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Podría hablar de la mañana del sábado, como casi todas en la piscina y una vez terminados los cuarenta y cinco minutos de natación a la busca y captura de “algo” en los vestuarios, pero supongo que resultará ya aburrido pues no ocurrió nada y por no haber esta vez ni siquiera hubo tios buenos.
Lo curioso es como ahora mismo, pese a estar en una de esas rachas buenas que tal y como he comprobado tan poco duran (tengo al chico de la moto, podría tener a Felipe que cada dia me manda un sms diciéndome guarradas), mi vida parece seguir girando en torno a esas dos horas que paso alli, cada sábado, en las que luego nunca hago nada pero que de alguna forma va y resulta que son incluso hasta más excitantes que lo que son luego el morrearme con alguien o incluso que me la coman en vivo y en directo por ejemplo.
Quizás es que sea un mirón en toda regla y nada más.
Quizás debería obligarme a no pensar en vestuarios y saunas, en historias que no han ocurrido nunca, al machacármela por las noches, y obligatoriamente hacerlo en el chico de la moto o Felipe, historias reales, que si han ocurrido, a las que debería guardar mayor respeto.
Quizás debería hacer caso a Felipe por fin y cambiarme a ese ótro gimnasio de la misma cadena en el que pasa de todo, en las duchas o en la sauna según dice, no como en este que en ese sentido está muerto parece.
No.
Urinarios
He llegado a la conclusión que todo el mundo acaba yendo por alli.
El viernes me enteré que Genis que tanto los criticaba en realidad conoció a su penúltimo novio en uno de ellos, unos de los más típicos además, aparte de según me dijeron también, pasarse muchas tardes pululando por otros de la misma zona en busca de aventura.
En Barcelona hay cuatro o cinco de esos pero que quereís que os diga yo nunca he ido mucho a ellos, salvo a lo mejor a los del Corte Inglés pero más que nada por cercanía a mi casa y al colegio únicamente.
No hay nada tan poco excitante como ver a cuatro o cinco tios de cara a la pared, que fingen que están meando cuando en realidad se la están cascando mirándoselas los unos a los otros. No digo que nunca me haya puesto entre ellos, alguna vez si que lo he hecho, y haya dejado que se corrieran bien a gusto a costa de mi polla empalmada bien a la vista pero, no sé, eso no es lo mio, no me gustan los baños repletos de maricas, con un constante trasiego hacia las cabinas. No hay nada tan poco excitante como ir sobre seguro, saber que si quieres vas a conseguir a alguien que te la coma o te folle sin esfuerzo alguno.
En algún centro comercial, en alguna hamburguesería, al azar en un cine o una cafetería, donde hay menos posibilidades, donde se rumorea que si pero digamos que lo más seguro es que no, donde el corazón se te acelera, te ahogas un poco incluso, te falta el aire cuando te pones al lado de un tio bueno al que viste afuera con sus amigos raperos y a quien por fin le ves la polla y alucinas de lo que tiene alguna gente, cuando temes que a lo mejor puede darse cuenta que tu no estas meando sino a punto de correrte a su costa, es decir a costa de su polla tan gorda, de chico malo, callejero, de chico que se ha follado tantas tias y tan bien las ha dejado : Ahí si que me podreís pillar, aunque solo una vez me haya ocurrido algo. Y de ellos si que saldré con el mundo cayéndose estrepitosamente sobre mi cabeza lo más seguro, la autoestima por los suelos, la ropa interior llena de leche. Mareado y avergonzado. Y entonces seguro que haré algo tan simple como buscar la salida, el camino más corto hacia el metro, es decir lo de siempre, pensando eso si, en que no puedo seguir asi, pero sabiendo al mismo tiempo y cada vez con más seguridad que sin embargo hay cosas que uno no puede cambiar de si mismo, a las que uno está “condenado” sin remedio.
Sexo en directo en S. la noche del viernes.
Un tio supermusculado de barba se folla a otro en una plataforma. La gente se pega por estar lo más cerca posible de ellos, muchos sacan los teléfonos móviles y graban lo máximo que pueden, observo un montón de paquetes abultados, de eso se trata claro está, de poner a cien al personal.
Me muevo, me voy hacia otra zona que creo es más retirada y me pongo al lado de un tio muy bueno y me doy cuenta que alguien escondido entre en gentio de rodillas se ha adelantado a mi a lo mejor y se la está chupando alli mismo delante de todos.
Me acerco a Genis que veo como se toca la entrepierna disimuladamente. El me saluda, yo le saludo pero me voy de nuevo lejos de alli, con Felipe y su novio eso si detrás mio, los dos locos y superexcitados. Me proponen llevarme a su casa para hacérmelo pasar como nunca.
Entro a los baños y compruebo como el espectáculo se ha trasladado alli mismo en cuestión de minutos, solo se oyen jadeos y golpes provenientes en su mayoría de detrás de las puertas. Huele como a menta pienso cuando un tio parado en una esquina del mismo, durante una de mis visitas, me lo ofrece con una sonrisa, Popper.
En el cuarto oscuro no cabe nadie me comenta.
Voy hacia el.
Paradójicamente es a la salida del mismo cuando observo como mis amigos comienzan a abandonar la discoteca antes que otros dias, camino de las saunas, de los afters.
Otra racha buena que ha terminado pienso camino a Metro.
He hecho lo de siempre, ir a piñón fijo, obsesionándome con un par de tios con los que finalmente no he conseguido nada, olvidándome de los demás,o sea un desastre.
¡Cuándo aprenderé!.
¡Siempre queda nos quedará Metro!! grita alguien delante mio.
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Es tan fácil mentir.
¡Y yo estúpido de mi que había pensado que no iba a poder hacerlo!.
Me puse el casco y me senté detrás suyo y como siempre que quedamos entre semana todo fue de lo más rápido.
Aparcamos la moto en el mismo sitio de otras veces, comimos un par de hamburguesas en un bar que hay justo en la esquina, a continuación subimos al piso vacio de su abuela, encendimos nada más entrar la luz de la cocina para apagarla poco después, una vez ya orientados, no fuera a ser que los vecinos desde el patio la vieran y llamasen a sus padres inmediatamente...
