sonrisa.
Su grupo de amigos lo conformaban lo más granado de la población estudiantil, los más wapos, los mejores deportistas, los más gamberros y los más grandes y fuertes. Pero él no se llevaba mal con nadie, ¿para qué? Nadie podía robarle nada. Uno de sus compañeros de clase se llamaba Otelo (no era moro pero sus padres tenían un perverso gusto por la literatura inglesa). Él era bajito, no muy guapo, muy blanco muy blanco, muy enjuto como aquel caballo de aquel hidalgo. Además no tenía mucha conversación y tenía el pelo siempre como guiskoso (churretoso). Su conversación más que fluir iba a trompicones como un tronco derramándose por una empedregada ladera. Saludaba a Toni como hacían todos y también pensaba que era enormemente wapo. Que era precioso, que era increíble.
Otelo tampoco era un gran estudiante, se dedicaba más a placeres como el rol, los juegos de ordenador y la play. Sus padres pasaban mucho tiempo fuera de casa, eran altos ejecutivos, y eso le permitía traer a sus amigos frikis y pasarse los fines de semana recorriendo gélidas llanura a lomos de fieles caballos color azabache, o luchar contra enormes dragones que alababan su valor. Tenía pocos pero wenos amigos. Y lo pasaba bien con ellos.
Pero su momento más feliz el día, cuando más grande se sentía. Cuando parecía que el aire naciese de la raíz misma e su médula ósea y se proyectase hacia fuera, empujando su cuerpo a la dilatación era cuando estaba sólo en el baño. No tenía que molestarse en cerrar los ojos para verlo. Para ver su cuerpo, lo había visto mil veces. En clase, cuando al hablar con otros jugueteaba con su tripa y dejaba ver su hermoso abdomen.
Pensaba en Toni sí. Otelo era feo y marikón, una combinación graciosa pero bastante incómoda y poco práctica.
También le imaginaba en los vestuarios. Cuando se quitaba la camiseta e iba de grupo en grupo hablado y riendo con el torso al aire. Con su finísima piel. Blanca, tersa y que seguro olía a muchacho, a fresco, a vicio. Le imaginaba con esos calzoncillos boxer de cuadros, o con los ck que llevaba. Imaginaba esos calzoncillo reventar cuando empezaban sus muslos, depilados, fuertes y brillantes.
En este momento, Otelo ya estaba sentado en la taza del vater tocándose la polla. Se había bajado los pantalones y sus feos calzoncillos hasta las rodillas. Y sentado en la taza se observaba en el espejo del lavabo. Sólo miraba su cara, que parecía que no se movía un ápice, que devolvía la cara de un muchacho serio que parecía prestar mucha atención. En la parte que el espejo no podía atisbar, su mano derecha se movía con violencia a lo largo de su polla. Se la meneaba de arriba abajo con fuerza, se imaginaba que era Toni quien lo hacía. Que habían coincidido en el baño y con su cautivadora sonrisa le había empujado al vater y allí se la menearon así. Frenéticamente, con miedo, deseando ser libres y tokarse, pero con todo un mundo, con toda al sociedad, que se apoyaba en la clave de bóveda de sus corazones. Se la meneaba sin parar. Imaginaba sus labios, sus mejillas, sus pies, joder su culo, ese culo embutido en unos ck. Dios!!!
Y cuando dejaba de mirar al espejo, cuando empezaba a torcer el gesto, cuando sabía que se iba a correr, paraba. Miraba su polla, un poco roja del esfuerzo, que palpitaba, que deseaba bullir, que quería correrse. Su cuerpo se estremecía, quería gritar, gemir. Pero Otelo se serenó, volvió a mirar al espejo. Saco la cartera que estaba en el pantalón. Rebuscó un poco y sacó una fotografía tamaño carnet. Era deToni. Estaba dedicada a él, el gran Toni se la había dedicado.
Sólo ponía: “ojalá pudiésemos vivir en aquel servicio, y ojalá pudiese sentir tu piel atravesando con su olor cada uno de mis poros”.
Y Otelo hacía lo de siempre, empezaba a sollozar, y balbuceaba, “te quiero”, “te quiero”, y lloraba como una magdalena, con la mayor desolación que la vida le había mostrado que pudiese existir, hasta que su poderosa polla volvía a ser sólo un pendejo de carne cosido a su vientre. “Te esperaré” gemía “te esperaré”
Otelo murió joven, y nunca terminó una paja. Terminar una paja significaba terminar un sueño, una visión, una imagen. Y él nunca se atrevió a eso.
