134 CARICATURA

......Y le llamaron. Estaban a punto de encender por primera vez las luces del árbol de Navidad. En una esquina del jardín, según creyó entonces, como el antiguo, ese de todos los años, desde crios. Su padre que para entonces llevaba toda la semana de preparativos, se le ocurrió aventurar, se encontraría ya de lo más ilusionado. Acertó de pleno. Lo notó en su voz al llamarle por segunda vez ya sin el acompañamiento de la voz de su madre, más aguda, desde el salón “Gerardo!”. Desprendía ,oida asi, a través de las paredes y sábanas, más seguridad que lo que habitualmente ya lo hacía. Estaba tan convencido, tan orgulloso seguro, tan tremendamente confiado de todo lo que había preparado y estaba aún por venir. Su madre además y para variar ya le habría dado alas para ello, como siempre, pues no le iba a ir a la zaga. Ella, muchas veces tenía al culpa de todo, pensó Gerardo. Vestida ya para la ocasión, la imaginó mientras su habitación se encontraba todavía oscuras, siempre y a su manera tan optimista, a su lado, abrazado a él en aquella oscura y fria noche que probablemente habría fuera de las sábanas de su cama, de su cuarto.... Fué suficiente esa imagen de los dos abrazados para asustarle aún más. Especialmente ahora, y en estos dias además tiene que pasar reflexionó en silencio, acurrucándose de nuevo, dispuesto a consumir su último minuto en la cama, lo más abrigado y a gusto posible, disfrutando de su soledad , a oscuras.
Cuando por fin se levantó, al oir un tercer grito, perezosamente se puso entonces unos vaqueros y una sudadera Levis recién lavada para la ocasión. Y se peinó luego a toda prisa frente al espejo, asegurándose que no quedaran restos de maquillaje en su cara y que el moratón del cuello estuviera bien tapado y asi nadie pudiera verlo. Bostezó varias veces más que nada por hacer algo durante todo ese proceso de preparación para poder presentarse ante ellos de la forma más adecuada, bajo una oscilante bombilla que nunca daba la luz suficiente . Puede parecer extraño, pero frente al espejo una vez más, justo al terminar, comprobó que él era él, es decir triste y sin ganas de nada, como casi siempre que estaba en casa, como una especie de garantía, poco antes de dirigirse a la puerta y correr por fin el pestillo. Su foto de la primera comunión, la foto de Marta, sus cartas guardadas en una carpeta archivadora verde de la estantería, repleta también de firmas y dedicatorias de sus antiguos amigos del colegio cuando aún iba alli, no consiguieron pararle. Comparó por último antes de salir fuera a Gerardo con Caricatura, a los chicos y chicas de la noche pasada con lo que iba a conocer o encontrarse en unos segundos y se rió amargamente, probablemente mejor no darle muchas vueltas. Ojalá pudiera quedarme siempre con ellos pensó al recordar el sabor de su piel, su saliva dulce mezclándose con la suya en la boca, sus lenguas chocando.“ Va a ser inevitable que tarde o temprano tenga que salir” se repitió a si mismo en voz baja despertando sobresaltado por segunda vez en tan solo unos minutos, eso si esta vez apoyado en la puerta, con los ojos cerrados, poco antes de abrirla bruscamente, al oir la voz de su padre de nuevo, por cuarta vez reclamando su presencia aunque esta vez mas imperativamente que las otras, con síntomas ya de enfado y orgullo a partes iguales en su tono.
Aunque la casa momentáneamente volviera a estar de nuevo en silencio tras ese último aviso y pareciera como si todos se hubieran ido sin él, ya no había esperanza alguna de poder volver a la cama y seguir durmiendo por el resto del dia . No conseguiría –pensó- que se olvidasen de mi tan fácilmente o comprendieran que no quiero ver a nadie esta tarde en particular. Es algo que ellos nunca llegarán a entender.
