la otra metafísica
Cuando tú estabas nacían los paseos
y las gotas de lluvia
las risas esparcidas
y esos pequeños momentos de silencio
que estallaban en tabaco y en tranvias.
Cuando tú estabas
le inventábamos pasado a las gaviotas
y parábamos el coche en la cuneta
y nos despellejábamos la piel
maniatadas, confiadas y felices
Cuando cambio el coche de escenario
me sorprendo observando las rendijas
pero no me atrevo a dejar fija la mirada
por si veo nuestro mismo auto
o nuestras figuras
paradas
en cualquier estación
repostando
y las gotas de lluvia
las risas esparcidas
y esos pequeños momentos de silencio
que estallaban en tabaco y en tranvias.
Cuando tú estabas
le inventábamos pasado a las gaviotas
y parábamos el coche en la cuneta
y nos despellejábamos la piel
maniatadas, confiadas y felices
Cuando cambio el coche de escenario
me sorprendo observando las rendijas
pero no me atrevo a dejar fija la mirada
por si veo nuestro mismo auto
o nuestras figuras
paradas
en cualquier estación
repostando
Comentario:
Hola linda lindísima. Ya estoy de vuelta en el universo web, esta vez del todo. Me ha encantado este poema, ahora que te conozco sé por donde van los tiros y -manteniendo todavía ese misterio que te caracteriza- los comprendo a través de la cabeza además de a través del corazón. Un beso gigante.