ALEX //
Mis diecinueve, veinte y veintiún años de aqui para allá, siempre en Barcelona
Acerca de
Mis diecinueve, mis veinte y mis veintiún años, de aqui para allá, siempre en Barcelona.
Sindicación
 
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¿Cuál fue el motivo?. ¿Qué es lo que nos unió ya hace años a y a partir de entonces nos hizo ser tan amigos o mejor dicho amigos por tanto tiempo, actuando siempre como una especie de pegamento o lazo entre nosotros?


Quizás es que éramos menos exigentes entonces, que no pedíamos tantos requisitos como ahora, o que todo surgía entre nosotros más naturalmente, ¿Acaso no éramos todos los de clase amigos salvo una o dos excepciones?.

Probablemente si, era por inercia, pues nos era tan difícil e irreal imaginar a alguien sin amigos, solo. Si, sería porque veíamos tan natural , tan seguro establecer vínculos entre nosotros que como que no había que hacer esfuerzos apenas, que no nos lo pensábamos más de una vez. Era tan sencillo como montar en bicicleta.Sin peligro alguno.


Yo dejé a mis antiguos amigos de lado para ir con ellos dos y ellos dos dejaron también un poco a los suyos para estar conmigo. Vivíamos muy cerca, veraneábamos en el mismo pueblo o casi, íbamos a la misma clase, en fin, está claro que sobraban las razones. Y no, no lo voy a negar, Joan me parecía tan guapo en esos dias con su jersey rojo y blanco que como cualquier esfuerzo era poco aunque claro, entonces el que lo encontrase tan guapo implicaba unas cosas tan diferentes a las de hoy, cuando encuentro a otro tio guapo también.


Solo quería estar con él, que el resto de la clase viera de paso lo amigos que éramos. Solo quería ir a su casa, llevarlo a la mia también, presentárselo a mis padres para que ellos lo supieran, el era mi mejor amigo y yo lo era suyo. Quizás por eso siempre estaba en competencia con Javi y cada vez que Joan se iba con él y no conmigo era un suplicio y construía un pequeño drama en mi cabeza, no hablo ya de cuando las chicas entraron en juego, quizás por todo esto las cosas terminaron como terminaron.


Yo representando mi papel y mientras esperando a que Joan se decidiera por fin a representar ese que yo había escrito para él y que me iba a hacer tan feliz. Y yo esperando, y esperando. Tenía una cara muy alegre que era para cuando las cosas iban bien o medianamente bien con él y otra terriblemente triste que era la que examinaba minuciosamente en el espejo del baño o veía reflejada en el cristal de mi ventana y que trataba de esconder a todos para cuando las cosas iban francamente mal o no podían ir peor en realidad.


¿Qué pasaría si siguiéramos siendo amigos en este verano del 2006?


Imposible.


Basta echar una mirada por la playa para observar como todo se ha acabado. Y no me refiero a mi relación con ellos ya finiquitada hace doce meses sino a la de ellos entre si, pues ante mi sorpresa hoy he visto como se evitan y al no conseguirlo del todo ni se saludan al pasar el uno al lado del otro. Y Joan sigue tan guapo o más, y Javi ahora mismo está tan lejos de él que casi podría internarlo de nuevo y acercarme para preguntarle un dia que tal le va todo, pero no, ni por asomo lo voy a hacer.


Está junto a ese chico, compañero de ambos en la piscina, por el que he preguntado a Felipe si es gay mil veces por lo menos, tomando el sol a su lado y bueno, Felipe dice que sospecha que si, que si que lo es, y entonces por deducción mia quizás Joan lo sea también o no ¿Quién sabe?, ¿Qué más da?. Un par de cuerpos perfectos y muy bronceados sobre la arena y luego a lo lejos, una tarde cualquiera ,en el horizonte, ya dentro del agua. Eso sería lo ideal, verlos asi únicamente, como a otros dos desconocidos que simplemente me ponen de lo más cachondo. Quizás el próximo año, no este .

“Por favor que sea gay que del resto me encargo yo” : La de veces que me habré repetido a mi mismo esta frase. Es terrible comprobar ahora lo ignorante y optimista que era uno hace tiempo.

No sé si lo es o no, pero lo que está claro, aun en el caso que si lo sea, es que yo no soy su tipo y que por muchas veces que nos veamos este verano o que en un dia de bajón yo intente algo con él, en realidad no tengo nada que hacer. Ese tio que le acompaña es un reflejo de sus posibles gustos y yo como que estoy justo justo en las antípodas del mismo.

Y además todos estos años pasados seguro que son para él una carga de la que quiere deshacerse de una vez por todas, tan incómoda y desagradable como lo son para mi a veces.



Javi se abraza mientras a una chica. Tirado en la arena al vernos seguro que se pone a pensar algo parecido a ¿En donde demonios estuve metido tantos años con estos dos?, ¿Con que tipo de gente he ido?.


Yo estoy un poco apartado de todo, viajando, a medio camino entre el pasado, nuestro pasado, el de los tres y el presente, bajo una sombrilla junto a mi madre que antes no pudo dejar de asombrarse también al comprobar que ya ni nos saludamos, no puede entenderlo.




No creo que sean del pueblo.

El caso es que muchas mañanas dejan sus bicicletas donde hasta ahora yo lo hacía, fastidiándome de veras al llegar yo a la playa.

Son dos chicas y un chico de unos diecisiete o dieciocho años, él con todas las papeletas para ser gay.

