SAL DE MIS SUEÑOS
Sal de mi sueños por favor, no te aproveches.
No quiero situarme tan cerca, tan próximo a lo que podría ser el mundo real en el caso que me hicieras caso, que supieras de mi. Es demasiado doloroso el despertar, demasiado frustrante, tanto que estoy tentado incluso de ponerme a llorar de impotencia nada más hacerlo, con tu imagen aún en mi cabeza, tu voz resonando entre las paredes de mi cuarto, todo ese cúmulo de sensaciones sustitutivas de las verdaderas sensaciones del mundo real recorriendo todavía mis brazos, mis piernas, antes de alejarse poco a
poco de mi cuerpo que una vez ya en marcha no sabe muy bien a lo que atenerse.
Sal de mis sueños por favor, sé muy bien lo que digo, asi que sal de mi sueños por favor.
El profesor nunca dirá tu nombre (Colin) y a continuación el mio para que formemos un equipo de cara al trabajo de fin de curso de su asignatura . El obviamente no sabrá nada, no se habrá dado cuenta, de mis miradas hacia tu pupitre cada vez que el interés de la clase decae, ignorará las esperanzas que voy atesorando dia a dia por que me de dirijas la palabra cuando nos cruzamos y que en su mayoría yacen ya marchitas, en el fondo de mi corazón tras no haberse visto cumplidas en absoluto.
Tu no vas a mirarme desde la otra esquina de la clase para, con una mirada que viene cargada de todo aquello bueno que tendría para mi ser amigo tuyo, indicarme a continuación que nos vemos a la salida.
No vas a sonreírme al apretarnos las manos, ni a decirme que te acordabas de mi porque hubo un dia hace meses en que si hablamos un poco.
No vas a apartar tampoco a todas esas aduladoras de tu alrededor para hacerme caso, no vas a tener tiempo ni ganas, aunque a mi me parezcas a veces, leyendo en el jardín sin nadie a tu alrededor, ser tan solitario como yo lo soy, tan comprensivo con lo que yo pudiera contarte a modo de confidencia como nadie en el mundo entero lo podría ser.
Nadie puede ser tan perfecto eso está claro.
Sal de mis sueños por favor, no puedes querer hacerme tanto daño y en esta época tan complicada además.
No hay un pequeño camino entre majestuosas montañas a la salida de la universidad, por el que los dos nos podamos perder y montando en bicicleta llegar hasta un lago en donde me vas a dejar besarte, tocarte. No vas a continuación a venir a mi casa, no vas a hacerme una foto con tu teléfono para mandársela a tus padres al terminar de estudiar, no me vas a ofrecer ir con tus amigos, no me vas a pagar una cerveza tras otra porque solo quieres verme borracho de verdad.
Tu piel asi, vista de cerca, es más blanca de lo que hasta ahora me lo había parecido.
Tus ojos más bonitos y lentos en sus movimientos de lo que imaginaba.
Tu voz más suave.
Los dos pensamos lo mismo sobre casi todas las cosas, los dos nadamos al dia siguiente en la piscina. Tus fuertes piernas bajo el agua moviéndose hacia arriba y abajo, tu apretado bañador rojo marcando todas las formas imaginables e imaginadas ya con anterioridad. Mi felicidad por tenerte asi, a mi lado.Adiós a los malos tiempos, a la soledad....
Sal de mis sueños por favor, son ya tres noches seguidas, no podría soportar una cuarta.
Si vuelves a aparecer no iría al trabajo mañana, ni a clase, no sabría que hacer, como engañarles a todos.
Además debes de saber que este plaza ya tiene dueño, que no puedes por lo tanto traerme a ella tan alegremente.
Su nombre es ya lo de menos.
Yo aún no consigo la mayoría de veces pronunciarlo sin estremecerme es cierto.
Pero es una etapa pasada, que quedo atrás una tarde de verano muy parecida a esta de mi sueño contigo.
Hoy ,llamémosle R., no se parece en nada a aquella persona que era.
Se sentaba mucho más cerca de mi en clase que tu y yo creía conocerlo de verdad.
Sal de mis sueños por favor, no seré pesado, no te lo diré más.Lo prometo.
Besas muy bien, tus abrazos están llenos de fuerza y me envuelven y me dan tanta protección y seguridad.....Sin embargo no debo consentirlo, solo faltaría, que hasta los sueños que tenemos tuvieran la facultad de hacernos sentir desgraciados. Eso es ya demasiado, mucho pedir.
