ALEX //
Mis diecinueve, veinte y veintiún años de aqui para allá, siempre en Barcelona
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Mis diecinueve, mis veinte y mis veintiún años, de aqui para allá, siempre en Barcelona.
Sindicación
 
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Nada más cerrar la puerta del jardín y antes de llegar al portal lanzó su mochila al aire. Yo congelé, mentalmente al menos, ese momento en que volando había llegado a lo más alto y ya iniciaba su descenso. No podía existir un símbolo más claro de que los exámenes por fin habían finalizado, habían quedado atrás definitivamente. Era de noche, hacía muchísimo frio pero él me había invitado a cenar a su casa, eso era más que suficiente.


En el ascensor, a su lado, mucho más relajado ya, me di cuenta de lo innecesario que había sido todo el sufrimiento y agobio de hace unas horas en clase, todo ese histerismo. Quería una prueba más de su amistad, ¿Cuántas más necesito por Dios? - me pregunté - y bien aquí la tengo, estoy a las diez de la noche junto a él y por primera vez a punto de entrar en su casa, en su cuarto, de conocerle mucho más aún.

En fin todo arreglado hasta la siguiente prueba que le ponga supongo -me dije.


Lo que pasó es que sin querer les había oido hablar a mi lado, a Rafa Marta y Eva, pero entre ellos únicamente, sin hacerlo conmigo directamente, acerca de salir esta pasada noche de fiesta a celebrarlo y entonces, nada más entrar el profesor en clase, en vista que no me decían nada pues como que aquello fue más que suficiente para ponerme de nuevo a dar vueltas y más vueltas a la cabeza a toda velocidad, como solo yo lo puedo hacer, pensando en lo peor claro está, ¿en qué sino?. Es decir , ya no contaba para ellos, se habían aburrido de mi, nada extraordinario deduje incluso en su momento con gran facilidad, había tantas pistas.

Ingenuamente ni les culpé en ese momento por ello pues hasta me sentía merecedor de ese castigo. Desde que hace unas semanas salimos toda la clase también de fiesta, la verdad ,es que me hallo de lo más descolocado y mientras que ellas dos tienen nuevos amigos, fruto de aquella salida nocturna lo mismo que Rafa también, soy yo quien no ha cogido confianza con más gente, no se ha aprovechado, y sigo pegado a ellos en cuanto que puedo o lo que es peor solo como al principio del curso.

Me he diluido bastante desde hace unos dias lo reconozco. En cuanto que nuestro pequeño grupo se ha hecho un poco más grande, a causa también de estos exámenes que me han dejado agotado. Para ser sinceros también poco a poco estoy desapareciendo de mi casa, donde cada vez de nuevo paso más tiempo encerrado en mi cuarto estudiando o frente al ordenador. Y en el metro, ya no soy tampoco el mismo, ya no me quedo boquiabierto cada vez que veo a un chico guapo, me da un poco casi igual. En la calle respeto los semáforos, raramente ya adelanto a alguien. Ya no tengo prisa por nada.


Cuando al terminar la clase Rafa me dijo que si me apuntaba, rematándolo poco después al contestarle yo afirmativamente, con una invitación a ir a su casa a cenar, todo pareció cambiar por completo, aquello que había alimentado mi tristeza durante toda la clase curiosamente se convirtió entonces en el motivo principal de mi descontrolada y súbita alegría, Marta y Eva como que me lo notaron aunque prefirieron callarse supongo.


Su madre nos abrió la puerta pero Rafa apenas me presentó. Rápidamente fuimos hacia su cuarto y cerramos la puerta. El a continuación encargó una pizza a través del móvil para los dos. Era una habitación con muy pocos muebles, una cama, una mesa muy grande y una única estantería. Fue inevitable que al poco rato de estar alli yo ya empezase a curiosear en ella tras pedirle permiso está claro. Para cuando llegó la pizza sentados ambos sobre la cama, uno frente a otro, ya estábamos a punto de empezar el segundo de sus álbums de fotos, el de su adolescencia, el primero, el de su infancia tocaba ya a su fin. Colocamos la pizza entre ambos y nerviosamente abrí el segundo álbum.