¿Tiene dos caras?, ¿Una que se ilumina cada vez que hablan del chico que le gusta, al que ayer vio por su barrio guapísmo vestido de D&G - dice sentado casi a mi lado sobre la arena- y otra que seguro tan solo él conoce?.

Apostaría por que si.

Sus dos amigas agarrándole de la mano y llevándole hacia el agua insisten en que debe hablar con él, atreverse por fin a lanzarse.

El se rie e ingenuamente les contesta que de momento no, que con verlo le basta, pues es tan guapo.

Está seguro que es gay. Que solo disimula.

Los tres se rien.

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Fue como esas “citas” del verano pasado.


Salí a la las afueras del pueblo, me coloqué cerca del restaurante sentado en el suelo y simplemente esperé que su coche pasara.

Un Vw Polo rojo recién comprado.

Al verme Noel paró a mi lado y me recogió y los tres entramos al aparcamiento del restaurante. Los tres, el, yo y su novia Alicia que no abrió la boca en todo el tiempo que estuvimos juntos.

Bajándonos del coche y abriendo a continuación el maletero, Noel sacó las cuatro bolsas cargadas hasta arriba de revistas y cómics que según me había dicho me regalaba.

“Todo tuyo” dijo sonriéndome. “Nos vamos a ir a vivir juntos y no me deja...”

-¿No te importa de verdad? le pregunté un poco incrédulo interrumpiéndole.

-No, pero llámame algún dia a ver que te han parecido ¿vale?

-Claro , no te preocupes

-Oye, tengo prisa que hemos quedado para comer, ¿te bajo al pueblo?.

-No, no hace falta, vivo aquí al lado.

-Ok cuídate y llámame eh.


Entró de nuevo al coche y al dar la vuelta su novia desde detrás del cristal se quedó mirándome fijamente.

Alguien tan raro como mi novio probablemente pensaría, con esta maldita manía del manga.

Le resultó tan fácil a Noel librarse de esa parte del pasado, de su pasado, a la que ha dedicado tantos años que hasta me dio hasta un poco de miedo. Por mi, por que algún dia en el futuro me cueste tan poco esfuerzo como a él le ha costado deshacerme de algo que hasta ese momento haya sido parte fundamental de mi vida pero que ya, en ese momento, no me sea necesario.

No estaría bien.

No sería justo.



Fue como todos los viajes en tren.

Subí al vagón agobiado por el calor y recorrí la parte de arriba, inútilmente, ya que no había ningún tio bueno junto al que sentarse.

Me aburrí tanto en el viaje hacia Barcelona, sin un solo chico que admirar, con el que intercambiar miradas aunque nunca pase algo más, que terminé por mandar un sms a Rafa del que hace casi un mes que no sé nada. Quizás pase por completo de mi ya pero me gustaría por lo menos saberlo, aunque en estos casos la verdad uno como que siempre se entera varios meses después de lo que debería haberlo hecho, cuando ya todo es demasiado evidente y de nada sirve esconder una tras otra las pruebas más claras.


A las dos, S. en la peluquería volvió a hacerme de las suyas, pelo de nuevo rubio, en punta y excesivamente corto para mi gusto, junto a sus promesas de nuevo acerca de un verano más en el que asi, con su peinado, voy a volver loco a todo el mundo...

Y pese a todo siempre me hacen tanta gracia y me elevan tanto la moral.


Nada más volver a salir a la calle nerviosamente miré el móvil.

Dos horas después del informe de entrega y no había respuesta alguna.

Soy yo el que está en Barcelona, el que ha aprobado todo, basta ya por favor de Rafa me dije.



Fue otra tarde de sábado más.


Comimos en su cocina, viendo la tele y para variar no nos quedamos luego en el sofá dormidos.

Nos pusimos a buscar una piscina a la que ir, donde no conociéramos a nadie, no pudiéramos encontrarnos con algún pesado y como a la hora o asi ya estábamos dentro de ella, tumbados en el césped.


El paraíso ante nuestros ojos y nuestra manera totalmente opuesta de enfrentarnos a él.

Yo mirándo desde la toalla a todos los chicos que me gustan, nadando luego y buceando ni muy lejos ni muy cerca de ellos, viendo bajo el agua como meten mano a las chicas y amargándome por el hecho de que ninguno de ellos vayan a tener nada conmigo esa tarde, por los polvos que nunca me van a echar. El, Genis, diciéndome que es imposible follarse a todo el mundo, que si, que están muy buenos pero que no pasa nada, que el mundo no se acaba aquí, él sin embargo colocándose justo a su lado, rozándoles a veces, porque eso si, nunca se sabe como dice, todo es posible.


Y nuestra conversación luego a la hora de cenar, acerca de porque no se ha enrollado con Felipe (“yo tengo la polla grande y me gusta que la otra persona también la tenga” dice “ tu también la tienes grande me ha dicho Felipe que te la vió en la ducha de la piscina jaja”) (¿Yo?- le contesto- que va la tengo normal tirando a pequeña supongo,¿De verdad que te ha dicho eso Felipe?). (“No jaja, me ha dicho que la tienes como él, era solo para ver si mentías como casi todos los tios”) (“Ya ves, no tengo ninguna oportunidad de acabar enrollado contigo) ( Ya sabes que no eres mi tipo, aunque no te creas a veces me has dado mucho morbo) (¡Ah si! ¿Cuándo?) ( “A última hora alguna que otra vez en S. te he visto ahí en la penumbra bailoteando, con esa cara de cansado que pones y uf como me la has puesto, en esos momentos te hubiera hecho de todo tio”) (“Es bueno saberlo”).

