52
Sexo.
Sexo en parques, en baños públicos de estaciones de tren y autobús, de centros comerciales, en plazas, en desiertos polígonos industriales y semi abandonadas carreteras, en pleno centro de la ciudad, en determinadas calles estrechas y oscuras donde una mirada o pasear por ellas simplemente dice por si solo tanto de una persona, acerca de lo que anda buscando, de lo que quiere. Todos los que a veces somos sus prisioneros y que no conseguimos saciarlo más que por unos cuantos minutos, por mucho que lo intentemos, salimos y entramos continuamente de ese circulo vicioso del que resulta imposible escapar por mucho tiempo pues siempre pide más, nunca es suficiente, sabemos de su existencia frente a la ignorancia general, del resto de la gente, conocemos las cosas que uno alli puede encontrarse y que ellos ni siquiera pueden imaginarse.
Sexo en discotecas, en sex shops, en saunas, en bares marcados en guias, que disimuladamente buscamos una tarde cualquiera, aburridísimos, mirándolos de reojo desde lejos, fingiendo ignorarlos al pasar justo a su lado, como si la cosa no fuera con nosotros. Sexo del que uno se avergüenza después de haberlo hecho supongo, incluso si ha fracasado en el intento y se ha quedado a dos velas. Sexo para degenerados según dicen, para gente frustrada y sin sentimientos, sin exigencias ni moral. Hace falta mucho valor, desesperación, estómago a veces lo reconozco, para meterse alli, en la misma boca del lobo, en ese mundo, como a veces lo hago. Estoy seguro que si pudieran les gustaría poder marcarnos para tenernos asi controlados del todo, poder chantajearnos en cualquier momento de nuestras vidas en que resultáramos incómodos. Sexo a solas, en tu habitación, sin molestar u ofender a nadie, son cosas que pasan por tu cabeza, eso nunca te lo podrán prohibir o controlar. Sexo del que nadie fuera de la puerta de tu cuarto sabe de su existencia, acerca de cuales son sus objetos de deseo. Sexo frente a una revista, a un ordenador, sobre una cama con la bragueta del vaquero abierta, los ojos cerrados, a solas, sexo sin nadie, es lo máximo que pueden tolerar, que te permiten, que yo mismo a veces para que negarlo creo que es lo normal, pues más allá roza la enfermedad. Sexo sin consecuencias pero que cada vez es más aburrido, que conduce únicamente a más y más sexo del mismo tipo, que te hace sentir como alguien repugnante, insaciable, sin control alguno. Sexo que te marca, que deja tu cara pálida, da un aspecto de cansancio a cada uno de tus gestos y movimientos, que hace aparecer unas oscuras ojeras surcando tu cara. Sexo que muchos por educación, como mi padre, supongo no lo mencionan delante mio pero que otros, como uno de los aprendices que de vez en cuando se pasan por la oficina si lo hacen diciéndome “chico, date pausa algún dia que te vas a morir sino”, a saber que pensaran ellos de mi, seguro que sospechan algo raro, o que a ciencia cierta ya saben que soy gay. Sexo, salgo de trabajar a las dos y media de la tarde y es como si desde que pongo un pie en la calle y soy libre, él me empujase por la espalda, me obligase a caminar más deprisa de lo que normalmente lo hago, me mostrará aquellos sitios a los que debo ir, me dijera lo que debo de hacer en ellos, me hiciera ignorar al mismo tiempo los buenos consejos que una parte de mi siempre me está dando . Sexo, hace tres meses que no estoy con nadie, quizás haya perdido todo lo que esté verano conquisté, quizás la carencia del mismo solo hace más difícil el volver a tenerlo, te posibilita conformarte más fácilmente con lo mínimo, quizás este verano como era rara la semana que no quedaba con alguien y me enrollaba con él por eso todo resultaba tan sencillo, tan espontáneo, sin problemas.