La luz proveniente de la planta superior de la casa le hizo posible caminar por el pasillo sin encender la luz pues la oscuridad no era tan cerrada como cuando por las noches a veces se levantaba y forzosamente tenía que recorrerlo a oscuras para llegar a la cocina que era a donde siempre iba a comer algo. Recorrió arrastrando los pies lo más lentamente posible el trayecto que había desde su cuarto a las escaleras y pausadamente las subió una a una, sin prisa. Una, dos tres y cinco más y ya estaría ya arriba.
Los vio. De espaldas a él. Efectivamente, alli estaban todos o mejor dicho casi todos, ignorantes, indiferentes a su tímida y dubitativa entrada .Se acercó primero a su madre por la espalda y le dió dos besos. Detrás de sus orejas pudo oler aquel perfume que por su cumpleaños le había regalado. Sus hermanas que también andaban por alli cerca le ignoraron por completo. Otros años ellas también habían mostrado un cierto desinterés por aquel rito navideño del encendido del árbol en Nochebuena pero ahora parecían de pronto haber cambiado de actitud, quizás el que los novios de ambas anduvieran ya por casa o cerca de ella tuviera algo que ver. Y de pronto sonó el timbre y su padre, ausente hasta entonces ,apareció por entre las sombras disculpándose al mismo tiempo por no poder saludarle. Siempre tan dinámico, tan amable, todo el mundo esperaba que Gerardo fuera como una segunda parte de él y sin embargo estaba tan lejos de conseguirlo. Intentó quitarse el delantal pero necesitó la ayuda de su mujer para poder deshacerse el nudo que el mismo se había hecho. Y no dejaba de reirse mientras, él es asi. Y una vez que ella le libró de aquella prenda y dio su visto bueno corrigiendo en su apariencia física un par de detalles que no la debieron gustar, limpiándole los restos de saliva de la comisura de los labios y atusándole un poco el flequillo, él por fin se dirigió con parsimonia y preocupación a partes iguales hacia la entrada mientras ella los reorganizaba a todos de la manera más apropiada para que asi la primera imagen que ellos se llevaran fuese lo más perfecta e impecable posible, acorde con lo que se esperaban. Sus dos hermanas a un lado, su madre en el medio, y él al otro, y ¡ala!, todos a sonreir, somos todos tan buena gente, ¿lo son tanto ellos también?. Yo comprendí con solo verle, que entonces comenzaba irremediablemente la parte más difícil para él y por eso me morí de ganas de poder ayudarle. Estaba muy nervioso y por un montón de cosas que ni él mismo hubiera sabido ni enumerar ni explicar . En parte era por llevar todo el dia recluido en su cuarto con sus fantasmas e historias, sin poder dormirse profundamente, oyendo, percibiendo la excitación que reinaba en casa pero decidiendo no participar sin embargo lo más mínimo de ella, “ estoy demasiado cansado para todo”. Pero también era por el pavor, por la pura preocupación de comprobar dia a dia como la brecha que se abría entre el mundo de su familia, el mundo normal y él aumentaba a pasos agigantados.
Sería pues porque no había hecho absolutamente nada en todo el dia, a excepción de haber abierto un poco los ojos y escuchar algo de música, pero solo de esa que le trajera recuerdos de ellos. Porque apenas había salido sonido alguno de su garganta desde hacía casi cuarenta y ocho horas que entonces, su voz al saludarlos se quebró, pareció venirse abajo nada más ser usada, justo en el momento más inoportuno . Bajó la mirada, evitándoles, mientras sus hermanas abrazadas a ellos hacían las presentaciones. Por el efecto que producían las dos lámparas del salón encendidas, las dos llevaban el pelo más claro de lo habitual, recogido en sendos moños, su cara estaba mas limpia y brillante también. Los típicos chicos del barrio con cuatro años más, cuatro veces más cretinos aún pensó cuando sus padres, de pronto y gracias a una estúpida broma sin gracia alguna y ya repetida miles de veces para romper el hielo, empezaron a dirigirse a ellos como si los conocieran de toda la vida .