Comenzamos por besarnos y desnudarnos, primero los pantalones, luego la camiseta y los calzoncillos, y por fin tras recorrer el pasillo y tumbarnos en la cama, nos las empezamos a chupar , hasta corrernos ambos, sin demasiada demora eso si, pues al dia siguiente los dos teníamos que madrugar, el iba a un examen y yo a trabajar y luego a la facultad.
Más tarde en la ducha , al enjabonarnos el uno al otro me acuerdo de como se volvió a empalmar y yo entonces me puse a hacerle otra paja. El me dijo que me diera la vuelta pues prefería machacársela a si mismo y correrse por mi culo, como si me la estuviera metiendo que al parecer es algo que a la gente le encanta hacer.
Sus deseos fueron ordenes claro está.
Nos besamos de nuevo y por última vez en el ascensor, antes de salir a la calle y a los pocos minutos, pasadas las once de la noche yo ya estaba de nuevo en mi casa como una hora y diez minutos antes, solo que en esa ocasión me bajaba de su moto en vez de subirme, y me quitaba el casco en vez de ponérmelo y entraba al portal y con desgana subia por las escaleras hacia el piso de mis padres.
Le había besado y hecho las mismas cosas que otras veces y por supuesto él no había notado nada.
Le había sonreído, cogido de la mano por el pasillo de la casa y lo había podido hacer sin ningún tipo de temblor, remordimiento, pena o sentimiento de culpa por haberme "enrollado" en Madrid con Felipe y su amigo entre otros, por haber faltado a mis propias promesas.
Quizás hasta era todo mejor por eso, como consecuencia de ello, él resultaba ser menos importante en mi vida de lo que lo era, el no era el último hombre sobre la tierra, para nada, hay muchos más..
Pensé en un hipotético marcador que reflejara mi ventaja por uno a cero.
No iba a ser tan estúpido de confiar al cien por cien. Cuando él me fallase simplemente me empataría.
En el fondo no creo ser tan malo:
¿Por qué no quiere quedar conmigo y mis amigos no ya para ir a S. por la noche sino simplemente para tomar un café o lo que sea?.
Dice que odiaría ver como me transformo en el típico maricón en cuanto que me junto con más maricones, que no aguanta el ambiente, el rollo que se lleva en él.
¿Podría yo entonces conocer a sus amigos?.
No, por supuesto que no, al parecer sus amigos son super heteruzos y como que yo no pegaría nada.
¿Oye, tienes novia? – le pregunté nada más montarnos en la moto, pensando durante todo el trayecto en como iba a romper con él en el caso que ni a eso me respondiera.
No, no tengo novia, mira no lo estropees, me molas un montón pero no me pidas más, al menos de momento – me respondió por fin justo al salir a la Diagonal- me encanta estar contigo, nunca con un tio había estado tan bien etc etc etc.
¿Me tengo que conformar con esto? me pregunté a mi mismo y bueno, llegué a la conclusión que si, aunque claro de otra forma distinta a como hasta hace una semana me conformaba.
¿Te enrollas con tias?, obviamente a esto ya si que no me contestó.
Es curioso como los amigos en el ambiente “envejecen” tan rápido, hacen que solo pidas más, como su amistad de tan solo unos pocos meses puede parecerte casi como de toda la vida o de pronto insuficiente.
Quizás es inevitable que solo al darnos la vida aquello que tanto queríamos nos demos entonces cuenta que no es suficiente, que no es lo que nosotros necesitamos.
Este fin de semana me apetece desconectar de todos. M Isabel ya lo ha intuido “supongo que no te veremos hasta la próxima semana”.
Quiero conocer gente nueva, seguir por si acaso adquiriendo ventaja en nuestro marcador particular.
Ojala que mañana sábado me encuentre algún tio buenísmo en el chat, que al verme por cam me pida entonces quedar para tomar un café.
Ojala solo piense una vez que salgamos de la cafetería en follarme bien durante toda la tarde.
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Madrid 2.0
Rebuscaba en un periódico de hace varios dias y me encontré con una crónica del concierto de I.F.
Estábamos en el restaurante del hotel, recién llegados, alrededor de la medianoche, esperando a solas a que nos trajeran la cena y me puse muy nervioso, no pude evitarlo .
La pasta finalmente llegó pasados unos cuantos minutos y el vino y mi cervezatambién poco después. Luego, al cabo de una hora más o menos, los cuatro, obviamente ya bastante alegres salimos a la calle y cruzamos la Gran Via poniéndonos en camino hacia Chueca y bueno, caminando por todas aquellas calles tan estrechas y oscuras sentí algo parecido a cuando en un parque de atracciones uno entra en el Tunel del Terror sin saber muy bien lo que va a encontrarse dentro del mismo, algo parecido a que he tenido muchísima suerte por haberle encontrado, porque se haya fijado en mi, en fin más de lo habitual. Pero no había nada que temer, más bien todo lo contrario como pude comprobar después, pues solo me esperaba una de las mejores noches de mi vida, de esas en la que la gente que te rodea parece que ha salido no por iniciativa propia sino solo por hacerte a ti un poco mas feliz, un favor, únicamente para mirarte y hacerte sentir deseado , la novedad, alguien a quien para nada tienen fichado.
Incluso ocurrió durante uno de nuestros interminables bailes que hasta me llegué a preguntar por la existencia de este blog, por la necesidad de seguir con él después de tantos meses, pues acaso, ¿no es mas rentable ser feliz, disfrutar simplemente de las cosas sin preguntarse nada, que pararse y preocuparse por cada detalle?, acaso ¿no es la fase en la que casi todo el mundo está y que yo he alcanzado al fin, sin darme cuenta?. ¿Tiene sentido ya?
Lo importante no fue la gente con quien me enrollé en esa primera noche, que va, sino la gente con la que pude haberlo hecho de haber querido. Lo importante también fue que todos me mandaran callar de vuelta al hotel de lo borracho que iba.