Resultó curioso que todas aquellas fotos que al no le gustaban, porque según él no salía muy bien en ellas, a mi fueron las que más me llamaron la atención. Una en especial, a los diecisiete años, con solo un bañador puesto, sentado en una mesa de madera junto a alguno de sus compañeros de las colonias, todos sonriendo, abrazados los unos a los otros. Es humillante de veras comprobar ahora como soy incapaz de reprimirme ya de pura desesperación supongo, no dejé de decirle lo guapo que estaba en muchas de ellas, aún a riesgo de ser pesado, aunque la verdad lo prefiero a callármelo todo como hice con Joan para que negarlo, a él no le parece importar mucho que lo haga, aparte de que por lo que he podido deducir de lo poco que he hablado con Marta y Eva como que los tres tenían muy claro nada más conocerme que yo era gay, se me debe notar pues, eso no me lo han dicho, claro que yo tampoco se lo he preguntado la verdad.


Cuando ellas dos llamaron a la puerta del cuarto ya habíamos terminado de comernos las pizzas y de ver por completo su segundo y último álbum de fotos incluso. Seguíamos sentados en la cama y yo estaba rodeado de algunos de sus viejos libros del colegio.

Me levanté para saludarlas dando un par de besos a cada una, para nada más. En cuanto que pude volví a sentarme en la cama, ajeno por completo a su conversación, discutían acerca de donde podíamos ir, ellas querían bailar y Rafa no.

Había en cada una de sus páginas muchos dibujos de chicas, de grupos de rock tocando, de jugadores de fútbol. Cada hoja que pasaba estaba un poco más cerca, más próximo a la más ridícula de las ilusiones por asi llamarla que anoche tuve, me doy cuenta ahora: haber compartido con él mis dias de colegio: hubiera sido todo tan diferente en ese caso, el parecía mucho mejor persona que todos ellos, mis antiguos compañeros juntos. Unos minutos después sentados los dos en la parte trasera del coche de Marta y Eva me di cuenta que esa era mi primera vez, es decir la primera vez que iba en un coche de madrugada en Barcelona, junto a chicos y chicas de mi edad, de fiesta. Muchas noches de sábado los oía circular por mi calle. Nunca habría imaginado en esos momentos de soledad que tan pronto yo iba a estar dentro de uno ellos, a veces me siento totalmente incapaz de salir de ella, de engañarla aunque sea por tan solo una noche.



En el fondo la tristeza es como el frio en estos dias, que por mucho que te abrigues no te abandona nunca. Siempre te quedas con algo de ella dentro de ti . No reconocerlo es lo más estúpido que puedo hacer. Comenzamos a beber y ahora veo que fui muy ingenuo. ¡Pretender que una tarde con momentos tan desesperadamente tristes y desesperados como esa no deje huellas, secuelas dentro de mi!. El alcohol desde el principio no me animó lo más mínimo, más bien todo lo contrario, el porro que entre los cuatro nos fumamos menos aún. Al poco rato comencé a sentirme como dentro de una burbuja, dentro de la cual únicamente estaba yo y todos mis pensamientos que ya empezaban de nuevo a ser de lo más triste. Al salir de mi cabeza rebotaban contra sus paredes y volvían de nuevo hacia mi aumentados y corregidos, más poderosos y dañinos. Los ojos empezaron poco a poco entonces a llenárseme inconscientemente de lagrimas que pedían paso, tan solo porque él había quedado alli con dos amigos suyos, porque solo hablaba con ellos y con Marta y Eva, porque toda nuestra antigua camaradería de antes en su cuarto como que se había esfumado, porque de pronto sonó “Stay” de la Kylie y fue entonces cuando ya no pude más. Encerrado en un cuarto de baño en el que me metí a toda prisa, sentado en la taza, por fin ocurrió, estallé y me puse a llorar como un imbécil, durante al menos diez minutos sin parar, sin poder ni siquiera disimularlo o acallar un poco los sollozos. Aún ahora horas después no sé muy bien porque lo he hecho, como es que ocurrió . Rafa puede haber tenido algo de culpa pero la verdad como mucho un veinte por ciento, nada más. Impotencia, cansancio, aburrimiento ante las mismas historias que con formas y nombres diferentes no dejan de repetirse y que poco a poco van formando mi vida. No lo sé. De verdad que lo digo.