(Risas)

(Risas)



Fue otra noche de fiesta más.

Terminamos como siempre, él yéndose al amanecer con otros dos tios a una discoteca y yo volviendo a casa medio muerto.

Y pensé en las duchas del vestuario de la piscina y los chicos que había bajo ellas a la hora de irnos, o bien medio empalmados todavía por culpa de las chicas que con las que habían pasado la tarde o bien definitivamente entonces, todos con la pollas enormes, mejor. Y también recordé su polla, claro está, que siempre veo de lejos, a trozos, hoy por pudor suyo apenas sobresaliendo por debajo de su camiseta, muy gorda, con un montón de pellejo acumulado en la punta, en apariencia enorme, de esas que en el hipotético caso de metermela en la boca un dia me impediría casi respirar y que al correrse lo haría tan adentro de la misma que me obligaría a tragarme toda la leche que Genis suela soltar (según él muchísima y de color muy blanco)...

Y entonces, por segunda vez y en unas pocas horas, pensado en cuanto me gustaría ser una de esas chicas a las que persiguen y manosean, o alguien con una polla enorme como él quiere, me corrí.

Y me di la vuelta y cerrando los ojos intenté dormir algo.

De nuevo en casa, en mi cama, no ya en el baño de un viejo polideportivo, oyendo todos su gritos.
 
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Me gustaría saber y diferenciar lo que cabe dentro de ella y lo que es imposible que tenga sitio dentro, por mucho que yo a veces y a mi antojo estire su significado al máximo, claro está a mi favor, e intente llevar lo más lejos posible sus posibles límites.


Aunque bueno, tampoco es tan importante, siempre que estoy situado en el mundo real o mejor dicho acompañado por alguien y no solo, como que no hay lugar para demasiadas dudas, no digamos si estoy ya con él que sin quererlo no deja de darme pistas del tipo de relación que los dos tenemos, a la que he de ceñirme y atenerme si quiero, con la que tengo que conformarme y aguantarme y sino ya sé lo que hay.....


Aún asi, no puedo evitarlo, y en momentos como esos en que estoy tumbado en la cama y no consigo dormirme, o esos otros en que me encuentro buceando en la piscina y no oigo nada baja el agua y de pronto me acuerdo de él, incansablemente me pregunto entonces si acaso es muy normal que los dos nos veamos casi a diario, o que cada dos o tres horas él me llame a ver que hago por ejemplo, pues con Joan todo era tan diferente.


¿No habremos ya desde hace tiempo dejado atrás las fronteras?

¿No esperará él que sea yo quien de el primer paso?

¿No estaré haciendo el ridículo no dándolo, acabando con su paciencia poco a poco?.


Luego, como ya he dicho, están, vienen, todas esas veces en que la realidad a continuación me muestra con gran claridad lo que son y no son las cosas y me da una bofetada tras otra en plena cara.

Pero aún asi, esperándolo por la tarde en el andén de Sants, pensando como siempre que si se retrasa es debido a que finalmente no va a venir y va a darme plantón pues seguro que le ha surgido algo mejor que estar conmigo, viéndolo pese a mis presagios aparecer a lo lejos, sonriente en cuanto que me ve, tumbándonos luego en la playa, salpicándonos antes de meternos en el agua igual que el resto de los chicos lo hacen, las cosas como que vuelven a no ser tan claras como quizás debería ya saber que son.

¿Y si fuera que si?. Al fin y al cabo ¿No soy yo dos años mayor que él pese a las apariencias, no soy yo a quien le correspondería en teoría dar el primer paso?



Pasado el mediodía nos hemos metido los dos entre risas en la piscina y entonces le he sujetado por las abdominales un montón de veces tal y como le había prometido. Luego he hecho lo mismo pero colocando mis manos en su espalda .

Y lo que he sentido en esos momentos en que lo hacía ha sido algo parecido a que él y yo somos ya una misma persona.

Luego tumbados en el suelo, al colocar él su pie sobre el mio, al encontrarse su mirada con la mia y pese a todo ser yo incapaz de decir algo, me ha gustado pensar en que la suerte de uno quizás vaya a ir ya ligada a la del otro en el futuro irremediablemente, pues lo inevitable siempre termina por pasar, por ocurrir.


Le he enseñado a nadar y uno nunca olvida a quien le enseña a hacerlo - me gusta pensar.

He visto luego su culo mientras se cambiaba en mi cuarto y eso que le había dicho que cerrase la puerta.

Le he acompañado por último al tren para que pudiera estar de vuelta en Barcelona para su cita con el chico del otro dia.


A veces una pequeña frase aparece en tu cabeza sin que sepas porque. Pero desde luego no se trata de ninguna casualidad, pues descubres que hay tantas cosas dentro de la misma relacionadas con esas dos tres o cuatro palabras que formando un imaginario rótulo luminoso brillan alli donde quieras que tu mires en el jardín, junto a tus padres y unos amigos suyos.


¡Hace ya tanto tiempo!


Tanto tiempo desde que sentí determinadas sensaciones, viví determinadas situaciones que parecen desde hoy totalmente ya irrecuperables, ni siquiera en una mínima parte, algo insignificante, un poco al menos. Tanto tiempo desde determinados amigos, frases, calles e incluso desde que inicié este blog hace más de un año. Tanto tiempo desde que lo era y sin embargo todos siguen refiriéndose a mi de esa forma ("os vimos a vosotros con el crio en la playa esta mañana") dicen.


¡Hasta cuando!

