ALEX //
Mis diecinueve, veinte y veintiún años de aqui para allá, siempre en Barcelona
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Mis diecinueve, mis veinte y mis veintiún años, de aqui para allá, siempre en Barcelona.
Sindicación
 
APROVECHANDO QUE ALEX NO SABE QUE ESTO FUNCIONA DE NUEVO
RAFA

Aún riesgo de parecer excesivamente interesado lo diré, Alex fue para mi y en primer lugar y por encima de todo una forma de acercarme más a Marta, la mejor además.

Yo ya la conocía a ella con anterioridad de acuerdo, pero entre ambos, Marta y Alex, de repente surgió una conexión tan fuerte y nada más ser presentados…

Uno que terminaba la frase del otro y sin equivocarse , o que ambos con una sola mirada parecieran entenderse, la verdad, a mi lo único que me provocaba era que por dentro me devoraran los celos, me muriera de envidia , o al menos hasta ese momento en que con mis propios ojos empecé a creer aquello que todo el mundo me decía pero que yo no me terminaba de creer, eso que a Alex solo le gustaban los chicos, que no había pues de qué preocuparse.


También era agradable por otro lado , no lo negaré, saber que alguien como él de repente estaba, se encontraba totalmente enamorado de mi . Aquel año parecía que no lograba interesar a ninguna chica y bueno, él no era feo o el típico marica amaneradisimo y promiscuo, y no sé, eso, su interés por mi, curiosamente hacía revivir entonces mis escasas esperanzas con Marta o con cualquier otra chica.

El no dejaba de mirarme con sus grandes ojos, de reír muchas de las tonterías que yo decía y de las que nadie más se reía.

No se engañen pese a todo, no creo que a pesar de lo que les he contado los dos llegásemos a ser grandes amigos.



Esa cena de la que habla por ejemplo y en la que dice que yo rocé con mis labios el lóbulo de su oreja al contarle algo..¡Demonios, es imposible!. Estábamos sentados cada uno en una esquina de la mesa y éramos unas veinte personas.


O ese beso que dice que le di en la mejilla en el pasillo de Sants.
Si, es cierto que los dos lo recorríamos muchas veces, después de clase, ese trayecto que hay entre la linea verde y la azul ,pero apenas sin decirnos nada está claro. El jugando nerviosamente con su billete en la mano, mirándome de reojo y yo buscando temas de conversación. …Nunca nos despedimos con algo que fuera más allá de las palabras, nunca hubo ni siquiera un fugaz apretón de manos o algo parecido, nunca, nunca existió beso alguno por mi parte hacia él de eso pueden estar seguros.


Alex situa el final de nuestra amistad una tarde de Junio en que preferí la compañía de mis amigos a él. No sé si es llevarlo todo demasiado lejos pero lo cierto es que partiendo de la base que esa tarde lo único que pasó es que me lo encontré en la calle Verdi , le saludé y volví con mis amigos, a lo mejor lo que ocurrió es que ,sabiendo él que yo andaba por allí , por su cuenta decidió salir a mi encuentro y yo simplemente no dejé que pasara, traspasara determinados límites cuando él a lo mejor si que esperaba que yo fuera a permitirlo. Pero mis amigos lo hubieran destrozado sin piedad en cuanto que se hubiera ido o dado la espalda y no pudiera escucharnos, y a mi me hubiera dado pena, aunque no se lo crean.


Hoy nos vemos poco, o muy poco, solo cuando Marta lo llama.

Ella siempre me echa en cara que soy muy frio con él pero creo que es lo mejor para todos ¿no?.

“Tu no sabes, tu quieres de otra forma muy distinta” me dice Marta a veces y yo la verdad no sé muy bien que responderle.



La última vez que nos vimos fue a finales de Julio y por casualidad, en la sala oval de un museo de Barcelona.Yo había ido con Marta y sus padres y él estaba sentado en una de las gradas.

Marta y yo pensamos que habría ido solo pero que vá, estaba con alguien que trabajaba alli y que de repente salió de entre las gradas, un chico de unos treinta.

Por primera vez noté que yo ya no era el centro de la escena para él. Aquel chico parecía ser alguien realmente importante para Alex.

Llevaba una camisa de traje medio desabrochada y con las mangas subidas pues había ido a trabajar por la mañana supongo, pero se debía haber cambiado allí mismo a lo mejor y guardado en su abultada mochila los pantalones largos, sustituidos ya por unos cortos a cuadros.

También ,puede que sea importante, me pareció verle más rubio.

En cualquier caso fue algo muy fugaz como nuestra historia que por mucho que él se empeñe en agrandarla, hacerla más profunda, llenarla de sentimientos recíprocos y momentos que nunca ocurrieron, no da ya más de si.

Fugaz.

Esa es la palabra.



 
Comentario:
Rafa, aprovechando que Alex no se ha enterado de que ya fubciona esto, te diré que Alex se ha vuelto viejo, sólo vive de recuerdos, tendréis que encargarle un vástago para que el abuelete se entretenga.
 
Comentario:
Te echaba de menos :)

Me encantan estos ultimos post en los que dejas que hablen tus "fantasmas" como alguien te ha dicho, una buena e interesante idea.

Te leo con ganas

Saludos
No