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Un ratón de biblioteca, uno de esos que cuando terminan las clases y como no tiene nada mejor que hacer se recluye en ella. Puede parecer peligroso pero en el fondo, es tan cobarde que das una patada en el suelo y ya verás como sale corriendo. Ahora en noviembre como nadie entra a ella se siente como pez en el agua, sentándose alli donde quiere, no teniendo que compartir la mesa con nadie, seguro de que nosotros no vamos a ir a molestarle, a interrumpir sus horas sagradas de estudio, pero en un par de semanas cuando entremos alli por primera vez nos mirará de mala manera, con superioridad ya verás, cada vez que hablemos, como recriminándonos algo, pero nunca se atreverá a ir más lejos claro, pues es tan cobarde. No te preocupes.
Un maricón que como le gustaría meternos mano y follarnos a los dos pero no puede, no le vamos a dejar, pues se limita a criticarnos con sus amigas en cuanto que nos damos la vuelta. Por eso es mucho mejor que sepa de ti tan solo lo imprescindible, es una víbora. Lo tenías que haber visto hace tan solo unas semanas atrás, cuando nadie le hablaba, ¡era tan patético!. Ahora yo no sé que se cree, tan solo por haberse hecho amigo de esas dos, en el fondo no es más que un pijo más típico de esta facultad, siempre con sus vaqueros de marca, su chaquetita negra de terciopelo, su cara de niño bueno, de no haber roto un plato, pero lo dicho, no te fies. No se muy bien que se cree.
Algo parecido a esto debe ser lo que Rafa piensa de mi. Al menos es lo que yo he podido deducir hoy, en la cafetería, cuando estando con otro chico y conmigo, no ha hecho más que darme la espalda cada vez que le contaba a él algo acerca de una cita que ha debido tener o va a tener este fin de semana con alguna de clase, o bien el otro chico empezaba a contarle, le hacía alguna que otra confidencia también acerca de esa misma chica o alguna otra. Luego los dos se reían y bueno como que entonces volvíamos a la normalidad, a hablar los tres, de algún profesor, de una clase aburridísima que había tenido lugar hace unos pocos dias, de lo típico en resumidas cuentas.
Estábamos sentados en una mesa de la cafetería, poco antes de entrar a la última de las clases y él como todos los viernes venía mucho mejor vestido que lo habitual, señal de que queda después de clase con alguien para irse de fiesta, ¡que pena que no sea conmigo!.
A Marta y Eva les pregunté hace dias si tenía novia y me dijeron que no. Yo en ese momento me quedé más tranquilo pero claro, que no tenga novia no significa que vaya a ser gay, o que lleve una vida ejemplar.
¡Claro debe ser la chica esa con la que habla muchas veces, una bajita y que lleva siempre coleta! caí en la cuenta de pronto. Me puse tan triste al imaginarles a los dos enrollándose esta noche mientras yo probablemente esté en casa, al darme cuenta de lo estúpido que soy por preocuparme tanto por ser amigo suyo, por creerme que él es especial cuando ni siquiera lo conozco un poco, que estuve la punto de perder el hilo de la clase siguiente varias veces la verdad, pensando en él, mirando sus ojos, sus manos, de reojo también sus labios y el paquete por último. Una imagen mia comiéndole la polla alli mismo, estando él sentado en el pupitre y yo a su lado inclinado hacia la derecha, con la cabeza sobre su entrepierna y mis labios subiendo y bajando por ella se instaló en mi cabeza durante los cinco minutos finales de la última clase. Le entretendré con cualquier cosa pensé entonces en pleno ataque de optimismo, esperaré a que todos se hayan ido y entonces me lanzaré, se la comeré lo mejor posible, no necesitará nada más. Me empalmé como un tonto ni que decir tiene. Y claro ocurrió, la famosa chica bajita y con coleta siempre, vino a buscarle nada más irse el profesor de clase para llevárselo fuera y cuando él se despidió de mi hasta el lunes todas mis posibilidades de haber existido alguna vez, murieron en ese mismo instante, pasaron a la historia.
Efectivamente pude colocarme alli donde quise pues la biblioteca estaba prácticamente vacía a excepción mia y de unos alumnos del último curso que estaban haciendo un trabajo al final de la misma.
Me senté en una de sus esquinas, mi sitio habitual de momento y básicamente lo que hice fue ponerme a repasar los apuntes que había tomado en la última clase para ver si estaban claros y se entendían o eran un desastre y tenía que pedírselos a alguien.
Cuando salí de ella pasados unos minutos los pasillos de la facultad ya estaban casi a oscuras, totalmente desiertos, lo mismo que la avenida que hay justo a la salida. Como Marta y Eva además no han podido hoy venir a clase por unos problemas que tienen con su casero, me dirigí hacia el metro como antes lo hacía, solo, la verdad, llevaba para entonces toda la tarde super aburrido, echándolas de menos para que negarlo. Pensé incluso en llamarlas al móvil pero al final no lo hice, igual se pensaban que quería algo más. En su lugar llamé a mi madre justo antes de meterme en la estación para decirle que llegaría en una media hora a cenar, una buena manera de comprometerse, llegaré a casa y me cambiaré, me pondré el pijama, no iré a parar a la Plaza de Cataluña o cualquier otro sitio del centro para lo de siempre, aunque ganas no me faltan pensé.
A veces soy un cabrón la verdad.