No va ya a haber marcha atrás, ha sido duro pero por fin lo he conseguido creo que pensé al meterme en la cama.
Madrid 1.0
Llegué a la estación de autobuses a media tarde y rápidamente cogí un autobús hacia la dirección que me habían dado . A través de la ventanilla del mismo por fin lo tenía ante mis ojos, Madrid a mediados de Agosto del año 2004, llevaba años esperándolo.
Mi padre estaba encargándose de un chalet enorme al que tanto él como otras personas estaban dando los últimos retoques. Nosotros teníamos una habitación para dormir dentro del mismo, en la parte ya terminada por completo, un pequeño baño, mi única obligación era estar alli a las ocho de la tarde, para cuando él terminara de trabajar ir a cenar juntos principalmente.
Sus futuros ocupantes de vez en cuando venían a verlo. Era una pareja con cuatro hijos que vivían al lado nuestro y que me ofrecieron amablemente irme a dar un baño a su piscina si me apetecía. “Tienes la misma edad que Bruno” me aclararon y entonces señalaron al más pequeño de sus hijos y un poco forzados ambos nos dimos la mano.
Presentí en ese mismo momento que los dos nos íbamos a convertir en grandes amigos.
Obviamente me equivoque pues me pasé en vano los dos dias siguientes esperándole y al tercer dia, al acercarme por su casa a indicación de mi padre y verlo morreándose con una chica como que decidí dar por terminada nuestra “amistad”.
Entonces y sin ningún tipo de plan previo una tarde decidí plantarme en Sol, cogiendo un autobús que terminaba alli mismo. Y lo mismo ocurrió al dia siguiente, y al siguiente, todos en realidad, hasta que me marché de vuelta a Barcelona diez dias después.
Un montón de fotos de calles vacias, a modo de resumen de innumerables paseos sin rumbo fijo, algún que otro chico guapísimo en ellas de vez en cuando, tomado con precaución, muy de lejos, no fuera a sospechar. Creo que por primera vez en mi vida, durante esos dias, sentí una sensación de libertad absoluta que pocas veces he vuelto a sentir con tanta intensidad como entonces, de poder hacer aquello que me venga en gana, entrar y salir de donde yo quiera, mirar a la gente como a mi me gusta hacerlo sin miedo a las consecuencias.
Lo más importante fue una parte de ella se quedó ya a mi lado y en Barcelona, a la vuelta, las cosas también como que comenzaron a cambiar.
Madrid 3.0
Música para tratar de dormir, para evitar oir como Felipe le chupa la polla bajo sus sábanas a un tio que se ha traido a nuestro cuarto, para sentirme más próximo a él, para disimular y hacerme le dormido al notar como una mano o bien suya o de su rollo de esa noche me empieza a acariciar la pierna, se mete dentro de mis boxers. No puedo abrir los ojos, al menos no hasta que noto que ya son tres o cuatro las manos que me sobetean las pelotas, las piernas, el culo, el pecho, está claro que no puedo hacerme más el dormido. Nuestras camas están juntas, de pronto es debajo de mis sábanas y no de las suyas donde todo sucede, donde ambos escondidos han comenzado a chupármela por turnos parece. Uno se la mete entera en la boca, el otro simplemente me come el capullo, las piernas de Felipe salen por la parte derecha, las conozco de las duchas de la piscina, las de su rollo sobresalen por la izquierda, justo donde está la cama de Felipe ya vacia,. De repente oigo un gemido y noto la leche caliente de alguien sobre mis pelotas, y casi a continuación una lengua recorriéndomelas mientras que de nuevo parece que hemos cambiado y me chupan la polla justo como a mi me gusta, metiéndosela bien hasta adentro. No aguanto más y aparto la sábana y veo como es Felipe quien me la está comiendo mientras su amigo se encarga de mis huevos. Me quitan los boxers naranjas del todo, es curioso el silencio tan sepulcral que hay en la habitación, curioso el asco que me doy nada más correrme, curioso como sin embargo lo disimulo con una sonrisa hacia ambos. Felipe entonces se la empieza comer de nuevo a su rollo, los dos vuelven a su cama.
Música de nuevo, pero música esta vez para reunir las fuerzas suficientes para salir a la Gran Via solo, sin haber dormido nada, para recorrerla y acabar desayunado en un Starbucks, preguntándome porque soy asi, comiendo en un Pans al lado de la Plaza de España, pensando en si debo decirle algo de esto o no.
Madrid tras el cristal vuelve un poco a ser esa ciudad del verano del 2004, esa que yo conocí y anoche no reconocía por ningún lado.
Música para repetirlo todo de nuevo, cuando ellos se despiertan a las cinco, segundo desayuno en Starbucks y comida- cena esta vez en un buffet.
Música para otra noche alegre pero no tanto, los cuatro nos retiramos antes, sin nadie esta vez que traer a la habitación.
Una estupidez más para terminar: tratar de localizar mi casa justo poco antes que el avión tome tierra de nuevo en El Prat.
124
A. tiene veinte años aunque a veces, de tanto que le pesan, parece un anciano encorvado de ochenta y cinco.
La chica de enfrente lo mira y probablemente piensa que como se puede estar tan cansado y tener tan mala cara siendo tan joven, una cara casi de criajo aún de acuerdo pero que directamente parece por alguno de sus rasgos ya una cara de un anciano, saltándose por lo tanto todo lo que hay de por medio, es decir, el treintañero, el maduro, el cincuentón que algún dia A. será , el abuelillo sin nietos e hijos, solo en el mundo también.
Ella sigue hablando de una fiesta tan pronto que aparta sus ojos de él.
A. mientras solo piensa en algo que no ha entendido en clase esa tarde. En cuanto llegue a casa se pondrá con ello.
Quizás A. entonces realmente tenga ochenta y cinco años . ¿Pueden estar todos equivocados con respecto a él?.
