223
Se da de bruces contra el cristal una y otra vez.
Detrás de él hay un pequeño parque con los árboles recién podados, el seto perfectamente alineado y dos chicas que están sentadas en un banco, cada una con su respectivo coche de bebé a su lado, ambas vestidas muy elegantes, riéndose, propietarias las dos seguro de una vida muy tranquila, sin complicaciones, en la que casi todo lo que quieren lo tienen.
Levanta el vuelo y se posa sobre mi pupitre, recorriendo primero la tapa del portátil, volando otro poco más a continuación para ponerse a caminar sobre mis apuntes.
Finalmente termino por espantarla acercando mi mano izquierda a ella y entonces la mosca levanta el vuelo dirigiéndose hacia el pupitre de mi compañera, Eva, posándose en su estuche rosa nada más llegar a él.
La miro de perfil y a veces me da por pensar que si yo fuera chica a lo mejor sería un poco como ella. Centrada por completo en su novio, sin otra vida social diferente a estar con él, con los planes de boda ya hechos para en cuanto acabe la carrera, deseando que esto ocurra lo antes posible.
Si, dentro de unos años ella también será como las dos chicas del parque y centrada por completo en su familia, rechazará cualquier amistad o actividad que la pueda separar de la misma, aunque sea tan solo un poco de tiempo
Seguro que si.
Y por una parte creo que eso está bien, muy bien la verdad.
Javier, Cristina, Julia, Lurdes, la mosca no tarda mucho en ponerse a sobrevolar poco después sobre sus cabezas e incluso termina por hacerlo sobre la de D.******** , profesor de la última clase antes del fin de semana y máximo responsable de la asignatura que a nadie le importa lo más mínimo porque todo el mundo aprueba sin hacer ni exámenes casi.
Tac tac, pasados unos minutos, la mosca vuelve de nuevo a golpearse contra el cristal de la ventana. Revolotea nerviosa y ya no la dejo que se pose de nuevo en mi mesa pues ha sonado el timbre y la clase ha terminado, todos estamos recogiendo, la mayoría se van a casa ya o de fiesta.
Hasta el lunes
Hasta el lunes.
A Doña ***** seguro que no le ha hecho ninguna gracia la ampliación del horario de la biblioteca. Después de años abriendo y cerrando a la misma hora, resulta que de repente han decidido que no, que mejor debe de abrir una hora antes y cerrar hora y media después.
Ella parece haber adivinado que si esto ha ocurrido ha sido gracias a gente como yo y por eso cuando después de las clases ,hace un rato, entré a la misma para repasar un poco antes de irme a casa ,y también escribir esto , fué que ella me miró de tan mala manera.
Si fuera más joven supongo que se largaría a otro trabajo, pero a su edad seguro que piensa que solo se trata de aguantar uno o dos años más, tres como máximo.
El parque que antes veía desde la ventana de clase, ahora ,desde la mesa en que puse mis apuntes en la biblioteca, se ve casi a ras de suelo.
Está claro que las dos chicas ya no siguen alli, pues se ha hecho por completo de noche, y aunque ya se empieza notar como los dias se alargan, a la seis aún queda algo de luz solar, no sé si esto me alegra o me entristece, si es un buen síntoma o no.
Por un lado estoy deseando que llegue de nuevo el verano claro está, pero, habrán tenido que pasar tantas y tantas cosas entremedias para cuando entonces lleguen esos, los dias en que comienza anochecer cerca de las diez de la noche...
No es que me sienta sin fuerzas pero me agobia mucho pensar en un nuevo mes de mayo dedicado por completo a estudiar, un mes de junio por venir aún y como el año pasado seguro hasta arriba de trabajo, un verano del 2008 de nuevo sin nada que hacer, sin nadie especial, con las mismas preguntas de siempre sin respuesta todavía.
Viéndome reflejado en el cristal del metro, en el espejo de un baño, en una foto sacada a traición estas Navidades, a veces me pregunto si existirían muchas diferencias entre la cara que tengo ahora y la cara que hubiera tenido si Joan no me hubiera mandado a la mierda hace años destrozándolo todo, o si yo hubiera encajado en el ambiente y fuera realmente feliz, o si siguiera trabajando con mi padre, o si hubiera encontrado una chica por el camino.
Estoy seguro que por alguna parte se tiene que notar todo por lo que uno pasa.
Me estoy conviertiendo en alguien horrible y da igual lo mucho que luche contra ello.

222
Hay un gran número de chicos lánguidos allá donde mires.
Depende de zonas, pero no tardarás mucho en encontrar uno en tu camino, o verlo reflejado en el espejo que hay situado frente a ti.
Un chico lánguido vestido con un una chaqueta a rayas, de esas que antes llevaban solo encima los abuelos pero que ahora alguien ha decidido que todos debemos tener una. El mismo que mientras da los primeros sorbos a un zumo de manzana y zanahoria, recién salido del gimnasio , envuelto en diferentes olores de todo tipo que él combina despreocupadamente, champú, gel, acondicinador, desodorante, colonia, a la vez que lee el periódico se fija en otro chico lánguido que está mirándole desde el otro lado del cristal, afuera en la calle y por cierto que va a una cita , a toda prisa, a encontrarse con su novio supone, otro chico lánguido que no lo es tanto en realidad seguro, pues todo en él es pura fachada, desde sus sentimientos a su apariencia.