Soy tan raro?, si lo soy, no hay duda.
Se organizaron y salieron entonces, los siete, a indicación de su padre al jardín y fué una sorpresa. Lo había colocado en el centro de la parcela, no en su antiguo sitio como todos habían pensado, pues había plantando unos geranios donde hasta hace unas semanas moría poco a poco el antiguo árbol de Navidad, el de todos los años. Estaba envuelto en parte con una larga tela roja que en espiral bajaba desde la copa hasta las ramas más cercanas al suelo. Tenía una estrella plateada en lo mas alto. Las luces intermitentes de colores verdes y rojas principalmente prestaban algo de la luminosidad a la noche. Y aquel espectáculo.... De pronto se sintió más lejos de todo que nunca, pero para nada libre. Su mirada se cruzó además con la uno de ellos, y fue como si con solo verle una vez, ese chico que tanto miedo le daba, le hubiera calado perfectamente. Recordó a las naves rebeldes penetrando en el interior de la Estrella de la Muerte y nada bueno o digno desde luego iba a poder encontrar dentro suyo acordó consigo mismo.
********************************************************************
...Barcelona, una noche cualquiera, Diciembre del 2006. Cierro la cremallera cuidadosamente, me pongo el abrigo verde caqui de mi abuelo y frente al espejo me veo tan guapo a mi mismo que sé que esta noche podré conseguir casi todo a quien me proponga y eso es peligroso pienso sonriendo maliciosamente je je. Salgo acto seguido discretamente por el garaje y cierro la puerta. Sonido mecánico, mezclado con la lluvia sobre el tejado, el silencio que envuelve la casa provocado por mis padres y mis hermanas a mas de quinientos kilómetros de la ciudad. El aroma de la colonia mezclado con el del desodorante y la gomina que me envuelven, sinónimo, señal inequívoca de mil cosas excitantes que pueden pasar esta noche . Una carrera de motos que no muy lejos de mi casa discurre me trae como volando algún que otro recuerdo de hace un par veranos, las piernas sin pelos, las primeras chicas, una madre en la puerta despidiéndonos, el sabor a caramelo en mi boca, queremos ante todo ser unos buenos chicos pero también mojar, impresionarlas, que no se aparten de nosotros durante todo el verano , yo no soy asi ,para nada . Mis colegas, mis amigos, mis antiguos amigos, esos de toda la vida, de esas historias ya muertas, que me pillan entonces no muy lejos de mi calle, en mi recién iniciado camino hacia el centro. Me hacen detenerme un minuto, dos como mucho, sonreir forzosamente . Me preguntan “¿pero a dónde vas?”, y yo salgo como puedo del paso, es decir mal, despidiéndome lo antes posible, dejándolos atrás, en la oscuridad de la noche, flotando en su ignorancia. ¿Se habrá echado novia? , ¿Quiénes serán sus nuevos amigos?, las preguntas quedan como incompletas ante mi falta de respuesta, prendidas en el aire, detrás mio. Me siento mal... He acabado con mi época crio, con mi época pijo, mi época bakaladera. Algo parecido a eso tenía que haberles dicho. Ahora que nadie me acompaña , sabe algo acerca de mi, me siento tan seguro, más seguro que nunca, tan yo mismo, mucho más que antes, que la verdad no sé porque he de cambiar y volver a su lado. ¿Por donde ando?, por lo peor y lo más oscuro de la ciudad. ¿En que me he convertido?. Vereis, me he juntado con otra gente, entre otras muchas otras cosas. No, no merece la pena explicaros determinados asuntos. Pero más o menos es como que nunca pensé en que podría hacer tantas cosas y la mayoría siempre solo sin echar de menos a nadie. Estoy cambiando y a lo mejor uno debe cambiar en la más absoluta soledad, lo mismo que sentir la libertad de hacer aquello que le venga en gana, de alguna manera ser como quiere ser también en la máxima soledad posible, solo acompañado por sus deseos, sus sueños, sus pensamientos o las canciones que sin saberlo marcaran su vida, dirigirán sus recuerdos a su antojo .