En cualquier caso ahora me doy cuenta que da igual, pues nadie conoce a A. o mejor dicho nadie podría señalarlo y sacarlo de entre todos esos chicos estudiantes también, que a mediodia caminan por los pasillos de Sants como él, o los sábados a primera hora de la tarde, en pandilla se preparan para esas horas que compensan y uno espera que sean capaces de dar cabida a todo lo que no ha habido el resto de la semana.
A. mira a muchos al cruzárselos en su camino y siente que nunca ha sido alguien lo más mínimamente parecido a ellos, para nada, en nada.
A, suspira un poco por serlo por última vez .
A. ya no va como todos los años hasta ahora a la salida de su colegio a ver a quienes han ocupado su sitio, ya le quedan tan lejos, no tendría nada de que hablar , en común, pertenecen a un mundo diferente al suyo, con diferentes valores y principios.
A. sale a veces de las duchas los sábados y se coloca frente al espejo y con la toalla se seca la cara y el pecho dejando su culo al aire, para que todos lo vean pero no, que va, el chico que lleva su nombre tatuado en su costado en letras chinas, “Alberto”, no le hace el más mínimo caso otra semana más, continua sin decirle nada y entonces A. se siente fatal no porque Alberto pase de él, sino porque parece ser el único que juega a “eso” en todo el vestuario siempre.
A. se vuelve loco cuando ve como un vecino suyo muy guapo entra y se sienta junto a él en la sauna, y se estira bajándose un poco el bañador. A se quita la toalla de encima para que él pueda verlo todo, no teniendo en consecuencia ningún secreto ya para él, esperando claro algo por su parte, algo que nunca sucede y que quizás sea mejor que nunca suceda.
Y es que quizás el culo, las piernas de A sean asquerosos y de nada sirva lo que él piense.
A. se muere de ganas todos los sábados por las mañanas y no puede esperar, asi que no es de extrañar que cuando llega la noche y queda con sus amigos, entra en la discoteca y ve el panorama, solo quiera bailar, fijarse en los que están en lo más alto del escalafón, pedir por favor que suceda un milagro, como algunas noches ha sucedido. El resto es como si no existieran, además a las cinco ha quedado con el chico de la moto ¿no?.
A. se pone nervioso.
A. se inquieta.
A. en su esquina de siempre ve como por fin llega vestido de oscuro,se baja de la moto y se quita el casco casi cuando está a punto de amanecer.
A. se rie un dia después junto a sus tres amigas y Felipe, tomando café.
A. se acuerda de algo que leyó esta misma tarde en un libro que hace dias cogió de la biblioteca relacionando la alegria con la tristeza.
A. no escucha mucho lo que ellas dicen.
A. piensa en el viaje que le espera, en su doble madrileño, quizás coincida con él. Hace ya varios dias que no actualiza su fotolog, seguro que cuando lo hace es con las fotos de alguna fiesta en la que ha estado.
A. parece como otro domingo más que va a desparecer entre las sombras, por la Gran Via, después de despedirse de todos, pero de repente Felipe le alcanza por detrás y le invita a ir a una sauna que hay un poco más adelante.
A. le dice que no.
Felipe le insiste pero cuando A. dice que no es que no.
Felipe se enfada entonces y le advierte que espera que en Madrid no sea tan gilipollas y puritano como lo es en Barcelona.
A. está a punto de replicar, de hablarle para justificar su conducta del chico de la moto, de que quizás por primera vez en su vida esté a punto de tener un novio sino es que lo tiene ya.
A. se calla sin embargo, porque a veces hasta él mismo duda de que el chico de la moto exista en realidad y no sea un producto más de su imaginación, pues aparece y desaparece siempre de su vida con tanta facilidad.
Pero no, claro que existe, por supuesto que si.
Hay pruebas irrefutables.
123
(y 3)
Mi habitación.
Desde hace unos meses noto que me gustaría pasar mucho tiempo del que paso dentro de ella.
Hubo una época en que si me agobiaba, en que cerrando la puerta con pestillo y arrastrando los pies me dirigía directamente hacia la cama para encogido en ella escuchar a continuación el programa de gays que ponían en M80 los sábados por la tarde, en los cascos por supuesto, nadie podía saber nada, y siempre con la conciencia de estar perdiendo un tiempo precioso , muy aburrido, dejando pasar esas oportunidades que a lo mejor pululaban por fuera de mis cuatro paredes. Existía un local, si, el Acido Oxido, que abría por las tardes pero era incapaz de entrar en él al pasar enfrente suyo, otro en la parte de alta de Balmes, más de lo mismo, era salir en vano una vez tras otra, ¿por qué intentarlo de nuevo? concluía siempre.
Era muy joven. No lo sabía entonces. Menos mal que no hice nada.
Hoy está bastante desordenada, con la atmósfera cargada. La luz del flexo permanece como siempre encendida y en la mesa de estudio tanto mi ordenador como el portátil de digamos A, están ambos enchufados , por si recibo algún email de J en cualquier momento más que nada, o también por si alguién de pronto contacta conmigo y me propone un buen plan para la tarde.
El casco de moto de un chico que no hace mucho me lo prestó continua sobre una silla por supuesto, pero no porque no haya vuelto a verlo sino porque él ha decidido que es mejor que me lo quede, para que cada vez que quedemos no me lo tenga que traer en mano que debe ser un rollo por lo que parece.
Ni yo conozco a sus amigos, ni él a los mios, sin embargo tengo la sensación de que solo estamos empezando y que hay que dar tiempo al tiempo. Puede que cambie de opinión y le convenza pronto para que el al menos conozca a M Isabel o puede que termine por acostumbrarme a sus reglas, a la nocturnidad y el secretismo, la improvisación y las prisas que presiden todas y cada una de nuestras citas.
Terminando con mi habitación:
Pronto la miraré como si fuera la última vez que la vaya a ver antes de cerrar su puerta, pues acabo de contratar un viaje que Alicia M Isabel Felipe y yo vamos a hacer dentro de un par de fines de semana. Me preguntaré entonces a la hora de marcharme que ¿qué demonios hago abandonándola?, que ¿Dónde voy a estor mejor que en ella?.
