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Mis diecinueve, veinte y veintiún años de aqui para allá, siempre en Barcelona
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Mis diecinueve, mis veinte y mis veintiún años, de aqui para allá, siempre en Barcelona.
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ASI ES COMO DEBERIA SER ESTE BLOG

Luna y yo quedamos como todos los lunes por la noche delante del Citrus para ponernos al dia de nuestros respectivos fines de semana.

Aunque llegaba tarde la verdad es que no me molesté lo más mínimo en darme prisa pues ella ,de sobras, ya se ha acostumbrado a mis retrasos y sabe como ocupar el tiempo durante los mismos.

Anoche cuando la vi desde lejos estaba guapísima con su traje negro de Adolfo Domínguez y su bolso a juego Marc Jacobs, aunque yo tampoco debía de estar nada mal con esa chaqueta Burberry por la que el sábado había pagado una fortuna.

Luna es una chica increíble, (te quiero un montón y tu lo sabes, me sabes escuchar como nadie, haces que no me vuelva loco), y por eso yo me alegro tanto como ella que todo le vaya ahora mismo tan genial y que esté en una especie de luna de miel con su trabajo, en el que por cierto dice sentirse por fin tan realizada aparte de excelentemente pagada añado yo.


¿La cena?, bueno pues fue lo mismo que otras muchas cenas de Lunes entre ambos.

Regadas en vino francés, con un postre excesivo que solo pedimos por gula, sabiendo de antemano que no íbamos a poder con él y sobre todo, con los dos poniendo verde a todos esos que creen ser lo más y son feos y vulgares, a los no muy agraciados físicamente que hasta se nos acercaron el sábado en busca de cacho.

Esa es obviamente nuestra actividad favorita, la que tanto nos divierte y a la que I., que aparte de conocido nuestro es el gerente del restaurante, siempre se nos acaba por unir cuando la mayoría de sus clientes ya se han ido. El si que sabe de historias para aburrir, para hundir definitivamente a todos esos personajillos que parecen moverse por encima del bien y del mal, siendo casi intocables, lástima que nunca cuente nada aparte de solo unos míseros detalles que nos dejan a Luna y a mi intrigadísimos, cavilando durante el resto de la semana acerca de quienes pueden ser sus protagonistas.

Luna y yo nos despedimos cerca de medianoche hasta el viernes, en que iremos a ver a el Pou, la Espert y la Sardá al teatro.

I y yo nos perdimos luego en un pequeño bar donde cada infusión que te pedías te la cobraban a precio de cubata como mínimo.

Finalmente acabamos en su ático de Gracia, follando y por eso cuando hoy a las siete sonó el despertador pensé que no iba poder levantarme habiendo dormido tan poco como lo había hecho.

Sin embargo I. que llevaba unos minutos ya despierto aprovechó mientras me duchaba para prepararme uno de sus célebres desayunos y con ellos, el resto del dia la verdad ha sido coser y cantar.

Tan simple como eso.


Y ASI ES COMO SIN EMBARGO ES



Salí a toda prisa de la piscina pues iba con el tiempo justo.


Corriendo como un poseso llegué a la puerta del Mc Donalds a las nueve y cinco de la noche y como no había nadie allí supuse que una vez más Luna llegaba tarde, asi que lo que hice fue sentarme a esperarla a la salida de la parada del metro.

Como quince minutos después no había llegado todavía, la llamé al móvil, pensando que a lo mejor como no había llegado yo puntual se había ido, y bueno, nada más hablar con ella me di cuenta que lo que había pasado realmente es que se había olvidado por completo de nuestra cita.

Me contó como excusa que esa tarde en “la secta” su novia y ella junto a más gente habían estado involucrados en alguna discusión apasionante sobre algo relacionado con los gays y las lesbianas claro, y que por supuesto lo nuestro se le había pasado por completo.

Estaban ellas dos y Guille en el coche de la novia de Luna deduje por lo que se oía, y bueno, entonces no se me ocurrió otra cosa que decirle que por supuesto que no hacía falta que viniesen ya, que ya me las arreglaría yo solo. Ella me habló de quedar este sábado para ir a nadar y yo le dije que si, que claro, pero como sé de sobras que le saldrá algo yo me iré por mi cuenta y si me llama pues mira, mejor.


“Hola” oí a mi espalda nada más colgarle el teléfono.

Un “hola” pronunciado con temor por no saber si esa persona a la que se lo dices te va a contestar o directamente va a pasar de ti.

Pero yo que sabía de sobras quien podía ser, quien era él, sin ni siquiera darme la vuelta del todo como que le contesté lo más amablemente que pude.


Genis se ha dejado el pelo más largo, ha adelgazado un poco también, y en chándal como yo anoche parecía recién salido de otro gimnasio diferente al mio, aunque en realidad de donde venía fuera de trabajar en la cadena rival en la que curiosamente acabamos cenando los dos, poniéndome él al dia de su vida.

No se fué a Ibiza en verano, simplemente se esfumó porque estaba demasiado metido en lios y era lo mejor. El fin de semana pasado por cierto reapareció y bueno, menudo éxito según me dijo, la gente le paraba constantemente para preguntarle que había sido de él....

Hay gente que puede pasarse horas hablando de si mismo, que piensa que el mundo gira alrededor suyo, que se cree que por ser conocido y adulado por cuatro personas es ya el rey de la noche, que muestra orgulloso un tatuaje en japonés en su cuello y se te pone a hablar de house como si a estas alturas eso significase ya algo....


Cuando hoy a las siete sonó el despertador no sé porque le añadí a él como un motivo más para levantarme.

Me había despertado frotándome contra el colchón, recordando, imaginando todo lo que podría volver a pasar entre ambos ahora que él había vuelto y yo estaba en su lista de pases Vip, consumiciones gratuitas en el after para que el va a trabajar.

Pero no, pasaran muchas muchas cosas en mi cabeza seguro, pero en ningún sitio más.

Asi es como resulta más excitante ya.



No