ALEX //
Mis diecinueve, veinte y veintiún años de aqui para allá, siempre en Barcelona
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Mis diecinueve, mis veinte y mis veintiún años, de aqui para allá, siempre en Barcelona.
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Otra cama.

Desde que hace unos pocos dias nos hemos instalado definitivamente en la casa de la playa eso es lo que veo nada más despertarme.

Cubierta con una sábana azul, generalmente sin nada encima aunque a veces con el bañador o una toalla tirada sobre ella, ropa sucia incluso ,debajo de la ventana, todos los dias aparece a mi lado vacia, sin ser usada por nadie, pese a todos los chicos a los que durante el otoño y el invierno pasado metí en ella, mentalmente claro, imaginado gracias a ellos en esos momentos un verano completamente diferente a como hasta ahora han sido todos mis veranos.


No solo era sexo, aunque a veces si lo reconozco, pues me levantaba de mi cama e iba hacia la otra donde me esperaba él y los dos comenzábamos a besarnos y nos desnudábamos rápidamente y empezábamos a sudar, notando la humedad cada uno en la piel del otro. También como he dicho había chicos, en realidad solo uno, que dormían en ella por simple amistad, y que susurrando al amanecer me llamaban para ver si yo también estaba ya despierto como ellos. Poco después cogíamos las bicicletas y salíamos a dar una vuelta para acabar siempre en la playa una hora o dos después, todos y cada uno de los dias del verano, o al menos de esa semana a mediados de Julio que mis padres me dejan solo.


Es difícil dormir mucho con estas noches tan calurosas que se suceden la una a la otra y que parecen por este mismo motivo ser todas iguales. Es una perdida de tiempo acostarse pronto e imposible no despertarse luego alrededor de las siete de la mañana, muerto de calor, con tan solo unos boxer morados encima, que mi madre estropeó al echarles demasiada lejía, creando a uno de sus lados un enorme lunar de color blanco. Y si, pese a todo, a esa hora cojo la bici casi a diario y salgo a dar una vuelta por el pueblo pero solo claro está, y me acuerdo entonces de cuando mi padre y yo montábamos en bicicleta todas las mañanas juntos, antes de que engordase , de cuando los dos subíamos a la montaña más alta cada semana en una especie de reto personal que los dos nos marcábamos. Y no sé la verdad si lo echo de menos o lo veo como algo extremadamente ridículo ya , algo que solamente puede pasar en una determinada época de tu vida y nunca más. No lo sé.


“Rompimos las barreras del sonido, comiéndonos la boca, diciendo que el futuro solamente podría convertirse en nuestra suerte” me encanta pedalear al máximo oyendo esto en los cascos, parece como si fueran las palabras las que pedaleasen por mi y me llevaran al punto más alto del pueblo sin apenas esfuerzo.

“Rompimos las barreras del futuro, besándonos la cara, sabiendo que mañana solamente querremos distanciarnos de la gente”, desde alli se ve toda la costa y aunque me gustaría sentarme y quedarme durante horas mirando el mar la verdad es que con un minuto o dos me basta, pues no se me ocurre nada genial y soy demasiado nervioso, tengo prisa siempre por volver a casa.

Ni siquiera me bajo de la bicicleta, solo apoyo los pies en el suelo de nuevo, me recupero un poco, eso es todo, desgraciadamente como he dicho no se me ocurre nada más que hacer por alli arriba. Una pena.


Tener un hijo con el que salir dentro de unos años en bicicleta también, con el que en otoño limpiar el jardín de hojas secas y en verano hacer lo mismo pero con la piscina. Antes de salir del agua nada más llegar a casa, tras el paseo en bici, alrededor de las ocho de la mañana, agarrado a las escaleras metálicas de salida después de haber estado nadando un rato me he puesto a pensar en algo parecido a esto. Y bueno...por unos minutos el plan como que me apetecía. No sé si una vida normal y yo podemos llegar a ser compatibles el uno con el otro, desde luego tal y como van las cosas no lo creo la verdad. Pero no puedo negar lo que a veces se cruza por mi cabeza, sin hacer mucho ruido, como de puntillas, a esa hora en que la mitad de mis neuronas aún están por despertarse.