Hasta cuando seguir asi. Hasta cuando mi madre seguirá diciendo delante de sus amigas que no me hace falta novia alguna hasta que termine la carrera, justificando asi mi respuesta negativa a su eterna pregunta (¿tienes ya novia Alex?) año tras año, suavizando también sus comentarios posteriores ("ya es raro tal y como son los chicos hoy en dia y siendo tan guapo" ) sacando a Eva a colación ("yo creo que tuvo algo con una chica a la que subió a casa un par de veces pero nada serio ya sabes" ) y haciéndolo todo de esa forma menos humillante, áspero y forzado.



Genis no se metió en el mar hasta los quince años, no visitó una piscina hasta el año pasado. Por eso es que no lo ha necesitado hasta ahora. Disimulaba metiéndose solo un poco en el agua para salirse en seguida, lo antes posible. Genis, el mismo que ahora lleva un ajustado bañador azul que le marca una polla enorme, que tiene una corte de admiradores detrás suyo y que encima este verano va a aprender a nadar gracias a mi.


Y mientras Alex, que siempre es Alex, con pequeños cambios de un año para otro de acuerdo, pero imperceptibles, ocultos siempre para la mayoría de la gente .


¡Que triste!


 
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Moriré dentro de unos años –llevo toda la tarde pensando- en un dia sofocante como hoy, en pleno verano, poco a poco, tirado en la cama, en ropa interior, sin nadie a mi alrededor.


Puede que aún esté a medio camino pero finalmente llegará ese dia en que me mire al espejo y no me reconozca, el dia en que las cremas Biotherm no solamente no hayan retrasado la aparición de arrugas o el envejecimiento del cutis, sino que hasta incluso lo hagan parecer más acartonado de lo que realmente está. Será ese el dia además en que los champús y mascarillas, la cera, no resulten ya los tres sino un chiste cruel ante mi calvicie galopante, esa caida del pelo que hunde mi autoestima cada dia que pasa un poco más .

Y lo mismo pasará con las cremas hidratantes y reafirmantes para después del baño, el body milk.

Mi cuerpo ya no tendrá forma alguna en si, la piel aparecerá resquebrajada, flácida, como colgante, será algo en definitiva algo de lo que me avergonzaré profundamente también.



En el 2026 ya no me satisfarán ni las web cams, ni las futuras cámaras en tres dimensiones, o los programas de alivio sexual que tendré cargados en mi ordenador, todo me parecerá un aburrimiento . Iré por la mañana con mi ridícula polla erecta a uno de los enormes centros comerciales de las afueras de Barcelona y o bien nadie quedará por alli, o bien tendré que pagar por tener algo de sexo una vez más, y con la de viejos verdes que seremos en el 2026 la mamada como que va a ser carísima, de que te follen o folles tu, o te la chupen ya ni te hablo pues, seguró que inalcanzable. Además siempre cabrá la posibilidad de que te roben, te atraquen en los desvencijados baños de dicho centro comercial que si bien en el 2006 estaba hasta arriba de gente, veinte años después, únicamente es refugio de chaperos, prostitutas delincuentes y personas sin hogar, debido principalmente a que todo se puede comprar a través de la red, no es necesario moverse de casa ya para nada .


Por si fuéramos pocos el mero hecho de sacar el dinero del bolsillo y dárselo resultará una cuestión odiosa, puro tedio en esos dias, ¡me habré acostumbrado a hacerlo tantas veces ya! y ellos desde sus escondites sabrán de antemano y con toda certeza cuanto estoy y no estoy dispuesto a pagar, de quien de entre todos ellos ando encaprichado y me gusta de verdad, me pone a cien, me hace perder los papeles..



Será un dia , insisto, en el que como hoy sin tener que ir a trabajar por puro aburrimiento vaya a hacerlo, por la mañana, a primera hora, muerto de calor . Un dia en el que al conectarme con la web o con la cámara de tres dimensiones una vez ya terminado todo el trabajo, sin embargo y a diferencia de lo ocurrido esta mañana, nadie querrá nada conmigo, pues en cuanto que me vean saldrán corriendo, vetando mi acceso además a todo aquello relacionado con ellos o sus amigos, llenándolo todo de avisos para navegantes, previniendo de un viejo verde que han conocido y que responde a mi nombre.


Me desesperaré como esta mañana en que un chico muy guapo no accedió a pajearse conmigo porque ayer su novio se la había comido dos veces, me desesperaré eso y veinte veces más probablemente claro está, y entonces a mediodía, con mi ridícula polla flácida pero no por eso ya saciado, sin excusa alguna, hoy al menos tenía la de ir a comer, volveré a aparecer por susodicho centro comercial, formando parte de su paisaje de nuevo, junto a los restos de lo que un dia fueron tiendas, los restos de lo que un dia fueron personas, sin nada de optimismo ya dentro de mi, conocedor por fin a la perfección de la dura realidad, es decir sabiendo que esa y solamente esa es mi única opción.


Me acordaré mientras selecciono quien me interesa y quien no, por quien merece la pena pagar y por quien no, de alguna vieja historia olvidada por completo ya desde hace muchos años, de esas que me harán enrojecer un poco, o algo tan difícil en el 2026 como será sonreir. Quizás retroceda hasta 2005- 2006 cuando el mundo ya me empezaba a parecer un lugar horrible, o quizás hasta me acuerde de ese chico de melena rubia y ojos azules, con las manos llenas de anillos con quien me lo monté en los baños nada más acabar de comer, veinticuatro horas antes de que me que diera cuenta que moriría un dia como hoy pero dentro de algunos, bastantes años, harto, lleno, deseoso de ganas de tener y hacer sexo.


