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Ni siquiera sé su nombre. Es muy alto, moreno y siempre lleva unas gafas negras de sol puestas. Incluso, una vez ya dentro de S., Felipe que conoce algunos rumores que circulan acerca suyo no duda ni por un momento en contármelos. Suele acompañar entre semana siempre a un cincuentón y según parece, tienen ambos, aunque él como es el guapo sea el que dé la cara, un anuncio en el que buscan gente muy guapa y muy joven también para sus orgías.
Viste de negro, lleva el pelo un poco largo, calza unos botines en punta de color blanco o crema, en la oscuridad de S. no se puede distinguir muy bien. No parece fijarse en nadie en especial digo a todos pero según Felipe eso es lo único que hace cada sábado alli.
Se te acerca de pronto si juzga que eres de su interés , te lo propone y la parte positiva que es él y otros muchos otros tios buenos que también forman parte del lote, se ve enseguida un poco oscurecida por la parte negativa , que aunque pequeña no por ello deja de existir, el cincuentón, que también entra dentro del lote, que también va a participar y va a ser como el director de las orgías ya que para eso se organizan en su casa, el cincuentón se lo va a querer montar y probar a todos, asi que lo tomas o lo dejas.
¿Cómo sabes todo eso tú? le preguntó y él, con una mueca y sin decirme palabra alguna, deja a continuación como que lo deduzca.
Genis.
Genis claro, desde hace unas semanas va siempre con él, el chico cuyo nombre no sé y que entre semana dicen que acompaña a un cincuentón. Ya apenas se nos acerca o habla con nosotros, lo mínimo. Y no sé si suele pasar pero ¿puede alguien dejarte de excitar sexualmente porque ya está en una onda totalmente diferente a la tuya, porque si bien antes únicamente era accesible a ti en tus sueños, o en algún momento de flaqueza que él pudiera tener y ahora ya ni eso es posible?. Rodeado de los tios más guapos que uno pueda imaginarse, con esa cara de estar pasándoselo genial ¿cómo demonios va a darte ya una oportunidad o va acordarse de tu nombre casi, de quien eras?. Va sin camiseta y si, lo reconozco, nada más verlo se me pone dura pero pasados unos pocos segundos como que vuelve a su estado normal, quizás porque hasta ella, tan animal, tan ajena a motivos y razonamientos, ya entiende perfectamente la situación, se percata de la misma, sabe lo que “totalmente inalcanzable” quiere decir, y se niega a ir más allá., a continuar con el juego una noche más.
La caras de la gente que una madrugada de viernes hay a mi alrededor me recuerdan mucho a las luces que cualquier noche puedes ver en la ciudad.
Son muchas, como lo son ellas también, sobre todo en las calles importantes, las de los semáforos, las de los coches, las de las casas, las de los escaparates. Se mueven y desaparecen rápidamente además en cuanto que las dejas a tu espalda, como ellas, sus caras. Un grupo deja paso a otro grupo, es lo bueno que tiene acompañar a alguien como Felipe que es tan social. Un nombre que te dicen sucede a otro nombre que hace poco te dijeron y al poco rato ya cae en el olvido. Más y mas caras como dije que como las luces de la ciudad, fuera de la noche, de la oscuridad, se apagan la mayoría, desaparecen, se diluyen en unas vidas muy diferentes a las que por unas horas en S. viven, me cuentan al oido exagerándolas espero.
F y A son dos hermanos gemelos idénticos de mi edad, rubios, con cara ambos de payasetes. F viste de negro y es el tímido y reservado de los dos y A que viste unos vaqueros y una camiseta blanca sin mangas es el alegre y despreocupado por lo que parece. A tiene además el pelo un poco más largo que F. y por eso se le forman unos rizos sobre las orejas y los ojos que me llaman la atención y me hacen gracia. Cuando queda una hora más o menos para que nos vayamos me ofrece irme con el a una esquina de la pista de baile y tal y como me esperaba, tras un par de minutos a solas él comienza a morrearme y a tocarme el culo también.
Besa con la boca muy cerrada.
Pienso que poco a poco la irá abriendo y acabará hasta por meterme la lengua pero me equivoco.
A la media hora o asi estamos tal y como al principio lo estábamos casi y como desgraciadamente también lo estamos al final, cuando empiezan a cerrar S.
Desayunamos los cuatro en un bar y por debajo de la mesa él insiste en hacer manitas conmigo.
Su hermano mientras es el que habla, el que nos cuenta a Felipe y a mi entre otras cosas que en su casa aún no saben nada y no solo eso, sino que todos los domingos tienen que sentarse junto a su padre a ver el fútbol y gritar cuando el Barsa mete un gol e incluso salir a la ventana si la ocasión lo requiere a soplar una especie de trompeta cuyo sonido lleva implícito el triunfo de su equipo de toda la vida, ese que no se atreven a decir ya a su padre que les importa una mierda.
Me da su móvil al despedirnos.
Camino al metro Felipe me felicita, me dice, dándolo por supuesto, que menuda suerte tengo pues me voy a enrollar con dos gemelos idénticos a la vez y ese es uno de sus sueños eróticos mas recurrentes.
Yo le miro y me rio mucho de lo que dice. Aunque no tanto como cuando me dice que si le dejaré participar.
Parados en una esquina, a punto de que den las ocho y media, la esquina clave, y como hace tiempo ya que pasamos de largo la estación de metro sin meternos en ella me pregunto si nunca va a atreverse a decírmelo y vamos a quedarnos asi, hablando durante horas y horas.
Pero no.
Me lo dice al fin “¿Quieres que entremos a la sauna?”.
Yo le contesto que si, sin dudarlo ni por un segundo.
Comentario:
la vida es una contradicción...
En los últimos posts nos decías que buscabas a alguien fiel a su propio camino, noble, etc...
Y sabes en que sitios no lo vas a encontrar, pero aun así, vas a la sauna...
En los últimos posts nos decías que buscabas a alguien fiel a su propio camino, noble, etc...
Y sabes en que sitios no lo vas a encontrar, pero aun así, vas a la sauna...