ALEX //
Mis diecinueve, veinte y veintiún años de aqui para allá, siempre en Barcelona
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Mis diecinueve, mis veinte y mis veintiún años, de aqui para allá, siempre en Barcelona.
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Levantarse un sábado a las ocho de la mañana puede llegar a ser hasta de lo más agradable. Sobre todo si el resto de la semana lo haces a las seis, dos horas antes, muerto de frio y sueño, con la certeza de que además ninguna de las horas de ese dia que acaba de empezar va a ser realmente tuya, vas a poder hacer con ella lo que realmente querrías hacer.

Además no puedo quejarme, ayer caí rendido en cama nada más cenar, la misma historia de muchos viernes este año, a las diez de la noche ya estaba durmiendo. Así que han sido casi diez horas de sueño de lo más profundo. No es de extrañar que hoy me haya levantado con tantas ganas de hacer cosas que sin embargo no puedo hacer, pero bastante optimista pese a todo.

Me encanta tener la piscina para mi solo. Nadar sin nadie más a mi alrededor. Especialmente a crol, escuchando únicamente el ruido de mis brazos y piernas chocando contra el agua, sin ver nada más que el suelo de baldosa azul de la piscina, preocupándome únicamente de sacar la cabeza afuera cuando necesito respirar, de tomar el máximo impuso posible tras dar una voltereta bajo el agua y comenzar otro largo más, de controlar mentalmente cuantos llevo hechos, cuantos me quedan aún por hacer. Llevaba toda la semana esperando este momento. Cuando paso unos cuantos dias sin hacerlo me da por pensar que estoy engordando un poco, me veo el culo más caido, mis brazos más blandos, pienso en que nadie te va a necesitar, me va a aceptar a su lado sin al menos tener un cuerpo presentable.


Normalmente nunca entro desnudo a la sauna pero hoy como no había nadie más si que lo hice, envuelto en una toalla eso si. Un hombre mayor que entró a los diez minutos de estar alli fue mi única compañía. Como hacen todos ellos, a los pocos minutos de estar dentro ya estaba resoplando y frotándose como un histérico los brazos y el pecho, tosiendo, tratando de sacar algo de conversación. Apenas lo vi, pues cabizbajo, con las manos tapándome los ojos, mentalmente planeaba lo que tendría que estudiar luego, trataba de localizar aquellos temas que no tengo memorizados del todo. No me preocupaba nada más.


Sentado en la misma cafetería de todos los sábados después de la piscina, leyendo alguna de esas revistas que a lo largo de la semana se les van acumulando, en vista del cielo tan azul, del sol que tras un dia de lo más invernal volvía a lucir pensé, observándolo todo a través del cristal, en que parecía que uno podría salir ahí fuera igual que en verano lo hacía, sin notar la diferencia, en bañador, con una camiseta y unas deportivas, nada más, el pelo mojado, las gafas de sol, las gotas de agua recorriendo las piernas y brazos. Dos tazones de chocolate como que además le hacen entrar a uno en calor casi de inmediato. Sería por eso.


Cuando terminé, pagué en caja y rápidamente me dirigí hacia la parada del metro.


Al llegar a la facultad y como me temía la biblioteca estaba prácticamente vacia.

Me senté en una mesa, la de siempre, y saqué entonces los apuntes que coloqué frente a mi. A mi izquierda puse los bolígrafos y el lápiz, a mi derecha la calculadora y los rotuladores fluorescentes. Me quite el reloj después dejándolo entre mis piernas. Para ocupar su sitio y evitar que nadie se sentase en él, dejé un cuaderno abierto junto a mi, nadie vendría, ocuparía ese sitio a menos que finalmente la biblioteca se llenara del todo o casi todo, cosa poco probable .

