VERANO 2008
No creo que ningún verano vuelva a brillar tanto como lo hacen en mi memoria algunos de los veranos pasados.
Y no porque pasara gran cosa en ellos.
Barcelona en plena madrugada, la luz de las farolas de la Gran Via y bajo ella sus establecimientos abiertos veinticuatro horas o casi.
Los bailes de una noche cualquiera en que todos y en la discoteca ya se han despojado de su camiseta.
La sonrisa de un chico, o el perfil de otro chico al dia siguiente en la playa con el que tan solo existe una posibilidad entre cien de entablar una conversación, con ese porcentaje es más que suficiente ya para mi de hacerse ilusiones.
El paso de un dia tras otro, materializado en la mayoría de los casos en la cocina a eso de las diez de la noche mientras yo ceno: Los días son muy parecidos entre ellos, playa, siesta, internet y poco más, no hay ninguna responsabilidad, apenas una obligación o dos como mucho. Los días me dejan al pasar la piel caliente y seca, el cansancio acumulado en mis piernas.
La esperanza, la firme promesa de no aburrirme demasiado al dia siguiente, o al menos en el caso que asi ocurra que mi madre no lo detecte por favor y empiece entonces con sus discursos.
Veranos de 2001,de 2004, de 2002, de 2005, de 2003
No creo que nunca más haga tanto calor como en esos veranos hizo.
No creo que las voces de la gente vuelvan a oírse de esa misma forma que como antes se oían.
No creo que yo vuelva a tener tanta energía, tanto descaro, tantas ganas de incorporarme a la vida como durante muchos de ellos tuve.
Mi verano de 2008 empezó ese dia en que curiosamente para la mayoría de la gente el suyo ya terminaba.
Tumbado en la playa el primer dia de mis vacaciones deseé que el tiempo no avanzara tan deprisa como habitualmente lo hace para que un buen número de cosas pudieran ocurrirme , para tener tiempo para todo y todos.
También deseé quedarme anclado en cualquiera de esos días aún soleados del final del verano.
Los chicos abrazaban a las chicas y entonces se apartaban de sus amigos llevándoselas a un extremo de la playa.
Alli podrían tener algo de intimidad, allí podrían aprovechar, exprimir al máximo ese amor de verano nacido en esa misma playa y que el invierno más adelante mataría seguro en el sitio más insospechado.
Alli podrían llenarse la mano de arena y cerrándola, tratar entonces de retener la máxima cantidad dentro de ella, luchando porque las cosas sigan exactamente igual, el verano no se vaya, se acabe, deje paso al otoño.
Si, aún hace calor pero las primeras ráfagas frias de viento hacen de vez en cuando ya su aparición.
Si, puedes entrar al agua sin excesivos preámbulos aunque es cierto, está ya más fresca y llena de algas que días atrás,y en la playa muchos parecen ya cansados, aburridos de tanto verano, desean un cambio, recogen sus toallas apenas ha pasado una hora como mucho desde su llegada ,camino ya de casa.
No puedes evitar un dia pensar algo parecido a esto.
De repente una noche hace frio. Ya no puedes estar en la terraza, bañarte a medianoche en la piscina.
De repente a mediodía paras y te bajas de la bicicleta y la pequeña playa está ya vacia por completo, tu llevas unos vaqueros una camiseta blanca y un chaleco sin mangas y piensas que en veinticuatro horas justo volverás a estar en un aula de la facultad después de tantos meses sin pisarla.
El mundo ya no volverá a ser algo que tu puedes poner en marcha o detener a tu gusto como lo es en vacaciones.
O algo siempre en marcha, pero que reduce su ritmo si te ve esperando por él, como lo es cuando tengo las tardes libres.
No , el mundo volverá a ser algo completamente ajeno a ti, que ni siquiera sabe que existes. Habrás de aprender a subirte a él en marcha y a bajarte de igual forma, con los mínimos daños posibles, sin molestar mucho, sin que nadie se de cuenta de tu presencia preferentemente.

Y no porque pasara gran cosa en ellos.
Barcelona en plena madrugada, la luz de las farolas de la Gran Via y bajo ella sus establecimientos abiertos veinticuatro horas o casi.
