ALEX //
Mis diecinueve, veinte y veintiún años de aqui para allá, siempre en Barcelona
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Mis diecinueve, mis veinte y mis veintiún años, de aqui para allá, siempre en Barcelona.
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(y 3)



Mi habitación.

Desde hace unos meses noto que me gustaría pasar mucho tiempo del que paso dentro de ella.

Hubo una época en que si me agobiaba, en que cerrando la puerta con pestillo y arrastrando los pies me dirigía directamente hacia la cama para encogido en ella escuchar a continuación el programa de gays que ponían en M80 los sábados por la tarde, en los cascos por supuesto, nadie podía saber nada, y siempre con la conciencia de estar perdiendo un tiempo precioso , muy aburrido, dejando pasar esas oportunidades que a lo mejor pululaban por fuera de mis cuatro paredes. Existía un local, si, el Acido Oxido, que abría por las tardes pero era incapaz de entrar en él al pasar enfrente suyo, otro en la parte de alta de Balmes, más de lo mismo, era salir en vano una vez tras otra, ¿por qué intentarlo de nuevo? concluía siempre.

Era muy joven. No lo sabía entonces. Menos mal que no hice nada.



Hoy está bastante desordenada, con la atmósfera cargada. La luz del flexo permanece como siempre encendida y en la mesa de estudio tanto mi ordenador como el portátil de digamos A, están ambos enchufados , por si recibo algún email de J en cualquier momento más que nada, o también por si alguién de pronto contacta conmigo y me propone un buen plan para la tarde.

El casco de moto de un chico que no hace mucho me lo prestó continua sobre una silla por supuesto, pero no porque no haya vuelto a verlo sino porque él ha decidido que es mejor que me lo quede, para que cada vez que quedemos no me lo tenga que traer en mano que debe ser un rollo por lo que parece.

Ni yo conozco a sus amigos, ni él a los mios, sin embargo tengo la sensación de que solo estamos empezando y que hay que dar tiempo al tiempo. Puede que cambie de opinión y le convenza pronto para que el al menos conozca a M Isabel o puede que termine por acostumbrarme a sus reglas, a la nocturnidad y el secretismo, la improvisación y las prisas que presiden todas y cada una de nuestras citas.


Terminando con mi habitación:

Pronto la miraré como si fuera la última vez que la vaya a ver antes de cerrar su puerta, pues acabo de contratar un viaje que Alicia M Isabel Felipe y yo vamos a hacer dentro de un par de fines de semana. Me preguntaré entonces a la hora de marcharme que ¿qué demonios hago abandonándola?, que ¿Dónde voy a estor mejor que en ella?.


Irremediablemente terminaré por irme sin embargo pues hay un mundo ahí fuera etc etc....No voy a ser yo mismo quien me lo repita de nuevo, ¿no?.




Amor 20

Es un gran nick.

Al menos a mi me hizo caer.

Su propietario al final ni buscaba el amor ni tenía veinte años sino más del doble.


Una vez dejados atrás los intentos por su parte para quedar esa misma tarde y hacerme una buena mamada todo comenzó a ser más interesante, a parecerse a esas otras conversaciones de domingo por la tarde que a veces entablo en el chat, en las que la gente me cuenta su vida, sus penas y yo mentalmente tomo nota para cuando me encuentre en una situación parecida. Mientras, todas esas veces, y hoy también, ya era de noche y en la calle no parecía haber nadie, y en mi casa tan solo se oía a mi madre en la cocina, el aceite que comienza a hervir en la sartén, está preparándonos la comida de mañana para mi padre y yo, poco más. Y tambien mi vecino de arriba que cada vez que el Barcelona marca un gol comienza a gritar, a dar botes por toda la casa, junto a sus hijos.

Poco después alguien, mi padre probablemente, encendió la tele en el salón y el sonido de algún aburrido programa en la tele se coló en mi cuarto como en muchas otras ocasiones y más tarde, cuando llegaron a las nueve las noticias, por fin salí de la reclusión a la que yo mismo me había sometido para ver en concreto como el pijo catalán de mierda que se cree superior a todos los que no hemos nacido aquí había ganado las elecciones, el andaluz renegado y acomplejado por serlo era solo el segundo y las pueblerinas las terceras.

Un asco vamos.



Amor 20 me dijo a mi vuelta, en plan maestro de escuela, que es a lo que se dedica según parece, que todos somos estúpidos, los jóvenes vamos, que no sabemos lo que queremos, que nos lo han dado todo hecho. Por ejemplo yo no he ido a votar y me quejo sin tener entonces ,según él, derecho a hacerlo y en el fondo solo soy un egoísta que es lo que somos todos, los jóvenes hoy en dia repito, egoístas o imbéciles, o ambas cosas a la vez, ni uno se salva según parece. Y yo estoy entonces a punto de mandarle a la mierda. A punto.


Hubo un chico en su vida hace cinco años. Alguien por el que estuvo a punto de dejarlo todo, alguien que le aseguraba cada vez que se veían que estaba harto de las discotecas del ambiente, de salir, de la gente con que se veía. Entonces a él le faltó el tiempo para ofrecerle una vida diferente, de viajes al extranjero, de espectáculos de teatro y opera, cenas en elegantes restaurantes a cambio de sexo y amor claro está, al menos por su parte, y durante unos meses como que la cosa pareció hasta funcionar pese a la diferencia de edad, más de veinte años, a la poca entrega del chico en la cama, a sus pocas palabras después de correrse.


Un dia este le dijo que quería una pequeña pausa en la relación.

Desde entonces, cuatro años, no ha vuelto a follar con él y casi ni le ha visto de nuevo.

Solo una noche coincidieron y se dijeron algo. Iba según me escribió borrachísmo y pese a su pelo teñido de rubio platino, a su ropa de colores, Amor 20 pudo ver como en realidad aquel chico se estaba quedando calvo, se estaba también haciendo mayor y para nada era ya tan atractivo como cuando él lo conoció.

Sintió una lástima enorme.


Un hombre regordete, canoso y calvo, desnudo, abierto de piernas pero con una enorme polla, asi como es Amor 20.

Me mandó su foto por iniciativa propia y una vez que vió como la había abierto se desconectó.

Y yo como que pese a que intente en el chat segundos después, contactar de nuevo con él, no obtuve respuesta alguna por su parte.

Adios para siempre.



 
Comentario:
Que es eso de encerrarte en tu cuarto!!???? pero vamos hombre,,, qe el mundo está fuera!! no dentro!!!!!

Y ten cuidadito con los chat... o te llevarás sustos como este..jeje. Una pena lo de este chico.. la verdad, pero el tiempo pasa y no perdona a nadie...

Sal de casa!!! un abrazo!!
No