150
Me desperté.
Los números digitales de color verde del despertador marcaban las 05h01 am.
Es lo malo, tomarme dos tilas antes de dormir me posibilita descansar todo lo que necesito,es cierto, pero al mismo tiempo hace que siempre tenga que levantarme al baño antes que el despertaror suene finalmente -pensé al mear.
Al volver a la cama, medio zombie, sentí como si en realidad nunca me hubiera levantado de ella. Las sábanas permanecían calientes, la almohada estaba doblada por su sitio justo, con el hueco para meter mis manos incluso. Creo que me dormí de inmediato. No recuerdo haber perdido ni un solo minuto para tratar de volver a hacerlo.
Estaba tumbado en la playa y el chico se acercó a mi para invitarme a jugar con un par de palas al lado del mar
Era muy guapo y tenía el pelo largo pero peinado todo hacia arriba, muy revuelto, la boca muy pequeña, los ojos muy azules.
Aquello era un milagro, pensé a los pocos minutos de haber empezado el partido. No solo se había fijado en mi para invitarme, sino que de repente mi cuerpo era muy ligero y yo no tenía que pensar en nada, por si mismo decidía que músculo tenía que mover y en que dirección, ya no era tan enormemente torpe para los deportes como habitualmente lo soy, a él,se le vía en la cara, le empezaba a gustar mi revés y aunque ponía toda la carne en el asador para poder ganarme sin embargo no lo conseguía.
Muy sudados los dos, tras dar por terminado el partido, él y yo poco a poco nos metimos en ell mar pero una ola muy fuerte entonces de repente lanzó su cuerpo contra el mio y los dos fuimos a caer sobre la arena, medio abrazados, sintiendo ambos, diferentes partes del otro sobre nuestro cuerpo.
Nadamos durante horas y en contra de lo que pensaba él era más rápido que yo en cualquier estilo, pero no mucho más eso si.
Comimos luego sobre mi toalla, un bocadillo cada uno y una lata de Coca Cola que compartimos como dos buenos amigos de toda la vida, aunque nos acabáramos de conocer, y al finalizar el uno junto al otro dormimos una profunda siesta nada más empezar la tarde.
Hacía mucho calor, la playa se había quedado vacia por completo, solo se oía el ruido de las olas, y de vez en cuando alguna gaviota también que pasaba por encima nuestro se unía a este silencioso panorama, divisando desde su altura una pequeña cala desierta, con un par de chicos tirados osbre una toalla roja, y el mar brillando como fondo a todo, en contraste con un un cielo profundamente azul.
Fuimos al cine nada más despertarnos. Nos sentamos juntos. En la penumbra los dos nos reíamos perfectamente sincronizados, cambiábamos de postura a la vez, respirábamos al mismo ritmo y de vez en cuando nos mirábamos y nos sonreíamos sin saber muy bien el porque.
A medianoche, después de haber dado varias vueltas por todo el pueblo, sigilosamente, para no despertar a mis padres entramos por el jardín de mi casa y subimos a mi cuarto.
De repente los dos estábamos sin camiseta, descalzos, solo con los vaqueros encima y entonces, colocándose él frente a mi, recorrió con sus manos todo mi antebrazo hasta agarrarme muy fuertemente. Y yo claro, pues hice lo mismo.
Estábamos muy cerca, ¿Sentiría alguna vez la parte delantera de su pantalón contra la mia?, ¿Querría algo conmigo? me preguntaba sudando a mares por el calor que hacía alli dentro, igual que él.
Pronto empece a notarla, al principio muy levemente, su entrepierna casualmente rozándose contra la mia, luego ya sin ningún tipo de reparos o vergüenza.
Comenzamos a besarnos y respectivamente notamos como algo que se había despertado bajo nuestros vaqueros hacía más y más placentero aquel roce del uno contra el otro. Percibíamos ligeramente además cada uno la forma , el tamaño, la dureza que tenía ya la del otro, asi que nos lanzamos rápidamente sobre la cama.
Nuestras pieles ardían y olían a crema para después de la playa. Estaban las dos tan suaves que parecía que teníamos quince o dieciséis años en vez de veinte, y si, era increíble, estábamos echando ese polvo que debíamos haber echado a esa edad y que sin ambargo nunca echamos, ese polvo que nos hubiera hecho unas personas completamente diferentes de las que somos ahora , que nos hubiera llevado por caminos completamente opuestos a los que luego resulta que por obligación seguimos.
Su calozoncillos blancos se confundían con su piel y por fin me decidí a meter mi mano por debajo de ellos para...
Me despierto bruscamente.
Debe ser tardísimo.
Ha debido sonar el despertador y no he debido de oirlo de lo profundamente dormido que estaba.
No pienso levantarme, por un dia que no vaya a trabajar no pasa nada.
A las diez mi madre abrirá la puerta y ante su sorpresa me encontrará aún en la cama, yo le diré entonces que no me encuentro muy bien.
Me doy la vuelta para saber la hora que es de todas formas, calculo que serán las nueve o asi, pero son las ¡¡¡¡05h37h am!!!, todo eso que he vivido en mi sueño apenas ha sido en realidad más de media hora de tiempo real, del de verdad!. Me resulta muy difícil y duro de creer la verdad. Demuestra lo poco importantes que son los sueños que uno tiene.
A las 07h00 el despertador emite como todos los dias su pitido habitual y yo, otra vez más, me levanto y me dirigo a la ducha, desayuno, bajo al metro y le veo en el andén a él, el chico de mi sueño, o mejor dicho su doble exacto, su réplica idéntica en el mundo real, el causante de todo. Está como todos los dias rodeado de sus amigos, con una chaqueta blanca, el pelo peinado hacia arriba, sus ojos azules, la boca tan pequeña.
Le miro pero un dia más, ni se da cuenta de que estoy haciéndolo. Como novedad hoy, le podría decir he soñado con él y que éramos amigos, y que nos acostábamos al final del dia.
Es muy guapo, ya sé que lo he dicho, exactamente como lo he soñado, y ha hecho que hoy me levante de nuevo como hueco por dentro, ardiendo, deseando otra vez, después de mucho tiempo sin hacerlo, a alguien a mi lado que me quiera un poco, me abrace, me diga tonterías al oido.
Nunca se monta en el mismo tren que yo.
Tanto él como sus amigos parecen esperar a alguien más siempre que llega más tarde que yo.
Le miro a través de la ventanilla , pues el tren también como todos los dias se pone en movimiento dejándolo atrás.
Hasta mañana le digo en silencio.
Comentario:
solo dios sabe donde iran mis comentarios
Comentario:
Nunca se monta en el mismo tren que yo.
Es la mejor frase que has escrito hasta la fecha. Lo define todo, sencillamente todo.
Sigue escribiendo, chaval.
Es la mejor frase que has escrito hasta la fecha. Lo define todo, sencillamente todo.
Sigue escribiendo, chaval.
Comentario:
Tio que buen sueño.. jode un monton despertarse en lo mejor eh? :P
Pos yo ni me acuerdo de lo que he soñado hoy >.<
Pos yo ni me acuerdo de lo que he soñado hoy >.<