4 de enero de 2005; Llego a casa alrededor de las tres de la tarde y nada más ponerme el pijama voy a la cocina, cojo rápidamente la comida y con ella en una bandeja me encierro en mi cuarto, casi sin decir ni “buenas tardes” a mi madre. Enciendo el ordenador ansiosamente. Como frente a él, me desesperó la verdad al ver cuanto tarda en iniciarse todo pero para cuando he terminado con el postre ya estoy preparado, tengo elegido a un tio de veinticuatro años que quiere pajearse conmigo a través de la cam. Sin problemas. Acordamos no enseñarnos la cara y nos enfocamos directamente a la polla. Parece ser bastante peludo y gordito por lo poco que me enseña y nos la empezamos a machacar a la vez. Rápidamente, yo en un minuto me corro y a pesar de sus quejas entonces desconecto la cámara y no la vuelvo a conectar. ¡Me voy a preocupar yo de él a estas alturas! pienso mientras me meto en la cama y me tapo con la sábana, adopto la postura del cuatro y me quedo dormido escuchando algo de música. (Son preciosos nuestros besos) “Dos horas de descanso, justo lo que necesitaba” pienso luego al despertarme, de nuevo totalmente empalmado. Por lo que se distingue a través de la persiana ya está a punto de anochecer. Le enseño el bulto enorme que marca mi pijama a un hombre ya mayor, no me quiere decir la edad, con el que de nuevo voy a pajearme por cam pero si tengo algo comprobado es que a la mayoría de ellos lo que más les gusta y les pone es que te tumbes en la silla y les pongas el culo, les encanta, tanto por supuesto que son ellos los que se corren siempre primero y luego se desconectan, pero no importa, de verdad que no, me da igual, aquí no hay que ser educado ni nada de eso. Afortunadamente.
Son las seis y media cuando salgo a la calle de nuevo. Me gustaría ir al gimnasio la verdad pienso, solo para ver tios buenos en pelotas, ducharme si puedo junto a ellos y pajearme a su costa luego, pero desgraciadamente solo tengo abono para los fines de semana y festivos. Podría ir a Sants también pero ayer un moro de unos cuarenta años y con bigote que siempre anda por alli se me acercó e incluso se puso a hablar conmigo, a decirme que tenía mucho dinero y ganas de juerga, que si yo quería algo no tenía más que decírselo. Claro que lo peor fue cuando me dijo que me había visto hace unos dias con mis padres en el hall de la estación y se puso a preguntarme que donde había estado de vacaciones, a asegurarme que no tenía que preocuparme, que no me iba a hablar claro si me veía alguna que otra vez con mis padres. Como que empiezo a ser demasiado popular por alli y eso que nunca he hecho nada me doy cuenta. Llamo a Genis por primera vez este año y me dice que está fuera de Barcelona, con su familia, que su novio y él se han dado la carta de libertad, nada más decir esto me empalmo de nuevo, mi mente imagina demasiadas cosas que ahora si puedo intentar con él, me relata a continuación lo que fue su nochevieja. A través del auricular me habla de una sauna a la que fue y a la que me recomienda ir . Mientras hablo con él, como me da su dirección, dirijo sin dudarlo ni una sola vez mis pasos hacia ella, en busca de uno de esos chulazos que como el dice le arreglan a uno la tarde y la semana entera. Cuando la localizo le cuelgo con la promesa de que voy a entrar a ella a que me folle uno de ellos. Sin embargo al pasar por delante de ella para variar no me atrevo a desviarme para empujar la puerta de entrada o llamar al timbre y entrar, no sé lo que habrá que hacer. En el segundo intento que hago, tras un largo paseo por la calle en la que está, no ocurre sino más de lo mismo. Escondido tras un coche enfrente de ella, espero a que alguien que esté bueno entre a ella para hacerlo yo detrás suyo o a que se forme algo de cola y asi poder entrar yo un poco más disimuladamente. Sin embargo pronto me canso de estar asi y de nuevo me rindo, decido resignado volver a casa.