El sabio búho miró a sus oyentes. Muchos estaban empalmados, eso ponía muy cachondo al sabio búho.
(Las entrevistas en brevas). Los que se ofrecieron serán avisados. Gracias
molaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
should have seen it coming when roses died
Should have seen the end of summer in your eyes
I should have listened when you said good night
You really meant good bye
Baby, ain't it funny, how you never ever learn to fall
You're really on your knees, when you think you're standing tall
But only fools are "know-it-alls" and I played that fool for you
I cried and I cried
There were nights that died for you baby
I tried and I tried to deny that your love drove me crazy, baby
If the love that I got for you is gone
If the river I cried ain't that long
Then I'm wrong, yeah I'm wrong, this ain't a love song
Baby, I thought you and me would stand the test of time
Like we got away with the perfect crime but
We were just a legend in my mind
I guess that I was blind
Remember those nights dancing at the masquerade
The clowns wore smiles that wouldn't fade
You and I were the renegades, some things never change
It made me so mad 'cause I wanted it bad for us baby
Now it's so sad that whatever we had, ain't worth saving
If the love that I got for you is gone
If the river I've cried ain't that long
Then I'm wrong, yes I'm wrong, this ain't a love song
If the pain that I'm feeling so strong
Is the reason that I'm holding on
Then I'm wrong, yeah I'm wrong - this ain't a love song
I cried and I cried
There were nights that I died for you baby
I tried and I tried to deny that your love drove me crazy
If the love that I got for you is gone
If the river I cried ain't that long
Then I'm wrong, yeah I'm wrong - this ain't no love song
If the pain that I'm feeling so strong
Is the reason that I'm holding on
Then I'm wrong, yeah I'm wrong - this ain't a love song
Antonio era el chico más envidiado, observado y pretendido de todo 4º de la ESO. Era el chico más wapo de todo el colegio, incluso las chicas de cursos mayores no podían evitar comentar lo wapo que era, y las que menos mentiras decían y menos hipócritas eran, afirmaban rotundamente que se enrollarían con él. Era alto, de unos 184 cm, 73 kilos de fina piel sobre terso músculo. El más rápido del curso, el cierre espigado y atlético del equipo de fútbol sala. No era un estudiante brillante pero sí laborioso y con su carisma y sinceridad todos los profesores le apreciaban y ayudaban. En casa era un buen hermano con sus dos hermanitas pekeñas, siempre protector y dispuesto a sumergirse en sus imaginativos mundos para hacerlas pasar un buen rato.
Antonio, Toni, ligaba muchísimo. El colegio de monjas que visitaba con sus amigos en moto era su particular reino. Allí disponía y mandaba. Elegía sus bellas presas y las hacía sentirse populares, paseando de su mano, de su enorme y preciosa sonrisa.
Su grupo de amigos lo conformaban lo más granado de la población estudiantil, los más wapos, los mejores deportistas, los más gamberros y los más grandes y fuertes. Pero él no se llevaba mal con nadie, ¿para qué? Nadie podía robarle nada. Uno de sus compañeros de clase se llamaba Otelo (no era moro pero sus padres tenían un perverso gusto por la literatura inglesa). Él era bajito, no muy guapo, muy blanco muy blanco, muy enjuto como aquel caballo de aquel hidalgo. Además no tenía mucha conversación y tenía el pelo siempre como guiskoso (churretoso). Su conversación más que fluir iba a trompicones como un tronco derramándose por una empedregada ladera. Saludaba a Toni como hacían todos y también pensaba que era enormemente wapo. Que era precioso, que era increíble.
Otelo tampoco era un gran estudiante, se dedicaba más a placeres como el rol, los juegos de ordenador y la play. Sus padres pasaban mucho tiempo fuera de casa, eran altos ejecutivos, y eso le permitía traer a sus amigos frikis y pasarse los fines de semana recorriendo gélidas llanura a lomos de fieles caballos color azabache, o luchar contra enormes dragones que alababan su valor. Tenía pocos pero wenos amigos. Y lo pasaba bien con ellos.