No me acuerdo de su nombre, solo sé que no era muy guapa y que yo tampoco le caía muy bien. Era una de esas primeras chicas que tras haberlo intentado por todos los medios había conseguido finalmente su premio, es decirse enrollarse con Joan. Con el tiempo la verdad terminé por acostumbrarme a ellas, aprendí a no tomármelo tan a la tremenda .Fue un viernes o mejor dicho una madrugada de sábado. El caso es que estábamos en un bar a punto ya de irnos a casa, terminando de desayunar casi y bueno a la hora de levantarnos de la mesa yo vi como ella se dejaba olvidadas junto al servilletero unas gafas de sol que debían de ser bastante caras.
Pensé en decirle algo de inmediato pero finalmente me callé. Estaba claro que no hacía lo correcto pero de alguna forma en ese momento hasta me pareció de lo más justo.
Se trataba de una especie de venganza más o menos pues era insoportable, bastante arrogante y además esto era lo más importante, llevaba toda la noche sobándole, apartándole de mi lado para conducirlo luego a una esquina de la discoteca para darse el lote los dos. Seguro que para entonces, las seis de la madrugada más o menos, ya lo habría conseguido, habría tenido muchas ocasiones para tocarle un montón de veces el culo, el pecho, para haber tenido su lengua en lo más profundo de la boca, incluso para hasta haberle manoseado el paquete, como para no haberlas aprovechado .
En fin, en aquel momento nadie en el mundo podía desearle más que como yo lo hacía y ella sin embargo lo había conseguido y yo no.
Luego, pasados unos minutos, ya en el metro, al darse cuenta de que las había perdido se desencadenó por supuesto todo el drama y ella se puso a llorar, a gritar como una loca. Joan trató entonces de calmarla e incluso la abrazó delante de todos, dándole un beso en cada mejilla lo que para élla, estúpida que era, pareció no ser suficiente.
Sentado enfrente suyo, en ese mismo instante, me alegré tanto de haberme callado.
Comentario:
pos si k cabron, como te pasaste....aunke la otra un poco bleda....bueno si las gafas eran D&G o algo asi caras.... aun jejeje
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Acabo de descubrir este blog y me ha gustado mucho lo que cuentas en el, seguire leyendote, un beso.
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Hola: te leo hace 2 meses y me pareces muy valiente en expresar tus emociones y sentimientos asi como lo haces.
Comentario:
te llevo leyendo desde hace un mes aprox. i me das muy buenos momentos, a pesar de mis 33 años todo lo que cuentas me evoca epocas pasadas...ha ha...te veo muy bien, quizas te falta contar con alguien de confianza, compartir es fantastico, pero eso con el tiempo ya lo tendrás....con la edad todo mejora por dentro. un abrazo.
Comentario:
Estas pequeñas venganzas gasfasdesoliles sientan la mar de bien...
Y estas fantasías en clase... mmmm... No sé pq, pero a mí, en los momentos que no se te tiene q emplamar (véase clase, en la biblioteca, en la ducha del gim) me vienen a la menta las historias más indecentes que me pueda y imaginar... y no puedo hacer nada, oye...
pero veo que no soy el único.
Y estas fantasías en clase... mmmm... No sé pq, pero a mí, en los momentos que no se te tiene q emplamar (véase clase, en la biblioteca, en la ducha del gim) me vienen a la menta las historias más indecentes que me pueda y imaginar... y no puedo hacer nada, oye...
pero veo que no soy el único.
Comentario:
¿Ay que ser algo pecaminoso o no hay que serlo?
Hace tiempo que no me gusta nadie heterosexual excepto los desconocidos que veo pasar por la calle de los cuáles no sé su orientación sexual.
Hace tiempo decidí que ningún heterosexual estaría pululando en mi cabeza, fantasías ailas o no ailas, la verdad me da igual. Conecto mi radar atrapa gays y no suelo fallar demasiado.
Quizá en la universidad fui tres o cuatro veces como mucho a la biblioteca. Vi muchos tios bueno para mí claro, es decir el 80% de los tios que veo. Pero en la biblioteca siempre me he agobiado.
En mi clase debían haber como muho 6 chicos y el resto chicas. Así que no tuve muchas fantasías. Excepto con H. que luego me demostró su heterosexualidad con creces.
Respecto a tus escarqueos sexuales... a la plaza cataluña si ves que te sientan muy mal apártalos y dedícate a otra cosa mariposa.
Yo es que de sexo en saunas, en lavabos o en sitios públicos no sé nada... lo único que me llegó a mis oidos es que en montjuic la gente quedaba para hacer guarreridas. Pero salvo eso lo demás para mí es una gran incógnita.
un abrazo
Hace tiempo que no me gusta nadie heterosexual excepto los desconocidos que veo pasar por la calle de los cuáles no sé su orientación sexual.
Hace tiempo decidí que ningún heterosexual estaría pululando en mi cabeza, fantasías ailas o no ailas, la verdad me da igual. Conecto mi radar atrapa gays y no suelo fallar demasiado.
Quizá en la universidad fui tres o cuatro veces como mucho a la biblioteca. Vi muchos tios bueno para mí claro, es decir el 80% de los tios que veo. Pero en la biblioteca siempre me he agobiado.
En mi clase debían haber como muho 6 chicos y el resto chicas. Así que no tuve muchas fantasías. Excepto con H. que luego me demostró su heterosexualidad con creces.
Respecto a tus escarqueos sexuales... a la plaza cataluña si ves que te sientan muy mal apártalos y dedícate a otra cosa mariposa.
Yo es que de sexo en saunas, en lavabos o en sitios públicos no sé nada... lo único que me llegó a mis oidos es que en montjuic la gente quedaba para hacer guarreridas. Pero salvo eso lo demás para mí es una gran incógnita.
un abrazo
Comentario:
Siempre tan sincero en tus post...