No quiero situarme tan cerca, tan próximo a lo que podría ser el mundo real en el caso que me hicieras caso, que supieras de mi. Es demasiado doloroso el despertar, demasiado frustrante, tanto que estoy tentado incluso de ponerme a llorar de impotencia nada más hacerlo, con tu imagen aún en mi cabeza, tu voz resonando entre las paredes de mi cuarto, todo ese cúmulo de sensaciones sustitutivas de las verdaderas sensaciones del mundo real recorriendo todavía mis brazos, mis piernas, antes de alejarse poco a
poco de mi cuerpo que una vez ya en marcha no sabe muy bien a lo que atenerse.
Sal de mis sueños por favor, sé muy bien lo que digo, asi que sal de mi sueños por favor.
El profesor nunca dirá tu nombre (Colin) y a continuación el mio para que formemos un equipo de cara al trabajo de fin de curso de su asignatura . El obviamente no sabrá nada, no se habrá dado cuenta, de mis miradas hacia tu pupitre cada vez que el interés de la clase decae, ignorará las esperanzas que voy atesorando dia a dia por que me de dirijas la palabra cuando nos cruzamos y que en su mayoría yacen ya marchitas, en el fondo de mi corazón tras no haberse visto cumplidas en absoluto.
Tu no vas a mirarme desde la otra esquina de la clase para, con una mirada que viene cargada de todo aquello bueno que tendría para mi ser amigo tuyo, indicarme a continuación que nos vemos a la salida.
No vas a sonreírme al apretarnos las manos, ni a decirme que te acordabas de mi porque hubo un dia hace meses en que si hablamos un poco.
No vas a apartar tampoco a todas esas aduladoras de tu alrededor para hacerme caso, no vas a tener tiempo ni ganas, aunque a mi me parezcas a veces, leyendo en el jardín sin nadie a tu alrededor, ser tan solitario como yo lo soy, tan comprensivo con lo que yo pudiera contarte a modo de confidencia como nadie en el mundo entero lo podría ser.
Nadie puede ser tan perfecto eso está claro.
Sal de mis sueños por favor, no puedes querer hacerme tanto daño y en esta época tan complicada además.
No hay un pequeño camino entre majestuosas montañas a la salida de la universidad, por el que los dos nos podamos perder y montando en bicicleta llegar hasta un lago en donde me vas a dejar besarte, tocarte. No vas a continuación a venir a mi casa, no vas a hacerme una foto con tu teléfono para mandársela a tus padres al terminar de estudiar, no me vas a ofrecer ir con tus amigos, no me vas a pagar una cerveza tras otra porque solo quieres verme borracho de verdad.
Tu piel asi, vista de cerca, es más blanca de lo que hasta ahora me lo había parecido.
Tus ojos más bonitos y lentos en sus movimientos de lo que imaginaba.
Tu voz más suave.
Los dos pensamos lo mismo sobre casi todas las cosas, los dos nadamos al dia siguiente en la piscina. Tus fuertes piernas bajo el agua moviéndose hacia arriba y abajo, tu apretado bañador rojo marcando todas las formas imaginables e imaginadas ya con anterioridad. Mi felicidad por tenerte asi, a mi lado.Adiós a los malos tiempos, a la soledad....
Sal de mis sueños por favor, son ya tres noches seguidas, no podría soportar una cuarta.
Si vuelves a aparecer no iría al trabajo mañana, ni a clase, no sabría que hacer, como engañarles a todos.
Además debes de saber que este plaza ya tiene dueño, que no puedes por lo tanto traerme a ella tan alegremente.
Su nombre es ya lo de menos.
Yo aún no consigo la mayoría de veces pronunciarlo sin estremecerme es cierto.
Pero es una etapa pasada, que quedo atrás una tarde de verano muy parecida a esta de mi sueño contigo.
Hoy ,llamémosle R., no se parece en nada a aquella persona que era.
Se sentaba mucho más cerca de mi en clase que tu y yo creía conocerlo de verdad.
Sal de mis sueños por favor, no seré pesado, no te lo diré más.Lo prometo.
Besas muy bien, tus abrazos están llenos de fuerza y me envuelven y me dan tanta protección y seguridad.....Sin embargo no debo consentirlo, solo faltaría, que hasta los sueños que tenemos tuvieran la facultad de hacernos sentir desgraciados. Eso es ya demasiado, mucho pedir.
Comentario:
por desgracia, por la noche, a escondidas, la mente se adueña de nosotros y nos despedaza a voluntad