Paseando luego con su bolsa de deportes años setenta comprada de segunda mano en El Camello de repente duda en si hacerlo o no al pasar frente a una librería, la más grande de Barcelona. Sin embargo ha decidido que eso se acabó ¿no?, que ya no va a volver a entrar alli jamás pues está harto de escribir, de ser ignorado, rechazado, de leer también. Bueno, entrará esta vez, acuerda consigo mismo, pero solo por curiosidad, que quede claro, para ver que tipo de público hay , es decir, otro chico lánguido como él, extremadamente delgado ojeando las últimas novedades, creyendo aún que se puede vivir gracias a historias ajenas que lo hacen todo más fácil, y un tercero de mismo tipo también, que parece ser amigo suyo, y que va teñido de rubio y con una enorme bandolera Desigual del Bread & Butter, apuntando por lo que parece direcciones de pequeñas editoriales en un papel, por si el “contacto familiar” que le hado su hermana, metida en ese mundillo, finalmente resulta inútil le comenta.
Si, es cierto, se siente permanentemente excitado desde hace casi veinticuatro horas, pese a mostrarse tan apático en su pose, creyendo que al cubrir su cara con la capucha resultará entonces menos vulnerable, y ha llegado sin darse cuenta en su paseo hasta la puerta de la discoteca Metro que , obviamente, está cerrada a primera hora de la tarde.
Más lánguido que nunca recuerda, ya por fin de vuelta a su casa, como en la facultad ayer rompió una de sus reglas sagradas, esa que dice que no debe de comportarse dentro de ese edificio, entre sus cuatro paredes , como el maricón sin remedio que es , o sea que no debe de hacer alli dentro lo que fuera si que normalmente realiza sin preocupación casi.

Como los saludos entre ambos , con aquel chico extranjero, es cierto, habían ido poco a poco desapareciendo, esfumándose, no era o bien su amistad por un lado o ser un maricón sin más por el otro, como había pasado con Rafa. Ahora aquello entre lo que se debatía nuestro chico lánguido era la nada , la nada más absoluta, por un lado y por otro, el ser un maricón también, pero dentro de un lugar tan respetable y católico como aquel, y eso si, un maricón con un pequeño triunfo guardado en la manga . Y eligió esto segundo claro, no pudo resistirse más.
Su polla , más que nada porque apenas resultaba visible, los baños de la facultad no facilitan precisamente la tarea, no le pareció al principio nada espectacular. Fue nada más sacarse él su pequeña pene semi flácido cuando ocurrió, cuando el chico inglés inconscientemente se separó entonces un poco de la pila para poder hablar con un amigo suyo que acababa de entrar y él entonces por fin, pudo percatarse plenamente de aquella maravilla que se encontraba a su derecha. Enorme, muy blanca, gordísima y descapullada del todo, no debió de estar más de diez segundos mirándola es cierto, diez segundos en los que nada relacionado con la prudencia o el saber disimular al menos un poco, importaron lo más mínimo para el chico lánguido que tenía más que claro cual era su prioridad.
Se quedó a solas en el baño y se encerró en uno de los wateres. Se bajó los pantalones y empezó a masturbarse pensando en esa polla que acababa de ver metida en su boca, follándole, corriéndose encima suyo. Se imaginó a ese chico completamente desnudo sobre ese skate que usaba todos los dias para ir a clase pero se dio cuenta que no podía correrse alli, al menos antes de terminar las clases, no tuvo más remedio pues que parar, eso si el corazón estaba a punto de salírsele del pecho, las piernas le temblaban y no podía pensar en otra cosa.

Una polla de ese tipo solo puede llevar a otras muchas otras pollas posteriormente, desde luego no tan perfectas. Uno no se puede conformar, uno no puede evitar poner una especie de reclamación por lo injusto de la situación, un chico ya tan guapo como él y encima heterosexual y con semejante “aparato”.
Por eso el chico lánguido vio dos o tres pollas más a lo largo de ayer por la tarde. Ninguna tan espectacular. Dos típicas de abuelo que tras horas entrando y saliendo de alli y en vista que pronto van a cerrar el centro comercial ya deciden que es por fin hora de correrse, la leche ni siquiera les sale disparada, les sale sin fuerza alguna y se les cae al suelo, dan ganas de vomitar al verlo, de borrarse para siempre de estas actividades, y la otra de otro chico tan lánguido como él, que resulta que le había visto en la tienda de ropa sin que él se hubiera dado cuenta, le había seguido y había decidido proponerle gestualmente ir a encerrarse a una cabina.
