EL ESPIRITU DE LOS DIECISIETE (1 parte)
Casi todo lo que sé de Gaby son cosas que he aprendido a base de, en noches como esta, por mera curiosidad, ponerme a leer su fotolog .
Cuatro años casi de entradas, cientos de fotos dan para mucho.
Leyéndolas, observando su cara y la de sus amigos, los sitios a los que van, supongo que, aunque muy por encima, uno puede formarse una ligera idea de como ha sido y es la vida de este chico que tanto color dio al menos a mis primeros dias del pasado mes de febrero.
Aunque no tanto, porque hay muchas fotos de fiestas en el Pachá, por el puerto, en casas de chicas y amigos suyos, pero no veo ni rastro de sus noches en S. o en el A., o de su amigo Oscar por ejemplo.
Supongo que no querrá mostrarlo todavía, pasar a ser el maricón de su pandilla de amigos, el hazmerreír de esos muchos imbéciles que nunca entienden o se enteran de nada.
Es todavía muy joven , diecisiete, seguro que no le merece aún la pena empezar a complicarse la vida tan pronto, y de esa forma precisamente además.
El nunca me contó gran cosa acerca de si mismo durante esos pocos dias en que “salimos” a principios de este año, y que por cierto me parecen ya tan lejanos como una historia que uno inventa, escribe y deja olvidada en alguna carpeta y que meses después descubre por casualidad.
Yo lo conocí la tercera vez que quedé con Vnc .
Iba a decir que por casualidad pero está claro que ya nada sucede o deja de suceder por mera casualidad. Al menos eso es lo que yo pienso.
Estábamos Vnc y yo sentados un sábado por la tarde en el Vips de Rambla de Cataluña, merendando, y ellos dos, Gaby y su amigo Oscar, de repente aparecieron en escena, vestidos muy llamativamente en plan “emo”, mirándonos descaradamente y yéndose a sentar justo en la mesa que teníamos situada enfrente nuestro.
Risitas intencionadas, miradas disimuladas por ambas partes y ese chico de pelo oscuro y en punta, jersey rojo, pantalón pirata pese al frio que hace, Gaby, que de repente se empieza sin saber yo como a hacerse un hueco en mi cabeza, y del que yo creo conocer tantos detalles en ese momento sin ni siquiera haber hablado con él, ingenuo que es uno.
Un cigarrillo por señas que ambos a continuación nos piden, o lo que es lo mismo la excusa ideal para que ellos finalmente tras intercambiar unas pocas palabras se vengan a sentar con nosotros.
Y de repente dos chicos, uno de veintiún años, yo, y otro de veintitrés, Vnc, ambos sin embargo aparentando bastante menos, compartiendo la tarde, tres Coca colas, una Fanta de Limón, unas tortitas, una tarta de queso y fresas y muchísimas risas con dos mocosos de diecisiete años que nos han abordado como si ellos fueran los experimentados en estas cosas en vez de nosotros, que realmente para que engañarnos no lo somos, o los que hicieran esto a diario sabedores de su posición, de sus aptitudes para ello.
Y al salir afuera de nuevo a la calle, ese sábado por la tarde en concreto y no cualquier otro, ya casi no me acordaba de él gracias los nervios que acompañan a todas y cada una de las palabras que intercambio con él en la mesa primero, a la puerta del Burguer King luego. Y también los taxis pasando a toda velocidad con las luces ya encendidas, una grua de mudanzas subiendo unos muebles desde la calle hasta un ático de lujo del edificio de enfrente y nuestros intentos para que ellos dos no se vuelvan a su casa y asi podernos ir de fiesta los cuatro casi de inmediato.
Vnc y Oscar nada más entrar poco minutos después al Sw. me acuerdo que se fueron directamente al baño. Y Gaby y yo, más tímidos, como que no nos atrevimos a proponérnoslo el uno al otro.
Nos besamos ,eso si, pasado un buen rato.
Y una vez que el local comenzó a llenarse y aprovechándonos de que no nos separábamos el uno del otro, también nos bajamos las braguetas, comenzando a rozar la ropa interior del uno contra la del otro, notando yo eso si, que mi polla estaba enorme bajo el boxer, mucho más grande de lo que habitualmente y en situaciones parecidas lo había estado.
Su calzoncillo era muy suave. Trayendo hacia mi a Gaby incluso más , por fin fui valiente y me atreví a meter la mano bajo su ropa interior dando asi, con una polla no muy grande desde luego pero eso si totalmente bañada ya en liquido seminal, casi como si se hubiera corrido ya.
Su padre debía de llevar casi diez minutos esperándole en Plaza de España, tenía que irse, me dijo quedando conmigo para el domingo ya, el dia sigiente, dando por hecho que me iba bien quedar, que no tenía otra cosa que hacer.
-¿Te apetece que correrte antes de irte? le pregunté ansiosamente .
- No, lo dejamos para mañana, me van a matar.
- Vale
Comentario:
Bueno gracias Gianis. Espero que manana escribas algo en la nacionde2 que desde hace un mes me tienes esperando
Besos y gracias para todos
Besos y gracias para todos
Comentario:
mira que bien me ha ido este post para correrme antes de acostarme