Entre las penumbras de cualquier antro con la música a todo volumen, por ejemplo sin tener un pasado o un futuro o un plan con respecto a nadie, asi es como me gusta estar. En ese último tren nocturno a Barcelona donde todas las dudas desaparecen en cuestión de minutos, esto es lo que yo quiero ¿no?. Entre su extravagante cargamento humano que abandona en manada los vagones al llegar al final del trayecto, ahí es donde estoy. O sentado en las escaleras del edificio del BBVA con unos canelones comprados a una chica de rasgos orientales, justo cuando mi ciudad, pocas veces parece tan mia como entonces, entre trago y trago, casi a ras de suelo, ella tan imponente con sus rascacielos, yo tan pequeño, con una mochila en el suelo.
Quitándome el jersey, la camisa, colocándome una camiseta de lycra negra sin mangas ajustadas en su lugar. Abriendo la mochila, sacando la laca, metiendo la cabeza bajo el grifo, a partir de ahora no voy a ser yo, Gerardo,sino CARICATURA y que ganas tenía. En esa especie de rito que cada vez que salgo se repite sin embargo adquiriendo nuevos significados. Con los labios pintados de morado, una lentilla amarilla en uno de mis ojos y, los pantalones negros, ajustados a mi cuerpo como un estrecho guante a la mano. En el X pero solo de pasada, parece que han pasado siglos desde la última vez. En el Y más adelante que todavía aparece cerrado, Caricatura como ya espera entrar en él no quiere que me mueva de elli. Cerca, por el Z por donde vagan más maricones , solos, que hacen tiempo hasta entrar, dando vueltas a su alrededor, esperando a cuando ya esté todo a tope. Mientras, cuando respiras sientes como se incrementa poco a poco el ambiente invernal , como es viernes por la noche. En todas las calles estrechas, unas cuesta arriba, otras cuesta abajo, donde todos vamos a por lo mismo, donde nuestras miradas se cruzan y la ciudad se convierte en un enorme fantasma. Cuando se levanta un viento que te roba las formas de tu cara, te hace buscar refugio. Cuando un viejo y un crio con cara de viejo me toquetean por todo el cuerpo un buen rato en el Y y a los que nada más que uso para asi ponerme a tono, no vaya a ser que me venga abajo ahora. Junto a la gente que hacía unos pocos minutos antes cola para entrar en el Y, la música retumbando contra las paredes, entre tonos violetas y negros, contra los góticos candelabros. Con, es difícil saber si es un chico o una chica, bailando a tu lado, construyéndote mientras tu propio mundo, a medida, dentro de cada canción . Con una chica ni guapa ni fea que anda suplicando muchas noches por un polvo, y que se me acerca en un momento dado, que cuando le digo mi edad, dieciocho, se pone a cien, me pellizca el culo y sus manos abren mi cremallera. Un whiskie, un nombre y una dirección falsa y una coca cola después, ¿que poco tenemos de que hablar despues? ¿no? .Sobre las aceras heladas que hay hasta que llego al Z que ya estará lleno. Entre flashes de mecheros junto a un crio que como yo evita que todos le metan mano, que me mira, me seduce con unos pantalones blancos ceñidísimos, un culazo increíble, y que luego me folla durante casi media hora, convirtiéndonos el uno para el otro ya en una molestia al terminar. Bebiendo algo para quitarme el sabor a polla de la boca, de vuelta al infierno, seduciendo a algún que otro tio que también anda suelto, nuestras caras semi iluminadas por la luz que desprende la pantalla del cine porno, cientos de jadeos que se oyen, que se extinguen segundos después, mi polla llena de salivas. Cansado, por fin ,con la mochila en el baño de nuevo abierta, cambiándome de ropa otra vez. En un taxi a toda prisa, cuando mi voz se quiebra y con unos Kleenex comienzo a quitarme el maquillaje y el taxista extrañando no puede evitar quedarse mirándome. Al ponerse el semáforo en verde, dejándola atrás. Al darme la vuelta. Esto ha sido, es, será mi juventud...Esto es lo que ves.
