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Un susurro.
Ni se puede distinguir lo que digo.
De hecho pienso que voy a decir una cosa y acabo diciendo otra que, aunque parecida, no es la misma.
Caminando por la calle, a la salida de la piscina, que es cuando sucede, apenas se entiende algo y casi nadie puede escucharlo además.
Cansado: esa es la única palabra que coincide entre la frase inicialmente prevista por mi y la que finalmente termino por decir.
Quizás, eso si, puede que lo haya entendido alguien.
Cansado:
De mi ciudad.
De mi trabajo.
De mi vida.
De mi futuro.
De mi presente.
De mi pasado, incluso del que nunca me enteré.
Los polvos que llegan demasiado tarde.
Pero no porque disfrute ahora de ellos, años después de lo que hubiera sido lo deseable, sino porque.....resulta que existieron y yo ni me enteré.
Puede resultar incomprensible pero trataré de explicarlo un poco y me volveré para ello a situar alli donde yo estaba hace dos domingos, después mi aventura con el chico rubio de la camiseta sin mangas, nada más salir de S. junto a ZZZZZ.
Era en una de las saunas más céntricas de Barcelona, poco antes de las siete de la mañana.
Dándote una vuelta por ella, nada más salir de los vestuarios, ya te dabas cuenta que apenas cabíamos más gente de la que ya estábamos alli dentro, restregándonos los unos contra los otros cada vez que nos teníamos que poner en movimiento y a veces sin tener incluso que hacerlo, solamente para probar un poco el material.
Ocurrió que apenas pusimos un pie, ZZZZZ me lo comentó al oido, “oye aquel de alli no te quita el ojo de encima” y yo, nada más dirigir mi vista hacia él, caí entonces en la cuenta que esa persona que efectivamente me miraba con cierta asiduidad, no era sino el amigo del gimnasio del Joan, un tio super musculado y medio calvo, con perilla, que alli dentro por cierto ya ni se molestaba en llevar toalla.
Las cosas a partir de ese momento, o mejor dicho minutos después, cuando también él se percató que yo también le miraba, se aceleraron pero no en el sentido que cabría esperar, simplemente él se acercó a mi, me preguntó si no prefería que nos fuéramos a la calle a tomar algo en vez de estar alli dentro, y yo le dije que si.
Básicamente hablamos de Joan. Y de mi también. Al parecer, y según lo que el mismo Joan le había contado, a él no le gustaban ya los tios, sobre todo después de que una vez me hubiera dejado comérsela para poder comprobarlo y disipar asi sus dudas. Y yo, la historia continuaba, estúpido de mi, me había encaprichado a partir de ese momento de él y se la había acabado comiendo en muchas otras ocasiones durante ese último año en que fuimos amigos, hasta que, claro, un dia con todo el “dolor de su corazón” , él, Joan decidió que lo nuestro no podía continuar y debía de acabar lo antes posible.
Supongo que pude haberlo hecho, que sentado en esa cafetería yo podría haber bajado por un momento de la nube en que me encontraba escuchando aquella historia y haberle dicho la verdad a M. que es como se llama.
Pero la verdad ni se me pasó por la cabeza poner en tela de juicio la historia del Joan, no sé porque. Hasta prefería que él me viese de esa manera que de la que yo sé que es la verdadera. No me hubiera creído además, seguro, asi que ¿para que intentarlo?.
Para empezar Joan también le había rechazado a él cuando ya estaba a punto de llevárselo a la cama, y ¿viéndome a mi en una sauna con un tio de cuarenta a mi lado y comiéndomela a ratos, que fuerza de convicción iba a tener mi versión de la historia?
Ninguna.
La gente desaparece.
Cambian de móvil.
Se abren una nueva dirección de email.
Se mudan a otra casa.
Tengo muchas ganas de que un montón de gente desaparezca ya para siempre de mi vida.
Daría lo que fuera para que el cartel que hay en su casa indicando que está en venta desapareciera ya y asi supiera que no voy a tener que verlo algún que otro dia más, en el pueblo, la playa, por las noches en la terraza donde trabaja de camarero.
Vale que él era el guapo, el que sabía jugar a fútbol, el popular, quien a veces defendía lo que yo no sabia defender y marcaba encima los goles, pero eso no da derecho a todo....
¿Debería al encontrarme un dia de estos con él darle las gracias cínicamente por todas esas veces en que se la sacó y se sacrificó, tan solo para que yo no estuviera tan triste, tan frustrado, y tuviera al menos un recuerdo al que aferrarme?
¿Por qué parece querer sabotearlo todo para convertirlo todo en mierda?
¿Acaso no quiere que guarde ni un buen recuerdo suyo? O ¿ Busca únicamente dejar un cuarto de lo que ha sido mi vida completamente vacio, sin sentido?

Comentario:
Tío, cada vez que leo tu blog me quedo destrozado. Incluso con episodios que no se parecen en nada a cosas que me hayan pasado a mí me dejas hecho polvo. Debe ser que en el fondo tenemos sentimientos muy parecidos, o nos afectan las mismas cosas. Yo he estado enamorado de mi mejor amigo, y si lo sigue siendo supongo que es porque nunca me dejó que se la chupara (nunca se lo pedí, por supuesto, pero él sabía que yo estaba loco por él).
Realmente, creo que Joan te utilizaba, y también creo que si alguien que se deja chupar la polla por un chico es porque se siente atraído por ellos, aunque sea un poco.
Desde luego, lo mejor para tí es que desaparezca de tu vida totalmente, porque si no te va a estar doliendo continuamente, aunque ya no sientas nada por él.
Un saludo!
Realmente, creo que Joan te utilizaba, y también creo que si alguien que se deja chupar la polla por un chico es porque se siente atraído por ellos, aunque sea un poco.
Desde luego, lo mejor para tí es que desaparezca de tu vida totalmente, porque si no te va a estar doliendo continuamente, aunque ya no sientas nada por él.
Un saludo!
Comentario:
Hace un par de días me encontraba igual que tú.
Pero todo se pasa en esta vida, lo malo también.
Un abrazo
Pero todo se pasa en esta vida, lo malo también.
Un abrazo
Comentario:
cada día escribes mejor