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Luna volvió de vacaciones enfadada con sus padres, con su familia del pueblo, con las chicas con las que en el mismo había compartido amistad años atrás y que sus tios se habían encargado de buscarle para que no anduviera sola, consigo misma por no haber conseguido quedarse en Barcelona, y también con mucho miedo, miedo a que todo se hubiera esfumado, yo para empezar, ese mundo que acababa de descubrir de bares gays y de lesbianas y en el que pensaba que ella podía ser muy feliz, miedo a que nada en su vida cambiara tal y como en sus peores momentos de aburrimiento durante el mes de Agosto había presentido.
Por eso el primer dia que nos vimos fuimos ,a sugerencia suya, a mi no me apetecía nada, a una de esas asociaciones de gays y lesbianas pues no es que ella quisiera conocer a una o dos chicas esa tarde-noche, no, quería conocer al menos diez o quince chicas a las que poder recurrir una posible tarde de aburrimiento y que de paso, le garantizaran por tanto que una vuelta atrás era ya imposible.
C. nos abrió la puerta y ya desde el principio noté como había una conexión entre ellas.
Alli pasaba mucho más, aquello iba más lejos que una lesbiana de pelo blanco informando a una chica que no ve y a su amigo gay también, acerca del grupo de jóvenes, de sus horarios y sus actividades.
De pronto me pareció, me di cuenta que entre ellas había un montón de terreno en común, libros básicamente, y Luna disfrutaba tanto hablando con ella como C escuchándola, era yo de repente el que estaba fuera, sin nadie con el que disimular y que justificase mi presencia alli.
A las ocho apareció Guille y bueno, como éramos los únicos chicos que había esa tarde en el local, empezamos a hablar.
Me garantizó que con ellos uno podía ligar todo lo que quisiera, que la gente era super maja, que se lo pasaban genial. Yo por supuesto no me fié de nada e hice bien, porque luego cuando salimos camino a P. para empezar la noche me di cuenta que, si, era cierto, pues empezaba a tener algún que otro moscón encima de dicha asociación lo mismo que él, pero a diferencia suya a mi como que no me hacía ninguna gracia enrollarme con ninguno de ellos.
No es que físicamente no me gustaran, que también, es que después de los rollos que había tenido que soportar en su charla para nosotros, los jóvenes, después de todo lo que tanto lo habían criticado, que estuviéramos alli en S. y ellos metiéndome mano en cuanto que podían, como que no me cuadraba.
A mi no me gusta pasarme horas y horas hablando de los gays y de las lesbianas, pronunciando cada dos frases dichas palabras, que me vendan una historia y que la realidad luego sea otra, esa que tanto critican.
A mi no me gusta que me miren desde sus treinta y muchos años, desde sus carreras de psicología y magisterio terminadas, desde los cuatro o cinco idiomas que hablan, como si fuera un imbécil o necesitase de su guia.
A Guille le encanta que lo adulen, quizás porque es muy joven, ya me di cuenta esa primera noche, y a mi también pero solo si es de verdad, no con el único propósito de chuparme la polla.
Aunque esos si, debo decir que C. no tiene nada que ver con esto, pues los muebles que nos faltan a los gays en la cabeza parecen tenerlos todos ellas, las lesbianas, asignados.
Si que es cierto que he estado tentado de comentarle a Luna que no tiene que liarse con la primera persona que conoce, que está diciendo demasiadas veces la palabra “te quiero” en voz alta y en presencia suya, que no es buena idea que para Navidades se vayan a vivir juntas, pero yo no soy nadie para decirle nada. No quiero que piense que le estoy tratando de amargar los mejores dias de su vida , voy a dejar que todo siga su curso natural pues.
ZZZZZZ por lo que parece puede pasarse horas comiéndome el culo.
Luego, le gusta que abra un poco las piernas para empezar entonces con la parte posterior de mis huevos.
Cada vez que me corro ZZZZZ se unta su capullo y los pezones con mi leche. Y entonces, cuando después de chupármela un rato ve que se me vuelve a poner tiesa en su boca, me empieza a follar diciendo en alto mi normbre una y otra vez.
ZZZZZ por último me pide por favor que me haga una paja como si él no estuviera presente y en cuanto que me corro yo por segunda vez el también lo hace casi al mismo tiempo.
Pero ZZZZZ también se enfada conmigo por tonterías.
La última vez este pasado sábado por ejemplo, delante de C y Luna, tan solo porque yo estaba cansado y a la una le dije que me iba a casa.
“No me engañes, que sé que te vas con algún otro, con el Guille ese seguro, que sepas que me importas una mierda” me gritó delante de todos en plena calle.
Tumbado en la cama unos minutos después decidí que habíamos terminado definitivamente, que no iba ni a molestarme en volver a contestar a uno solo de sus mensajes.
No merece la pena seguir intentándolo.