**********************************************************************
Se oye el piar de los pájaros. En verano claro se sube al tejado y tumbándome sobre él los ve volar alrededor de los pinos. Asi es como pasan muchas de sus horas hasta que ya de madrugada el calor remite y le es posible irse ya a dormir. Su madre siempre riega el jardín a esas horas por cierto. Ahora hace frio pero al parecer no tanto como el que él tiene, pues nadie se ha puesto el abrigo como él para cenar, su abrigo negro que se arrastra casi por el suelo, que le hace sentir alguien muy especial. A veces tiene verdaderos problemas para seguir mas de un minuto sus conversaciones, entender sus palabras, adivinar aquello que se esconde detrás de sus gestos. Su madre moviendo discretamente el brazo y mirándome enfadada debe significar que hable algo y lo haga ya, rápidamente, o yo que sé, quizás que maneje como es debido la pala del pescado, se siente bién, se quite por fin el ridículo abrigo.
Uno de ellos está constantemente alisándose el pelo con la mano, asi que puede ser que pese a todo esté nervioso esta noche, que aún no está preparado para este tipo de cenas. La mano de su hermana agarrada a la cintura suya eso si, significa que no lo va a dejar escapar por nada del mundo, que ella es lo suficientemente lista para salirse con la suya.
Su mano derecha en la americana y la izquierda sosteniendo un cigarrillo, sus labios apretados parecen implicar que él se siente mucho mejor que todos ellos a excepción hecha de su padre y su novia, a los que si considera a su altura. Sus ojos moviéndose en todas direcciones, una sonrisa maliciosa dirigida hacia Gerardo significa que ya lo ha derrotado por fin.
Su absoluta tranquilidad, su cara sonriente presidiendo la reunión, invitándonos a todos, dan la razón a todos los que opinan asi, difícilmente llegaremos ni a la mitad de lo que él ha llegado, en el fondo somos unos parásitos con suerte de que nos haya acogido bajo su techo, nos siga teniendo alli perfectamente cuidados, siendo como somos una mera caricatura de él.
Afortunadamente un avión cruza en esos momentos el cielo. Y el mira hacia arriba, al cielo, alli todo es sencillo, nada de lo que ves puede complicarte la vida.
¿Qué pasa con mi mirada, con mis ojos mirando hacia el suelo la mayoría de las veces?.
¿Con mi lengua humedeciendo mis labios cada vez que tengo que hablar?
¿Con mis manos a veces tan frias, como muertas, caidas, sin fuerzas, con sus largos dedos entrelazados entre ellos?
¿Y con mi pierna derecha siempre temblando de puro nervio? ¿Y mis oscuras ojeras?.
Nada.
Comentario:
para escribir bien hay que estar mal. no sé si desearte un feliz año...
Comentario:
dios...esa historieta..
todos somos una caricatura
todos somos una caricatura
Comentario:
bon nadal!
Comentario:
Podrias hacer hasta un libro de lo bien que describes todo...
No dejes de escribir nunca, hay gente que te sigue.
No dejes de escribir nunca, hay gente que te sigue.
Comentario:
preciosos tio
las flores mas ermosas son las q crecen enla adversidad. esta storia es ermosa porq da lastima,per es real, es tan jodidamente autentika q es trsite sin ser grotska ni aptetika
las flores mas ermosas son las q crecen enla adversidad. esta storia es ermosa porq da lastima,per es real, es tan jodidamente autentika q es trsite sin ser grotska ni aptetika