Ha sido por pura casualidad, no esperaba que precisamente él.....Yo había entrado a mear después de comer y él que estaba en el baño directamente guiñándome un ojo, metiéndose en una cabina, me indicó el camino a seguir. Me abrió la bragueta, me bajó los pantalones, sacó mi polla por encima del boxer y comenzó de rodillas a comérmela. Estoy en racha de nuevo – pensé ayer- pues después de casi cuatro meses de sequia en cuestión de tres dias en este verano del 2006, dos personas diferentes me han comido la polla sin tener yo apenas que esforzarme.

Luego fui yo quien se lo hizo claro, dejándole que se corriera en mi cara. Estaba por completo desnudo cuando terminé. No tenía ni un pelo en el cuerpo. Parecía muy serio. Yo solo llevaba la camiseta puesta.

El fue en primero en vestirse y salir de la cabina. Luego pasado un minuto lo hice yo y un hombre de unos cincuenta que había alli frente al espejo me dijo que se la dejara chupar otra vez. Me negué. Me chantajeó a continuación con que si no lo hacía llamaba al de seguridad y le contaba todo. Por supuesto no le hice el más mínimo caso pero justo a mi salida empezó a dar gritos, armando un pequeño revuelo en el pasillo que lleva a los baños. “Ese crio es maricón, me ha pedido 60 Euros” gritaba. El de seguridad vino hacia mi y yo le dije que era mentira, que el tio estaba loco, y él con una sonrisa me dio a entender que no pasaba nada, que sabía que ese viejo estaba chiflado y decía tonterías.



Moriré un dia como hoy dentro de algunos años, desquiciado por el calor, después de haber tratado por todos los medios de desfogarme definitivamente, pasillos vacios de otro centro comercial, foros y chats también desiertos y de haberlo conseguido por tan solo unos minutos en cada una de las ocasiones. Moriré de una sobredosis de somníferos por ejemplo, poco a poco, pensando en todos esos chicos que parecían maravillosos, sensibles, mi media naranja pero que con solo abrir la boca lo destrozaron todo estos últimos años. Moriré pensando en aquello que pudo haber sido con ellos, en las oportunidades que no me dieron . Moriré pensando que ya no hay nada por lo que luchar, que después de todo hasta he tenido suerte de no recibir una paliza suya, o de no haber sido robado y humillado por alguno de ellos en mi propia casa.

Moriré escuchando como ahora durante horas la casa en silencio, los aviones pasar, recordando cuando yo era como ellos, estaban a mi alcance y no nos separaban veinte años de por medio.

En plena madrugada un pitido me indica que alguien quiere ponerse en contacto conmigo por el messenger. Me preguntarán que quien soy, que busco, la edad que tengo, donde vivo, lo de siempre vamos.

He añadido un montón de contactos estos dias que he estado solo en casa y que he estado conectado permanentemente, aunque sin éxito, siempre en busca de sexo de cualquier tipo, real, cibernético, telefónico.


No es sorprendente que de pronto a eso de las cuatro de la madrugada me reclamen pues.
 
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Me agarré a la barandilla de color rojo de la estación de tren y miré hacia el fondo tratando de parecer distraido, absorto en algo. Dada la vista que desde alli tenía, una larga extensión de campos de cultivo y al final el mar se supone, lo más normal hubiera sido que me hubieran entrado en ese momento unas ganas enormes de salir corriendo a través de ellos, de huir para no volver a verlos nunca más, pero sin embargo por una vez decidí tomarme las cosas con humor, como si no hubiera sido yo el que había pasado esa noche junto a los tres, en un montón de sitios y finalmente en un after junto a la estación, al que por cierto no es la primera vez que voy como ellos se creen.


Cuando se subieron al tren, Marta Eva y Julien de vuelta a Barcelona, me relajé aún más y la ligera incomodidad que me hacía sentir su presencia en el andén de enfrente desapareció por completo. Tomando su relevo apareció el ex novio de Genis, ese que decía que yo era horrible pero que esa noche no había dejado de perseguirme medio drogado supongo, intentando incluso a última hora enrollarse conmigo.


Me senté en el suelo fijando mi mirada en él y le envié un sms a Genis informándole de este asunto, más que nada para que no pierda más tiempo en pensar en él, a veces lo hace, para que vea lo falso y lo poco de fiar que es el tio este.

Y cerrando los ojos entonces retrocedí doce horas atrás en el tiempo que fue justo cuando Genis y yo quedamos para cenar y él me informó de los planes que había para esa noche. “Nos encontramos con Julien, con las dos chicas del otro dia de la playa, vamos a las once a un bar nuevo que yo no conozco y donde me espera un chico muy guapo que tu no tienes ni idea de quien es” nada que objetar como de costumbre. Por mi parte claro está.


La noche que comenzó entonces a ser un poco aburrida para Julien y para mi y que decidimos entonces, ante el panorama, iniciar nuestro peregrinar por los mismos bares de siempre. Mi idea “genial” en uno de ellos de repente, esa que posibilita mezclar dos mundos hasta ahora totalmente separados en uno nuevo y que a saber como me sale, mal ya lo he visto. Recuperar ese mensaje olvidado en mi móvil, recibido dos dias antes y que ni me había molestado en contestar “El jueves es la fiesta de despedida de clase.Llamame.Eva”. Enviar la contestación por fin “Estoy con un amigo.Dime donde estais y os buscamos pero pasando de la clase.Alex”. A la media hora o asi Julien y yo saliendo disparados por fin hacia la parte alta de Barcelona donde he quedado con ellas, yo estimando mentalmente los daños que puedo sufrir por la torpeza que acabo de cometer, hacer que quienes conocen solo a Alex 1 conozcan por fin a Alex 2 y viceversa claro está..



