INICIALES (1)
Mirándonos a la cara uno por uno, a su novio primero, luego a Vnc y finalmente a mi , nos dijo que ante todo hay que acabar con la hipocresía.
Estábamos los cuatro, recién aterrizados Vnc y yo, en un restaurante cerca dela Puerta del Sol, viernes por la noche y ellos dos que son mis amigos madrileños habían ido a buscarnos al aeropuerto dispuestos a servirnos de guías para el fin de semana de nuestras vidas, o al menos eso es lo que pensaba Vnc.
Inevitablemente hay una etapa en que solo tienes ojos para tu pareja , que no necesitas ni buscas más pero todo pasa y es tan hipócrita negarlo.
¿Qué hay de malo en acostarte con otra gente si tus sentimientos hacia tu pareja son seguros, están claros?.
¿Tiene que significar tener pareja renunciar dia a dia a disfrutar al máximo de la vida?.
Por supuesto que no, creía él a la hora de pagar la cuenta, ante la mirada de su pareja, digamos que T., que por el gesto que puso parece que ya había oído este discurso por parte de digamos F. demasiadas veces.
Pocos minutos más tarde entramos ya al primer local de la noche.
Es un sitio que no sabría si decirte que es horrible, o más bien afirmarte del mismo todo lo contrario.
Digamos que S.C. es un templo del sexo, una oscura discoteca en que todo lo que hay fuera de ella, una vez que entras a la misma de madrugada, desaparece. Ya no hay futuro por el que preocuparse, ni una carrera que terminar. Tampoco hay soledad que de ese momento en adelante pueda hacerte sentirte hueco, vacio o seco pues, dentro de ella , digamos S.C., siempre podrás calmarla.
Eso es lo que parecen decirte o hacer quererte pensar los pasillos de la misma y que a media luz que conexionan las diferentes partes de su cuarto oscuro con el cine porno o la enorme zona de las cabinas también.
Todo es sexo, a partir de entonces, a medida que comienza a llenarse digamos S.C. y que tu cuerpo comienza a rozarse con otros tantos cuerpos que también despojados como el tuyo de la camiseta lo buscan desesperadamente.
Todo es sexo, nada importa lo que te haya costado la ropa que lleves encima, el dinero que lleves en la cartera, solo se trata de para empezar, alargar la mano como los demás y en una de esas aglomeraciones, a la salida del cine porno, meter mano un poco y tocar el culo a un tio buenísimo que has visto antes. O también de pronto , manosear el paquete a otro tio situado a tu derecha muy guapo que sin darte cuenta casi ha empezado a tocarte el tuyo, en esa misma aglomeración, mientras disfrutabas del durísmo culo de esa primera persona que hizo situarte alli.
Por supuesto que repasé mentalmente todas esas enfermedades de las que habla Internet y me recordé a mi mismo sus vergonzosos síntomas, pero como por arte de magia, todas las advertencias momentáneamente desaparecieron para mi pocos minutos después, cuando situado yo en medio de otras de esas aglomeraciones, noté como varias personas comenzaban a meterme mano por todas partes y entre tres o cuatro hasta me bajaban los pantalones y el boxer a la altura de las rodillas.
No tardé ni un minuto en terminar eso si creo.
Un par de manos se peleaban por turnos por machacármela. Otras mientras recorrían mis sobacos, mi culo intentando hacerme un dedo. Alguien también me mordía los pezones al mismo tiempo y otra persona llevaba mi mano hacia una polla enormemente gorda y grande, totalmente húmeda, situada a mi costado izquierdo y a la que dado que me quedaban ya escasos segundos para correrme decidí poner el culo para asi sentirla entre mis nalgas, intentado inútilmente abrirse paso.
Finalmente cuando lo hice recuerdo que aquello atrajo aún a mas gente.
Yo ya tenía los pantalones por el suelo, los boxers igual y estaba susurrándole al hombre de la polla enorme y húmeda situado a mi espalda que me follase, asi que mi leche de repente salió con más fuerza que nunca.
Curiosamente aquellos resultaron alcanzados por la misma, al menos uno de ellos, comenzó entonces a degustarla, colocando algunos restos de la misma en sus labios y un chico muy delgado, de los que me había estado metiendo mano, preguntó acto seguido y en voz alta si alguien podía darle a él también un poco de mi leche para asi poder probarla.
El hombre de la polla húmeda a mi espalda ajeno a todo, mientras, me invitaba a ir con él a su coche, para follarme, pero claro, esa escena ya había acabado y yo solo sentía en esos momentos un poco de asco y el sudor frio de los cuerpos que rodeaban al mio pegándose, humedeciendo mi propia piel.
Rápidamente mientas me subía de nuevo los pantalones y la ropa interior con la intención de salir al exterior, en busca de una cerveza bien fria, gracias a un par de mecheros que se encendieron, pude ver como ,dentro de todo ese grupo de nueve o diez personas que había alrededor mio y que poco a poco se desintegraba, se encontraban Vnc F y T..
No sé porque pero no me sentó muy bien.
Mientras, el propietario de aquella polla tan enorme y humeda al darme la vuelta resultó ser un chico de unos veinticinco años, con patillas y el pecho muy velludo.