ALEX //
Mis diecinueve, veinte y veintiún años de aqui para allá, siempre en Barcelona
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Mis diecinueve, mis veinte y mis veintiún años, de aqui para allá, siempre en Barcelona.
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¿Por qué dijo que era guapillo si en realidad es guapísimo?

No creo que sea por falsa modestia, sino más bien porque hasta ahora tampoco ha quedado mucho de esta forma y aún no esta muy seguro, no ha medido del todo sus posibilidades, tan simple como eso.

Sentado en un banco justo a la salida del metro tal y como habíamos quedado por teléfono anoche , con un pantalón de chándal negro y una camiseta ajustada morada, este mediodía lo vi por primera vez y entonces no me lo pude creer, a veces me la juego tengo que reconocerlo. Estaba no ya en la otra punta de Barcelona sino más allá, fuera de Barcelona incluso podríamos decir, cargado con mi mochila eso si para disimular, cara a cara por fin con el, el chico con el que yo me había pasado la tarde anterior intercambiando mensajes, una vez que había decidido responder a uno que había mandado por su cuenta a una de esas emisoras locales de televisión donde solo ponen videos de música en plan bakala y baladas ñoñas de vez en cuando, y en donde en la parte inferior de la pantalla puedes ver como las chicas buscan chicos, los chicos chicas, las chicas chicas y a veces como él, los chicos buscan chicos. Yo llevaba tumbado en mi cama toda la tarde para cuando lo lei por primera vez, el más o menos lo mismo pero en la suya, los dos estábamos muy aburridos supongo, por eso le respondí enseguida, sin dudarlo apenas, por eso el me contestó casi de inmediato. Ah, por cierto, la mentira está vez ha sido decirle a mi padre esta mañana que necesitaba salir a las doce y media de la oficina para ir a hacer un trabajo a la universidad.

¿Qué ocurre cuando en una de estas citas a ciegas de pronto te encuentras con un chaval guapísimo, de diecisiete años?. Pues como que todo el cuerpo se te revoluciona de inmediato e incluso llegas a albergar alguna esperanza, a pensar que detrás de cada una de sus sonrisas lo que hay no es algo muy distinto a que tu le gustas también a él, que no le importaría montárselo contigo ya mismo. Ya vendrá después si viene el tiempo para las decepciones ¿no?.


Fui yo quien dio el primer paso, quien se acercó a él y le comenzó a hablar. El a continuación me dio la mano sonriendo. A los pocos minutos de haber entablado ya una digámoslo asi, conversación , casi al mismo tiempo la verdad sea dicha, como telepáticamente, los dos de pronto decidimos dirigirnos mejor a un centro comercial que había alli cerca, al lado de la estación de tren, en vez de quedarnos en medio de la gente, que con solo vernos podía a lo mejor sospechar algo raro. Como él no tenía dinero para tomar nada, se había gastado todo su presupuesto mensual en unas zapatillas Nike recién compradas que llevaba puestas, yo le invité a una Coca Cola y un Mc Flurry que compartimos los dos. Necesitaba urgentemente sentarme en algún sitio la verdad, relajarme un poco, las piernas empezaban a temblarme, me sentía algo mareado de los nervios.


A través de los cristales, nada más ocupar nuestra mesa al lado del ventanal, me di cuenta de que aquel barrio era bastante pobre y que estaba lleno de coches o bien en venta o bien destartalados ya por completo, aparcados en las aceras, de motos a las que les faltaba una o las dos ruedas incluso, de macarrillas también, la mayoría de ellos distribuidos por varios bancos de un parque que se veía desde nuestra mesa.

“¿ A que están todos buenísmos? -me dijo él de pronto al ver como yo no les podía quitar el ojo de encima. Me limité a reírme un poco. La verdad, era bastante curioso, le comenté, pues había un grupo de chavales guapísimos al menos asi, vistos desde lejos, que no dejaban de hacer pesas y abdominales alli mismo, apoyándose en un banco, gritándose , pasándoselas de uno a otro, desafiándose supongo a ver quien hacía más y enfrente suyo había otro grupo, pero de ancianos esta vez, como en contraposición a ellos , repartidos entre dos bancos, mirándolos, intercambiando de vez en cuando alguna frase con ellos, contándoles batallitas acerca de lo fuertes y atléticos que eran de jóvenes, desafiándolos a su manera, en broma supongo.

Me quedé en blanco mirando como uno de ellos se quitaba de pronto la camiseta y enseñaba al resto su musculatura, tanto tiempo que para cuando volví a intentar centrar mi atención en lo que me decía Genis (el chico con el que había quedado) ya era demasiado tarde para enterarme de aquello de lo que estaba hablando. El como que lo notó de nuevo y se rió, sin enfadarse conmigo en apariencia al menos, diciéndome “Si quieres te presento a alguno de ellos aunque como soy el maricón del barrio no te garantizo que salgas vivo de alli o sin que te partan la cara”.

¿Te han llegado a pegar alguna vez? – le pregunté muerto de curiosidad y bueno, él comenzó a contarme una historia demasiado larga la verdad a la que tampoco esta vez de nuevo presté demasiada atención pues apenas iniciada yo había descubierto de pronto a un hombre de unos cincuenta años que vestido como con una vieja chaqueta militar sentado justo al lado nuestro, nos dibujaba en un cuaderno, a nosotros dos y a los chicos que levantaban las pesas también.