Comencé por la Estadística y a la hora y media o asi, justo cuando pensaba ya en salir a hacer el primer descanso, recibí un mensaje suyo en el móvil. “Alex, ayer tuve d fiesta, hoy no ire a la bibltca.Tas tu alli?”“Si, no pasa nada Rafa, recupérate” le contesté. “Ok el lunes nos vemos”. Fin de la conversación. Afortunadamente no había ido a casa tras nadar, a cambiarme, había venido finalmente en chándal, menudo ridículo sino pensé. A la una y media que fue cuando finalmente hice la pausa. Entonces me dio por pensar que si yo estaba alli estudiando y no en casa era únicamente por el, tan solo porque ayer y en una pausa entre clase y clase había venido a mi pupitre y se había arrodillado para decirme que porque no quedábamos hoy para estudiar, en plan muy secreto, sin que nadie le oyera. Y bueno, a mi que llevo una semana de lo más rara como que me bastó aquello para convencerme rápidamente para quedar, para volver a sentirme super alegre y animado también.

Es curioso que él, Rafa, se acuerde de mi casi todos los dias, al menos por unos minutos, esos en que deja a sus amigos y se viene a pasar un rato junto a mi, siempre me pilla o bien organizando la carpeta o o bien repasando los apuntes. Increíble es también que “eso” y nada más que “eso” sea para alguien más que suficiente, esperanzador, definitivamente soy de lo más estúpido.

No se trata de sexo, aunque ojalá se produjera, es una simple amistad con él a lo único que ya aspiro me temo.


En la cafetería a media tarde, merendado, por fin reparé en él.

Es un chico de primero, seguro que bastante empollón pues es de los pocos de ese curso que pasa bastante tiempo en la biblioteca. Durante la semana siempre va vestido en plan muy moderno y con ese flequillo tan larguísimo que tiene cubriéndole la cara. Con la única compañía como yo de una Coca Cola y un bocadillo nuestras miradas de pronto se encontraron esta tarde en un punto intermedio de la desierta cafetería y no sé porque pero me sentí tan próximo a él en ese momento, tan a gusto de estar los dos a solas alli, sin nadie más a nuestro alrededor, que apenas le quité el ojo de encima durante los dos o tres minutos siguientes, tras los cuales él se volvió de nuevo hacia el interior del edificio, camino de la biblioteca, sin volver a mirarme, sin ni siquiera decirme adios o algo parecido.


La gente se empeña en ser perfecta, mejor dicho en aparentar serlo, siempre vistiendo a la última, sonriendo, rodeándose únicamente por gente como ellos y ya ves, ayer que él iba en chándal como yo, sin arreglarse el pelo, vestido de una forma que dejaba claro que tiene algún kilo de más que otro, una pequeña papada se adivinaba incluso bajo su boca, voy yo y me fijo por primera vez en él, me empieza a gustar o mejor dicho me llama la atención, no soy capaz de dejar de mirarle luego durante la hora escasa que transcurrió hasta que entonces cerraron la biblioteca. Definitivamente si que soy de lo más estúpido.


Me gustaría que hubiera alguien que hiciera lo mismo conmigo.

Alguien que no me pudiera quitar el ojo de encima durante un trayecto cualquiera en metro, un sábado por la tarde sin historia, normal, aburrido. Como hice yo con él, que también había pasado el dia a solas, encerrado entre cuatro paredes, estudiando. Me fijé en su pelo, estaba sentado enfrente mio, en sus ojos, en sus zapatillas de deporte, en los calcetines que llevaba, en como jugueteaba con los dedos de las manos, en su jersey, en la forma de sus labios, en como los movía. Todo en un tiempo record pues se bajó enseguida, en Las Corts.

Tenía asumido que alguien lo vendría a buscar y por sorpresa me lo había encontrado en el andén esperando el metro.

Pensé en ese momento en decirle algo claro pero finalmente no me atreví.

“Mañana volveré a la piscina, me haré al menos tantos largos como hoy”.

Con algo parecido a eso he ocupado mi cabeza, tratando de distraerme.

Creo que no me ha mirado ni una sola vez.
 
