ALEX //
Mis diecinueve, veinte y veintiún años de aqui para allá, siempre en Barcelona
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Mis diecinueve, mis veinte y mis veintiún años, de aqui para allá, siempre en Barcelona.
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De pronto un dia te das cuenta que tus amigos y amigas quedan antes entre ellos que contigo. Una conversación que pillas por casualidad, una llamada de teléfono o un mensaje, los delata. Ya no es como antes y aunque sigamos citándonos al principio de la tarde, siempre hay una historia anterior que yo no conozco a la que referirse y ellos están tan poco interesados en ir al cine o de compras, tan apáticos con todo lo que propongo, no como antes nos que faltaba el tiempo.


De pronto una noche te das cuenta que estas bailando pero para nada con una sonrisa en la cara como casi siempre lo haces y quizás tenga algo que ver con que ,súbitamente caes en la cuenta, lo estas haciendo entre desconocidos, porque ellos se han ido desplazando hacia la izquierda dejándote solo frente los bailes provocativos de los que eres objeto y que te dedican y que no vienen de David o Julian como de costumbre sino de gente que nunca antes has visto o si lo has hecho nunca has hablado con ella.


De pronto y por accidente , entrando al baño una madrugada, te lo temías, confirmas tus peores sospechas y descubres que tus amigos, todos sin excepción alguna, toman drogas y que Genis no solamente también las toma por supuesto sino que además las distribuye entre ellos y mucha otra gente que se dirige a él directamente. Y no , no hablamos de porros.


De pronto todos intentan convencerte para que tu lo hagas también, no pasa nada, y ese juramento que Dani y yo nos hicimos hará un par de meses, sentados en las escaleras de S. , para no tomarlas nunca pese a Genis y mucha otra gente que "conocemos", como que ya no vale de nada, es completamente inútil, ha caducado y pasado de moda, y yo no quiero ni darles excusas tipo “ya fumé demasiado de los quince a los dieciocho”, pues no serviría de nada.

Mientras me libro de ellos, de sus manos agarrándome, de la mirada picara que Genis dirige hacia mi, de sus labios húmedos rojos y entreabiertos seguro que a propósito, de sus brazos rodeándome en un abrazo muy fingido y muy fuerte a la vez que vuelve a ponerme en contacto directo con su cuerpo después de tantos meses, excitándome de nuevo, yo no consigo imaginar por que demonios han acabado metidos en ellas, todos. Genis, ya lo he dicho miles de veces, que de guapo que es tiene a quien quiere a sus pies, Dani casi lo mismo, Felipe ¡Dios mio si es profesor de natación de niños!. Quizás Julian que es gordito y feo y nadie se fija en el puede que tenga una excusa pero como que a él eso no parece importarle mucho..En realidad hasta podría pensar que ellos tienen razón y yo soy un cobarde pues si, basta con mirar a mi alrededor cualquier noche. Los gays pijos toman drogas, los gays de los barrios de los suburbios como todos ellos también, los treinta añeros no digamos, solo tengo que ver las colas en los baños, el trasiego de gente. Incluso M.isabel y Alicia, ambas, se ponen hasta el culo desde hace un mes o asi cada fin de semana, pero, no sé, mis padres me han dado una educación tipo "Cuentame", treinta anos después debe ser, cuando nade la da ya. Será eso.


De pronto ,de nuevo en la pista, de baile vuelves a pensar en tus dos paginas de contactos, en las fotos que tienes puestas en ellas, en que quizás haya algún mensaje para ti de este ultimo mes en que gracias al chico de la moto ni las has visitado. No será cuestión esta vez de ponerse a buscar desesperadamente, solo de empezar de nuevo, de ir buscando otro tipo de gente con la que ir y poco a poco separarme de todos.


De pronto has perdido el ritmo y empiezas a agobiarte, te has puesto de mal humor y nada lo va a remediar.



Una típica imagen otoñal.

Sobre la acera un montón de hojas secas, totalmente quietas, que al comenzar a pisarlas emiten el mismo ruido de otras veces.

