ALEX //
Mis diecinueve, veinte y veintiún años de aqui para allá, siempre en Barcelona
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Mis diecinueve, mis veinte y mis veintiún años, de aqui para allá, siempre en Barcelona.
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Maria Isabel rie amargamente mientras me lo cuenta a modo de confesión: ella tuvo de jovencita una enfermedad algo parecida o mejor dicho, con unos sintomas que eran justamente los opuestos a los de la anorexia.

Ha buscado su nombre en diccionarios y enciclopedias pero inútilmente,nunca ha encontrado nada.


Se miraba de frente al espejo y veia una cara bonita, delicada en vez de una piel horrorosa, un monton de granos, un rostro deformado por al acné. Se colocaba de costado y creía ver reflejado en él, un cuerpo esbelto, el suyo, unas piernas y unos pechos, perfectos, una mirada infalible.

Por ningun sitio aparecian aquellos kilos de mas que ella tenia encima, o un culo, unos brazos, unos muslos excesivamente fofos y sin forma alguna. Curioso.


Se rie ya digo muy amargamente especialmente al finalizar su historia, pero como si se hubiera quitado un peso de encima al contármelo, ya no me esconde nada, y contra todo pronostico de pronto continua su relato, acordandose entonces de una tarde de las muchas que pasó con sus amigas en una cafeteria cercana instituto, esa tarde en particular en que por casualidad oyó a unos chicos comentado a su salida, tirados en la acera, lo horrorosa que ella era, esa tarde en que sin pretenderlo todo cambió para siempre.

Fran, que era el chico que lo hacia y el que a ella le gustaba y que por lo que me ha contado a mi me hubiera encantado, le pedia en esos momentos por favor a Sara, su mejor amiga de entonces, y sin que nadie se diera cuenta de su presencia, que la convenciera para que se fuera y no apareciera por la fiesta posterior que iba a haber en su casa. Fran se reía un poco de ella acto seguido levantándose e imitando sus andares y sus amigos y amigas y lo que era peor Sara tampoco le iban muy a la zaga. ..Todo está como en una especie de nebulosa hoy.. me dice.


Supone, me susurra, que con la perspectiva que tiene ahora, seis años despues, ese fue el dia en que "se volvio" lesbiana, es decir, se decidió por las chicas finalmente, dando por finalizada aquella lucha que hasta entonces habia tenido entre los chicos, que algunos si que le gustaban, o las chicas, que para que engañarnos y segun me cuenta le atraían bastante mas.



"Maricoooooon" un grito emitido al unisono por tres voces diferentes y proveniente de un pequeno coche descapotable en el que tres tios van sin camiseta y a los que quizas yo he mirado demasiado en el semáforo interrumpe de pronto su narración, devolviendonos a los dos en ese momento al presente.

Estamos esperando para poder cruzar la Av Icaria, al lado de la playa, yo en bañador y camiseta blanca, ella con unos bermudas negros y una camisa roja y un par de turistas se me quedan mirando.

M Isabel me pregunta si estoy bien y yo le digo que si aunque ni de lejos lo estoy. Ella, que no sé si lo ve muy claro, vuelve a insistir y yo le replico algo parecido a que no es la primera vez que me llaman maricon por la calle, que es cierto, y que ya eso no me afecta lo más minimo, esto es mentira, pues me he puesto de lo más nervioso.


Engañada, mas tranquila, ella continua entonces su historia justo donde lo habiamos dejado, es decir los dias posteriores a enfadarse con Sara, cuando se queda sin amigas y por supuesto amigos, aunque en realidad de esto ultimo no creo que tuviera muchos en esos dias.

Yo, que no tengo historia alguna que contarle a cambio , quizás por eso, poco a poco voy desconectando de la misma, a medida que subimos por Via Laietana, llegamos al Ovlas. Doy mientras, vueltas y más vueltas al incidente que nos acaba, me acaba de pasar con los tios del coche y la verdad, y con un cierto retraso empiezo a preocuparme por el .



Me gusta llevar a la gente que conozco desde hace poco a mis sitios de siempre, a mis tiendas favoritas a ver como reaccionan.

A Maria Isabel todos ellos la han encantado y eso es genial porque hoy me he dado cuenta que estoy fenomenal cada vez que voy con ella, puedo ser yo al cien por cien, no me siento como con el resto del mundo me siento, una especie de actor de segunda que como no se sabe aún de memoria su papel lleva siempre medio escondido el guion de la película, por si mete la pata en algo, para poder rectificar lo antes posible.


Acabamos la tarde cenando ¡como no! en la cafeteria del Corte Inglés, la misma a la que vine hace meses con Rafa, a la que Boris me traia a merendar, me gustaría tanto que por unas horas ambos volvieran a mi vida. Luego vamos a su casa, es decir a la de ella y Alicia donde por cierto como ellas dicen desde ayer mismo yo ya tengo mi habitacion, por si me surge algo o lo que será mas normal, me apetece quedarme con ellas a dormir en vez de volver a casa algún fin de semana.

Como Alicia trabaja esa noche alquilamos una película que yo veo tumbado en su sofa,con la cabeza sobre sus piernas, medio dormido.

Cuando por fin termina los dos nos ponemos entonces manos a la obra,de madrugada, recogemos la mesa, barremos un poco el salón, nos ponemos el pijama y apagamos la luz yéndonos a dormir cada uno a su cama.

Afuera es viernes por la noche o mejor dicho, sábado de madrugada..



 
Comentario:
¿que tipo de persona debes ser para insultar gritando a alguien con quien no tienes relacion ninguna? ¿que se cree esa gente? escupir un insulto sin pensar que lo haces a una persona...

porcierto hoy si es mi cumple, que casualidad, un beso desde... aqui ;)
 
Comentario:
a mí nunca me ha pasado eso, y no sé cómo reaccionaría,
supongo que haría exactamente lo mismo que tú...

olvídate de ello.

que suerte tener una amiga así :-)
 
Comentario:
Ni caso a gente asi, supongo que eso tiene que afectar, nunca me ha pasado y nunca lo he hecho con nadie, pero supongo que no tiene que ser agradable. Me alegro que vayas encontrando gente con la que te encuentres de verdad bien y seguro, han empezado las clases ya? bueno cuentanos algo de esa vuelta al cole. Un saludo campeon.
No