ALEX //
Mis diecinueve, veinte y veintiún años de aqui para allá, siempre en Barcelona
Acerca de
Mis diecinueve, mis veinte y mis veintiún años, de aqui para allá, siempre en Barcelona.
Sindicación
 
54


Puedo parecer seguro un idiota, medio tonto, un niñato incluso que no se entera de nada, al que no merece la pena tener, por el que es mejor no arriesgarse ya que seguro que se vuelve atrás, no se atreve sin ni siquiera probarlo. Incluso puedo ser el perfecto calienta pollas, en el peor de los sentidos, no es de extrañar entonces.


También puedo parecer un putón, alguien que hace eso mismo todos los dias, a la mínima, en cuanto que alguien interesante se le pone a tiro, alguien que nunca busca algo más allá, que solo le preocupa vivir el momento, ¡menudo ejemplar!.


Trato de buscar las razones. Simplemente es eso. Nada más.


Yo ya estaba a punto de terminar. Únicamente me restaba hacer cuatro largos más. La idea de terminar por fin de nadar, irme a casa y alli darme una larga ducha con agua caliente se abría paso en mi cabeza como la mejor opción posible, luego cenaría y me iría a dormir pronto para estar el domingo descansado y de esa forma empezar el lunes la semana no tan agotado como habitualmente lo hago. El plan era perfecto para que negarlo.

La primera vez fue al sacar la cabeza del agua tras una brazada para respirar. El estaba junto al trampolín, a lo lejos aún. Parecía guapísimo, con un cuerpo impresionante. Me agarré al borde de la piscina al terminar y antes de volver a ponerme en marcha de nuevo y tras despojarme de las gafas de buceo, me detuve en observarle por fin a fondo, desde abajo, donde por cierto aún parecía más espectacular si cabe. Fije la mirada primero en sus larguísimas piernas depiladas por completo, ascendí descaradamente hacia su cintura, donde un ceñidísimo bañador rojo marcaba totalmente aunque sin grandes detalles todo lo que tras de él se ocultaba, seguí subiendo por el pecho también depilado, perfectamente formado, con dos pequeñísimos pezones cada uno a un lado.

Eran de esos ideales para besarlos una y otra vez, acariciarlos con la lengua durante varios minutos, juguetear con ellos con los dedos de la mano sin cansarte lo más mínimo de hacerlo, apretarlos hasta que él diga basta, por favor.

Acabé por último en su cara, la típica de un guaperas de unos veinte años aproximadamente, pijín, muy moreno en pleno invierno, situada la misma justo debajo de su largo pelo, probablemente muy rizado y oscuro por lo que se intuía, se adivinaba de los largos mechones que salían por debajo de su gorra de baño.

De pronto pareció volar, ajeno a que yo lo observaba embobado, saltando casi por encima mio. A mi espalda entonces oí poco después el estruendo provocado por su cuerpo entrando en contacto con el agua, por sus fuertes brazadas después, a continuación. Como estábamos solos ocurría que únicamente oíamos los ruidos que tanto él como yo podíamos producir y debido a que yo estaba en silencio absoluto, agarrado aún al borde de la piscina, incrédulo, sorprendido por mi buena suerte, solamente estaba ese eco profundo que se escuchaba, que cruzaba la piscina de un lado a otro cada vez que él avanzaba hacia mi de nuevo.


Me cruce con él bajo el agua unas cuantas veces, minutos después, los dos nadando a braza, y su cuerpo de nuevo, teñido por entero de un color azul, parecía de esta forma estar lleno de pliegues y curvas, ser un perfecto relieve, rebosar de fuerza bruta a juzgar por la velocidad que llevaba. Nunca lo conseguiré, nunca lo conseguiré pensé al salir de la piscina.


Entré en la zona de las duchas completamente desnudo esperando el momento en que él apareciera. Estuve bajo el chorro del agua fria varios minutos y en vista que no venía volví a meterme en el vestuario que como la piscina estaba completamente vacio.

Volví a las duchas con el champú en la mano y prolongué lo máximo posible el enjabonado del pelo, del cuerpo. Me aclaré finalmente y en vista que no aparecía me senté en un banco esperando oir sus pasos por el pasillo, era curioso pero de lo nervioso que estaba ni se me empalmaba.

Estaba ya a punto de desistir cuando de pronto oí aquello que llevaba casi media hora esperando oir.

Entré de nuevo en la zona de las duchas, por tercera vez y efectivamente alli estaba él por fin, con su bañador rojo, eligiendo ducha. Me coloqué de nuevo en la de la esquina y él tras pensarlo durante unos cuantos segundos se colocó justo a mi lado. Nos habíamos mirado el uno al otro al vernos de nuevo, nos habíamos dicho un tímido hola para después, a continuación mirar cada uno hacia otro lado. De nuevo el silencio reinaba, tan solo interrumpido por los fuertes latidos de mi corazón que hasta él probablemente oia, por el sonido de el agua golpeando contra él suelo, la mia primero, totalmente fria, la suya poco después, caliente.