“Necesito dar una vuelta” le dije.

Recogimos la bandeja e inmediatamente volvimos a la calle.


Creo que el momento clave llegó cuando a continuación y caminando hacia su casa los dos nos preguntamos lo que nos habíamos parecido físicamente el uno al otro de cero a diez . Yo entonces claro, volví a ser tan estúpido e ingenuo como a veces lo suelo ser, y le dije sin apenas pensármelo antes que un diez. El entonces me lanzó la mas sorprendida de sus miradas, añadiendo a continuación, mirando antes al suelo, apretando los labios, que yo para él era un seis probablemente, pero que bueno, tratando de arreglar la situación, que en realidad no me podía juzgar, porque simplemente yo no era su tipo y a él no le gustaban todos los tios, solo algunos en plan Jesús Vazquez o Ricky Martín.


Cuando finalmente entramos a su casa, (estaba tan empeñado en enseñarme la actuación de Madonna en los premios Mtv que tenía grabada y que había sido genial según me dijo), su madre que andaba en bata en la cocina nos miró a los dos con cara de sorpresa y le recordó a él que su padre estaba durmiendo la siesta, que no podía poner la música muy alta. Asi que los dos tuvimos que refugiarnos en el salón y una vez cerrada la puerta sentados en el suelo verla casi sin volumen para no despertarlo. Pareció decepcionado cuando tras repetírmela por segunda vez le dije que tenía que irme a clase, que ya me había perdido la primera hora y que no era plan. Pensaba que podíamos ir cine por la tarde me dijo . Lo siento – me excusé- otro dia si quieres.

Nos hemos despedido finalmente en el mismo banco en el que unas horas antes nos habíamos conocido personalmente, ya dándonos un beso en cada mejilla, aunque sin sonreírnos esta vez , quizás con cara de aburrimiento los dos.


La verdad estaba bastante enfadado, con él y conmigo mismo también, pues me había perdido la primera clase y dándome prisa incluso ya veríamos si llegaría a la segunda.
¿Acaso me interesa tener un amigo gay con el que sé que no puedo tener sexo? pensé. ¿Realmente tiene algún sentido salir por esos locales si no es para buscar únicamente alguien con quien enrollarme?. Me encantaría ser como ellos pero la verdad es que no lo soy y todas y cada una de las veces que he ido a alguna discoteca gay me he sentido como un marciano alli dentro, rodeado de musculitos, chicos guapísmos, chicos feísimos de lo más descarado. Lo dicho solo es sexo y nada más que sexo lo que creo que busco. Y en muchos casos si es posible no volver a ver a aquel con quien me lo he hecho, mas que nada por vergüenza y arrepentimiento desgraciadamente. Todo lo que va más allá como que me incomoda. En mis planes desde luego no figura pasar un fin de semana si y otro también metido en toda esa locura. Como mucho una vez al mes que es más o menos cuando ya no puedo aguantar más.


“Eres mu majo.Menkanto kncrte” ; nada más salir del metro e iniciar el camino hacía la facultad mi móvil vibró al recibir este mensaje suyo.

“Tu tb y muy guapo” le contesté.

“Un beso majo” me replicó el.

“Otro pa ti” le respondí.
 
Comentario:
Pos yo me lo plantearia si con el sexo te bastas....pk si no recuerdo mal....pk te sigo a menudo, lo k passa k no siempre leo los comments i no me habia enterado k havias canviado de pag. i pensava k lo havias dejado :(..xo veo k no :)....Bueno pos eso k en posts anteriores dijiste k te encontravas solo, stasvas triste i tal, i con los amigos k antes tenia (hetero) solo ivas donde ellos, para k no supieran k eras gay i tal, a si k.....con amigos gays estos 2 problems se resuelven......planteatelo.

Tu blog..... GEnial!
 
Comentario:
Madre mía del amor hermoso. Tu quedando con preadolescentes y yo quedando con gente de 30 si esto no puede ser. ¿Seguro que solo te interesa el sexo? Yo creo que puede que haya algo más pero... tu lo has dicho "te avergüenza" volver a quedar con alguien con quién ya lo has hecho... tu reflexiona, no mucho no te vayas a deprimir. Uno está salido. Hoy hablando con mi terapeuta he visto la luz. Uno tiene una necesidad, por ejemplo la sexual (para no irme demasiado del tema) y luego uno tiene una especie de radar para ver quién es el adecuado para suplir esa necesidad. Si cuando tu te acuestas con alguien solo hubiera sexo no habría problema pero en realiad hay una comunicación muy potente entre dos cuerpos. Por eso... da miedo repetir porque aunque no hayas hablado le has contado muchas cosas de tí a través de tu cuerpo.

pd: Recuerda el 75% de la comunicación ES NO VERBAL...

pd2: me encanta su sinceridad ojalá yo pudiera...
 
Comentario:
Siempre hay mil puertas abiertas...
 
Comentario:
Creo q eres un poco duro con este chico... y contigo mismo.

¿Seguro que sólo quieres sexo y no volver a saber nada de nadie?

En fin... q mal q cantó Madonna en los MTV EMA... jajajajja.

Pq te has cambiado de blog? Ya has completado los 10 megas?

Seguiré leyéndote por aquí. Ciao!
No