Dejaron sus mochilas una al lado de la otra. El chico lánguido del jersey de rayas se apoyó entonces en la pared dejando que el otro tomaran la iniciativa. No, las cosas no funcionaban, el buscaba a alguien que le aplastase contra el mosaico de la pared, le besara a lo bestia, le intentara follar salvajemente, no alguien que besase tan desganadamente desde luego, y por eso se lo dijo, pero entonces el otro chico le rogó que no se fuera, al mismo tiempo que le bajó los pantalones hasta la rodilla y empezó a comérsela, hace casi un año que no estoy con nadie, lo necesito desesperadamente le dijo.
No dejó que le tocara apenas.
No se había depilado.
“Soy demasiado peludo, lo siento, te largarías” le explicó a punto de concluir su tarea.
“¡Avísame cuando te vayas a correr eh ¡”
221
- Pero..¿No íbamos a cambiar?, ¿No quedamos en que habíamos visto las orejas al lobo?
- Si, pero es difícil, me siento tan poco predispuesto a ello, ya sabes. Tendría además que volver a beber alcohol después de mucho tiempo sin hacerlo. Y luego por la mañana te aseguro que nadie podría levantarme de la cama hasta tarde y me sería imposible por lo tanto ir a nadar, por no hablar del “puedes mirar pero no tocar”, o “te dije que no puedes tocarme pero parece que a ti ,plasta, lo que yo diga te da igual”, o “ ¿De qué estáis hablando?...Ah no, no veo Supermodelo 2008”, o “¡ Joder, ¿puede haber gente tan maleducada, con tan poco gusto, con tan pocas miras?, Pues parece que si y además es lo que lleva de cabeza a la mayoría en S., pero no a mi, que creo buscar algo más desde mi retiro eso si, puesto que habría que verme alli a ver que pasaba”.
- No sé, es que pensaba que habías aprendido la lección, pero que un domingo a medio dia estés viendo el jardín de la casa de todos los veranos en vez de acabar de llegar a casa, o estar durmiendo a pierna suelta después de una noche de desfase no es lo que esperábamos ¿verdad?.
- No me apetece ya te lo he dicho, además no pierdo el tiempo, ayer ayudé a mi madre a recoger la casa de la playa después de las navidades, a cubrir los muebles, a guardar las sábanas, a repasar el jardín y hoy he llegado casi hasta Castelldefels en bicicleta.
- Tu mismo
Si, el último dia del año, ese en que pensé que una vez más en la soledad de mi casa de Barcelona encontraría reposo, me sentiría a gusto, tranquilo, reconfortado y relajado viendo alguna película.
Mentí a mi madre diciéndole que había quedado con gente, aunque era verdad que estaba muy cansado de los últimos dias del trabajo y por eso no me apetecía coger el tren a Garraf para unirme a mis padres, mis tios y mis primas para celebrar la Nochevieja. En cualquier caso pagué bien caro por ello. Mi soledad de repente pasó de ser un refugio ,como tantas veces hasta entonces lo había sido, a convertirse una especie de fria prisión y me sentía tan triste, tan aislado, sobre todo después de mandar un montón de sms a casi cualquiera de mi lista de contactos, pensado que alguien entre todos ellos finalmente me invitaría a algo, y sin embargo ver como nadie o casi nadie me respondía hasta las dos o las tres de la madrugada.
- No pienses que vas a atraparme de nuevo en tus historias auto compasivas, te conozco como si tu fueras yo y yo fuera tu.
- Ya lo sé, pero no estoy preparado, ¿acaso has visto a mi sentido del humor por algún sitio últimamente? o ¿Me ves capaz de reírme de nuevo alli dentro, de ser aquel que hace meses era?
- Bueno por lo menos inténtalo ¿no?. No es plan ponerte a bailar tu solo encerrado en tu cuarto "La revolución sexual" de La Casa Azul, eso no es salir de fiesta y lo sabes
Fué una sensación de lo más extraña.
Antes de las campanadas hasta me reí y todo, gracias a las “tonterías” de M. Nui en La 2 pero ya notaba como algo iba mal.
Mi madre me llamó por teléfono y mi padre también se puso a felicitarme el 2008, y mis primas y mi tia y mi tio después, asi que si estaba solo era porque quería, pero el tiempo, “el tiempo pasa y a veces siento que lo malgasto demasiado, que estoy demasiado cansado y apático para tener veintiuno”.
Ni siquiera llegué a ver las campanadas, me quedé dormido y para cuando volví a despertarme ya estábamos en el 2008 y un grupo de amigos celebraban en alguna terraza cercana el nuevo año dando gritos y cantando a Juanes.
Me calenté entonces una pizza, me tumbé en la cama a comerla, busqué el calor de mi gato que una vez prefirió cualquier cosa a meterse bajo el edredón conmigo.
- Bueno y ¿por eso te vienes aquí este fin de semana, a una hora de Barcelona, a un pequeño pueblo, a una casa apartada , construyes pues, otra prisión rodeando tu propia prisión, con más muros, qué planes tienes si pueden saberse?