Ya he hablado una vez de A., un chico de dieciséis años de Alicante. Después de cenar esa misma noche me lo encontré en el messenger. Pusimos la cam y comenzamos a hablar. A mi me gusta, me hace gracia ver su cara, su habitación, las fotos de su cantante preferida siempre detrás suyo. Por supuesto acabamos haciéndonos una paja, como casi siempre que nos conectamos, el me dijo que era la cuarta del dia, yo aún iba por la tercera. Cuando terminamos nos pusimos a hablar durante un par de horas más o menos. A la una y media él me propuso hacerme otra paja más. Volvimos a enfocarnos la polla y comenzamos de nuevo a machacárnosla. Al poco rato le dije que yo no podía más, que estaba muerto y paré. El me dijo que mirara, que estaba a punto de correrse.
Efectivamente a los pocos segundos un chorro enorme salió de su polla yendo a caer cerca de su ombligo.
Nos despedimos poco después.
La cara que teníamos ya ambos hablaba por nosotros.
Sexo en parques, en baños públicos de estaciones de tren y autobús, de centros comerciales, en plazas, en desiertos polígonos industriales y semi abandonadas carreteras, en pleno centro de la ciudad, en determinadas calles estrechas y oscuras donde una mirada o pasear por ellas simplemente dice por si solo tanto de una persona, acerca de lo que anda buscando, de lo que quiere. Todos los que a veces somos sus prisioneros y que no conseguimos saciarlo más que por unos cuantos minutos, por mucho que lo intentemos, salimos y entramos continuamente de ese circulo vicioso del que resulta imposible escapar por mucho tiempo pues siempre pide más, nunca es suficiente, sabemos de su existencia frente a la ignorancia general, del resto de la gente, conocemos las cosas que uno alli puede encontrarse y que ellos ni siquiera pueden imaginarse.
Sexo en discotecas, en sex shops, en saunas, en bares marcados en guias, que disimuladamente buscamos una tarde cualquiera, aburridísimos, mirándolos de reojo desde lejos, fingiendo ignorarlos al pasar justo a su lado, como si la cosa no fuera con nosotros. Sexo del que uno se avergüenza después de haberlo hecho supongo, incluso si ha fracasado en el intento y se ha quedado a dos velas. Sexo para degenerados según dicen, para gente frustrada y sin sentimientos, sin exigencias ni moral. Hace falta mucho valor, desesperación, estómago a veces lo reconozco, para meterse alli, en la misma boca del lobo, en ese mundo, como a veces lo hago. Estoy seguro que si pudieran les gustaría poder marcarnos para tenernos asi controlados del todo, poder chantajearnos en cualquier momento de nuestras vidas en que resultáramos incómodos. Sexo a solas, en tu habitación, sin molestar u ofender a nadie, son cosas que pasan por tu cabeza, eso nunca te lo podrán prohibir o controlar. Sexo del que nadie fuera de la puerta de tu cuarto sabe de su existencia, acerca de cuales son sus objetos de deseo. Sexo frente a una revista, a un ordenador, sobre una cama con la bragueta del vaquero abierta, los ojos cerrados, a solas, sexo sin nadie, es lo máximo que pueden tolerar, que te permiten, que yo mismo a veces para que negarlo creo que es lo normal, pues más allá roza la enfermedad. Sexo sin consecuencias pero que cada vez es más aburrido, que conduce únicamente a más y más sexo del mismo tipo, que te hace sentir como alguien repugnante, insaciable, sin control alguno. Sexo que te marca, que deja tu cara pálida, da un aspecto de cansancio a cada uno de tus gestos y movimientos, que hace aparecer unas oscuras ojeras surcando tu cara. Sexo que muchos por educación, como mi padre, supongo no lo mencionan delante mio pero que otros, como uno de los aprendices que de vez en cuando se pasan por la oficina si lo hacen diciéndome “chico, date pausa algún dia que te vas a morir sino”, a saber que pensaran ellos de mi, seguro que sospechan algo raro, o que a ciencia cierta ya saben que soy gay. Sexo, salgo de trabajar a las dos y media de la tarde y es como si desde que pongo un pie en la calle y soy libre, él me empujase por la espalda, me obligase a caminar más deprisa de lo que normalmente lo hago, me mostrará aquellos sitios a los que debo ir, me dijera lo que debo de hacer en ellos, me hiciera ignorar al mismo tiempo los buenos consejos que una parte de mi siempre me está dando . Sexo, hace tres meses que no estoy con nadie, quizás haya perdido todo lo que esté verano conquisté, quizás la carencia del mismo solo hace más difícil el volver a tenerlo, te posibilita conformarte más fácilmente con lo mínimo, quizás este verano como era rara la semana que no quedaba con alguien y me enrollaba con él por eso todo resultaba tan sencillo, tan espontáneo, sin problemas.