De pronto algo de viento que se levanta y hace caer otro montón de hojas del árbol que hay sobre mi. Se mezclan las unas con las otras, las del árbol y las que ese mismo viento también ha levantado de la acera y ya no se sabe donde estaba cada una de ellas originariamente.

Entre todas ellas, yo, atravesándolo lentamente, pensando que quizás cuando termine y deje atrás finalmente ese túnel que de momento forman a causa de la corriente de aire y al final del cual nos esperan las chicas por fin lo habré conseguido.




El chico moreno y guapo, muy consciente además de ello sabiéndose el centro de tantas miradas, finalmente abandona el after cerca de las ocho agarrado del chico sudamericano. Yo, en vista del panorama, decido irme también con ellos, como otras veces que he venido aqui, es decir sin despedirme de nadie y enfadado. Oculto tras unas gafas de sol me coloco detrás suyo en el guardaropa , envuelto en una bufanda, en un tres cuartos negro les sigo discretamente hasta la estación de tren.


Nada mas sentarse en el vagón, lejos de mi, comienzan a jugar a ver quien se pone las gafas de sol del chico guapo y moreno. El sudamericano se las quita una y otra vez pero finalmente tras varias disputas vuelven a su propietario que con ellas puestas decide entonces dormir un poco.

El chico sudamericano cruza sus piernas y trata también supongo asi de relajarse un poco.

El vagón de repente, en algún punto entre Viladecans y El Prat, es de un vivo color anaranjado, fruto de los primeros rayos solares del dia, que se reflejan además en los cristales de las lejanas naves industriales que hay junto a la carretera. Yo también quisiera dormirme pero no consigo cerrar los ojos por más de un minuto o dos.

Al poco rato el tio sudamericano comienza a devolver y el chico moreno y guapo, y muy conciente de que lo es, despertándose, me dirige una mirada de esas que solo significan una cosa justo antes de preocuparse por su amigo y pasarle por encima su brazo.


"Ya es hora que te fijaras en mi cabron" pienso mientras vuelvo a analizar las causas por las que ha preferido al que en esos momentos está devolviendo y se ha quedado increiblemente pálido a mi. Bueno, la principal es que el se le acercó y le habló algo y yo como que solo hice lo primero y demasiado tarde por si fuera poco, unos pocos minutos antes de irnos. Lleva una camisa negra con rayas amarillas debajo del abrigo que da a al otro para que se entre en calor, y bueno, no lo negaré, me hubiera encantado irme con él a su casa, haber desayunado en su cocina, habernos metido en su cama los dos y que él al notar mi polla durísima entonces, me hubiera bajado los boxer y empezado a masturbarme salvajemente.


Dos marroquíes vestidos con pantalones militares mientras todo esto ocurre se hacen con el vagón.

Juegan a que cuando el tren está a punto de salir y se van a cerrar las puertas ellos se colocan en medio de ellas haciendo en consecuencia que todo el proceso tenga que repetirse de nuevo.

Luego eso si, casi se pegan entre ellos por ver si tienen que bajarse en Sants o P Gracia.

"Rompiendo las barreras del sonido voy, tambores anunciando el fin del mundo son" suena en mi Ipod y bueno si, es cierto, el mundo de estos últimos meses, casi un año, se acaba, toca a su fin.
 
Comentario:
Me ha parecido muy fuerte lo de tus amigos y las drogas... La decisión que has tomado es la mejor, a pesar de que debas volver a empezar de nuevo y de que (todos lo sabemos) cueste tanto hacerlo.

Un saludo.
 
Comentario:
Ya podrias decirnos cuales son tus dos páginas de contactos... :p
 
Comentario:
Totalmente de acuerdo. No valen la pena. Son una trampa.
 
Comentario:
Por encima de todo resiste a las drogas. Es el mundo más asqueroso que te puedas imaginar. Vive, folla y sé feliz pero huye de las drogas como de la peste, aunque represente quedarte momentáneamente solo.
No