H A L L O W E E N
Se puso la peluca rubia, la misma del año pasado.
No se pintó las uñas de negro esta vez porque no estaba de humor.
Vestido con tan solo unos boxers negros observó su cuerpo en el espejo de su habitación manoseándose constantemente los huevos.
Se excitó al ver sus bíceps perfectamente formados, y la famosa “tableta de chocolate” que eran sus abdominales.
Acababa de volver del gimnasio.
No sabía que hacer asi que subiéndose de nuevo los pantalones del chándal y embutiéndose en una ajustada camiseta a rayas rojas y negras salió nerviosamente de su cuarto dirigiéndose hacia el garaje.
Escuchó de pasada ,de camino al mismo, las risas de su hermano pequeño y sus amigos encerrados en su habitación, percibiendo al pasar por delante de su puerta claramente el olor a porro saliendo por debajo de la misma. Eran salvajes, incontrolables, él llegaba a casa los sábados y domingos a las siete u ocho de la mañana de acuerdo, pero es que ellos raramente lo hacían antes de las once o las doce del mediodía .
Le daba vergüenza que lo vieran sin planes para esa noche, asi que , continuó adelante por el pasillo, sin molestarles, y finalmente, lo consiguió, apretó el botón que accionaba el portón de entrada y esta finalmente se abrió.
Le gustaba el Alfa Romeo de su madre.
Si tuviera huevos lo cogería sin permiso suyo –pensó camino a casa de Jacques.
Jacques vivía en un chalet al principio de la calle. No más grande que el suyo pero si más moderno.
Como siempre le recibió con una sonrisa.
Estaba de preparativos para una fiesta que iba a dar en su casa y a la que ya hace un par de semanas le había dicho que no iba a poder ir porque Teresa, su novia, y él pensaban irse de viaje por primera vez solos.
Escuchó mientras esperaba a que Jacques volviera del baño a alguien probando el sonido en el salón, aprendiendo torpemente de paso el funcionamiento de una mesa de mezclas.
Todo muy ecléctico, Ritchie Hawin, Green Day, Dj Shadow, Sidonie, Ben Watt...
Luego , ya en su cuarto, le partió un trozo muy grande para el dinero que le había dado a cambio y le insistió de nuevo para que tanto él como su novia se pasasen antes de irse de viaje por casa a tomarse una copa.
El le dijo que ya vería fijándose como siempre en el poster que tenía sobre la cama, en el que se veía el típico bar americano medio vacio, y que le fascinaba.
Han hecho una película sobre él pensó en decirle, pero claro ¿Qué coño le importaba eso a Jacques?
Luego sintió ganas de abrazarle al despedirse de él, todo el mundo decía que era muy guapo, el típico francés muy guapo, pero solo se dieron la mano un par de veces y como entrecortadamente, el típico saludo de todos los chicos del barrio entre si.
Arrancó la moto.
Totalmente fumado sobre la cama, de nuevo en boxers, todo parecía más divertido, menos preocupante, las consecuencias que las acciones que llevaba planeando todo el dia en su cabeza no se le antojaban tan graves.
La llamó desde el móvil nuevo que se acabada de comprar y nada más escuchar su voz al otro lado de la linea colgó, no atreviéndose finalmente a decirle todas aquellas bobadas románticonas que tenía en mente decirle.
Parecía que alguien dentro de su habitación con una guitarra, le cantaba mientras una canción sentado en el otro extremo de la cama pero solo se trataba Jaime T y “Back in the Game”. Luego vendrían “Shelia” “If you got the money” y las cosas volverían a ser divertidas, los recuerdos de su historia con Teresa se esfumarían, nadie, él el primero, se acordaría ya de la ruptura hace un dia exactamente, en un bar de Sarria. Puta.
Fué a la cocina a comer algo cerca de las diez de la noche, aceptando a regañadientes que aquella iba a ser una noche sin planes, y sentado en la mesa , dió cuenta a continuación de media barra pan y cuatro lonchas de jamón, en apenas diez minutos.
Al final los amigos de su hermano también aparecieron por la misma.
Al igual que él estaban totalmente colocados y por eso supuso que no dejaron de reirse todo el rato, los seis medio desnudos también, la calefacción estaba al máximo, finalmente hasta le invitaron a ir con ellos.
Aceptó claro.
La chicas extranjeras son las más fáciles, las más borrachas, las que no paran de ir y venir desde la pista a la barra, todo el rato buscando un tio que las haga disfrutar de verdad - pensaba él viéndolas- parece que el club es suyo, solo hay que fijarse en como bailan para saber que una vez más son las reinas de la fiesta.
Volvió a besar a aquella cria adolescente con la que se había enrollado, amiga de su hermano, y era curioso sentir ,ya de madrugada, unos labios diferentes a los de Teresa después de los cuatro meses de exclusividad que había tenido con ellos. Y lo mismo pasaba al tocarle las tetas, el culo y si tenía suerte lo mismo también le pasaría cuando ella le fuera a comer la polla más tarde, en el baño o en su coche, de forma diferente a como Teresa se la comía, mejor esperaba, dada la desgana con que ella siempre lo hacía.
Se fijó en un chico que desde lejos no dejaba de mirarle.
Era muy delgado, con el pelo castaño cayéndole sobre la cara.
Se lo había presentado antes un amigo suyo que por sorpresa se había encontrado en la discoteca pero él no se quedaba con el nombre de los chicos claro.
Alberto, Antoni, Alex, no sabía...
El caso es que no le quitaba el ojo de encima aunque tampoco le importaba mucho la verdad.
Hasta se sentía halagado por ello.
Sabía que ese chico se había quedado colgado de él, no era extraño pues Barcelona estaba llena de chicos a los que les gustaban otros chicos, y hasta se cambió de sitio a continuación, tomando de su mano a su adolescente borracha, solo para comprobar si él también se movía de su esquina con objeto de poder seguir viéndole en su nueva posición, como epor cierto el chico cuyo nombre no recordaba finalmente hizo.
Estaba feliz por ello, orgulloso de su físico que una vez más había triunfado y por partida doble una noche más, y creía saberlo todo, pero claro, estúpido de él, ignoraba lo fundamental, es decir, la historia que en esos cinco minutos que habían pasado desde que les habían presentado, aquel chico que no dejaba de mirarle , Alberto, Antoni, Alex ¿es tan importante su nombre Dios mio?, se había inventado para él y que es más o menos todo lo que he escrito hasta ahora.
Lo había hecho únicamente para hacerlo más humano y accesible y no uno más en la multitud , una especie de regalo que nunca va a ser entregado, solo para él, tratando de convertir a alguien vulgar en alguien especial, alguien que merece la pena.
Volvió a besar a su adolescente.
Con los ojos entreabiertos vió como le seguía mirando, ¡joder, ¿cómo se llamaba? pensó.
“Es todo tan frustrante........al menos pese a mi timidez me pasan cosas” pensó Alberto, Antoni , Alex o como se llamara aquel chico tan delgado desde la cabina del pequeño club donde iba a pinchar por primera vez en su vida.
“No debo volver a mirarlo nunca más, no debo de prestarle tanta atención a alguien con quien no tengo ninguna oportunidad y del que en realidad nada sé”
Se puso manos a la obra y “I´m from Barcelona” fué su primer tema.

Comentario:
magistral