- Ninguno, supongo que hay mucha gente que vive sin planes, consumida por la rutina, pues bien yo ahora soy uno de ellos, cuando tenga vacaciones si que me replantearé muchas cosas
- Eso me suena de otras veces y no te creo
- Oye, ¿no me viste el primer dia de vuelta de vacaciones entrándole?, no dirás que no fui valiente ahí
- No estuviste mal
- De cerca es aún más guapo joder, más hombre. Se ha cortado además los rizos rubios de su cabello. Lo hice porque....... porque me gusta, porque en Nochevieja no dejé de pensar en él lo sabés, porque siendo un estudiante de una universidad extranjera al volver a verlo alli hace pocos dias ,cuando pensaba que a lo mejor había vuelto a su pais, definitivamente me obligue a hacerlo. Le dije lo que planeamos tu y yo, que tenía muy buen gusto leyendo y él se rió y me preguntó algo sin importancia y luego fuimos todo el pasillo el uno al lado del otro antes de entrar a clase y desde entonces siempre que nos vemos nos saludamos sonriendo.
- ¿Y crees que hay posibilidades?
- No, que va, cuando llegó en Octubre si que se pasaba los descansos solo, en el jardín, leyendo “Tokio Blues” y “Nueve Cuentos” pero ahora tiene a una tia inglesa como él superpesada detrás suyo, un año mayor que nosotros, y supongo que estarán liados, o lo habrán estado o están a punto de estarlo.
- Entonces
- Bueno, prefiero sentir algo por alguien aunque no haya posibilidades que estar tan muerto como últimamente lo he estado.
- ¿Le intentarás ver la polla en los baños?
- ¡Que burro que eres!. He cambiado.
- Eso no te lo crees ni tú.
- Si, pero es difícil, me siento tan poco predispuesto a ello, ya sabes. Tendría además que volver a beber alcohol después de mucho tiempo sin hacerlo. Y luego por la mañana te aseguro que nadie podría levantarme de la cama hasta tarde y me sería imposible por lo tanto ir a nadar, por no hablar del “puedes mirar pero no tocar”, o “te dije que no puedes tocarme pero parece que a ti ,plasta, lo que yo diga te da igual”, o “ ¿De qué estáis hablando?...Ah no, no veo Supermodelo 2008”, o “¡ Joder, ¿puede haber gente tan maleducada, con tan poco gusto, con tan pocas miras?, Pues parece que si y además es lo que lleva de cabeza a la mayoría en S., pero no a mi, que creo buscar algo más desde mi retiro eso si, puesto que habría que verme alli a ver que pasaba”.
- No sé, es que pensaba que habías aprendido la lección, pero que un domingo a medio dia estés viendo el jardín de la casa de todos los veranos en vez de acabar de llegar a casa, o estar durmiendo a pierna suelta después de una noche de desfase no es lo que esperábamos ¿verdad?.
- No me apetece ya te lo he dicho, además no pierdo el tiempo, ayer ayudé a mi madre a recoger la casa de la playa después de las navidades, a cubrir los muebles, a guardar las sábanas, a repasar el jardín y hoy he llegado casi hasta Castelldefels en bicicleta.
- Tu mismo
Si, el último dia del año, ese en que pensé que una vez más en la soledad de mi casa de Barcelona encontraría reposo, me sentiría a gusto, tranquilo, reconfortado y relajado viendo alguna película.
Mentí a mi madre diciéndole que había quedado con gente, aunque era verdad que estaba muy cansado de los últimos dias del trabajo y por eso no me apetecía coger el tren a Garraf para unirme a mis padres, mis tios y mis primas para celebrar la Nochevieja. En cualquier caso pagué bien caro por ello. Mi soledad de repente pasó de ser un refugio ,como tantas veces hasta entonces lo había sido, a convertirse una especie de fria prisión y me sentía tan triste, tan aislado, sobre todo después de mandar un montón de sms a casi cualquiera de mi lista de contactos, pensado que alguien entre todos ellos finalmente me invitaría a algo, y sin embargo ver como nadie o casi nadie me respondía hasta las dos o las tres de la madrugada.
- No pienses que vas a atraparme de nuevo en tus historias auto compasivas, te conozco como si tu fueras yo y yo fuera tu.
- Ya lo sé, pero no estoy preparado, ¿acaso has visto a mi sentido del humor por algún sitio últimamente? o ¿Me ves capaz de reírme de nuevo alli dentro, de ser aquel que hace meses era?
- Bueno por lo menos inténtalo ¿no?. No es plan ponerte a bailar tu solo encerrado en tu cuarto "La revolución sexual" de La Casa Azul, eso no es salir de fiesta y lo sabes
Fué una sensación de lo más extraña.
Antes de las campanadas hasta me reí y todo, gracias a las “tonterías” de M. Nui en La 2 pero ya notaba como algo iba mal.
Mi madre me llamó por teléfono y mi padre también se puso a felicitarme el 2008, y mis primas y mi tia y mi tio después, asi que si estaba solo era porque quería, pero el tiempo, “el tiempo pasa y a veces siento que lo malgasto demasiado, que estoy demasiado cansado y apático para tener veintiuno”.
Ni siquiera llegué a ver las campanadas, me quedé dormido y para cuando volví a despertarme ya estábamos en el 2008 y un grupo de amigos celebraban en alguna terraza cercana el nuevo año dando gritos y cantando a Juanes.
