ALEX //
Mis diecinueve, veinte y veintiún años de aqui para allá, siempre en Barcelona
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Mis diecinueve, mis veinte y mis veintiún años, de aqui para allá, siempre en Barcelona.
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Chico muerto: en el último tramo de la Avenida Diagonal anoche a eso de la una de la madrugada, temblando de frio, sintiendo como si alguien le metiera los dedos en los ojos y no se los quisiera bajo ningún concepto sacar, haciendo recapitulación pese al dolor de cabeza, recordando el dia que como siempre comenzó a la siete de la mañana cuando el despertador sonó.

Luego vino trabajo y luego la universidad y por último la vuelta al trabajo, donde y gracias a un libro de Excel que hace tres años compró para pasar un par de esos dias aburridos que antes tenía , afortunadamente J y él no se han tenido que pasar el resto de la noche pasada trabajando, han salvado el culo, han podido terminar a tiempo el trabajo justo cuando nadie apostaba por ellos y ya calculaban que tipo de bronca les iba a caer encima el próximo lunes.


Hay cientos de coches que pasan a toda velocidad a su lado, llenos de chicos y chicas con ropas de colores, y canciones alegres cantadas por tipos tristes, sonando a ráfagas en sus equipos de sonido, envolviéndole en plena madrugada, pero a él ya no le importa, no le obsesiona como antes lo hacía, ese no es su mundo y lo sabe,

¿Dónde quedaron su sonrisa, sus ganas de salir una noche tras otra, su capacidad de enamorarse de un chico casi al dia, sus ganas, sus deseos de ser cien por cien feliz, su fé ciega en ello, en que lo iba a conseguir?

No lo sabe.

Mejor asi.



Chico muerto: quizás su padre pudo intuirlo todo, quizás notó que estaba a punto de venirse abajo cuando fue a recogerlo esa misma noche en coche a la puerta de la oficina para que no gastase el dinero en un taxi. Por eso a lo mejor decidió nada más ver como cerraba la puerta y se ataba el cinturón de seguridad, viéndolo tan mal, llevarle a dar una larga vuelta por la ciudad antes de volver a casa.

Aparecieron los dos en el barrio humilde donde hace muchos años vivían en un edifico muy alto y que hoy tiene un anuncio luminoso enorme en su azotea, y su padre, mientras lo recorrían muy lentamente, sin bajarse por supuesto del coche, le habló a él de lo último que él quería que le hablasen, mencionando una por una todas esas palabras que a nadie le gusta hoy en dia pronunciar, que están tan pasadas de moda: todos esos consejos que él duda que muchos otros padres den hoy a sus hijos o quieran realmente para ellos.

“Tienes que trabajar mucho sin esperar recompensa a corto plazo, tienes que ser responsable, tienes que ser honesto, guiarte por una ética etc etc, hacer lo que te digan”... Sus planes de futuro además, según le informó casi sin solución de continuidad, pasaban por en cuanto que él terminase la carrera, vender su parte del negocio a su socio y si él ya estaba asentado del todo ¿? volverse a Sevilla para pasar alli al menos medio año.

Menuda bomba.


De alguna forma a él, a partir de ese momento, le quedó pues más que claro que solo le quedaba una opción, seguir adelante, ser fuerte. No podía ni debía rendirse pues si lo hacía ahora ya estaba sembrado el precedente para el resto de su vida.

Aguantaría.

Si, aguantaría.

Fué curioso, una sorpresa por supuesto, ver a su padre y a su madre de repente con planes a largo plazo , planes a largo plazo en los que él ya por primera vez no contaba nada o casi nada, no era el centro en torno al cual todos ellos giraban.

Pensó más tarde, al entrar en su cuarto, que no era nada alegre, como siempre había pensado que lo sería, sino más bien todo lo contrario. De alguna él quería seguir viviendo, cenando, comprando en el Carrefour con ellos y no por su cuenta.

Es una mala noche -se dijo a si mismo- la cabeza me va a estallar, mañana lo veré todo de diferente forma.



Chico Muerto: imagina si lo estaba que hasta rechazó después de cenar, cerca ce las cuatro, una invitación para pajearse por cam del mismísimo R***Tk que es su favorito para hacer estas cosas, con quien más disfruta, siempre eso si que no haga el cabrón como le gusta hacer a R***Tk y de repente le desconecte la cámara dejándole a dos velas, suplicándole porque vuelva a conectarla, a punto de correrse. Se arrepentirá, seguro, lo tuvo muy claro por supuesto pero no podía más, se caía de sueño.



Chico medio vivo, esta tarde noche, nadando en la piscina.

Como este año ya no están ni Marta ni Eva ni Rafa resulta pues, que después de clase no hay nada que hacer, o rastro alguno de vida social.

El lado bueno de todo sin embargo es que puede venir a nadar todos los dias, y esa media hora al dia en que no tiene que pensar en nada, escuchar, tomar apuntes, sonreir es, se atrevería a decir el mejor momento del mismo, porque le deja casi como nuevo.


Escucha ahora mismo el sonido de los coches en la calle y se los imagina llenos de gente joven, todos de fiesta pero bueno, ya han empezado y hasta Junio no se irán salvo por breves períodos. Se refiere a los fines de semana de chándal y flexo, de pasar apuntes para estudiarlos luego a lo largo y ancho del mismo y casi nada más.

Poco que añadir.

Si, ya viste su chándal rojo, tiene el portátil encendido, la luz del flexo apuntando la mesa de estudio.

Esta a punto de ponerse a ello.

No importa, es mejor asi, hoy si se siente vivo, lleno de motivos.

 
Comentario:
Bueno... te seguiré leyendo. Besos
No