Comentario:
.. los comentarios están al nivel de tu blog.. yo estaría muy contento..
 
Comentario:
Hola, es cierto que aunque ahora las biblios esten llenas luego somos tan solo unos poccos las que las seguimos usando el resto del año. Yo no creo que la mia este llena de gays eso si.

MUCHISIMAS GRACIAS OSUKARO por tu comentario. Me has alegrado la tarde hijo.

Un beso
 
Comentario:
Hola Alex. Es la segunda vez que leo tu blog y tu post me ha gustado mucho. Hoy precisamente estaba dándole vueltas al tema de la 'memoria involuntaria' cuando algo te recuerda a otra cosa aparentemente inconexa, y tu post, me ha rememorado a hace unos años cuando me preparaba la oposición y tuve que estar mucho tiempo (un año y medio) estudiando en una sala que hay muy cerca de casa. Estudié mucho, y fue muy fructífero, pero recuerdo como poco a poco fue convirtiéndose en un círculo cerrado, la mayoría de gente que estudiaba, venía en épocas de exámenes, etc, pero en nuestro ‘club’ particular habíamos unas veinte personas fijas, que estudiábamos todo el año, que nos conocíamos perfectamente, aunque no habíamos hablado entre nosotros nunca. Me ha evocado mucho esa etapa tu post, ya que recuerdo que me sentía observado y observaba al mismo tiempo: una especie de juego del ratón y el gato que disfrutábamos todos. Ahora que hace mucho tiempo que no piso la sala, muchas veces veo a esos ‘compañeros’ de estudios y nos saludamos con un tímido ‘hola’, aunque es más divertido aún, cuando te reencuentras con alguno de ellos en una discoteca de ambiente y volviendo a utilizar esa empatía visual de antaño los dos nos miramos sonriendo y sin mediar palabra pensamos: ¡Sabía que eras gay!
 
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Es increíble. Bueno... no sé qué bonito que todavía te queden esas ilusiones de que alguien te observe. Yo creo que la gente no me observa, bueno más bien que paso desapercibido. Yo no sé nadar, bueno si como un perrito prefiero patinar. Que curioso no me gustan nada los modernitos, me gusta la gente con ropa más bien tirada. El chandal es una de las prendas que menos me gusta. Aunque estos días la he usado.

¿Acaso dudas que alguien no te habrá observado? Seguro que alguien lo ha hecho pero la pregunta es ¿Si te observan qué ocurre en ti? Es decir... ¿Cambia algo?
 
Comentario:
Hola, Alex. Soy Osukaru.
"Cuando paso unos cuantos dias sin hacerlo [nadar] me da por pensar que estoy engordando un poco, me veo el culo más caido, mis brazos más blandos, pienso en que nadie te va a necesitar, me va a aceptar a su lado sin al menos tener un cuerpo presentable…"

Mira, Alex. Creo que está genial que te cuides, que cuides el cuerpo que vas a tener durante toda la vida, y que cuanto más cuides, mejor, pues más a gusto estarás tú, mejor te verás, mayor autoestima tendrás, y mejor te sentirás ante el reconocimiento de los demás, pues es cierto que dependiendo de cómo es tu imagen, la gente te percibe de una u otra forma… De acuerdo en cuidarse el cuerpo… pero Alex, ¡HAZLO POR TI MISMO! No lo hagas por los demás, por gustar a los demás. Hazlo para gustarte cada vez más a ti mismo y quererte un poco más cada día.
Por experiencia te lo digo: CUANTO MÁS TE QUIERAS, MEJOR ESTARÁS… Y POR AÑADIDURA, ESTARÁS MÁS ATRACTIVO PARA LOS DEMÁS.
Pero claro, todo sin obsesionarte para nada.
Te veo demasiado preocupado en si llegarás a gustar a alguien en el futuro, si llegarás a tener un NOVIO… o al menos en si le gustarás a alguien para salir contigo.
Y yo creo que comparto con mucha, mucha gente que lee y comenta tu blog, la opinión de que eres una persona muy especial, con un mundo interior enormemente interesante y complejo, mucho más atractivo que el de la mayoría de los hombres que uno puede conocer por ahí… ¡y además eres un chaval de 19 años!
(Confieso que hace unos meses llegué a dudar de que realmente fueras un chaval tan joven, pues tanto tu mundo interior como tu capacidad para expresarte están a años luz de la mayoría de los chavales de tu edad. Pensaba que tu blog lo escribía alguien mucho más maduro, con un juego de inventarse como una doble personalidad o algo así…)

