ALEX //
Mis diecinueve, veinte y veintiún años de aqui para allá, siempre en Barcelona
Acerca de
Mis diecinueve, mis veinte y mis veintiún años, de aqui para allá, siempre en Barcelona.
Sindicación
 
76

Hay una parte de ellos que para nada quiero ver.

Esa que en el fondo los hace semejantes al resto de la clase y muy diferentes a mi, que tarde o temprano provoca por fin que un dia dejemos de ser tan amigos como antes y comencemos a distanciarnos.

Todo quedará entonces en el futuro reducido a un mero recuerdo, a una sonrisa espontánea en el mejor de los casos al acordarnos los unos de los otros. Lo sé. No habrá nada más.


Por eso el miércoles, el último dia de clase a las seis desaparecí, no les seguí al bar como de costumbre. Fue oir la música procedente de él y ponerme entonces a imaginar como iba a ser la fiesta que estaba a punto de comenzar alli.

En ese mismo momento supe que era lo mejor para todos, y sin decirles nada me separé del grupo y rápidamente enfile la salida. No pintaba nada.


El martes además Rafa y yo habíamos discutido sino por esto mismo si por algo muy parecido.


A él no le hizo nada de gracia que a última hora le dijera que no iba de fin de semana a su casa de las montañas como la llama, no lo entendió y eso que traté de explicárselo lo mejor que pude. En realidad lo que pasó, como le expuse muy claramente, es que de aquel fin de semana que él y yo habíamos planeado ya poco o nada quedaba, pues tanto todos los amigos suyos que se habían apuntado a él, como un par de amigas de Marta y Eva que también se iban a venir con nosotros lo habían desvirtuado ya por completo y convertido en algo completamente diferente. Todo el mundo parecía feliz por ello, por ser cuantos más mejor, los chicos porque hubiera chicas que todavía no conocían, las chicas por lo mismo pero al revés, todo el mundo ya digo menos yo que de pronto ya no pintaba nada en él.


¿Y todo porque eres gay? – me dijo Rafa a mitad de “la discusión” – nadie te va a pegar tio, mira en clase, todos lo saben o lo sospechan y nadie va por ahí haciéndote la vida imposible.


¿Será cierto que todo el mundo lo sabe en clase? me pregunté de pronto alarmado, dejando de oir por unos segundos lo que él me decía.


“Pareces no darte cuenta de lo pillado que estoy por ti” estuve a punto de decirle de respuesta, para hacerle despertar un poco y salir de su mundo maravilloso, situarlo en ese lugar donde debe situarse para comprender que las cosas entre él y yo cada dia que pase van a ser más complicadas a menos que el sea gay o bisexual y quiera montárselo conmigo también. Llevaba veinticuatro horas imaginando el plan, todos liándose con todos y yo más solo que la una y me veía andando por el pasillo de la casa muy temprano antes de que todos se hubieran levantado y observando por la puerta entreabierta de su habitación, su ropa interior sobre la mesilla, sus pantalones tirados por el suelo, a él acompañado quizás dentro de la cama por alguna chica y desde luego era más que suficiente, no hacía falta pensárselo dos veces, ya no iba a ir, lo tenía más que claro.


“Vete a la mierda tio”.

Asi, tan brusca, fue su despedida, aunque justo un minuto antes de la misma él andase cogiéndome del brazo y tratando de convencerme susurrándome las mejores palabras posibles a mi oido, esas que uno lleva deseando oir toda la vida, “no te voy a dejar solo ni un minuto, voy a estar muy pendiente de ti, de que te lo pases bien etc etc”.

“Prométeme que no te vas a liar con nadie y voy” le dije nada más levantarse él del banco , tras mandarme a la mierda como he dicho antes, tratando in extremis por mi parte de salvar la situación.

Creo que ni me oyó la verdad. ¿Mejor no?


Llegé a casa tan cansado que me metí directamente en la cama. Mi madre se sorprendió aunque yo creo que empieza a acostumbrarse a esos dias en que de pronto me meto en la cama antes de las siete y ya ni siquiera salgo para cenar. Por supuesto que cerca de medianoche la oí entrar al cuarto para preguntarme si todo iba bien. Yo le dije que si pero no creo que la convenciera del todo. Solo hacía falta comparar como estaba hace unas horas, tan contento preparándolo todo para la excursión y como estaba esa tarde para darse cuenta que todo había cambiado y para peor supongo.


El gay perfecto, ese que tiene amigos heterosexuales, que sabe separar una cosa de la otra, que consigue que nada interfiera en aquello en lo que no debe interferir: lo siento pero yo no puedo serlo, lo he intentado de veras y estoy ya muy cansado, mucho.


Me daba la vuelta cada vez que él entraba a la habitación en esas dos noches que tuvimos que compartir por culpa de un trabajo. Oía de esa forma como desabrochaba el cinturón de sus vaqueros, como estos caían al suelo poco después. Escuchaba el elástico del calzoncillo golpear contra sus piernas cuando él se lo quitaba a continuación, el elástico de los pantalones del chándal acto seguido, esta vez ajustándose a su cintura poco antes de meterse en la cama. Al apagar la luz me sentía orgulloso de mi mismo, por hacer que él no se sintiera incómodo y por fin me daba la vuelta, para poder verlo un poco más antes de dormirme, cosa que por cierto no pasaba hasta bien entrada la madrugada.