Besar a una chica es desde luego algo muy diferente a besar a un chico.


No sé muy bien que llevó a que, es más, creo que nada por mi parte pudo hacerlo, que fue todo a iniciativa suya más bien.


A las seis ya estábamos los cuatro dentro del after y en unos pocos minutos y ante mi sorpresa Marta y Julien ya se habían enrollado. Eva mientras, muy borracha, no dejaba de bailar lo más sensualmente que sabe supongo delante mio. Terminamos los dos por alejarnos de ellos y en un momento dado ella de repente como que se lanzó sobre mi, empezando a comerme la oreja. “¿Qué haces, estás loca?” le dije. “Estoy muy borracha lo sé, pero llevo todo el curso esperando hacer esto,¿verdad que soy patética?” me respondió rápidamente.

A los dos minutos o asi, ella ya me estaba morreando, con las manos en mi cintura y bueno, sino recuerdo mal, todo como que me parecía pequeño en esos momentos, sus labios, sus brazos, su cara, su cuerpo apoyado en el mio, sus besos y las sensaciones que provocaban en mi, en comparación con lo que pasa y sientes cuando te besas con un tio. Más lento además, nada de tocarme el paquete o el culo, o por supuesto desabrocharme la bragueta.

Estuvimos haciéndolo como unos cinco minutos. Pasado ese tiempo, entonces separamos nuestros labios. Ella dijo algo parecido a “que vergüenza tio ”antes de atreverse a mirarme de nuevo, y entonces yo, muerto de pena, estuve a punto de ponerme a su mismo nivel, confesándole que también había hecho cosas incluso peores que lo que ella acababa de hacer y que no debía sentirse mal, cosas como por ejemplo en el verano pasado mandar un mensaje a Joan diciéndole que vale, que pasara de mi pero que me dejase por lo menos chupásela una sola vez....

Sin embargo y para variar opté por no hacerlo, dejando que fuera ella la única humillada por decirlo asi, no exponiéndome yo más que lo justo y necesario, no descendiendo de nivel, no dejándome atrapar por las circunstancias, por la pena que una persona puede darme en un determinado momento pero que luego desaparece y que muchas veces se transforma pasados unos dias en todo lo contrario.

“¿Quieres que le pida las llaves del coche a Marta y vamos a follar?” me dijo Eva, o mejor dicho Eva 2 pues Eva 1 jamás se atrevería a decir esas cosas.

-Vale –contesté – voy un momento al baño. Espérame aquí.

Todo eso que me contaba Rafa acerca de una chica de clase a la que le gustaba y de la que no podía darme el nombre como que de pronto estaba más que claro. Y yo había sido lo suficientemente estúpido como para no darme cuenta de nada durante nueve meses.


Pasados unos diez minutos, que fue el tiempo que me pasé encerrado en una de las cabinas, al volver de nuevo, fue como si me hubiera salido del cine a mitad de una película y al regresar me hubiera metido en la sala equivocada, en plena proyección de otra película diferente, al menos sentí algo muy parecido a esto.

No entendía nada. Eva se había liado con otro chico, Julien andaba libre otra vez, Marta bailaba junto a unos sudamericanos muy cachas, todas mis divagaciones frente al espejo eran de pronto tan inservibles, tan inútiles.


Para dar esquinazo al ex de Genis, Julien y yo por cierto acabamos enrollándonos la última media hora en plena locura . El hecho que se hubiera estado morreando con una chica de pronto me dió mucho morbo no lo voy a negar, y no le dije que no cuando finalmente me lo propuso de nuevo. Fuimos a los baños y me la chupó el pobre hasta que me corrí. Acto seguido se levantó riéndose.


Los dos nos miramos cara a cara antes de abrir la puerta.

Estábamos empapados de sudor, mareadísimos, pero muy felices supongo.
 
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Sin apenas ver a nadie Genis concluyó que la gente de mi universidad es muy estirada.


Había quedado con él por la mañana para que me acompañara a hacer todo el papeleo para el próximo año y de un pequeño paseo que le di por el pasillo principal y luego de esperar en la cola un par de minutos, en vista de los que por delante nuestro pululaban, él de repente extrajo dicha conclusión que es bastante cierta por lo demás.

Cuando por fin me tocó el turno la chica de secretaría me preguntó sin mirarme a la cara si turno de mañana o de tarde y no supe muy bien que decirle. Me informé entonces acerca de si lo podía decidir en Septiembre y ella me dijo que sin ningún problema pero que de momento me ponía tardes como este último año.


Luego, nada más terminar con todos mis asuntos, los dos nos fuimos a la playa, pues él había quedado con unas amigas suyas. Y por cierto, tuve el dia simpático, pues gracias a mis ocurrencias principalmente, no dejaron de reirse durante el resto del dia.Y nos sacamos un montón de fotos para más que nada no olvidarlo ni olvidarnos fácilmente, y Genis les aseguró que volveríamos a quedar muy pronto, los cuatro, ellas dos y nosotros también.


Cuando ya de noche nos despedimos yo tenía mis planes más que claros.


Al llegar a casa llamé a mi madre para decirle que dormiría en Barcelona pues había quedado con la gente de clase.


Nada más colgarla rápidamente me fui a la ducha.


