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Los que dicen que no escucho al corazón están en lo cierto.
Cada vez que se pone a hablar no puedo evitar el sentir un cierto desasosiego al oír como repite una vez más lo mismo de siempre.
Su mera voz por si sola ya me aburre, me hace sentirme de lo más incómodo, porque parece haberse quedado colgado tres años atrás por lo que me dice, como si el mundo no hubiera cambiado nada desde entonces .
Es como si fuera alguien que viste y a escucha únicamente música de los ochenta ahora que no estamos en ellos, o un nostálgico de los noventa, o alguien que echase de menos algo que ni siquiera llegó a ocurrir.
A veces, sin embargo, es cierto, lo reconozco, si que le concedo voz y voto.
Es en esos momentos en que mi cuerpo parece empequeñecerse de lo solo que me siento o estoy, o más bien podríamos decir he dejado que me dejen al rechazar todos sus planes. En esos momentos si, en los que como ya digo, él se me pone a dar consejos y yo no tengo más remedio que escucharle y entonces asentir en la oscuridad a todo aquello que me reprocha y me dice que debo cambiar. Pero la verdad , basta con que me ponga un poco en movimiento para que el resto de las partes de mi cuerpo también reclamen entonces la palabra y el protagonismo, y a partir de ese momento, entre todas sus voces, ahogan ya, hacen inaudible, aquello que mi corazón inútilmente trata de expresar.
Además, ¿qué sentido tiene escuchar a tu corazón cuando nadie lo hace ya?.
Ninguno.
Mis pies mientras, me presentan una queja por lo incómodo de los zapatos y mis ojos me reclaman un descanso. Y mi pelo echa de menos, me comenta, los dias en que cada dos o tres meses cambiaba e color, cuando no había un trabajo en el aparentar. Y mi corazón, ¿qué más importa lo que diga ya?, pues nada desgraciadamente.
Su voz resulta ridícula frente a todas esas otras voces, como yo lo soy cuando ciegamente le hago caso y hago el imbécil.
Dice siempre más en vez de decir menos, se extralimita, no piensa bien las cosas antes de que salgan de su boca, en resumidas cuentas es un desastre.
Marco, aquel chico portugues que quería ser mi novio hace casi un año, si que escuchaba a su corazón. Escuchaba. Hoy, esa misma persona que me acusaba de ir con gente de lo más superficial es uno más dentro de ese engranaje que él tanto criticaba, con sus modelos extravagantes, su pluma fingida, quien lo ha visto y quien lo ve, sus gestos altivos y el desprecio que se desprende cada vez que nos cruzamos de sus NO MIRADAS y sus NO PALABRAS hacia mi.
Pero yo ya aprendí y por este orden a mentir y a ser frio.
Y nada de esto puede ya quitarme ni un minuto de sueño.
El miércoles a la una del mediodía salía de unas oficinas cercanas a las Ramblas a las que había ido a entregar unos documentos.
Disponía pues, como no tenía que volver al trabajo, de cerca de una hora para mi.
Comencé a pasear por ellas después de casi un mes de no haber puesto los pies por alli.
De toda la gente que había comiendo en las terrazas me llamaron la atención un señor de unos cincuenta años que había junto a un chico de mi edad más o menos, a los que al pasar a su lado les estaban sirviendo una de esas paellas precocinadas que les venden como auténticas. ¿Será su padre?, no lo creí entonces por la forma en que se miraban, ¿Serán amantes?, el chico tenía aspecto de norteamericano como él, asi que no me pareció probable que fuera un ligue que se echara la noche anterior –comencé a pensar una vez que los dejé a ambos atrás. ¿Qué habría pasado conmigo si hubiera aceptado la invitación que me hizo Boris el verano pasado para irnos a Ibiza él y yo? , ¿hubiéramos comido también juntos como ellos dos en una terraza junto al resto de los turistas?, ¿seguiríamos hoy viéndonos?, ¿sería mi vida mejor o peor de lo que lo es ahora?. Monté también una pequeña historia en mi cabeza tratando de responder a todas esas preguntas, pequeña porque de pronto los gritos de unos moros “peleándose” entre ellos llamaron mi atención. Los típicos timadores, me di cuenta nada más verlos de cerca, a la espera, tratando de llamar la atención de todos aquellos que se acaban de bajar de los cruceros y que se creen más listos que ellos, que pese a las advertencias que les hacen a bordo los van a desafiar en el juego de los tres vasos y la bolita creyendo que van a ganarles y no, que va, para nada.
Había un chico muy guapo sentado en las escaleras de la Placa del Teatre. Al pasar a su lado me pregunté si sería uno de los muchos chaperos que en teoría pululan por Las Ramblas. Tenía el pelo largo y rizado,un monopatín a sus pies, iba vestido con un chándal azul oscuro y , al pasar unos segundos más tarde detrás suyo me di cuenta que para quien quisiera, también dejaba al aire un gran trozo de su espalda, de una piel muy blanca, y la parte superior de unos calzoncillos blancos también, Calvin Klein creo. Pensé en quedarme por alli cerca para ver como funciona todo eso pero finalmente no lo hice. Tenía un hombre marroquí también detrás suyo, apoyado en el monumento, manoseándose sin disimulo alguno el paquete y sin quitarle la vista de encima. Di una vuelta más, volví a verle la cara y seguí camino del metro. Podría haber sido mi amigo, podría haberme enseñado a follar, podríamos los dos habernos convertidos en inseparables, yéndonos a vivir, a viajar siempre juntos, podría haber cambiado mi vida, haberla puesto boca abajo para luego colocarla de nuevo en posición normal pero más llena y divertida....
Me gusta tener tiempo libre, caminar, estar de pronto por circunstancias de la vida en una calle en el que en teoria no pensaba que ese dia iba a estar, dejarme llevar por la imaginación, dejarme llevar por la imaginación que en el fondo ¿no es sino escuchar un poco al corazón?, ¿o no, pues es algo completamente diferente, algo que tu tienes siempre bajo control, que nunca puede dejarte fuera de juego ante los demás?
No lo sé la verdad.
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Que zorrerio x aki no?
besos y gracias
Alex
besos y gracias
Alex
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ok, yo me conformo con el puesto de secretario con minifalda
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jua juaa,, que malos!
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Pon el contestador automático cuando veas que llama el corazón. Así luego puedes escuchar varias veces el mensaje y ver si merece la pena el consejo...
Y, como primer fan de Mutt... ¿me puedo pedir ser presidente del club?
Y, como primer fan de Mutt... ¿me puedo pedir ser presidente del club?
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y eso?
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mutt, ya tienes un segundo fan
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jajaja... bien bien... ...
pues bueno, le hagas kaso o no, siempre ba a estar hay para darte consejo.... o no?
pues bueno, le hagas kaso o no, siempre ba a estar hay para darte consejo.... o no?
Comentario:
no es el corazón el que jode las cosas. es la mente.
por eso a alguien que está loco se le llama demente (que conste que me lo acabo de inventar).
por eso a alguien que está loco se le llama demente (que conste que me lo acabo de inventar).
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Yo cuando lo escucho hasta ahora ha sido para darme 1 peazo ostion asi que no se si eso de escuchar y hacerle caso funciona, por el momento prefiero escuchar a mi polla que no me da problemas
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no creo que nadie escucha ya al corazon, ademas constato que no es asi. salu2 ;)
Comentario:
yo siempre escucho al corzon
asi me va
jajajja
asi me va
jajajja
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Escuchale. Te esta hablando aunque te asuste lo que oyes.