Irremediablemente terminaré por irme sin embargo pues hay un mundo ahí fuera etc etc....No voy a ser yo mismo quien me lo repita de nuevo, ¿no?.
Amor 20
Es un gran nick.
Al menos a mi me hizo caer.
Su propietario al final ni buscaba el amor ni tenía veinte años sino más del doble.
Una vez dejados atrás los intentos por su parte para quedar esa misma tarde y hacerme una buena mamada todo comenzó a ser más interesante, a parecerse a esas otras conversaciones de domingo por la tarde que a veces entablo en el chat, en las que la gente me cuenta su vida, sus penas y yo mentalmente tomo nota para cuando me encuentre en una situación parecida. Mientras, todas esas veces, y hoy también, ya era de noche y en la calle no parecía haber nadie, y en mi casa tan solo se oía a mi madre en la cocina, el aceite que comienza a hervir en la sartén, está preparándonos la comida de mañana para mi padre y yo, poco más. Y tambien mi vecino de arriba que cada vez que el Barcelona marca un gol comienza a gritar, a dar botes por toda la casa, junto a sus hijos.
Poco después alguien, mi padre probablemente, encendió la tele en el salón y el sonido de algún aburrido programa en la tele se coló en mi cuarto como en muchas otras ocasiones y más tarde, cuando llegaron a las nueve las noticias, por fin salí de la reclusión a la que yo mismo me había sometido para ver en concreto como el pijo catalán de mierda que se cree superior a todos los que no hemos nacido aquí había ganado las elecciones, el andaluz renegado y acomplejado por serlo era solo el segundo y las pueblerinas las terceras.
Un asco vamos.
Amor 20 me dijo a mi vuelta, en plan maestro de escuela, que es a lo que se dedica según parece, que todos somos estúpidos, los jóvenes vamos, que no sabemos lo que queremos, que nos lo han dado todo hecho. Por ejemplo yo no he ido a votar y me quejo sin tener entonces ,según él, derecho a hacerlo y en el fondo solo soy un egoísta que es lo que somos todos, los jóvenes hoy en dia repito, egoístas o imbéciles, o ambas cosas a la vez, ni uno se salva según parece. Y yo estoy entonces a punto de mandarle a la mierda. A punto.
Hubo un chico en su vida hace cinco años. Alguien por el que estuvo a punto de dejarlo todo, alguien que le aseguraba cada vez que se veían que estaba harto de las discotecas del ambiente, de salir, de la gente con que se veía. Entonces a él le faltó el tiempo para ofrecerle una vida diferente, de viajes al extranjero, de espectáculos de teatro y opera, cenas en elegantes restaurantes a cambio de sexo y amor claro está, al menos por su parte, y durante unos meses como que la cosa pareció hasta funcionar pese a la diferencia de edad, más de veinte años, a la poca entrega del chico en la cama, a sus pocas palabras después de correrse.
Un dia este le dijo que quería una pequeña pausa en la relación.
Desde entonces, cuatro años, no ha vuelto a follar con él y casi ni le ha visto de nuevo.
Solo una noche coincidieron y se dijeron algo. Iba según me escribió borrachísmo y pese a su pelo teñido de rubio platino, a su ropa de colores, Amor 20 pudo ver como en realidad aquel chico se estaba quedando calvo, se estaba también haciendo mayor y para nada era ya tan atractivo como cuando él lo conoció.
Sintió una lástima enorme.
Un hombre regordete, canoso y calvo, desnudo, abierto de piernas pero con una enorme polla, asi como es Amor 20.
Me mandó su foto por iniciativa propia y una vez que vió como la había abierto se desconectó.
Y yo como que pese a que intente en el chat segundos después, contactar de nuevo con él, no obtuve respuesta alguna por su parte.
Adios para siempre.
123
(2)
Para mi sigue siendo ese pequeno restaurante de toda la vida.
Lo que contrasta mucho con su aspecto actual, dos grandes salones
en la planta superior y una enorme barra de bar en la planta baja,
que es donde una vez estuvo el origen de todo, el sitio en el cual
convivian no solo el bar con el restaurante sino también la cocina con los servicios, e incluso parte de la casa en que V y su
famila habitaban entonces.
Cuando oi como mi padre pronunciaba su nombre, un gran numero de recuerdos parecieron revolverse alla abajo, dentro de mi cama, por la zona de mis pies, y efectivamente,no tardaron mucho en ir ascendiendo por mis piernas y costillas hacia mi cabeza,
para convertirse contra todo pronostico en los protagonistas de esos,
mis, de momento, últimos minutos de reposo, antes de la ducha, del chandal, no me apetecia ponerme nada especial, la cazadora vaquera y finalmente el camino hacia CV, en las afueras de Barcelona, en coche y por la carretera de siempre.
Antes era nuestro restaurante de todos los fines de semana pensé.
Solíamos ir o bien el viernes por la noche, hasta que yo empece a
salir con Joan, o sino el sabado o el domingo a mediodia. Claro que
hace tanto tiempo de eso que a lo mejor ni merece la pensa recordarlo ya.
Fue en cualquier caso antes que el Carrefour y el Centro Comercial que habia construido a su alrededor nos deslumbrara para siempre a los tres y optásemos entonces por ir a el todos los sabados a pasar medio dia alli metidos,haciendo la compra, comiendo, mirando tiendas y merendando, no necesariamente en este orden.
De pronto ya no nos quedo sitio ni tiempo para ir a CV, como mucho
a lo mejor una vez al ano, nada más.
Uno de esos reencuentros que de primeras te hacen sonreir cuando
ves como V sale de la cocina a saludarnos y avisa a su mujer para
que haga lo mismo, ahora ella es la que dirige todo excepto los
fogones que es territorio exclusivo suyo dice orgulloso.
Tambien al rato aparecen sus hijos, Eli y Carles con el que yo
jugaba de pequeno por los suelos nada mas terminar de comer,el cual me saluda con mucho mas entusiasmo del que
yo esperaba, se ha dejado barba, lleva un panuelo palestino, parece el tipico tio joven de ERc.
