ALEX //
Mis diecinueve, veinte y veintiún años de aqui para allá, siempre en Barcelona
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Mis diecinueve, mis veinte y mis veintiún años, de aqui para allá, siempre en Barcelona.
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Dejo aburrido pasar las últimas horas de las vacaciones.


El tiempo al pasar a veces te sorprende, haciéndote recordar constantemente, colocando en la categoría "buenos momentos" instantes que no creerías nunca que fueran clasificables como tal, historias de lo más simple, sin misterio alguno, como un simple paseo junto a mis padres a casa de unos amigos suyos, a la vez que el tiempo también y por otro lado por sorpresa quita todo tipo de relevancia a otros instantes que pensabas que iban a cambiar tu vida de arriba a abajo e iban a marcar un antes y un después y que para nada como lo compruebas luego lo han hecho.


En cualquier caso ha habido dias en estas vacaciones, casi todos , en que he sido un chico bueno, muy bueno y me he ido a nadar por la mañana, a dar un inocente paseo después , me he echado la siesta al terminar de comer y por último me he pasado toda la tarde estudiando, recuperando de esta forma, sin nadie alrededor, sin tener que ir a clase y aguantar tantas tonterías, un poco el interés por la carrera , poniéndome sin darme cuenta al dia en aquellas asignaturas en las que sin saberlo iba algo atrasado. Días que he acabado luego tumbado en el sofá de casa frente al televisor sin hacer nada de caso a lo que ponían en él, adormilándome poco a poco para variar, esperando en vano alguna noticia suya, de cualquiera de ellos pues ya han vuelto a Barcelona, poniéndome ya ante la peor de las situaciones posibles, es decir que se hayan enfadado conmigo definitivamente y no me vayan a volver a dirigir la palabra nunca más, no vayamos a ser ya amigos en definitiva.

Curiosamente el miércoles al salir de clase eso era lo que deseaba por encima de todas las cosas. Ahora, demasiado tarde, me doy cuenta de mi error, las cosas no son, no se hacen asi supongo.



Los chicos italianos engañan. Vistos desde lejos siempre de fiesta y en grupo parecen todos muy guapos pero a medida que te vas acercando a ellos no puedes sino evitar sentirte defraudado. Con los ingleses ocurre justo lo contrario. Vestidos en la mayoría de los casos con ropa deportiva una vez que te alcanzan, o mejor dicho te dejas alcanzar y los ves de cerca, te sorprenden casi siempre muy gratamente y luego no te los puedes quitar de la cabeza durante un buen rato. Con los franceses no quiero nada ya, creo que los conozco muy bien y pueden llegar a ser lo más falso del mundo.


Protegido detrás de mis gafas de sol los observo sin que ellos se den cuenta, a todos y a escondidas, mientras los separo en dos grandes grupos, aquellos por los que merece la pena arriesgarse, por los que me la jugaría, me iría a su hotel en caso que me lo propusieran y aquellos por los que no lo haría. Y lo normal sería encontrar a un chico de la primera categoría cada cinco minutos o asi, no prácticamente a cada segundo que pasa como me ocurre a mi. El chico moreno de la camiseta sin mangas y vaqueros remangados. El de la camiseta del Barsa, muy rubio y con las gafas de espejo. Ese grupo que a media tarde tienen aspecto de llevar varios dias continuados de fiesta, sin parar y que sentados en el Zurích ojean una guía turística: todos me servirían, accedería a sus deseos seguro. Les comería la polla hasta que finalmente se corrieran en mi pecho o en mi cara, me dejaría follar, manosear por cualquiera de ellos, sintiéndome de lo más afortunado, como si estuviera en esos mismos momentos viviendo un sueño, mi sueño, desde luego los aprovecharía al máximo posible.



El club de abuelos del Corte Inglés esa es la triste realidad sin embargo. No sé porque dejo siempre que alguno se masturbe a mi costa en los servicios, quizás espere una compensación a cambio por ello un dia, ¡vaya tontería! ¿no?, un tio bueno que haga lo mismo que yo, que se deje mirar y nada más para ser justos, con eso me conformaría, es suficiente. Quizás tenga que ver con lo aburrida que puede llegar a ser la Fnac si la visitas a diario, con ese maldito olor a croissant que parece haberse instalado en su entrada y que siempre termina por darme dolor de cabeza o con lo soporífera que resulta ver la misma ropa expuesta en cientos de escaparates y el calor que hace dentro de todas las tiendas. O con las mismas canciones sonando siempre en la radio, los mismos anuncios sucediéndose los unos a los otros en canales diferentes, ¿quién sabe?..