4 de enero de 2005; Llego a casa alrededor de las tres de la tarde y nada más ponerme el pijama voy a la cocina, cojo rápidamente la comida y con ella en una bandeja me encierro en mi cuarto, casi sin decir ni “buenas tardes” a mi madre. Enciendo el ordenador ansiosamente. Como frente a él, me desesperó la verdad al ver cuanto tarda en iniciarse todo pero para cuando he terminado con el postre ya estoy preparado, tengo elegido a un tio de veinticuatro años que quiere pajearse conmigo a través de la cam. Sin problemas. Acordamos no enseñarnos la cara y nos enfocamos directamente a la polla. Parece ser bastante peludo y gordito por lo poco que me enseña y nos la empezamos a machacar a la vez. Rápidamente, yo en un minuto me corro y a pesar de sus quejas entonces desconecto la cámara y no la vuelvo a conectar. ¡Me voy a preocupar yo de él a estas alturas! pienso mientras me meto en la cama y me tapo con la sábana, adopto la postura del cuatro y me quedo dormido escuchando algo de música. (Son preciosos nuestros besos) “Dos horas de descanso, justo lo que necesitaba” pienso luego al despertarme, de nuevo totalmente empalmado. Por lo que se distingue a través de la persiana ya está a punto de anochecer. Le enseño el bulto enorme que marca mi pijama a un hombre ya mayor, no me quiere decir la edad, con el que de nuevo voy a pajearme por cam pero si tengo algo comprobado es que a la mayoría de ellos lo que más les gusta y les pone es que te tumbes en la silla y les pongas el culo, les encanta, tanto por supuesto que son ellos los que se corren siempre primero y luego se desconectan, pero no importa, de verdad que no, me da igual, aquí no hay que ser educado ni nada de eso. Afortunadamente.
Son las seis y media cuando salgo a la calle de nuevo. Me gustaría ir al gimnasio la verdad pienso, solo para ver tios buenos en pelotas, ducharme si puedo junto a ellos y pajearme a su costa luego, pero desgraciadamente solo tengo abono para los fines de semana y festivos. Podría ir a Sants también pero ayer un moro de unos cuarenta años y con bigote que siempre anda por alli se me acercó e incluso se puso a hablar conmigo, a decirme que tenía mucho dinero y ganas de juerga, que si yo quería algo no tenía más que decírselo. Claro que lo peor fue cuando me dijo que me había visto hace unos dias con mis padres en el hall de la estación y se puso a preguntarme que donde había estado de vacaciones, a asegurarme que no tenía que preocuparme, que no me iba a hablar claro si me veía alguna que otra vez con mis padres. Como que empiezo a ser demasiado popular por alli y eso que nunca he hecho nada me doy cuenta. Llamo a Genis por primera vez este año y me dice que está fuera de Barcelona, con su familia, que su novio y él se han dado la carta de libertad, nada más decir esto me empalmo de nuevo, mi mente imagina demasiadas cosas que ahora si puedo intentar con él, me relata a continuación lo que fue su nochevieja. A través del auricular me habla de una sauna a la que fue y a la que me recomienda ir . Mientras hablo con él, como me da su dirección, dirijo sin dudarlo ni una sola vez mis pasos hacia ella, en busca de uno de esos chulazos que como el dice le arreglan a uno la tarde y la semana entera. Cuando la localizo le cuelgo con la promesa de que voy a entrar a ella a que me folle uno de ellos. Sin embargo al pasar por delante de ella para variar no me atrevo a desviarme para empujar la puerta de entrada o llamar al timbre y entrar, no sé lo que habrá que hacer. En el segundo intento que hago, tras un largo paseo por la calle en la que está, no ocurre sino más de lo mismo. Escondido tras un coche enfrente de ella, espero a que alguien que esté bueno entre a ella para hacerlo yo detrás suyo o a que se forme algo de cola y asi poder entrar yo un poco más disimuladamente. Sin embargo pronto me canso de estar asi y de nuevo me rindo, decido resignado volver a casa.