Pero pasado ese momento de euforia , Que es lo que viene?, no se,
algo parecido al vacio mas absoluto, la prueba mas incontestable de
que pese a lo que ingenuamente creemos, el paso del tiempo arrasa,lo destroza todo a su paso, apenas dejando nada en pie. No hay posiblidad alguna, todo esta perdido, es una lucha sin sentido, que nunca nadie va a iniciar de lo inútil que es. ¿Nadie? mejor me callo.
Un escalope con patatas fritas.
En realidad siempre pido lo mismo de comer, vaya a donde vaya, no
lo hago por estar alli de nuevo, por tomar lo mismo que pedia
cuando comíamos alli mas regularmente.
Ansio un futuro en que no haya que comer nada, que como en las
peliculas de ciencia ficcion te tomes una pastilla y tengas
entonces que olvidarte de hacerlo durante un año.
Adios a partir de entonces a competiciones como la que hubo en la mesa de al lado, a ver quien come más, pese a estar todos ya a punto de reventar, la masculinidad debe ir asociada a ello, a comer cuanto
más chorizo, morcilla, cordero mejor, no importando que hace ya rato estés saciados por completo, haciendo eso si la mayor
gala posible de ello, eres capaz de eso y lo que te echen.
Un Volswagen Corrado rojo que Carles tenia y que yo siempre me
pedía para jugar,eso es lo que me viene a la mente cuando a la
hora mas o menos de haber entrado alli nos estamos ya despidiendo
de ellos,hasta Dios sabe cuando.
Luego ya en el coche hago el trayecto de vuelkta a casa con los ojos cerrados por completo.
Me encuentro muy cansado.
Cuando los vuelvo a abrir ya estamos en el garage y parece como que
acabamos de volver del cine de ver una pelicula en la que nosotros
tres eramos los grandes protagonistas.
Se muere poco a poco. Inevitablemente. A veces me pregunto si puede quedar dentro de mi algo todavia de ese chaval que aparece en una fotografia pegada en la pared de mi cuarto junto a Cobi, muy
serio. Pese a ser yo mismo hace catorce anos.
Si me lo encontrara por la calle, seríamos ya dos personas completamente diferentes?,Nos reconoceriamos el uno al otro? Que es lo que haria con el?, Lo abrazaria lo mas fuerte posible, mas de lo que nunca jamas he abrazado a alguien y me lo llevaria lejos de todos, de esta ciudad, de cualquier ciudad, para cuidarlo y evitar que nadie le haga dano?......Ah si, que pena , me olvidadaba que hay una vida ahi fuera, a la que que todo el mundo debe de enfrentarse, de la
que poco o nada sirve huir . ¡ Todo el mundo al menos desde que tengo uso de razón me ha dicho esta maldita frase, tantas veces!. Mis padres, mis antiguos amigos,los actuales. quizás por que han visto en mi claramente en algún momento una tendencia tan acentuada a hacerlo, a vivir en mundos que no existen, que solo son realidad en mi cabeza,para mi.
Hoy pego mi nariz al cristal mientras observo la calle desde mi
cuarto, me quedo dormido en la cama después, escuchado esas
canciones en japones que por supuesto nunca entendí, pero que
llegue en su dia a aprenderme de memoria;
Se que aun hay algo suyo dentro de mi.
Tiene que haberlo
No mucho.
O si, dependiendo del momento.

Para mi sigue siendo ese pequeno restaurante de toda la vida.
Lo que contrasta mucho con su aspecto actual, dos grandes salones
en la planta superior y una enorme barra de bar en la planta baja,
que es donde una vez estuvo el origen de todo, el sitio en el cual
convivian no solo el bar con el restaurante sino también la cocina con los servicios, e incluso parte de la casa en que V y su
famila habitaban entonces.
Cuando oi como mi padre pronunciaba su nombre, un gran numero de recuerdos parecieron revolverse alla abajo, dentro de mi cama, por la zona de mis pies, y efectivamente,no tardaron mucho en ir ascendiendo por mis piernas y costillas hacia mi cabeza,
para convertirse contra todo pronostico en los protagonistas de esos,
mis, de momento, últimos minutos de reposo, antes de la ducha, del chandal, no me apetecia ponerme nada especial, la cazadora vaquera y finalmente el camino hacia CV, en las afueras de Barcelona, en coche y por la carretera de siempre.
Antes era nuestro restaurante de todos los fines de semana pensé.
Solíamos ir o bien el viernes por la noche, hasta que yo empece a
salir con Joan, o sino el sabado o el domingo a mediodia. Claro que
hace tanto tiempo de eso que a lo mejor ni merece la pensa recordarlo ya.
Fue en cualquier caso antes que el Carrefour y el Centro Comercial que habia construido a su alrededor nos deslumbrara para siempre a los tres y optásemos entonces por ir a el todos los sabados a pasar medio dia alli metidos,haciendo la compra, comiendo, mirando tiendas y merendando, no necesariamente en este orden.
De pronto ya no nos quedo sitio ni tiempo para ir a CV, como mucho
a lo mejor una vez al ano, nada más.
Uno de esos reencuentros que de primeras te hacen sonreir cuando
ves como V sale de la cocina a saludarnos y avisa a su mujer para
que haga lo mismo, ahora ella es la que dirige todo excepto los
fogones que es territorio exclusivo suyo dice orgulloso.
Tambien al rato aparecen sus hijos, Eli y Carles con el que yo
jugaba de pequeno por los suelos nada mas terminar de comer,el cual me saluda con mucho mas entusiasmo del que
yo esperaba, se ha dejado barba, lleva un panuelo palestino, parece el tipico tio joven de ERc.
Pero pasado ese momento de euforia , Que es lo que viene?, no se,
algo parecido al vacio mas absoluto, la prueba mas incontestable de
que pese a lo que ingenuamente creemos, el paso del tiempo arrasa,lo destroza todo a su paso, apenas dejando nada en pie. No hay posiblidad alguna, todo esta perdido, es una lucha sin sentido, que nunca nadie va a iniciar de lo inútil que es. ¿Nadie? mejor me callo.