Me calenté entonces una pizza, me tumbé en la cama a comerla, busqué el calor de mi gato que una vez prefirió cualquier cosa a meterse bajo el edredón conmigo.
- Bueno y ¿por eso te vienes aquí este fin de semana, a una hora de Barcelona, a un pequeño pueblo, a una casa apartada , construyes pues, otra prisión rodeando tu propia prisión, con más muros, qué planes tienes si pueden saberse?
- Ninguno, supongo que hay mucha gente que vive sin planes, consumida por la rutina, pues bien yo ahora soy uno de ellos, cuando tenga vacaciones si que me replantearé muchas cosas
- Eso me suena de otras veces y no te creo
- Oye, ¿no me viste el primer dia de vuelta de vacaciones entrándole?, no dirás que no fui valiente ahí
- No estuviste mal
- De cerca es aún más guapo joder, más hombre. Se ha cortado además los rizos rubios de su cabello. Lo hice porque....... porque me gusta, porque en Nochevieja no dejé de pensar en él lo sabés, porque siendo un estudiante de una universidad extranjera al volver a verlo alli hace pocos dias ,cuando pensaba que a lo mejor había vuelto a su pais, definitivamente me obligue a hacerlo. Le dije lo que planeamos tu y yo, que tenía muy buen gusto leyendo y él se rió y me preguntó algo sin importancia y luego fuimos todo el pasillo el uno al lado del otro antes de entrar a clase y desde entonces siempre que nos vemos nos saludamos sonriendo.
- ¿Y crees que hay posibilidades?
- No, que va, cuando llegó en Octubre si que se pasaba los descansos solo, en el jardín, leyendo “Tokio Blues” y “Nueve Cuentos” pero ahora tiene a una tia inglesa como él superpesada detrás suyo, un año mayor que nosotros, y supongo que estarán liados, o lo habrán estado o están a punto de estarlo.
- Entonces
- Bueno, prefiero sentir algo por alguien aunque no haya posibilidades que estar tan muerto como últimamente lo he estado.
- ¿Le intentarás ver la polla en los baños?
- ¡Que burro que eres!. He cambiado.
- Eso no te lo crees ni tú.
220
Me gustaba su coche, la manera suya de conducirlo. Me gustaba como solamente se paraba en los semáforos si era necesario hacerlo, como arrancaba siempre el primero sin esperar a que la luz se pusiera del todo verde. Me gustaba que me vieran junto a él, los peatones, los ocupantes de los coches a los que adelantábamos riéndonos, o los que coincidían con nosotros parados en algún cruce, me gustaba de verdad y con que tan solo uno de ellos al vernos hubiera pensado lo que yo quería que pensase (mira ahí tienes a dos amigos de y para toda la vida, uña y carne, nada los separará) ya hubiera valido la pena todo, todo, como decían los Smiths, morir en aquel coche y a su lado hubiera sido una maravillosa manera de morir.
Me gustaba como aquella calle que empezaba en Pelayo poco a poco se iba adentrando en la ciudad hasta llevarnos cerca de su casa. Me gustaba tomar aquel desvio a la derecha y comenzar por él a ascender la montaña , con constantes cambios de marcha y curvas, los neumáticos que suenan como en las películas de acción, Franz Ferdinand a todo volumen, sus largas piernas abiertas sobre el asiento moviéndose constantemente, acelerando, frenando, embragando.
Me gustaba la poca gente que conocía de ese barrio- pensaba al meterme ya por fin en su calle, siempre de noche, al ver los chalets contiguos al suyo y de los que yo hasta conocía a algún ocupante que otro que él mismo me había presentado por supuesto. Me gustaba fijarme en las ventanas de sus cuartos y si las veía con luz le decía “mira el Oriol está en su casa” creyéndome asi , estar más integrado.
Eran gente especial, con otras preocupaciones a las nuestras.
Yo trabajaba por las mañanas, por las tardes iba a clase y por las noches hacía el trabajo que nos habían mandado en clase y para el que habíamos formado equipo y mientras el, se levantaba a mediodia, iba a clase y a las once dela noche tras dejarme en mi portal de vuelta de su casa, comenzaba una larga noche de fiesta. Pero era justo, se mostraba tan divertido, me contaba cosas y anécdotas tan jugosas de gente que parecía estar tan loca como él, que compensaba, él había nacido para la diversión, no desde luego para la consolidación, los análisis de costes y demás miserias como yo.
Me gustaba que los dos nos llamáramos igual aunque fuéramos tan diferentes.Me sentía protegido además, me doy cuenta ahora, porque cuando hace unas noches hice el mismo recorrido pero con un taxista me sentí como lo que en realidad soy, más después de su famosa frase del inicio de las vacaciones que deja claro que tipo de amigos somos, me sentí un extraño, su juguete, una herramienta más, otro regalo que la vida le ha concedido, afortunado que es él.
-Oye , ¿te acordarás de lo que te dije no?, mañana cuento contigo para lo de mi fiesta de Reyes, traéte la música.
-Si vale, ¿cómo te h?
-Tengo prisa perdona, mañana hablamos que estoy ocupado ya te contaré eh?