Mira, Alex. Con esa personalidad y ese coco que Dios o tus padres, con sus genes, te han dado, eres una de las personas más atractivas que yo he conocido y a las que se puede leer en esto de internet. Seguro que los cientos de personas que siguen tu blog, como yo, estarán de acuerdo conmigo. Eres atractivo y si sigues formando tu mente, llegarás además a ser alguien muy importante. Bueno, no sé si muy importante, pero sí hay algo de lo que estoy convencido: cuando aprendas a conocerte de verdad, más te gustarás; y cuanto más te gustes, MÁS FELIZ SERÁS. Y más gustarás a los demás, claro.

Estoy seguro de que vas a ser muy feliz, y de que vas a saber ayudar a quien sea tu pareja en el futuro a ser muy feliz. Te lo digo de corazón.

Y yo espero verlo… o al menos, leerlo en éste tu blog al que no pasa un sólo día sin visitarlo, siempre deseando que hayas vuelto a escribir.
Sin conocerte, sólo leyéndote desde hace unos 6 meses, ya te tengo un enorme cariño y te deseo lo mejor en la vida. Sé que vas a ser superfeliz.
Y mientras tanto, a estudiar, a nadar, a conocer cuanta más gente mejor, a ilusionarte con Rafa y con los demás Rafas que aparezcan en tu vida (eres un enamoradizo recalcitrante y por ello, te tocará sufrir… es lo que tiene enamorarse ¿? de chicos heterosexuales…), a cuidarte cuando te lo montes con gente (eso es muy importante)… y a empezar a conocerte mejor. Te enamorarás de ti mismo y te querrás como muchos ya te queremos.

Ánimo. Y si decides viajar por Madrid alguna vez, ponte en contacto con alguien que te siente como un amigo desde hace mucho tiempo.
Osukaru
 
Comentario:
Ten por seguro que alguien, alguna vez, te ha hecho a ti lño mismo, alguien se ha quedado mirandote sin poder apartar sus ojos de tu cara, alguien te ha observado en el metro mientras leias o hablabas con alguien, alguien te ha estado mirando si parar en la discoteca aquella en la que bailabas sin mirar a tu alrededor....

Sin duda mil y una vez has tenido mil ojos clavados en ti... pero ¿por que no miraste... por que no te diste cuenta?... Casi seguro qeu por lo mismo que el chico al que mirabas no se dio cuenta.
¨
Échale sange, y si te vuelve a ocurrir, dile algo... el no ya lo tinees, ¿que pierdes por iontentarlo?

Un abrazo.
 
Comentario:
Hace algún tiempo escuché esta frase: "la vergüenza nos hace perder mucho tiempo". Nada más oírla, me puse a reflexionar sobre ella; cuantas situaciones se podrían haber solucionado, terminando de una forma positiva, si el "factor vergüenza" no hubiera estado presente.

De todas formas, las cosas llevan su tiempo. Como dice un amigo mío, "ca uno es ca uno, y tiene sus caunás" (traducción: cada uno es cada uno y tiene su cadaunás) Poco a poco, al tran-tran.

Un abrazo, niño.
 
Comentario:
Miradas que se cruzan, miradas sostenidas y que pierdes la oportunidad de conseguirlas para ti, se pierden muchas oportunidades por no atrevernos a hacer lo que nos gustaría.
No