“Es diferente a lo de Joan” me decía en silencio.

“No tiene nada que ver”.


Por la mañana nada más abrir los ojos más o menos me repetía lo mismo y si algo de luz entraba ya en la habitación rápidamente me ponía a buscar entre sus sabanas algún indicio de una posible erección suya claro está, que acompañase en esos momentos a la mia que para ser sinceros no había cesado en toda la noche.


Pero “es diferente a lo de Joan” me decía en silencio mientras discretamente no dejaba de frotármela contra el colchón.

“No tiene nada que ver”.







 
Comentario:
Hola, gracias Perry por estar ahi desde el primer post.

Gay leon no lo podias haber definido mejor

un beso y gracias a todos
Alex
 
Comentario:
Bueno, un saludo ante todo (nunca había leido tu blog antes). Enhorabuena por el coraje que supone (para mi, al menos) desnudarse ante los demás de esta manera. Quién sabe, tal vez eso te ayude a enfocar tu vida cotidiana y tus decisiones de otra manera. Como catarsis, me parece mejor que llegar al coma por el alcohol cada fin de semana, como muchos hacen.
Me siento bastante identificado contigo en lo que a tu relación con Rafa se refiere: yo también tengo un largo y denso historial en lo que amores imposibles con amigos hetero se refiere... Pero, contrariamente al consejo que los otros te dan, yo te animo a que explores esa senda hasta el final, y veas hacia dónde lleva. Por un lado, porque creo no equivocarme si te digo que sólo te sientes realmente vivo cuando estás con él: un cruce de miradas con él o un roce accidental vale mucho más que 40 mamadas desechables con 40 tíos distintos. Estoy seguro de ello. Y por otro, porque si le apartas de tu vida nunca sabrás qué hubiese ocurrido.
De todos modos, no me hagas mucho caso, porque mi tendencia a la infelicidad y la autodestrucción puede llevarte a engaño. A ti y a cualquiera.
Un saludo.
 
Comentario:
q paxa!he intentao leer todo tu blog pero creoq ue necesitaria dos vidas, muxos petas o dejar la universidad. Jeje. He ecidido que lo leere poco a poco, aunque , como hoy, te este escribiendo sin saber una mierda d etu vida. Pero, joder, que quieres con 200 millones d epost. Me ha molao tu historia, mitica, del amigo hetero supercomprensivo al que tu le bajarias los pantalones y le meterias la comprension por los gays por el recto. Bueno, ya te leere mas

MOLAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
 
Comentario:

vaya! Me he sentido muy identificado con tu texto! Algo muy muy parecido me ocurrio hace unos años.

Ahora que han pasado los años y ya por fin tengo amigos gays me siento en la misma situacion. Enamorado de uno de mis mejores amigos. Da iwal que sean heteros o gays, son amigos.

En tu caso creo que es iwal, si fuera gay no estarias en la misma situacion? sufriendo por un amor que no es correspondido? Cuando ligara con otro no te doleria tambien?

Besos y animo, no le pierdas, parece muy buen amigo



 
Comentario:
"El gay perfecto, ese que tiene amigos heterosexuales..."
Tenemos conceptos muy diferentes de muchos aspectos de entender la vida, cada dia lo tengo mas claro... El de "gay perfecto" es uno de ellos
 
Comentario:
Hombre, sería una pena terminar la amistad de forma tan desagradable. Y sobre todo porque tú te creas que eres diferente de ellos, cuando, por lo que veo, no eres ni mejor ni peor. Eso sí, creo que deberías decirle a tu amigo que tienes un cuelgue por él que no se lo salta un gitano, y que tiene que comprender que las cosas no pueden ser como antes, que tienes que procurar que corra un poco de aire entre los dos. Sin que eso signifique una separación absoluta.
¿Por qué no te llevaste a Marco a la casa de campo? Eso te habría permitido pasar el fin de semana sin tener que estar pendiente siempre de Rafa.
 
Comentario:
La última parte de tu blog de hoy es brutal, Alex. Me he visto en un par de ocasiones en esa situación y has conseguido por momentos que se me encoja el estómago recordándolos. Yo tampoco giré nunca la cabeza.En fin. Por otro lado, creo que deberías haber ido ese fin de semana con tus amigos. Rafa, por encima de las pajas mentales que sacuden tu cerebro y tu polla, es tu amigo.Así al menos se ha comportado en lo que tu cuentas de él en este diario. Es un amigo con el que has salido, el único al que le has dicho que eres gay, con el que haces trabajos en casa y con el que te sientas en clase.No lo eches a perder. Supongo que si él se enfadó contigo cuando le dijiste que no ibas a ir,no fue por otra cosa mas que que porque te aprecia como amigo y se sintió mal porque no fueras. La otra parte, la de tu amor por él no te digo que sea imposible, porque no hay nada imposible, pero si ha de materializarse,lo hará.Hasta entonces (ocurra mañana o nunca), disfruta de tus amigos. Peor te vas a sentir sin ellos,eso seguro!! Un beso, Alex!
No