Ya he hablado una vez de A., un chico de dieciséis años de Alicante. Después de cenar esa misma noche me lo encontré en el messenger. Pusimos la cam y comenzamos a hablar. A mi me gusta, me hace gracia ver su cara, su habitación, las fotos de su cantante preferida siempre detrás suyo. Por supuesto acabamos haciéndonos una paja, como casi siempre que nos conectamos, el me dijo que era la cuarta del dia, yo aún iba por la tercera. Cuando terminamos nos pusimos a hablar durante un par de horas más o menos. A la una y media él me propuso hacerme otra paja más. Volvimos a enfocarnos la polla y comenzamos de nuevo a machacárnosla. Al poco rato le dije que yo no podía más, que estaba muerto y paré. El me dijo que mirara, que estaba a punto de correrse.
Efectivamente a los pocos segundos un chorro enorme salió de su polla yendo a caer cerca de su ombligo.
Nos despedimos poco después.
La cara que teníamos ya ambos hablaba por nosotros.
Comentario:
chica sabrosa
Comentario:
chica sabrosa
Comentario:
La verdad que nunca he hecho "cruising". Hace poco me enteré de lo que era por el portal de chueca. Quizá tiene algo de morbo el pensar en el anonimato el estar en una sauna o en algún lugar nuevo.
El sexo anónimo del que hablas de la cam es algo extraño que no me gusta tampoco.
Está muy bien este post porque has resumido muchas tonalidades de disfrutar del sexo. Y me han gustado los comentarios sobre la cara. Creo que cuando era más joven si que estaba mucho más salido que ahora. Entiendo que el sexo ahora está super valorado porque por ahí uno sacia mucha ansiedad. Pero entiendo que no todo es sexo. Mi energía sexual o bien la utilizo para hacer sexo o para hacer otras tropecientas cosas. Efectivamente disfrutaría de una vida activa sexualmente si tuviera pareja.
Quizá la etapa de las experimentaciones para mí ya casi ha caducado y no he querido ni comenzarla. Llegará tarde o temprano. No me preocupa.
Sigo admirado por tu forma de escribir. Pero te quería hacer una pregunta... ¿todo esto forma parte de tu intimidad? Quiero decir... ¿nadie sabe que haces todas estas cosas? A parte de los que te leemos. Pienso que estar liberado sexualmente es fundamental. Algún día lo estaré... de momento me conformo con ser un mojigato.
un abrazo
El sexo anónimo del que hablas de la cam es algo extraño que no me gusta tampoco.
Está muy bien este post porque has resumido muchas tonalidades de disfrutar del sexo. Y me han gustado los comentarios sobre la cara. Creo que cuando era más joven si que estaba mucho más salido que ahora. Entiendo que el sexo ahora está super valorado porque por ahí uno sacia mucha ansiedad. Pero entiendo que no todo es sexo. Mi energía sexual o bien la utilizo para hacer sexo o para hacer otras tropecientas cosas. Efectivamente disfrutaría de una vida activa sexualmente si tuviera pareja.
Quizá la etapa de las experimentaciones para mí ya casi ha caducado y no he querido ni comenzarla. Llegará tarde o temprano. No me preocupa.