Es curiosa la gente rica de verdad.
Nos ves a nosotros en S. tratándonos ,quien más quien menos, de darnos importancia y luego les ves a ellos fingiendo también, pero en sentido contrario al nuestro claro, haciéndose los simpáticos y modernos, los no clasistas, como si no se acordaran de las cantidades obscenas de dinero que tienen en el banco, o no les concedieran las más mínima importancia.
Los padres de Alex vestidos casi como dos adolescentes, bailando alli junto a los amigos de Alex entre los que por supuesto yo ya no figuro una vez terminado el trabajo. Los putos padres de Alex, el padre que se me acerca y que ni siquiera se acuerda de mi el muy cabrón, pese a que su hijo nos presentó y él mismo me preguntó cantidad de cosas de mi trabajo. Se piensa que soy solo un pinchadiscos, alguien contratado como los camareros y por eso me da un cd exigiéndome que esas canciones deben de sonar obligatoriamente en la fiesta. Luego se va, y mientras yo, me lo imagino fumándose un porro con su hijo o practicando el intercambio de parejas junto a su mujer, tan moderno, todo lo contrario a mis padres, que a esas horas ya duermen seguro, mi padre con el pijama del Carrefour y mi madre con uno de esos camisones de hace diez años, descoloridos y unos calcetines marrones hasta la rodilla.
Una chica de mi edad vestida como una pordiosera pero ojo, zapatillas Adidas carísimas, pantalón de chándal de la misma marca, cazadora Fred Perry de doscientos Euros, unas bragas amarillas que se le ven a distancia: En un catalán supercerrado y sin ni siquiera mirarme a la cara me pide algo de Sopa de Cabra, típico, ¿alguien en su sano juicio puede escuchar esa mierda?, y se enfada porque no la entiendo, riéndose a continuación cuando llega su amiga igual de “guarra” que ella pero envuelta en una bandera catalana.
A las cinco de la mañana Alex que por fin se me acerca para darme el sobre con lo que me dijo que me iba a pagar pero que apenas me dice algo, tan solo que él y sus amigos quieren que suene otra de sus mierdas, Dusminguet o algo asi.
En principio creo que me tenía que haber quedado alli hasta las siete de la mañana o asi, o al menos hasta que la gente empezara a desfilar.
Pero la verdad, en cuanto que tuve el dinero me largué de alli. No podía más. Quien roba a un ladrón....
Recogí mis compacts y les dejé colocados a Macaco que le encantaban a la chica de las bragas amarillas.
Pedí antes de salir a la calle una Coca Cola pero la chica del catering me dijo que yo no era amigo de los de la fiesta y no tenía derecho a bebida gratis .
El taxista que luego me llevó a casa me acuerdo que nada más subirme en el coche me preguntó:
-¿Qué, de fiesta no?
- Qué va –le contesté- trabajando, yo no tengo nada que ver con este barrio.
219 SERES NAVIDEÑOS (ULTIMA PARTE)
Solo había tiempo ya para el romanticismo.
Una vez saciados en soledad sus más bajos deseos bajo la ducha del gimnasio, toda su leche cayendo por la pared, los ojos cerrados, el mundo dando vueltas, el culo apretado, la espalda agarrotada, ya digo, solo había tiempo para el romanticismo.
Romanticismo primero en el Decathlon al que había entrado en primer lugar para ver si él estaba alli, lo estaba, romanticismo luego en el Zara y otras tiendas del centro comercial, subiendo y bajando por escaleras, romanticismo en la Fnac donde estuvo a punto de ahogarse ,por no saber nadar en ese tipo de aguas , debido a la emoción que provocaron en él los ojos color azul oscuro de un chico con el que tropezó en la sección de revistas, guapísimo, vestido con unos vaqueros y una sudadera Quicksilver a rayas azules y verdes y que hasta le pidió perdón, romanticismo en esos momentos en que suplicó tener algo más con él que ese mero encontronazo.
*
******
*
¿Dónde me lleva todo esto?....Es curioso que me pregunte esto a mi mismo estando donde estoy, sabiendo el único motivo que me ha traido aquí. ¿Qué me hace pensar que al menos una de estas personas con las que habitualmente me encuentro, que me gustan y me obsesionan de esta manera, pero a las que al mismo tiempo no conozco de nada, un dia pese a todo va a decidir saltar todas esas barreras que nos separan a los dos y va a ponerse a entonces hablar conmigo por haber sentido ese mismo pinchazo en el estómago al verme a mi que yo he sentido al verle a él?
Ridículo.
Quizás.
No sé.
*
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**************
Estaba muy tranquilo pese a todo el chico, o sea yo, pasaba los minutos yendo de tienda en tienda, nada le alteraba y era como si, al menos él tenía esa sensación, para haber conseguido llegar a este estado de paz hubiera tenido que haber recorrido un largo camino plagado de dificultades durante años, pero en realidad no había salido de casa ni hacía tres horas y solo había ido de ella a la piscina y de esta última hacia aquí, L,ID, apenas nada pues.