Cerca de medianoche salí de casa y ya casi en Diagonal me metí a la hamburguesería de siempre. Eli que estaba en la caja se sorprendió de verme solo sin Genis y sonriendo me insinuó si pensaba ponerle los cuernos esa noche. Otra persona a la que le tuve que aclarar que él y yo no somos nada, por muy buena pareja que parece que hagamos y es que a veces me gustaría que Genis que tan rápido cuenta a todo el mundo que conoce por su cuenta y riesgo, y sin preguntarme, que los dos somos gays, también les aclarase de una vez por todas que no somos pareja, que de hecho ni nos hemos enrollado ni una sola vez. A menudo me mola el rollo de llevarle al lado en plan hombre objeto y que de tanto vernos siempre juntos muchos piensen que estamos liados pero últimamente empieza a agobiarme un poco, más que nada por lo que me imagino que dirá la gente al enterarse de la realidad “ya me extrañaba a mi con lo poco cosa que es” y sobre todo por como luego se lanzan sobre Genis y él se morrea en cuestión de minutos con casi todos, echando por tierra nuestro noviazgo ficticio, dejándome a mi como un verdadero imbécil del que seguro que comentan “que más quisiera él, no será por las ganas que tiene”.

-¿Sales hoy? le pregunté a Eli antes de irme hacia la mesa.

-No que va – me contestó. Suerte de todas formas



Sentado en un banco de la estación de metro, con la música sonado a todo volumen en mis cascos, de tal forma que me es imposible oir los comentarios de la gente:

¿Podría distinguir de alguna forma si afuera, en la calle, es de dia o de noche?, ¿Acaso no hay nada en el mundo que me serviría para poder hacerlo?. Supongo que el aspecto, o que las caras que tiene la gente que pasea por el andén me ayudarían a hacerlo pero solo eso, no encuentro nada más.

Uno se entretiene lo indecible ante preguntas de este tipo cuando le sobra todo el tiempo del mundo, da mil y una vueltas a las respuestas que encuentra.


La frecuencia de los trenes pasada la media noche es de unos ocho minutos informan, los turistas invaden los andenes en ambos sentidos, hacen cola delante de la máquina en busca de una chocolatina, con un vaso de cerveza en la mano. Seguro que mucha gente ha salido como yo esta noche, a ver que es lo que cae. Es solo cuestión de coincidir con ellos, de que nos encontremos, de mera suerte vamos.



Frente al ordenador al final casi de la enorme sala del cibercafé rodeado de nuevo de turistas en la gran mayoría:


Llega el momento en que de pronto se me nubla la vista, por puro aburrimiento supongo. Los recuerdos de cuando me despertaba sobresaltado muchas noches, igual que si hubiera cometido un crimen, de cuando soñaba con el tema y sentía que era como un círculo vicioso, ellos fueron los responsables de mi repentina apatía ante el chat.

Patético que no tuviera experiencia sexual alguna a mis años –pensaba en esos minutos siguientes de cada despertar- que nunca fuera a tenerla además, pues se darían cuenta, besaría fatal, no les gustaría lo más mínimo. A ver como se lo explicaba por último a todos.


Me rio ahora al pensar que generalmente tu primer beso va siempre a parar a la persona equivocada, demasiado borracha o con los ojos puestos en la puerta de la discoteca por si entra alguien mejor que tú.
Y follar, bueno, no es muy difícil conseguir alguien con quien hacerlo, siempre hay voluntarios.


Entonces ¿Por qué llevo cuatro meses casi sin enrollarme con nadie?.

No lo sé, pero a estas alturas eso ya me preocupa demasiado.


Tan solo debía tratarse de probarlo y repetir unas cuantas veces nada más, de recuperar el tiempo perdido supongo.



Quizás es que prefiera masturbarme a solas, o que en el fondo lo que soy es un mirón y nada más, al que le encanta observar a los chicos desnudos o semi desnudos en la piscina, que siempre busca poder ducharse a su lado, uno de esos que guarda las sensaciones e imágenes que en esos momentos siente y ve para luego recordarlas a solas, sin peligro.

No lo sé.



Las largas noches del año pasado en este mismo cibercafé, que desembocaban luego en madrugadas en las que la búsqueda se volvía aún más frenética cuando los primeros rayos del sol salían, no podía aceptar el no haber conseguido a alguien, por lo que comprobé ayer ya son historia. Esa sensación camino a casa de boca seca, debida en parte a llevar casi diez horas sin haber dicho una sola palabra por lo que parece también pertenece al pasado.


Si este jueves volví a hacerlo fue por motivos muy diferentes a los de antes. Ahora tengo amigos, ya no es la única opción que tengo. Fue un poco de nostalgia supongo, nada más.

Por lo demás la música que sonaba en mis cascos era mucho más optimista que la de las veces anteriores y como que además a las tres o asi decidí volver a casa, harto de perder el tiempo.


 
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Otra cama.

Desde que hace unos pocos dias nos hemos instalado definitivamente en la casa de la playa eso es lo que veo nada más despertarme.

Cubierta con una sábana azul, generalmente sin nada encima aunque a veces con el bañador o una toalla tirada sobre ella, ropa sucia incluso ,debajo de la ventana, todos los dias aparece a mi lado vacia, sin ser usada por nadie, pese a todos los chicos a los que durante el otoño y el invierno pasado metí en ella, mentalmente claro, imaginado gracias a ellos en esos momentos un verano completamente diferente a como hasta ahora han sido todos mis veranos.