Esperé otros diez minutos después, para que no se me notara nada al salir. Aún asi Marta vió algo raro ya que nada más verme vino hacia mi y me abrazó y no sé aquello fue de lo más extraño. Rafa seguía con sus amigos, Eva estaba ya medio enrollada con un extranjero. Decidí despedirme de todos ellos en ese mismo momento y bueno, no puedo quejarme ya que los tres me acompañaron hasta la puerta misma de salida de la discoteca. Alli nos dijimos adios.


Recuerdo que en verano al salir de madrugada del cibercafé de siempre solo pensaba en acostarme un poco y luego bajar a la playa el resto del dia, el calor que incluso hacía a esas horas como que me invitaba a ello. Ahora en invierno sin embargo cuando sales de él cerca de las siete de la madrugada solo piensas en dormir, en dormir, en nada más que dormir.

Sentado en una de sus esquinas he dejado pasar hoy, de cinco a siete de la madrugada un par de oportunidades de irme a follar con alguien que también estaba alli, con alguien que vivía muy cerca. En realidad lo último que quería era follar con alguien hace unas horas la verdad , tan solo si acaso entrando alli pretendía comprobar si ese mundo sigue existiendo ahora que ya no voy tanto por el, si continua aún siendo una alternativa, mi alternativa a la soledad de muchas noches, todas las que quedan por llegar, por venir.

Y claro que si, alli sigue, repleto de gente, todos pegados a las pantallas, con un café a su lado, mirando hacia todos los lados al verme pasar, reconociéndome quizás de otras noches en que yo no reparé en ellos pero ellos si en mi.

Inmutable.
 
Comentario:
Al contrario de "unfan" no me importa quién seas, ni como sea tu rostro, ni si tienes más edad o eres más o menos maduro. Me gusta como escribes y yo no necesito conocer a la persona directamente, con su escritura ya me llena. Y con tu forma de relatar disfruto y eso es lo que cuenta, que disfrute y que pueda elaborar mis propios pensamientos a raíz de tus escritos.
 
Comentario:
Los golpes... pero ya solo por saber expresarlos has hecho medio camino. Hace tiempo que me di cuenta que la vida no es amor. Quiero decir que la vida no es solo tener pareja, que la vida no es solo abrazar, que la vida no es solo trabajar, que la vida no es solo buscar pareja. Si la vida fuera solo eso estaría aburridísimo.

Ayer conocí un amigo de una amiga. Este chico tiene 29 años. Hasta ahí todo normal. Resultó ser de Gana (un país africano). Resultó irse de su país a los 18 años y no haber vuelto a ver a su familia. Pasó 8 años en un barco pesquero.

Entonces es cuando pienso... Kaotot es ridículo que te concentres en frivolidades, alégrate de tener cada día un bolígrafo en tu mano y poder escribir poesía aunque nadie la quiera leer. Alégrate de poder tener un blog que la gente lea y opine. Alégrate de poder respirar y comer cada día y poderte quejar de la mierda de comida que a veces comes. Alégrate de no tener las relaciones perfectas y de discutirte con tus padres, alégrate de equivocarte y sentir dolor.

Y hoy definitivamente estoy agradecido.
 
Comentario:
me parece que escribes de puta madre, ahora, no me creo para nada que exista de verdad tu personaje.es bastante extraño que en cada foto que pones tengas una cara totalmente distinta,cuando dices q eres tú.
De todas formas,sigue escribiendo porque muchos nos sentimos identificados...
 
Comentario:
me sabe mal lo q te pasa. siempre va bien algo de tristeza, pero cuando es permanente... no sé q decir para animarte. lo siento
No