Pero el caso era que pasaba por delante de los baños y lo último que le apetecía era entrar a ellos, necesitaba dejar eso atrás, encontrar por fin el amor, salir de su propia vida para desde fuera de la misma derruir aquellas partes de ella que no le gustaban, cambiarlo casi todo y finalmente ser como siempre había querido ser, junto a esa persona con la que llevaba ya casi siete años soñando y que en alguna parte quizás hasta existía.
*************
*
*
¡Qué ingenuo, no durará más que unos pocos minutos!. Pronto, dentro de mi cuerpo, algo comenzara a estremecerse, a retorcerrse, a recordar determinadas sensaciones y las cosas volverán a su cauce normal, la cabeza perderá el control, me enfadaré conmigo mismo por haberme centrado una vez más en una sola persona, desaprovechando las oportunidades que quizás hoy existían para mi aqui,
*
****
***********
Seguro que alguna de estas chicas que esperan a la salida del Decathlon es su novia -pensó el chico colocándose junto a ellas, oyendo sus conversaciones, a esa hora en que muchas de las tiendas del centro comercial ya bajaban sus persianas para cerrar y se notaba algo más vacio el pasillo principal.
Seguro y entonces ¿Que demonios iba a pasar?, ¿Qué sentido habría tenido todo? se preguntó a si mismo.
Pero finalmente, a eso de las diez menos cuarto, el chico del Decathlon por fin salió de su lugar de trabajo, vestido de chándal, con el pelo teñido de rubio muy corto por los lados y largo por el centro, con una camiseta muy ajustada que se dejaba ver bajo su entreabierto plumas, y afortunadamente, pasó de largo de todas ellas dirigiéndose a gran velocidad hacia la calle. El claro no lo dudó ni un solo minuto, comenzó a seguirle.
*
************
*
¡Menudo culazo se le marca al cabrón y qué piernas debe de tener!
*
*
**************
Yo también trabajé en el Decathlon el año pasado, yo también trabajé en el Decathlon el año pasado, Yo también trabajé en el Decathlon el año pasado, yo también trabajé en el Decathlon el año pasado: El chico no dejaba de repetir esa mentira en su cabeza porque a lo mejor, de tanto hacerlo, resultaba que hasta salía de la misma y convirtiéndose en palabras reales, hasta se la decía a él a la cara para más que nada iniciar una conversación.
*
**
*
Además....¡Dios! , si me hubieran llegado a decir esto, que debido a la de gente que iba a haber en el vagón iba a tenerlo tan cerca, a tan solo unos milímetros, y que sin embargo iba a continuar sin atreverme a decirle nada, yo que solo había suplicado coincidir con el en la hamburguesería o en cualquier tienda para abordarlo y mírame ahora que teniéndolo tan fácil sigo sin atreverme....
*
*
***
Veía con todo detalle un par de pequeños lunares que tenía junto a la oreja, los rizos de su pelo arremolinándose en la base del cuello, olía su perfume dulzón, descubría unas pecas un poco más abajo. Y si él se daba la vuelta sentía hasta un ligero mareo al ver sus labios, casi contra los suyos, a la misma altura pero separados por escasos veinticinco centímetros, al imaginar los pechos que aquella camiseta comprimían, al ver su cara tan masculina y varonil.
Acordó recordar nada más bajarse el chico del Decathlon en Paralelo su historia “con él”, para no caerse alli mismo de la impresión, o echarse a la cara su falta de decisión al no atreverse a seguirle, a llevarlo todo hasta las últimas consecuencias, es decir esa que había empezado hacía justo una semana, cuando les había atendido a su madre y a él que andaban comprando regalos para la familia y que continuó al dia siguiente cuando ambos volvieron para comprar ya aquello que él les había mostrado.
Por supuesto que ya no les había atendido él, pero, ¡qué demonios!, sabiendo que estaba alli, que trabajaba todas las tardes, el chico, o sea yo, fue incapaz de reisitirse, de no volver alli al menos un par de tardes más, para examinar el territorio, tratar de coincidir con él en algún momento.
Era como si un imán tirase de él, lo llevara directamente a la entrada de ese centro comercial a esperarle.
No sabría explicarlo.
De pronto sin darse cuenta se encontró de nuevo abriendo la puerta de su casa.
Hacía mucho frio dentro pero por lo demás seguía tal y como la había dejado al ir a la piscina.
No había pasado nada.
218 SERES NAVIDEÑOS (2a PARTE)
Un pegajoso calor artificial.
El ligero olor a cloro.
Cambiaban cada año la decoración de la entrada del gimnasio, el tono del mármol del suelo y de las paredes de recepción, las luces, la mesa para atenderte, incluso los folletos de publicidad y también, y mucho más a menudo, el personal a tu servicio, pero como que estas dos cosas permanecían siempre alli, pues al menos llevaban tantos años como los que chico en chándal llevaba apuntado , y por eso sería, por eso, que de vez en cuando, la una u otra, o las dos conjuntamente, hasta le hacían recordar los dias cuando no venía a nadar solo, sino con su amigo, muerto de miedo y nervios siempre, y créetelo, todavía no puede pronunciar su nombre sin estremecerse por dentro, sentirse de lo más raro, todavía no se ha acostumbrado, aunque de hecho lleve mucho más tiempo viniendo por su cuenta que acompañado, curioso ¿no?.