¿Soy gay?

Lo típico sería decir que estoy hecho un lio y tal pero mentiría. Me encantan las pollas y los tios, no lo puedo negar, y las chicas como que no me dicen nada, pero de ahí a afirmar sin dudas que soy gay me parece que aún va un buen trecho que creo no haber recorrido aún. De hecho si alguien me lo preguntara no sabría muy bien que respuesta darle. Igual es que soy muy presuntuoso y aunque la cosa a primera vista es de lo más clara yo me niego a verlo. Igual tendría que probarlo con una chica para estar seguro, el otro dia me pajeé con una por la cam, una que enseñaba las tetas y el culo, no el coño, a cambio de que yo le enseñara la polla, y aunque la verdad terminé por correrme lo hice únicamente pensando en lo calientes que se pondrían muchos tios buenos viendo eso que yo estaba viendo, imaginado sus enormes pollas, sus jadeos, sus labios y su bocas abiertas de par en par.


“La una y media, despierta que no llegas”: más o menos esa es la frase con la que mi madre me despierta cada dia, pues a eso de las nueve después de haberme secado del todo y desayunado, me meto en la cama y por fin me quedo dormido.


Ahora que el curso ha terminado trabajo por las tardes. Asi puedo volver a casa con mi padre a las nueve y no tengo que madrugar tanto ¿?. A las cuatro la oficina se queda vacia y sin poder hablar con nadie como que todo va más rápido, haces el doble de trabajo, te sobra tiempo, tanto que hasta puedes enchufar la cam y hacer por ejemplo lo que antes conté.


Pero a lo que íbamos ¿Soy gay?.


No lo sé.


¿Te gustaría llevar la vida normal de un chico de tu edad?

Si, creo que si, aunque tampoco estoy muy seguro.


Este pasado sábado ha sido para Genis y para mi nuestro primer dia del orgullo. El estaba como extasiado, más contento que nunca. Yo, pues como que no, no me identifico con nada de eso, no me siento para nada como uno más.

No creo que tener la misma opción sexual que un montón de tios que te rodean te obligue ya automáticamente pertenecer a ese grupo, a ser uno de ellos.

“Son otras las cosas que te hacen sentirte próximo a una persona o no” más o menos eso le dije a Genis, al que por cierto le encanta que de pronto en plena borrachera deje de hacer la loca con él y me ponga profundo y plasta a veces .
 
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Hola
 
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Hola, gracias a todos.

Yo tambien me lo pase muy bien la noche del orgullo por cierto.

Creo que a las cosas es bueno darles unas cuantas vueltas ¿no?

Besos
Alex
 
Comentario:
Porque los gays tenemos siempre que buscar razones para ser gays? No se puede ser gay y ya esta? Yo tambíen me he hecho tus preguntas mil veces, y al final acabo igual, sin respuesta. Solo sé que ahora me encantan los tios y que como amaré a un hombre no lo haré nunca a una mujer.
 
Comentario:
Me ha enganchado tu texto. Mira que nos emperramos en darle vueltas a las cosas ehh. Creo que es algo que nos pasa a todos. A ver si aprendemos a buscar nuestra felicidad y dejamos de darle vueltas a todo.

Animo.
 
Comentario:
LLevo tiempo leyendote y nunca habia escrito nada, no se si por palo o por perreria, pero en fin... este tambien fue mi primer dia del orgullo y mi novio tambien estaba como tú, mientras que tal vez yo hubiera estado como Genis si no fuera por las veces que me amargó el finde...

Bueno xiquet, espero seguir leyendote durante mucho más tiempo :) cuidate mucho. un beso.
No