Un escalope con patatas fritas.
En realidad siempre pido lo mismo de comer, vaya a donde vaya, no
lo hago por estar alli de nuevo, por tomar lo mismo que pedia
cuando comíamos alli mas regularmente.
Ansio un futuro en que no haya que comer nada, que como en las
peliculas de ciencia ficcion te tomes una pastilla y tengas
entonces que olvidarte de hacerlo durante un año.
Adios a partir de entonces a competiciones como la que hubo en la mesa de al lado, a ver quien come más, pese a estar todos ya a punto de reventar, la masculinidad debe ir asociada a ello, a comer cuanto
más chorizo, morcilla, cordero mejor, no importando que hace ya rato estés saciados por completo, haciendo eso si la mayor
gala posible de ello, eres capaz de eso y lo que te echen.
Un Volswagen Corrado rojo que Carles tenia y que yo siempre me
pedía para jugar,eso es lo que me viene a la mente cuando a la
hora mas o menos de haber entrado alli nos estamos ya despidiendo
de ellos,hasta Dios sabe cuando.
Luego ya en el coche hago el trayecto de vuelkta a casa con los ojos cerrados por completo.
Me encuentro muy cansado.
Cuando los vuelvo a abrir ya estamos en el garage y parece como que
acabamos de volver del cine de ver una pelicula en la que nosotros
tres eramos los grandes protagonistas.
Se muere poco a poco. Inevitablemente. A veces me pregunto si puede quedar dentro de mi algo todavia de ese chaval que aparece en una fotografia pegada en la pared de mi cuarto junto a Cobi, muy
serio. Pese a ser yo mismo hace catorce anos.
Si me lo encontrara por la calle, seríamos ya dos personas completamente diferentes?,Nos reconoceriamos el uno al otro? Que es lo que haria con el?, Lo abrazaria lo mas fuerte posible, mas de lo que nunca jamas he abrazado a alguien y me lo llevaria lejos de todos, de esta ciudad, de cualquier ciudad, para cuidarlo y evitar que nadie le haga dano?......Ah si, que pena , me olvidadaba que hay una vida ahi fuera, a la que que todo el mundo debe de enfrentarse, de la
que poco o nada sirve huir . ¡ Todo el mundo al menos desde que tengo uso de razón me ha dicho esta maldita frase, tantas veces!. Mis padres, mis antiguos amigos,los actuales. quizás por que han visto en mi claramente en algún momento una tendencia tan acentuada a hacerlo, a vivir en mundos que no existen, que solo son realidad en mi cabeza,para mi.
Hoy pego mi nariz al cristal mientras observo la calle desde mi
cuarto, me quedo dormido en la cama después, escuchado esas
canciones en japones que por supuesto nunca entendí, pero que
llegue en su dia a aprenderme de memoria;
Se que aun hay algo suyo dentro de mi.
Tiene que haberlo
No mucho.
O si, dependiendo del momento.

123
(1)
Un dia de fiesta entre semana que fué y tan solo porque yo lo quise asi el típico dia de fiesta entre semana, para lo bueno y lo malo.
La fuerza de la costumbre hizo que me despertara alrededor de las siete de la mañana, no demasiado descansado.
Fuí a la cocina, me preparé un café y no tardé ni cinco minutos eso si en estar de nuevo en la cama, abrigado lo máximo posible, pensando en aquello que había visto reflejado por el pasillo de vuelta al dormitorio, en el espejo de la entrada, es decir, que estoy demasiado delgado, que debería subir a la sala de musculación, que empiezo a tener el pelo demasiado largo, que tengo que forzarme a dormir más sino quiero acabar como todos los de la oficina con unas ojeras de caballo.
Un poco de frio al fin- me dije cerrando los ojos y entrado en un estado de duermevela en el que me mantuve hasta bien pasado el mediodia. Un poco de frio al fin. Y mientras, no dejaba de dar vueltas a la noche anterior, de martes, en una especie de sueño, una especie de moviola, que tuvo lugar en mi cabeza durante esos, los primeros minutos de mi vuelta a la cama .
M Isabel y yo cenando en un restaurante de verdad, nada de hamburguserías, rodeados de gente mucho mayor que nosotros, ella recién salida de la tienda y yo después de la Universidad con el traje ya bastante arrugado aunque sin la corbata puesta claro.
Debíamos parecer la típica parejita de chico y chica llena de planes, super trabajadora, en la que los dos están ahorrando para dar una entrada para un piso, pagar luego una hipoteca, ójala alguien nos hubiera visto asi de esta forma, con una sola persona que hubiera pensado anoche algo parecido a lo anterior me bastaría.
Cosas estúpidas que si fuera valiente hubiera hecho a lo mejor anoche, martes, tras la cena, en el cine, pero tan solo, eso si lo aviso, por cosas estúpidas que a la vez ella hizo:
Decirle que porque no lo intentábamos, justo en ese momento en que por sorpresa en el cine, recién iniciado “El Laberinto del Fauno” ella me pasó el brazo por encima y abrazándome me atrajo hacia ella, colocando mi cabeza sobre su hombro, su mano en mi cuello. Pero claro, ella tiene ya novia, y no le gustan los chicos en principio, y a mi las chicas tampoco creo.
Proponerle a la salida, justo cuando nos despedíamos y ella me dio un pequeño pico, que si podía ir a dormir a su casa esa noche, y que si le apetecía que los dos nos metiéramos en “mi” cama juntos y asi, abrazados, sin decir nada, esperásemos a que Marta llegase ya al amanecer. Menos mal que me callé.
Comentarle que era muy parecida a Tracey Thorn cuando ella me comunicó entre risas que a veces cierra los ojos cuando habla conmigo y al escuchar mi voz le parece estar con Rafa Nadal el tenista en vez de conmigo, hablamos los dos igual según ella, en especial cuando yo me pongo en broma a hablar en catalán para que no entienda nada.
