ALEX //
Mis diecinueve, veinte y veintiún años de aqui para allá, siempre en Barcelona
Acerca de
Mis diecinueve, mis veinte y mis veintiún años, de aqui para allá, siempre en Barcelona.
Sindicación
 
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El chico de Paris adelanta al chico de Santa Coloma (en el polvo que nunca eché) y se pone a la cabeza de mi ranking particular, y todo porque en vista que no podemos dormir se levanta de su cama y se mete en la mia y me abraza y empieza a besarme y no tarda mucho en meterme su mano bajo el boxer y aunque mi polla le dice que si, yo le advierto que no, que no puedo más, que si me corriera de nuevo no tendría ya fuerzas ni para respirar. Y él se rie de lo que digo y para entonces yo ya desnudo me levanto a cerrar la puerta con pestillo, no vaya a ser que mis padres que están durmiendo al lado oigan algo y vengan a ver que pasa. Y antes de que me vuelva a meter en la cama comienza a chupármela, yo de pie y el medio tumbado en la cama y si, es cierto, se me pone superdura y se me empina tanto que para él resulta cada vez más difícil metérsela en la boca entera y por eso opta por lamerme con la lengua la parte de abajo, comerme los huevos mientras no deja de masturbarse, poniéndome ya de rodillas y abierto de piernas a continuación me chupa todo lo que va desde los huevos al culo y por último este también, metiéndome simultáneamente una vez que llega a él definitivamente, su dedo hasta bien dentro. Y yo, aunque quisiera y debiera, no sé decirle que no y por eso acabo corriéndome sobre su polla que está justo debajo de la mia. Y él con la mano a continuación se encarga de untársela toda ella con mi leche y sus huevos también un poco, mientras me dice que con nadie ha disfrutado tanto en la cama como conmigo.


Me tumbo de nuevo y el se poné encima mio y comienzo a masturbarle y con un hilo de voz le digo que se corra en mi cara pero él me dice que no, que no está bien correrse en la cara de otra persona si esa otra persona es algo más que un simple polvo, otro más.


Acaba haciéndolo en mi pecho y nada más hacerlo él también se viene abajo dejándose caer con las piernas abiertas sobre mi. Y noto la abundante mata de vello de su pecho sobre mi pecho y una humedad viscosa que poco a poco se seca tirando de mi piel. Y recorro su culo con mi mano y noto los pelos que alli tiene, también muy abundantes, totalmente mojados, empapados de sudor. Y a los diez minutos o asi él me dice que se vuelve a su cama.

Ya está a punto de amanecer y yo entonces me levanto por última vez para quitar el cerrojo y abrir un poco la puerta, para demostrar a mis padres que no ha pasado nada en toda la noche en caso que quieran curiosear un poco cuando se levanten, para que lo único que se encuentren sea la típica escena de dos chicos en calzoncillos durmiendo cada uno en su cama, destapados, acostumbrándose poco a poco a levantarse cuanto más tarde mejor.



¿Desde cuando no follaba?

Si por follar se entiende gritar de placer, sentirte a punto de explotar creo que este polvo imaginado, que nunca he echado, ha sido mi primera vez.



Julien y yo nos enrollamos nada más llegar el a casa el viernes a las cuatro, en la piscina, donde desnudos comenzamos a besarnos y comérnoslas lo máximo posible sin respirar bajo el agua. Luego el muy astutamente utilizó esa botella de whisky, que yo había metido hace casi un mes bajo mi cama para emborrachar a Genis cuando viniera, para emborracharme a mi. Estábamos los dos desnudos en el salón con las pollas a punto de estallarnos y nos las chupábamos mutuamente tirados por el suelo, bebíamos algo, muy borrachos continuábamos haciéndolo. Le dije que se corriera en mi boca y el me la metió entera y empezó a sudar, a emitir un suspiro tras otro, cada uno más fuerte que el anterior. Finalmente noté como su polla se movía hacia arriba en mi boca, golpeándome el paladar un par de veces y vertiendo acto seguido toda su leche caliente dentro de la misma. El no dejaba de decirme muy serio mirándome a la cara“Trágatela toda, trágatela toda” mientras lo hacia..



Fuimos a continuación a mi cuarto, nada más limpiarnos y tras descansar un poco, sino recuerdo mal aquello que imaginé, y el entonces me dió unas bragas y un sujetador para que me pusiera ambas prendas encima cuanto antes mejor .

Yo le dije que no me apetecía hacerlo pero él me recordó el pacto que habíamos hecho al principio de este polvo irreal, que era que yo tenía que hacer todo lo que él me dijera.

“Póntelas puta de mierda” me susurró al oido muy serio, siendo al final sin embargo él quien me las puso, pues le molaba mucho según me dijo verme abierto de piernas, meterme el agujero correspondiente por cada pierna, ir subiéndola poco hasta llegar a mi cintura y entonces comérmela como premio.


Dos pelotas de tenis hicieron las veces justo después de pechos, cuando llegó la hora de ponerse el sujetador y usando un pintalabios de mi madre por fin me pintó los labios tal y como él quería. Entonces me preguntó si quería seguir adelante y yo la verdad como era eso precisamente lo que más quería en el mundo le dije que si.

Se tiró sobre mi y empezó a besarme como un animal, Pronto me pidió que me bajara las bragas y me abriera de piernas de nuevo y apoyando su polla en mis huevos y frotándola contra ellos comenzó a moverse como si estuviera follándose a una tia. Luego poco a poco su polla fue buscando mi culo y de pronto como que me encontré en la cama boca arriba con las piernas flexionadas sobre mi pecho siendo follado por él, que se encontraba apoyado sobre las rodillas encima de la cama y que no dejaba de preguntarme en mi nuevo nombre en clave “Ana” si aquello me gustaba.

Yo le pedía más y más de todo y emitía también mis primeros gemidos y esperaba con impaciencia cualquier nueva ocurrencia suya.


Me obligó a ponerme a cuatro patas, pero inclinado, con la cabeza apoyada en el suelo y comenzó de nuevo a follarme . De inmediato yo también me encontraba ya como él, gritando como un loco en medio del polvo totalmente imaginado, sudando, aguantando sus embestidas una tras otra, con la cara apoyada en la madera del suelo, el culo en alto, machacándomela, deseando correrme lo antes posible.

Nada más notar como él acababa de hacerlo dentro de mi, resbalabando los restos hacia mi muslo, mi leche salió por fin disparada y con tanta fuerza que la mayoría fue a parar fuera del cuarto, golpeando parte en mi cara y alcanzando el resto al pasillo.

Con las bragas a la altura de mis tobillos y el sujetador aún puesto me quedé en esa misma posición un par de minutos, recuperando el aliento, totalmente sudado, viendo como una gota del mismo caía desde mi pelo al suelo, oyendo como Julien seguía jadeando pese a haber terminado, pensando si quizás el verano no habría terminado y estaríamos ya en otoño, si todo el mundo no sabría ya lo nuestro.


¡Ha sido increíble!- dije esperando su respuesta.

- Desde luego – me contesté a mi mismo abriendo los ojos.

 
Comentario:
La imaginacion al poder. Je, je, seguro que no ha ocurrido?. Saludos
No