El chico japonés pudo haber acabado con todo este círculo vicioso. Tendría mi edad o a lo mejor incluso hasta era un poco mayor . Desde luego si que era más alto que yo, con el pelo largo y teñido de color teja. Lo curioso es que no se la sacó siquiera. Dejó su bolsa de “Louis Vuitton fundada en 1854” en el suelo y tras meterse la mano por debajo del pantalón del chándal de color rojo y fijarse en mi polla, pude notar como empezó a masturbarse muy discretamente. Yo entonces me aparte un poco para que pudiera ver como se me empezaba a empalmar y él continuo machacándosela a mi lado, sin quitarme el ojo de encima hasta que mirando de pronto hacia arriba y abriendo la boca como para emitir un gemido que por cierto nunca emitió, de pronto paró. Tras dedicarme una sonrisa y cargar de nuevo con su bolsa volvió a salir afuera del baño. Cuando abrió la puerta el rumor de la gente buscando desesperadamente una mesa, riéndose, riñendo porque no les habían servido lo que habían pedido, no vino a significar sino el punto y final a aquella historia y aquella tarde en consecuencia.

Volví a casa de vacio de nuevo.


Rafa que no se digna a escribirme un mensaje, Marco que mientras no deja de mandarme mensajes que ni me molesto en contestar. Yo llamando a Genis cuyo teléfono lleva fuera de cobertura desde hace casi una semana.

Asi es la comunicación en el mundo moderno.


Un chico guapísmo. Con una melena castaña y unos ojos azules increíbles. Entró en el metro hace unos pocos minutos y quedándose de pie se puso directamente a mirar las noticias que emitían en la pantalla que hay en el vagón. No le pude quitar el ojo de encima pero para variar esta vez no deseé que él me mirara también a mi, todo lo contrario. No quería que me viese asi, en esa situación, medio tirado en el asiento después de haber pasado tantas horas vagabundeando de aquí para alla, sin la más mínima dirección, sin planes.

Observé su mano casi a la altura de mi boca. Al salir del vagón procuré por todos los medios que por lo menos mi mano rozase la suya para asi tener algo suyo aunque insignificante.

Por supuesto no fue posible.

Es la gente que está apelotonada dentro del vagón sudando la que decide por donde puedes ir y por donde no.



 
Comentario:
¡Hola! Hay que ver la de aprendices a psicólogos que te salen. Yo no voy a decirte si lo que haces está bien o mal, primero porque sólo he leído la última entrada y segundo porque yo no soy quien para juzgarte.
Yo sólo te escribo para mandarte un saludito desde Sevilla y animarte a conocer gente y divertirte. Vamos, que el sexo está genial, y todo lo que lo practiquemos es poco, pero la gente nos puede aportar mucho más, siempre es más apasionante todo cuando lo haces bien acompañado.

Ciaoo!
 
Comentario:
me gusta la manera de expresion , kruda, real pero con un toke de fantastiko...
No soy psicologo ni mucho menos me parece que se te puede juzgar con estas lineas que escribiste, lo que si te pueod decir es que tendrias que buskar otras opciones, proba cosas nuevas a ver si asi le terminas encontrando un sentido a todo.... al fin y al cabo eso es lo que buskamos todos encontrarle un sentido a la vida ( no te fijes en si esta bien o mal lo que haces ; el mal y el bien son relativos. fijate si es que te hace sentirte bien...
 
Comentario:
No estoy de acuerdo. Está bien el no lanzarse a por una relación simplemente por no quedarse solo, pero lo que haces, Alex, es muchas veces autodestructivo. Para empezar, te angustia la soledad, se nota en lo que escribes, pero la prefieres antes que salir de "la cueva" en la que estás. Como si necesitaras la luz del sol pero te hiciera daño en los ojos. No es malo estar solo, pero se tiene que estar de forma voluntaria, no como mecanismo de defensa. Como tú mismo has dicho, te estás creando una realidad alternativa en las que las cosas son como quieres y Rafa te hace caso. Deja de crear esa realidad. Sólo te hará daño, a mí me ha pasado, y la única opción para vivir algo intensamente es en el mundo real. Más duro, sí, más cruel, sí, más inesperado, sí, pero es lo que hay. En un libro leí que la vida de cada uno es como una habitación. Cuando te retraes y te pones a imaginar lo que podría ser, es como si te pusieras lujos en esa habitación, pero no debes olvidar que esos lujos son falsos. Uno de los personajes del libro decía que prefería la habitación sin lujos, con la ventana abierta, entrando aire, que aunque fuera un viento frío y hostil, ese aire sería totalmente suyo.
Y respecto a Rafa: es más de lo mismo. Es hetero, nunca lo tendrás, nunca, jamás. Es descorazonador, pero es mejor asumirlo. Por otra parte, hay miles de tíos geniales que sí puedes tener. Elegir entre miles de tíos frente a uno no es conformarse, y si superaste lo de Joan, esto será más fácil.
Puff, vaya rollo que te he soltao. En fin, suerte y a ver si sale todo como esperas
 