Pero su momento más feliz el día, cuando más grande se sentía. Cuando parecía que el aire naciese de la raíz misma e su médula ósea y se proyectase hacia fuera, empujando su cuerpo a la dilatación era cuando estaba sólo en el baño. No tenía que molestarse en cerrar los ojos para verlo. Para ver su cuerpo, lo había visto mil veces. En clase, cuando al hablar con otros jugueteaba con su tripa y dejaba ver su hermoso abdomen.
Pensaba en Toni sí. Otelo era feo y marikón, una combinación graciosa pero bastante incómoda y poco práctica.
También le imaginaba en los vestuarios. Cuando se quitaba la camiseta e iba de grupo en grupo hablado y riendo con el torso al aire. Con su finísima piel. Blanca, tersa y que seguro olía a muchacho, a fresco, a vicio. Le imaginaba con esos calzoncillos boxer de cuadros, o con los ck que llevaba. Imaginaba esos calzoncillo reventar cuando empezaban sus muslos, depilados, fuertes y brillantes.
En este momento, Otelo ya estaba sentado en la taza del vater tocándose la polla. Se había bajado los pantalones y sus feos calzoncillos hasta las rodillas. Y sentado en la taza se observaba en el espejo del lavabo. Sólo miraba su cara, que parecía que no se movía un ápice, que devolvía la cara de un muchacho serio que parecía prestar mucha atención. En la parte que el espejo no podía atisbar, su mano derecha se movía con violencia a lo largo de su polla. Se la meneaba de arriba abajo con fuerza, se imaginaba que era Toni quien lo hacía. Que habían coincidido en el baño y con su cautivadora sonrisa le había empujado al vater y allí se la menearon así. Frenéticamente, con miedo, deseando ser libres y tokarse, pero con todo un mundo, con toda al sociedad, que se apoyaba en la clave de bóveda de sus corazones. Se la meneaba sin parar. Imaginaba sus labios, sus mejillas, sus pies, joder su culo, ese culo embutido en unos ck. Dios!!!
Y cuando dejaba de mirar al espejo, cuando empezaba a torcer el gesto, cuando sabía que se iba a correr, paraba. Miraba su polla, un poco roja del esfuerzo, que palpitaba, que deseaba bullir, que quería correrse. Su cuerpo se estremecía, quería gritar, gemir. Pero Otelo se serenó, volvió a mirar al espejo. Saco la cartera que estaba en el pantalón. Rebuscó un poco y sacó una fotografía tamaño carnet. Era deToni. Estaba dedicada a él, el gran Toni se la había dedicado.
Sólo ponía: “ojalá pudiésemos vivir en aquel servicio, y ojalá pudiese sentir tu piel atravesando con su olor cada uno de mis poros”.
Y Otelo hacía lo de siempre, empezaba a sollozar, y balbuceaba, “te quiero”, “te quiero”, y lloraba como una magdalena, con la mayor desolación que la vida le había mostrado que pudiese existir, hasta que su poderosa polla volvía a ser sólo un pendejo de carne cosido a su vientre. “Te esperaré” gemía “te esperaré”
Otelo murió joven, y nunca terminó una paja. Terminar una paja significaba terminar un sueño, una visión, una imagen. Y él nunca se atrevió a eso.
El sabio búho miró a sus oyentes. Muchos estaban empalmados, eso ponía muy cachondo al sabio búho.
(Las entrevistas en brevas). Los que se ofrecieron serán avisados. Gracias
molaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
should have seen it coming when roses died
Should have seen the end of summer in your eyes
I should have listened when you said good night
You really meant good bye
Baby, ain't it funny, how you never ever learn to fall
You're really on your knees, when you think you're standing tall
But only fools are "know-it-alls" and I played that fool for you
I cried and I cried
There were nights that died for you baby
I tried and I tried to deny that your love drove me crazy, baby
If the love that I got for you is gone
If the river I cried ain't that long
Then I'm wrong, yeah I'm wrong, this ain't a love song
Baby, I thought you and me would stand the test of time
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We were just a legend in my mind
I guess that I was blind
Remember those nights dancing at the masquerade
The clowns wore smiles that wouldn't fade
You and I were the renegades, some things never change
It made me so mad 'cause I wanted it bad for us baby
Now it's so sad that whatever we had, ain't worth saving
If the love that I got for you is gone
If the river I've cried ain't that long
Then I'm wrong, yes I'm wrong, this ain't a love song
If the pain that I'm feeling so strong
Is the reason that I'm holding on
Then I'm wrong, yeah I'm wrong - this ain't a love song
I cried and I cried
There were nights that I died for you baby
I tried and I tried to deny that your love drove me crazy
If the love that I got for you is gone
If the river I cried ain't that long
Then I'm wrong, yeah I'm wrong - this ain't no love song
If the pain that I'm feeling so strong
Is the reason that I'm holding on
Then I'm wrong, yeah I'm wrong - this ain't a love song
Comentario:
Eres un sentimental, mi amado canalla, y un bobo.
