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(1)
Un dia de fiesta entre semana que fué y tan solo porque yo lo quise asi el típico dia de fiesta entre semana, para lo bueno y lo malo.
La fuerza de la costumbre hizo que me despertara alrededor de las siete de la mañana, no demasiado descansado.
Fuí a la cocina, me preparé un café y no tardé ni cinco minutos eso si en estar de nuevo en la cama, abrigado lo máximo posible, pensando en aquello que había visto reflejado por el pasillo de vuelta al dormitorio, en el espejo de la entrada, es decir, que estoy demasiado delgado, que debería subir a la sala de musculación, que empiezo a tener el pelo demasiado largo, que tengo que forzarme a dormir más sino quiero acabar como todos los de la oficina con unas ojeras de caballo.
Un poco de frio al fin- me dije cerrando los ojos y entrado en un estado de duermevela en el que me mantuve hasta bien pasado el mediodia. Un poco de frio al fin. Y mientras, no dejaba de dar vueltas a la noche anterior, de martes, en una especie de sueño, una especie de moviola, que tuvo lugar en mi cabeza durante esos, los primeros minutos de mi vuelta a la cama .
M Isabel y yo cenando en un restaurante de verdad, nada de hamburguserías, rodeados de gente mucho mayor que nosotros, ella recién salida de la tienda y yo después de la Universidad con el traje ya bastante arrugado aunque sin la corbata puesta claro.
Debíamos parecer la típica parejita de chico y chica llena de planes, super trabajadora, en la que los dos están ahorrando para dar una entrada para un piso, pagar luego una hipoteca, ójala alguien nos hubiera visto asi de esta forma, con una sola persona que hubiera pensado anoche algo parecido a lo anterior me bastaría.
Cosas estúpidas que si fuera valiente hubiera hecho a lo mejor anoche, martes, tras la cena, en el cine, pero tan solo, eso si lo aviso, por cosas estúpidas que a la vez ella hizo:
Decirle que porque no lo intentábamos, justo en ese momento en que por sorpresa en el cine, recién iniciado “El Laberinto del Fauno” ella me pasó el brazo por encima y abrazándome me atrajo hacia ella, colocando mi cabeza sobre su hombro, su mano en mi cuello. Pero claro, ella tiene ya novia, y no le gustan los chicos en principio, y a mi las chicas tampoco creo.
Proponerle a la salida, justo cuando nos despedíamos y ella me dio un pequeño pico, que si podía ir a dormir a su casa esa noche, y que si le apetecía que los dos nos metiéramos en “mi” cama juntos y asi, abrazados, sin decir nada, esperásemos a que Marta llegase ya al amanecer. Menos mal que me callé.
Comentarle que era muy parecida a Tracey Thorn cuando ella me comunicó entre risas que a veces cierra los ojos cuando habla conmigo y al escuchar mi voz le parece estar con Rafa Nadal el tenista en vez de conmigo, hablamos los dos igual según ella, en especial cuando yo me pongo en broma a hablar en catalán para que no entienda nada.
La típica marica fea, refugiada siempre entre sus amigas lesbianas, que nunca da la cara:
¿Acaso no las criticábamos ferozmente y como locos hace meses Genis y yo, riéndonos?, acaso ¿no estoy acabando yo exactamente asi?. ¿Acaso no es M Isabel hasta más masculina que yo, que me paso la película apoyado en su hombro y haciendo manitas y tonterías con ella pero tan solo porque ella ha sido quien ha tomado al iniciativa?
Dormir sin dormir
Subir la persiana, dejar que los rayos del sol caigan sobre la cama, eleven hasta máximos históricos la temperatura que hay bajo el edredón.
Ser un hombre sin serlo mucho la verdad.
O una marica mejor dicho, invisible, de esas a las que únicamente se puede acceder tras atravesar la barrera imaginaria que forman sus amigas y sus amigos que la conocen de hace tiempo alrededor suyo, y que luego cuando por fin le ves cara a cara, hablas con él, descubres que tampoco es gran cosa y merece tanto la pena.
Más y más vueltas que doy en la cama, a veces despierto, otras medio dormido.
Un dia de fiesta, entonces seguro que toca compra en el Carrefour.
¡Ah no que es un dia de fiesta entre semana, está cerrado pues!.
Nueva vuelta en la cama.
Es casi la una del mediodia.
Mi padre que entra de repente y me pregunta si me apetece ir a comer fuera a C.V.
Yo, que sin salir de debajo del edredón le digo que si.
¿Debería empezar por ellos?
¿No se merecen acaso desde hoy saber la verdad y nada más que la verdad?.

Un dia de fiesta entre semana que fué y tan solo porque yo lo quise asi el típico dia de fiesta entre semana, para lo bueno y lo malo.
La fuerza de la costumbre hizo que me despertara alrededor de las siete de la mañana, no demasiado descansado.
Fuí a la cocina, me preparé un café y no tardé ni cinco minutos eso si en estar de nuevo en la cama, abrigado lo máximo posible, pensando en aquello que había visto reflejado por el pasillo de vuelta al dormitorio, en el espejo de la entrada, es decir, que estoy demasiado delgado, que debería subir a la sala de musculación, que empiezo a tener el pelo demasiado largo, que tengo que forzarme a dormir más sino quiero acabar como todos los de la oficina con unas ojeras de caballo.