La típica marica fea, refugiada siempre entre sus amigas lesbianas, que nunca da la cara:
¿Acaso no las criticábamos ferozmente y como locos hace meses Genis y yo, riéndonos?, acaso ¿no estoy acabando yo exactamente asi?. ¿Acaso no es M Isabel hasta más masculina que yo, que me paso la película apoyado en su hombro y haciendo manitas y tonterías con ella pero tan solo porque ella ha sido quien ha tomado al iniciativa?
Dormir sin dormir
Subir la persiana, dejar que los rayos del sol caigan sobre la cama, eleven hasta máximos históricos la temperatura que hay bajo el edredón.
Ser un hombre sin serlo mucho la verdad.
O una marica mejor dicho, invisible, de esas a las que únicamente se puede acceder tras atravesar la barrera imaginaria que forman sus amigas y sus amigos que la conocen de hace tiempo alrededor suyo, y que luego cuando por fin le ves cara a cara, hablas con él, descubres que tampoco es gran cosa y merece tanto la pena.
Más y más vueltas que doy en la cama, a veces despierto, otras medio dormido.
Un dia de fiesta, entonces seguro que toca compra en el Carrefour.
¡Ah no que es un dia de fiesta entre semana, está cerrado pues!.
Nueva vuelta en la cama.
Es casi la una del mediodia.
Mi padre que entra de repente y me pregunta si me apetece ir a comer fuera a C.V.
Yo, que sin salir de debajo del edredón le digo que si.
¿Debería empezar por ellos?
¿No se merecen acaso desde hoy saber la verdad y nada más que la verdad?.

Un dia de fiesta entre semana que fué y tan solo porque yo lo quise asi el típico dia de fiesta entre semana, para lo bueno y lo malo.
La fuerza de la costumbre hizo que me despertara alrededor de las siete de la mañana, no demasiado descansado.
Fuí a la cocina, me preparé un café y no tardé ni cinco minutos eso si en estar de nuevo en la cama, abrigado lo máximo posible, pensando en aquello que había visto reflejado por el pasillo de vuelta al dormitorio, en el espejo de la entrada, es decir, que estoy demasiado delgado, que debería subir a la sala de musculación, que empiezo a tener el pelo demasiado largo, que tengo que forzarme a dormir más sino quiero acabar como todos los de la oficina con unas ojeras de caballo.
Un poco de frio al fin- me dije cerrando los ojos y entrado en un estado de duermevela en el que me mantuve hasta bien pasado el mediodia. Un poco de frio al fin. Y mientras, no dejaba de dar vueltas a la noche anterior, de martes, en una especie de sueño, una especie de moviola, que tuvo lugar en mi cabeza durante esos, los primeros minutos de mi vuelta a la cama .
M Isabel y yo cenando en un restaurante de verdad, nada de hamburguserías, rodeados de gente mucho mayor que nosotros, ella recién salida de la tienda y yo después de la Universidad con el traje ya bastante arrugado aunque sin la corbata puesta claro.
Debíamos parecer la típica parejita de chico y chica llena de planes, super trabajadora, en la que los dos están ahorrando para dar una entrada para un piso, pagar luego una hipoteca, ójala alguien nos hubiera visto asi de esta forma, con una sola persona que hubiera pensado anoche algo parecido a lo anterior me bastaría.
Cosas estúpidas que si fuera valiente hubiera hecho a lo mejor anoche, martes, tras la cena, en el cine, pero tan solo, eso si lo aviso, por cosas estúpidas que a la vez ella hizo:
Decirle que porque no lo intentábamos, justo en ese momento en que por sorpresa en el cine, recién iniciado “El Laberinto del Fauno” ella me pasó el brazo por encima y abrazándome me atrajo hacia ella, colocando mi cabeza sobre su hombro, su mano en mi cuello. Pero claro, ella tiene ya novia, y no le gustan los chicos en principio, y a mi las chicas tampoco creo.
Proponerle a la salida, justo cuando nos despedíamos y ella me dio un pequeño pico, que si podía ir a dormir a su casa esa noche, y que si le apetecía que los dos nos metiéramos en “mi” cama juntos y asi, abrazados, sin decir nada, esperásemos a que Marta llegase ya al amanecer. Menos mal que me callé.
Comentarle que era muy parecida a Tracey Thorn cuando ella me comunicó entre risas que a veces cierra los ojos cuando habla conmigo y al escuchar mi voz le parece estar con Rafa Nadal el tenista en vez de conmigo, hablamos los dos igual según ella, en especial cuando yo me pongo en broma a hablar en catalán para que no entienda nada.
La típica marica fea, refugiada siempre entre sus amigas lesbianas, que nunca da la cara:
¿Acaso no las criticábamos ferozmente y como locos hace meses Genis y yo, riéndonos?, acaso ¿no estoy acabando yo exactamente asi?. ¿Acaso no es M Isabel hasta más masculina que yo, que me paso la película apoyado en su hombro y haciendo manitas y tonterías con ella pero tan solo porque ella ha sido quien ha tomado al iniciativa?
Dormir sin dormir
Subir la persiana, dejar que los rayos del sol caigan sobre la cama, eleven hasta máximos históricos la temperatura que hay bajo el edredón.
Ser un hombre sin serlo mucho la verdad.
O una marica mejor dicho, invisible, de esas a las que únicamente se puede acceder tras atravesar la barrera imaginaria que forman sus amigas y sus amigos que la conocen de hace tiempo alrededor suyo, y que luego cuando por fin le ves cara a cara, hablas con él, descubres que tampoco es gran cosa y merece tanto la pena.
Más y más vueltas que doy en la cama, a veces despierto, otras medio dormido.
Un dia de fiesta, entonces seguro que toca compra en el Carrefour.
¡Ah no que es un dia de fiesta entre semana, está cerrado pues!.
Nueva vuelta en la cama.
Es casi la una del mediodia.
Mi padre que entra de repente y me pregunta si me apetece ir a comer fuera a C.V.
Yo, que sin salir de debajo del edredón le digo que si.
¿Debería empezar por ellos?
¿No se merecen acaso desde hoy saber la verdad y nada más que la verdad?.