¿Por qué no hablar del cabrón de Toni, que por no perder su status renunció al ser amado?
Ay, ay, ay, imaginaciones calenturientas...
¿Por qué no hablar del cabrón de Toni, que por no perder su status renunció al ser amado?
Ay, ay, ay, imaginaciones calenturientas...
Comentario:
Otelo es basicamente la mayoria de nosotros cuando teniamos esa edad, feuchos y granudos además de pajilleros. POr suerte muchas veces acabamos siendo Antonio cuando transcurren unos años y si no lo logramos al menos somos felices. 1 besazo y muy buena
Comentario:
Ay Otelo, Otelo...
que se te ve el plumero
y no eres el primero
al que le cae el pelo!
Ultimamente circulan numerosos post por la blogoesfera sobre baños escolares, será que la primavera nos coje siempre en el retrete con el culo al aire? jajaja
Bezos....
que se te ve el plumero
y no eres el primero
al que le cae el pelo!
Ultimamente circulan numerosos post por la blogoesfera sobre baños escolares, será que la primavera nos coje siempre en el retrete con el culo al aire? jajaja
Bezos....
Comentario:
La verdad es que clava muchos aspectos que tenía enterrados en la memoria y que por verguenza o lo que sea no los sacas. Basta que un chico lo comente, y explique su propia experiencia, para acordarse de ellos y añorar, por no decir otra cosa, esos momentos solitarios, jeje.
Me resultan tristes, por lo menos a mí. Casi me daba asco con mi cara de granos, un peinado horroroso y gordo. Ahora, mejorando, ocn un peinado horrorso y fuera del armario, estoy genial.
Ala, que ya no me mola tanto este post rollo, jajajaj. No, en serio te ha quedado genial. Unos hacen entrevistas, otros relatan su vida o se la inventan, no lo sé.
Me resultan tristes, por lo menos a mí. Casi me daba asco con mi cara de granos, un peinado horroroso y gordo. Ahora, mejorando, ocn un peinado horrorso y fuera del armario, estoy genial.
Ala, que ya no me mola tanto este post rollo, jajajaj. No, en serio te ha quedado genial. Unos hacen entrevistas, otros relatan su vida o se la inventan, no lo sé.
Comentario:
La verdad es que clava muchos aspectos que tenía enterrados en la memoria y que por verguenza o lo que sea no los sacas. Basta que un chico lo comente, y explique su propia experiencia, para acordarse de ellos y añorar, por no decir otra cosa, esos momentos solitarios, jeje.
Me resultan tristes, por lo menos a mí. Casi me daba asco con mi cara de granos, un peinado horroroso y gordo. Ahora, mejorando, ocn un peinado horrorso y fuera del armario, estoy genial.
Ala, que ya no me mola tanto este post rollo, jajajaj. No, en serio te ha quedado genial. Unos hacen entrevistas, otros relatan su vida o se la inventan, no lo sé.
Me resultan tristes, por lo menos a mí. Casi me daba asco con mi cara de granos, un peinado horroroso y gordo. Ahora, mejorando, ocn un peinado horrorso y fuera del armario, estoy genial.
Ala, que ya no me mola tanto este post rollo, jajajaj. No, en serio te ha quedado genial. Unos hacen entrevistas, otros relatan su vida o se la inventan, no lo sé.
Comentario:
bonita historia. a pesar del final triste me gusta. estams acostumbrados a los finales felices de las peliculas americanas en el que el bueno se queda con la fea que resulta que es monisima y son felices para siempre... pos no. seamos realistas, unas veces pasa y otras no. y hay muchas historias que no acaban bien y otras que son preciosas y cuestan de creer.. lo bueno de las historias es que cuando terminan en la pagina del escritor pueden seguir en la vida de los protagonistas. a veces nosotros somos los que escribimos e guion.
un besazo
deseando que lleguen las entrevistas...
un besazo
deseando que lleguen las entrevistas...