Comentario:
Bah. Pasa de esos conformistas pensionistas prematuros. Yo he sido como tu eres hasta los 30 y más. Y qué si quieres ser infeliz a tu manera. Sólo faltaría que con 20 años tengas que irte con el primero que te ofrezca cariño y estabilidad sin gustarte, cuando uno con 20 años busca... otras cosas. Aunque siempre sea la misma cosa. Y nunca la encuentres. Y tengas la sospecha de que tal vez nunca lo vayas a encontrar.
Pero no vas a ser más feliz por seguir el camino contrario. Además, no sabrás estar a la altura, porque tú no eres así.
Haces bien en escribir de aquello que te inquieta y te llama la atención. El día que te paguen por hacerlo ya escribirás de otra cosa. Si se da el caso.
Saludos.
 
Comentario:
No sé si realmente tu vida será únicamente lo que queda reflejado en estas líneas. Por tu bien espero de todo corazón que no. Yo nunca he tenido ni tan siquiera un rollo, y puedo reconocer que ello me preocupa un poco, pero por suerte existen otras cosas en mi vida que me preocupan bastante más. Por lo contrario, por lo que aquí cuentas, tu vida se ha ido contrayendo sobre sí misma más y más, reduciéndose a un espacio casi asfixiante que solo encierra sexo, autocompasión y tal vez tu carrera por casualidad. Tío, creo que tienes dos o tres años más que yo, pero en serio, por lo que escribes a veces podría jurar que por lo menos el abismo es de cuarenta años... O al menos, eso es lo que pareces pretender.
 
Comentario:
yo tb pienso q deberías llamarle a Rafa y decirle todo, aunque tal vez el ya lo imagina y supone, pero es mejor q lo escuche d tu boca...
cuidate y llamale a Marcos aunque sea por educación no??
 
Comentario:
Deberias pasarte por los wc de la estacion de autobuses (la estacion del Norte) por alli pasan muchos turistas que regresan a casa en vuelos baratos, fijate en los que se van ya que con estos es mas facil encontrar rollo, los que llegan todavia tienen tanto por hacer. Alli una mañana encontre un japones que ufffff.... el si me enseño su rabo jejeje lastima que anunciaron su bus y salio pitando, casi me piro con el a Madrid... menudo viaje sentado a su lado.

No hagas caso de nadie tio es tu vida, sigue tu instinto.
 
Comentario:
Debiste haberte ido de vacaciones, seguro que hubieras hecho algún que otro amig@, que nunca viene mal. Lo que haces con Marco está fatal! el hecho de que no te contesten desespera, piensa que sentirías si te lo hicieran a tí. Deberías llamar a Rafa y contarle los motivos reales de porque no fuiste, seguro que te sientes mejor. A este paso acabas en el sikiatriko! Arriba Ciencias Empresariales!!!
 
Comentario:
Desde luego que son deprimentes. Resumiendo, estás colgado de un tío que no te hace el caso que tú quieres, y que no te lo va a hacer. Te paseas por las calles sólo para sentirte infeliz porque los chicos que te gustan no te miran, y, por lo visto, necesitas dar alas a tu frustración situándote en el grado más bajo de la escala, convirtiéndote en asiduo de los servicios del Corte Inglés o de la FNAC. Dime, ¿es así como haces para sentirte más desgraciado?
Al menos tienes a alguien que te llama, que quiere estar contigo y encima no quiere que seáis sólo amigos. Sin embargo, le vas a dejar. Estás echando a perder tu juventud, y llegará un día en que te lamentarás de no haber aceptado lo que la vida te ofrecía en lugar de rechazarlo porque esperabas algo mejor.
Soledad, cuántos nos vemos atrapados en tus brazos. Menos mal que siempre nos quedará el porno.
 
Comentario:
Tus historias cada vez me resultan mas deprimentes y mas de cliche repetitivo e irreal...
No