Sigo admirado por tu forma de escribir. Pero te quería hacer una pregunta... ¿todo esto forma parte de tu intimidad? Quiero decir... ¿nadie sabe que haces todas estas cosas? A parte de los que te leemos. Pienso que estar liberado sexualmente es fundamental. Algún día lo estaré... de momento me conformo con ser un mojigato.
un abrazo
Comentario:
Siempre me ha intrigado el tema sauna... pero nunca he ido a ninguna.
Sants es paraíso cruising, aunque hay muchos menores moros que se prostituyen, ¿no?
Una paja (o dos) o tres o cuatro (uf, no hacen daño a nadie, ¿no?
Sants es paraíso cruising, aunque hay muchos menores moros que se prostituyen, ¿no?
Una paja (o dos) o tres o cuatro (uf, no hacen daño a nadie, ¿no?
Comentario:
Al final A. te ganó jejeje. Por cierto yo pasé mas de una ocasión por sants y no te recuerdo XD
Y sobre el post anterior mi casa es parecida a la tuya, la vida de mis padrs y la mia van por caminos paralelos pero distantes.
Saludosss
Y sobre el post anterior mi casa es parecida a la tuya, la vida de mis padrs y la mia van por caminos paralelos pero distantes.
Saludosss
Comentario:
Creo que muchos de nosotros en un momento u otro nos metemos en la boca del lobo y que en muchas ocasiones acabamos pensando que no tendríamos que haberlo hecho y que no volveremos ha hacerlo y que lo que buscamos es algo más y de otra forma... pero... en momentos de necesidad volvemos a caer. Supongo que todos tenemos etapas.
Me encanta como escribes, me gustaría te pasaras por mi blog al igual que me gustaría colaborases.
Saludos desde “Dos manzanas”.
Me encanta como escribes, me gustaría te pasaras por mi blog al igual que me gustaría colaborases.
Saludos desde “Dos manzanas”.
Comentario:
Creo que muchos de nosotros en un momento u otro nos metemos en la boca del lobo y que en muchas ocasiones acabamos pensando que no tendríamos que haberlo hecho y que no volveremos ha hacerlo y que lo que buscamos es algo más y de otra forma... pero... en momentos de necesidad volvemos a caer. Supongo que todos tenemos etapas.
Me encanta como escribes, me gustaría te pasaras por mi blog al igual que me gustaría colaborases.
Saludos desde “Dos manzanas”.
Me encanta como escribes, me gustaría te pasaras por mi blog al igual que me gustaría colaborases.
Saludos desde “Dos manzanas”.
Comentario:
si te sirve de consuelo no eres el unico que se mete de vez en cuando en la boca del lobo, muchos lo hacemos y salimos tb con la misma sensacion... Alguna vez eso me ha pasado factura... en fin.
Comentario:
Ha de ser jodido ser tan sexual, estar tantas horas pendiente de una necesidad.
Yo en este sentido he tenido suerte. Hasta hace poco pasaba con un par de pajas a la semana. Últimamente voy más caliente y casi cada dos días cae una.
Durante un tiempo también me metí en la boca del lobo como dices tu y tuve más de un susto.
Por cierto, te recomiendo un lugar que no sé si te lo has descuidado o es que no lo has frecuentado pero que no está mal: Las playas nudistas gays. Yo he ido en los dos últimos veranos.
Ah me gusta mucho la forma que le das a tus post. Un besazo
Yo en este sentido he tenido suerte. Hasta hace poco pasaba con un par de pajas a la semana. Últimamente voy más caliente y casi cada dos días cae una.
Durante un tiempo también me metí en la boca del lobo como dices tu y tuve más de un susto.
Por cierto, te recomiendo un lugar que no sé si te lo has descuidado o es que no lo has frecuentado pero que no está mal: Las playas nudistas gays. Yo he ido en los dos últimos veranos.
Ah me gusta mucho la forma que le das a tus post. Un besazo