OTRA HISTORIA DE LO DE SIEMPRE
Una historia acerca de lo de siempre, un chico excesivamente guapo, de esos a los que tu nunca vas a dar alcance por mucho que lo intentes poniéndote una camiseta ajustada, unos vaqueros ceñidos, o cambiándote el pelo de color y peinándotelo también en punta.
Un chico como esos que no paras de criticar delante de todos por su forma de ser y pensar pero un chico por el que en el fondo, sin que nadie lo sepa, te cambiarias sin dudarlo.
Un chico por el que darías ya mismo tres asignaturas suspendidas a cambio que toda su belleza le fuera robada y otorgada a ti a continuación, para siempre.
Por fin, y gracias a haber aceptado el trueque, sabrías lo que es la vida de verdad y no solo oirías historias sobre ella.
La disfrutarías sin piedad ni remordimiento alguno.
Exactamente igual que como él lo hace conmigo conocedor supongo de mi secreto pues a poco observador que sea, durante estos meses que llevamos coincidiendo en la piscina todos los sábados por la mañana, seguro que ya se ha dado cuenta que mis estancias en la sauna seca son muy cortas si las suyas lo son también, y viceversa, que cada vez luego que se me pone al lado desnudo en la ducha es rara la semana en que no me coge mirándosela descaradamente muerto de ganas .
Y luego él orgulloso que se pasea sin ropa o con los boxer únicamente encima por todo el vestuario, peinánose, echándose la gomina sobre el pelo, el desodorante en las axilas.
Al verlo solo puedo pensar en un gol por toda la escuadra que hace completamente inútil la estirada del portero, en un saque inicial de un partido de baloncesto en que ni siquiera llegas a tocar la pelota y el rival sin gran esfuerzo por lo tanto te la arrebata, en un autobús que se te escapa, que va mucho más deprisa de lo que tus piernas te pueden llevar, en un globo que no puedes alcanzar pues ya se ha elevado demasiado para ti.
Un escaparate perfecto formado por sus tres o cuatro pares de zapatillas de marca, sus pantalones Levis, su esbelta novia esperándole a la salida del vestuario femenino tras su sesión de spinning.
No hay nada que objetar.
Nada.
Horas después Xavi y dos amigos suyos sobre un pequeño escenario de un bar ya nada de moda, muy maquillados los tres, estrenan sus canciones electro en plan “Everybody deserves to be fucked” de Sex in Dallas.
Resulta curioso porque cuando Xavi aún estaba con su novia de toda la vida –me da por pensar- no dejaba de componer canciones en plan cantautor para ella, pero canciones de lo peor y en plan yo te quiero como nunca voy a querer a nadie, te necesito, sin ti me muero.
Ella también está por alli presente, entre el escaso público, con su nuevo novio que visto asi de lejos me parece alguien mucho mas mayor y maduro de lo que lo es mi amigo, con un futuro más prometedor también probablemente.
Entre Xavi y este, su nuevo acompañante, han quedado por medio que yo sepa, un brasileño promiscuo con el que se lió la misma noche en que Xavi y ella lo dejaron, un cubano relaciones públicas de una discoteca de la parte alta, también espectacular en la cama, y por último una chica con la que apenas se morreó una noche de borrachera loca. Xavi por su parte no quiere parar todavía, y como ella encontrar de nuevo algo estable, por eso empalma una chica con otra, un fin de semana de locura con otro de iguales características.
Está claro que ambos no quieren saber nada de espacios en blanco, vacios, de tiempos de reflexión.
Además son gente civilizada, se saludan tras el concierto sin rencor alguno, al menos aparentemente, con una sonrisa bien grande luciendo en ambos rostros.
C. que es como se llama el nuevo novio de ella entonces entabla conversación conmigo, aburrido supongo. Resulta que trabaja en los servicios centrales de un banco situado casi en el mismo edificio en que yo trabajo. Parece estar muy interesado en lo que hago, en como estamos organizados. Hasta da una tarjeta suya para quedar a comer o desayunar según nos venga esta semana y por último también me pregunta si tengo novia o no.
Más tarde, cerca de la una de la madrugada, mientras Xavi y sus amigos se desmaquillan y se cambian de ropa , yo me imagino en lo que la antigua novia de mi amigo le estará probablemente contando a C. en cuanto que este le haya contado lo de su cita conmigo para esta semana.
¿De verdad que es gay? le preguntará él.
Bueno nunca le he visto con otro chico pero si que lo es – supongo que más o menos le contestara ella riéndose de él dentro del coche.
Tiene los ojos azules, el pelo castaño casi rubio.
Sus vaqueros caídos dejan ver su ropa interior de color blanco, esa misma que le marca a la perfección por detrás los glúteos.
Es uno de los compañeros de grupo de Xavi, el más guapo desde luego de todos, pero no quiero que bajo ningún concepto me pille mirándole.
Habrá tantos chigos guapos a lo largo de la noche, hasta que amanezca.
Lo dicho “Everybody deserves to be fucked”.
Comentario:
No crees que deberías darle una oportunidad a la alegría, macareno? No hay manera de sacarte de ese círculo de deseo insatisfecho? Has probado a darte masajes en tu autoestima como ya te dije?
Chavalenbici, me parece que te tienes en bien poco, necesitas tanto que te quieran como QUERERTE a tí mismo. Haz algo. La tristeza no es camino, no lo es.
Chavalenbici, me parece que te tienes en bien poco, necesitas tanto que te quieran como QUERERTE a tí mismo. Haz algo. La tristeza no es camino, no lo es.
Comentario:
que te follen, pues