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Parecen ser el modelo, a lo que todos aspiramos a convertirnos al pagar la matrícula, por eso los pondrán ahí, tan a la vista . Solo te miran con respeto si eres tan alto y guapo como ellos, en caso contrario se hacen los interesantes, ya me los conozco y me da igual. Casi nadie conseguirá finalmente ser asi, la mayoría desistirán apenas intentarlo.
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Una vez más su recorrido habitual consistió en entrar a los vestuarios a cambiarse alli vergonzosamente y luego dirigirse a la piscina. Después, pasada una hora, salió de ella agotado, y pasó como de puntillas al lado de la sala de musculación, viendo con el rabillo del ojo a través de la cristalera el panorama alli dentro, volviendo a entrar a los vestuarios de nuevo , a la búsqueda de más aventuras que de momento nunca llegan a materializarse.
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Ya me he enjabonado la cabeza y aclarado y pocos sonidos tan deprimentes como el chorro de agua de mi ducha sin la compañía de muchos otros chorros a mi alrededor funcionando también, señal inequívoca que hay más gente que ha venido a nadar, a ponerse cachas, pero habrá que conformarse hoy, al menos he vuelto a nadar como siempre lo he hecho, no me ha entrado la vagancia de las últimas veces
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Se habían visto un par veces a lo largo de la semana.
A él como buen jubilado le sobra el tiempo y por eso no le pesa lo más mínimo el pasar las horas metido alli dentro, fuera de su casa. Ha hecho además bastantes amistades en el gimnasio, no con ese chico, yo, desde luego, pero si con hombres de verdad, con los que se puede hablar de fútbol, de política, de mujeres guapas, de lo mariquita que es tal o cual persona,.
Por eso le cabreó tanto que esta tarde no hubiera nadie a esas horas, como últimamente pasaba, las únicas en las que él podía entrar con la tarifa especial para “mayores”. Las malditas vacaciones tenían la culpa pensó, la gente abandonaba sus costumbres, se dejaba llevar por el consumismo, las comidas y cenas, abandonando lo principal, la vida sana, el ejercicio.
No tiene mal cuerpo para su edad, aunque le cuelgue la carne en los brazos, el culo se le caiga casi hasta las mismísimas rodillas , la espalda la tenga llena de verrugas y parezca como empequeñecido.
Faltaba más pensándolo bien, por cuatro Euros hace aparatos, corre, natación, sauna y hasta le dan masajes de vez en cuando había pensado el chico, que a pocos metros esperaba a alguien, en la última vez que se vieron.
Se puso como de costumbre a cantar copla a gritos mientras se desnudaba, y luego de camino a las duchas, aún sabiendo que nadie podría decirle otra vez lo bien que lo hacía, y él a continuación pasar a explicarles que estuvo a punto de grabar un disco en su juventud pero que al casarse y entrar a trabajar al banco como que todo quedo aparcado.
Bueno, en realidad no creo que la gente tampoco le escuche demasiado , seguro que piensan que es un viejo pesado más.
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¡Joder, el viejo de las putas coplas ¡, pero me basta. Solo quería que alguien viniera ¿no? pues le ha tocado a él. Ponte a mi lado tio, normalmente la escondería, pero hoy me da igual. Si, ¡que observador!, bajo la ducha mientras me aclaro, te has dado cuenta que tengo una erección, vaya cosa, estoy que me salgo, mmm se me ha empalmado un poco más y el capullo me ha rozado con la baldosa y he sentido morirme de placer la verdad.
Venga.
“Ay Ay Ay no te mires en el rioª
Joder te has puesto aquí al lado como mola, te oigo como si me cantaras al oido, hasta noto tu calor. Cierro los ojos porque me da vergüenza nada más que lo sepas, pero mírala, venga tio, atrévete, tócame el culo, hazme una paja aquí mismo, un dedo en un baño, fóllame en tu casa o en la mia que está vacia, ¿A que esperas?, es lo que quiero.
Joder ¿Qué coño pasa?...Deja la puta canción, de enjabonarte, mírame tengo veintiún años pero probablemente pienses que no pase de diecinueve, no tengo casi ni un puto pelo desde las rodillas hasta la cabeza a excepción “ahí”, cómeme la polla no ves que me voy a correr solo de tenerte a mi lado.
¿Cuánto piensas que voy a esperar?, tienes razón, como me conoces, sabes que esperaré lo que haga falta. Ya sé que no es muy grande, pero ya digo, fíjate en el resto, en el envoltorio, parezco un puto crio inocente y la verdad tu no estás para exigir, tienes por lo menos veinte años más que mi padre, una polla ridícula que si te empeñas hasta te comeré si me dejas correrme en tu boca, por favor tócame, fóllame, agarramela con tu mano y sacúdemela fuertemente para que me corra aquí mismo, bajo la ducha y ......
¿Cómo demonios te puedes ir y dejarme aquí colgado?, ¿No has visto como estoy?......¿Quién coño te crees que eres?
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