No solo era sexo, aunque a veces si lo reconozco, pues me levantaba de mi cama e iba hacia la otra donde me esperaba él y los dos comenzábamos a besarnos y nos desnudábamos rápidamente y empezábamos a sudar, notando la humedad cada uno en la piel del otro. También como he dicho había chicos, en realidad solo uno, que dormían en ella por simple amistad, y que susurrando al amanecer me llamaban para ver si yo también estaba ya despierto como ellos. Poco después cogíamos las bicicletas y salíamos a dar una vuelta para acabar siempre en la playa una hora o dos después, todos y cada uno de los dias del verano, o al menos de esa semana a mediados de Julio que mis padres me dejan solo.


Es difícil dormir mucho con estas noches tan calurosas que se suceden la una a la otra y que parecen por este mismo motivo ser todas iguales. Es una perdida de tiempo acostarse pronto e imposible no despertarse luego alrededor de las siete de la mañana, muerto de calor, con tan solo unos boxer morados encima, que mi madre estropeó al echarles demasiada lejía, creando a uno de sus lados un enorme lunar de color blanco. Y si, pese a todo, a esa hora cojo la bici casi a diario y salgo a dar una vuelta por el pueblo pero solo claro está, y me acuerdo entonces de cuando mi padre y yo montábamos en bicicleta todas las mañanas juntos, antes de que engordase , de cuando los dos subíamos a la montaña más alta cada semana en una especie de reto personal que los dos nos marcábamos. Y no sé la verdad si lo echo de menos o lo veo como algo extremadamente ridículo ya , algo que solamente puede pasar en una determinada época de tu vida y nunca más. No lo sé.


“Rompimos las barreras del sonido, comiéndonos la boca, diciendo que el futuro solamente podría convertirse en nuestra suerte” me encanta pedalear al máximo oyendo esto en los cascos, parece como si fueran las palabras las que pedaleasen por mi y me llevaran al punto más alto del pueblo sin apenas esfuerzo.

“Rompimos las barreras del futuro, besándonos la cara, sabiendo que mañana solamente querremos distanciarnos de la gente”, desde alli se ve toda la costa y aunque me gustaría sentarme y quedarme durante horas mirando el mar la verdad es que con un minuto o dos me basta, pues no se me ocurre nada genial y soy demasiado nervioso, tengo prisa siempre por volver a casa.

Ni siquiera me bajo de la bicicleta, solo apoyo los pies en el suelo de nuevo, me recupero un poco, eso es todo, desgraciadamente como he dicho no se me ocurre nada más que hacer por alli arriba. Una pena.


Tener un hijo con el que salir dentro de unos años en bicicleta también, con el que en otoño limpiar el jardín de hojas secas y en verano hacer lo mismo pero con la piscina. Antes de salir del agua nada más llegar a casa, tras el paseo en bici, alrededor de las ocho de la mañana, agarrado a las escaleras metálicas de salida después de haber estado nadando un rato me he puesto a pensar en algo parecido a esto. Y bueno...por unos minutos el plan como que me apetecía. No sé si una vida normal y yo podemos llegar a ser compatibles el uno con el otro, desde luego tal y como van las cosas no lo creo la verdad. Pero no puedo negar lo que a veces se cruza por mi cabeza, sin hacer mucho ruido, como de puntillas, a esa hora en que la mitad de mis neuronas aún están por despertarse.




¿Soy gay?

Lo típico sería decir que estoy hecho un lio y tal pero mentiría. Me encantan las pollas y los tios, no lo puedo negar, y las chicas como que no me dicen nada, pero de ahí a afirmar sin dudas que soy gay me parece que aún va un buen trecho que creo no haber recorrido aún. De hecho si alguien me lo preguntara no sabría muy bien que respuesta darle. Igual es que soy muy presuntuoso y aunque la cosa a primera vista es de lo más clara yo me niego a verlo. Igual tendría que probarlo con una chica para estar seguro, el otro dia me pajeé con una por la cam, una que enseñaba las tetas y el culo, no el coño, a cambio de que yo le enseñara la polla, y aunque la verdad terminé por correrme lo hice únicamente pensando en lo calientes que se pondrían muchos tios buenos viendo eso que yo estaba viendo, imaginado sus enormes pollas, sus jadeos, sus labios y su bocas abiertas de par en par.


“La una y media, despierta que no llegas”: más o menos esa es la frase con la que mi madre me despierta cada dia, pues a eso de las nueve después de haberme secado del todo y desayunado, me meto en la cama y por fin me quedo dormido.


Ahora que el curso ha terminado trabajo por las tardes. Asi puedo volver a casa con mi padre a las nueve y no tengo que madrugar tanto ¿?. A las cuatro la oficina se queda vacia y sin poder hablar con nadie como que todo va más rápido, haces el doble de trabajo, te sobra tiempo, tanto que hasta puedes enchufar la cam y hacer por ejemplo lo que antes conté.


Pero a lo que íbamos ¿Soy gay?.


No lo sé.


¿Te gustaría llevar la vida normal de un chico de tu edad?

Si, creo que si, aunque tampoco estoy muy seguro.


Este pasado sábado ha sido para Genis y para mi nuestro primer dia del orgullo. El estaba como extasiado, más contento que nunca. Yo, pues como que no, no me identifico con nada de eso, no me siento para nada como uno más.

No creo que tener la misma opción sexual que un montón de tios que te rodean te obligue ya automáticamente pertenecer a ese grupo, a ser uno de ellos.

“Son otras las cosas que te hacen sentirte próximo a una persona o no” más o menos eso le dije a Genis, al que por cierto le encanta que de pronto en plena borrachera deje de hacer la loca con él y me ponga profundo y plasta a veces .