Los bailes de una noche cualquiera en que todos y en la discoteca ya se han despojado de su camiseta.
La sonrisa de un chico, o el perfil de otro chico al dia siguiente en la playa con el que tan solo existe una posibilidad entre cien de entablar una conversación, con ese porcentaje es más que suficiente ya para mi de hacerse ilusiones.
El paso de un dia tras otro, materializado en la mayoría de los casos en la cocina a eso de las diez de la noche mientras yo ceno: Los días son muy parecidos entre ellos, playa, siesta, internet y poco más, no hay ninguna responsabilidad, apenas una obligación o dos como mucho. Los días me dejan al pasar la piel caliente y seca, el cansancio acumulado en mis piernas.
La esperanza, la firme promesa de no aburrirme demasiado al dia siguiente, o al menos en el caso que asi ocurra que mi madre no lo detecte por favor y empiece entonces con sus discursos.
Veranos de 2001,de 2004, de 2002, de 2005, de 2003
No creo que nunca más haga tanto calor como en esos veranos hizo.
No creo que las voces de la gente vuelvan a oírse de esa misma forma que como antes se oían.
No creo que yo vuelva a tener tanta energía, tanto descaro, tantas ganas de incorporarme a la vida como durante muchos de ellos tuve.
Mi verano de 2008 empezó ese dia en que curiosamente para la mayoría de la gente el suyo ya terminaba.
Tumbado en la playa el primer dia de mis vacaciones deseé que el tiempo no avanzara tan deprisa como habitualmente lo hace para que un buen número de cosas pudieran ocurrirme , para tener tiempo para todo y todos.
También deseé quedarme anclado en cualquiera de esos días aún soleados del final del verano.
Los chicos abrazaban a las chicas y entonces se apartaban de sus amigos llevándoselas a un extremo de la playa.
Alli podrían tener algo de intimidad, allí podrían aprovechar, exprimir al máximo ese amor de verano nacido en esa misma playa y que el invierno más adelante mataría seguro en el sitio más insospechado.
Alli podrían llenarse la mano de arena y cerrándola, tratar entonces de retener la máxima cantidad dentro de ella, luchando porque las cosas sigan exactamente igual, el verano no se vaya, se acabe, deje paso al otoño.
Si, aún hace calor pero las primeras ráfagas frias de viento hacen de vez en cuando ya su aparición.
Si, puedes entrar al agua sin excesivos preámbulos aunque es cierto, está ya más fresca y llena de algas que días atrás,y en la playa muchos parecen ya cansados, aburridos de tanto verano, desean un cambio, recogen sus toallas apenas ha pasado una hora como mucho desde su llegada ,camino ya de casa.
No puedes evitar un dia pensar algo parecido a esto.
De repente una noche hace frio. Ya no puedes estar en la terraza, bañarte a medianoche en la piscina.
De repente a mediodía paras y te bajas de la bicicleta y la pequeña playa está ya vacia por completo, tu llevas unos vaqueros una camiseta blanca y un chaleco sin mangas y piensas que en veinticuatro horas justo volverás a estar en un aula de la facultad después de tantos meses sin pisarla.
El mundo ya no volverá a ser algo que tu puedes poner en marcha o detener a tu gusto como lo es en vacaciones.
O algo siempre en marcha, pero que reduce su ritmo si te ve esperando por él, como lo es cuando tengo las tardes libres.
No , el mundo volverá a ser algo completamente ajeno a ti, que ni siquiera sabe que existes. Habrás de aprender a subirte a él en marcha y a bajarte de igual forma, con los mínimos daños posibles, sin molestar mucho, sin que nadie se de cuenta de tu presencia preferentemente.

Comentario:
Me encantan estos posts, tan descriptivos, con ese sentimiento único que le pones... ese toque de frialdad que le das al final, ..
Te sigo leyendo tio ;)... espero mas posts tuyos, mas seguidos! Q este verano apenas has posteado
STEAM
Te sigo leyendo tio ;)... espero mas posts tuyos, mas seguidos! Q este verano apenas has posteado
STEAM