A través del agua vi disimuladamente como colocaba su cara frente al chorro del agua, como el agua teñía sus labios de un color rojo de lo más vivo, del mismo color casi el resto de su cara y su cuerpo. Llegó el momento y por fin agachándose de pronto se quitó el bañador. Tomé todo el aire posible. Al incorporarse y entre un rio de jabón que me caía desde la cabeza pude ya distinguir por fin su polla, no muy grande pero si bastante larga, su culo bastante pequeño, empecé entonces ya obviamente a tener problemas para controlarme, comencé a dudar en si lanzarme a por él o no, decidiéndome prudentemente por la segunda opción. Seguí observándole a través del chorro de la ducha, como se enjabonaba la cabeza, el cuerpo entero. Su polla bajo el agua parecía tan brillante, su culo al agacharse para coger más champú estuvo tan cercano de pronto a mi polla. De vez en cuando algunas gotas de el agua que el usaba, muy caliente, me salpicaban y era como si de alguna forma su cuerpo rozase al mio, lo acariciara, le diera algo de calor, a él también el jabón le caía por la cara, acumulándosele en la parte superior de esos labios entreabiertos que yo miraba con tanto deseo, sobre los hombros, en la zona de los testículos, hasta que entonces un chorro de agua de repente lo hacía desaparecer, deslizándolo hacia abajo, rozando hasta conseguir caer al suelo sus pezones, sus caderas, ambos lados del culo. Como ya no podía más , acercándome un poco más a él, me puse de espaldas, enseñándole mi culo que de lejos es la parte de mi cuerpo en la que tengo más confianza. Asi, de esta forma, ya bastante empalmado y aún bajo un chorro de agua muy fria, creí que él tampoco podría aguantar ya más mucho más y de pronto me empezaría a follar, a manosearme todo el cuerpo.

Cesó el chorro que salía de su ducha. El corazón me latió de pronto aún más fuerte si cabe. Colocándose una toalla alrededor de la cintura, mirándose al espejo, fui testigo de como pese a todos mis intentos finalmente dirigió sus pasos hacia los vestuarios. Volví a quedarme solo.

Un minuto después yo hice lo mismo.

Al entrar en ellos de nuevo nuestras miradas se volvieron a cruzar. Tirando la toalla sobre el banco, quedándome de nuevo desnudo, me dirigí hacia la sauna. Al entrar en ella y a través del cristal de la puerta vi como me miraba.

Esperé unos diez minutos y aunque al principio estaba totalmente convencido que se había acabado por fin mi periodo de sequía ,luego a medida que fueron pasando los minutos la cosa en todos los sentidos fue decayendo.

Un charco de agua en el sitio donde hace unos minutos el había estado era ya todo lo que quedaba de él cuando puse mi pie de nuevo en el vestuario, repleto de rabia, casi temblando, medio mareado.


Lo miré.

Luego fui a las duchas de nuevo preguntándome si a partir de ahora tendría que venir mejor a nadar los sábados por las tarde en vez de por la mañana.

Tan solo para volverle a ver.


No pude evitar machacármela alli mismo, en la esquina, bajo un chorro de agua caliente esta vez.


 
Comentario:
Me pone cachondo solo leerlo, esque la situacion no es para menos,pero a mi me pasa lo que a ti, que la timidez no nos deja actuar como deberiamos y se nos escapan muchas cosas,pero creo que eso está muy extendido.
 
Comentario:
a ver no inviertas tanto en algo que luego al no cumplirse tus expectativas te deja hecho polvo. quizás habria que ser mas directo al principio, y nada de hablar, miradas y sonrisas, si el otro te responde ya está, que te siga él. que es esto de estar media hora esperando en el vestuario? next time will be better!!
 
Comentario:
ok alex, muuuy caliente tio

Y muy bueno el video Aleix hai bocas q son como prezipizios el primer orgasmo es bueniiiisimo solo hai q fijarse en los dedos del pie

GUSTOSSSSSSSSSSSSSSSSO!!!
 
Comentario:
Te si lo haces bien te puede pasar lo que en este video

http://www.mytempdir.com/387056
 
Comentario:
Yo me dejaria ver si es que tienes la suerte de quedarte solo con el otra vez aunque seguramente no sera el caso, te duchas bien tranquilo, con agua calentita, despacito, relajandote y si otra cosa no se relaja tu tranquilo deja que se levante, que se ponga morcillona, te vas a la sauna, en fin disfruta el momento tio, el si quiere algo ya lo notaras y si no quieer nada pues te has dado el gustazo de que un chulazo te observe y quien sabe si luego en la soledad de su cuarto recuerda tu ducha y se la machaca pensando en ti. Veo que has avanzado y vas a las duchas y a la sauna en bolas tio eso tienes que hacer dejar que te vean y disfruta. Leyendo tu post mi corazon casi se me sale del pecho tio una situacion mogollon morbosa, esas cosas aunque te empalmes no te comprometen tio y puedes sacar tajada del asunto
 
Comentario:
La escena de la piscina me hace recuerdo a una buena película de Almoldóvar...a tí no??
 
Comentario:
Por que primero no te haces amigo suyo?? deja de ser tan tímido, así se comienza.
 
Comentario:
A lo mejor el tío no es gay... Y ni viendotela empalmada tienes nada q hacer.
 
Comentario:
Deberias dejar que te la vea medio empalmada tio pasa de todo y dejate llevar
 
Comentario:
Hombre, yo que tu iria los sabados por la tarde, pero porque seria incapaz de madrugar un sabado por la mañana... despues de haber salido el viernes por la noche, resacoso y arrastrando el cansancio de toda la semana si me meto en la piscina seguro que echo un gran vomito justo al completar los primeros 25m... No cambiaria mis habitos para verle el paquete a un tio con bañador rojo.
Un saludo
No