Un poco de frio al fin- me dije cerrando los ojos y entrado en un estado de duermevela en el que me mantuve hasta bien pasado el mediodia. Un poco de frio al fin. Y mientras, no dejaba de dar vueltas a la noche anterior, de martes, en una especie de sueño, una especie de moviola, que tuvo lugar en mi cabeza durante esos, los primeros minutos de mi vuelta a la cama .
M Isabel y yo cenando en un restaurante de verdad, nada de hamburguserías, rodeados de gente mucho mayor que nosotros, ella recién salida de la tienda y yo después de la Universidad con el traje ya bastante arrugado aunque sin la corbata puesta claro.
Debíamos parecer la típica parejita de chico y chica llena de planes, super trabajadora, en la que los dos están ahorrando para dar una entrada para un piso, pagar luego una hipoteca, ójala alguien nos hubiera visto asi de esta forma, con una sola persona que hubiera pensado anoche algo parecido a lo anterior me bastaría.
Cosas estúpidas que si fuera valiente hubiera hecho a lo mejor anoche, martes, tras la cena, en el cine, pero tan solo, eso si lo aviso, por cosas estúpidas que a la vez ella hizo:
Decirle que porque no lo intentábamos, justo en ese momento en que por sorpresa en el cine, recién iniciado “El Laberinto del Fauno” ella me pasó el brazo por encima y abrazándome me atrajo hacia ella, colocando mi cabeza sobre su hombro, su mano en mi cuello. Pero claro, ella tiene ya novia, y no le gustan los chicos en principio, y a mi las chicas tampoco creo.
Proponerle a la salida, justo cuando nos despedíamos y ella me dio un pequeño pico, que si podía ir a dormir a su casa esa noche, y que si le apetecía que los dos nos metiéramos en “mi” cama juntos y asi, abrazados, sin decir nada, esperásemos a que Marta llegase ya al amanecer. Menos mal que me callé.
Comentarle que era muy parecida a Tracey Thorn cuando ella me comunicó entre risas que a veces cierra los ojos cuando habla conmigo y al escuchar mi voz le parece estar con Rafa Nadal el tenista en vez de conmigo, hablamos los dos igual según ella, en especial cuando yo me pongo en broma a hablar en catalán para que no entienda nada.
La típica marica fea, refugiada siempre entre sus amigas lesbianas, que nunca da la cara:
¿Acaso no las criticábamos ferozmente y como locos hace meses Genis y yo, riéndonos?, acaso ¿no estoy acabando yo exactamente asi?. ¿Acaso no es M Isabel hasta más masculina que yo, que me paso la película apoyado en su hombro y haciendo manitas y tonterías con ella pero tan solo porque ella ha sido quien ha tomado al iniciativa?
Dormir sin dormir
Subir la persiana, dejar que los rayos del sol caigan sobre la cama, eleven hasta máximos históricos la temperatura que hay bajo el edredón.
Ser un hombre sin serlo mucho la verdad.
O una marica mejor dicho, invisible, de esas a las que únicamente se puede acceder tras atravesar la barrera imaginaria que forman sus amigas y sus amigos que la conocen de hace tiempo alrededor suyo, y que luego cuando por fin le ves cara a cara, hablas con él, descubres que tampoco es gran cosa y merece tanto la pena.
Más y más vueltas que doy en la cama, a veces despierto, otras medio dormido.
Un dia de fiesta, entonces seguro que toca compra en el Carrefour.
¡Ah no que es un dia de fiesta entre semana, está cerrado pues!.
Nueva vuelta en la cama.
Es casi la una del mediodia.
Mi padre que entra de repente y me pregunta si me apetece ir a comer fuera a C.V.
Yo, que sin salir de debajo del edredón le digo que si.
¿Debería empezar por ellos?
¿No se merecen acaso desde hoy saber la verdad y nada más que la verdad?.

Comentario:
Tracey Thorn es una de mis diosas. siempre lloraba cuando la oía cantar apron stings.
qué tiempos aquellos. qué adolescencia más malgastada.
qué tiempos aquellos. qué adolescencia más malgastada.
Comentario:
nunka hagas caso a andie q te anime a salir del armario
azlo cuando tu quieras
las consecuencias as paagras tu solo, para bbien y para mal colega
azlo cuando tu quieras
las consecuencias as paagras tu solo, para bbien y para mal colega
Comentario:
me encanta platonic venus (aqui se llama asi no?), aun no lo he terminado pero poco falta =)
Comentario:
Tus padres es casi seguro que ya lo saben. sSolo esperan que tu se lo confirmes. Animo, solo es un momento, luego todo cambia en tu vida. Yo lo he pasado.Un besazo
Comentario:
no te mereces tu mismo saber la verdad?
que sabes d eti mismo?
q miedo ehhh
jajajjjjaj
molaaaaaaa
que sabes d eti mismo?
q miedo ehhh
jajajjjjaj
molaaaaaaa
Comentario:
olas alex!!
siempre pensandotelo todo tanto.. espero q puedas dormir mas q yo xq soy de esas personas q se calientan la cabeza x las noxes cn tonterias ._.
tu no te procupes y sigue adelante! me encanta tu blog tio, eres mi diox!
muxo animo!!!
siempre pensandotelo todo tanto.. espero q puedas dormir mas q yo xq soy de esas personas q se calientan la cabeza x las noxes cn tonterias ._.
tu no te procupes y sigue adelante! me encanta tu blog tio, eres mi diox!
muxo animo!!!
Comentario:
no me deja comentar ._.